Los
Partidos Políticos en América Latina
MIGUEL ANGEL GARCÍA MONROY*
Reflexiones
de la conferencia dictada en el Instituto Federal Electoral por
Manuel Alcántara Sáez, Director del Instituto de Estudios de Iberoamérica
y Portugal, Salamanca, España; Ma. del Carmen Alanis Figueroa,
Directora ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica,
y Mauricio Merino, Consejero Electoral del IFE.
Los
partidos políticos son elementos que se sitúan en un marco muy
amplio que se denomina sistema político. Este sistema está constituido
por cuatro tipos de elementos diferentes, pero que tienen en su
integración sistémica la lógica del ser de la política:
-
Instituciones que el poder requiere en el ámbito público. Formales.
Constitución, reglamentos, códigos de los partidos, ley electoral,
ley del gobierno, presupuesto.
Informales.
Son las que hacen y fomentan el clientelismo, el caciquismo, el
patrimonialismo. Ambas instituciones conforman la lógica de poder
del sistema político. Estas instituciones las podemos denominar
régimen político; éste, a su vez, es una parte del sistema político.
-
Elementos societales. Son aquellos que están insertos entre los
individuos, que se les confiere la capacidad de ser actores en
la medida en que estén agrupados, y que tengan una forma de actuación
integrada y común. Posteriormente, se les denomina agentes y,
a partir de este momento son sujetos de derechos y de leyes, y
tienen la facultad de elegir y de ser elegidos.
-
El sistema político tiene una serie de elementos que se basan
en una dimensión temporal. Este sistema político viene acumulando
o sedimentando conflictos a lo largo de su propia historia. Desde
la perspectiva de la política, esto tiene una articulación muy
clara en el contexto de cultura política, definida como la creencia,
los valores, opiniones y actitudes sobre objetos políticos.
-
El sistema político está supeditado a una dimensión espacial.
Tiene un componente por el cual, todo sistema político es un subsistema
de otro. Estos subsistemas conforman un entretejido de relaciones
sistémicas, y su dimensión en muchas ocasiones es difícil de percibir.
Estos
cuatro elementos son componentes del sistema político. A su vez,
éste se mantiene sobre la base de dos ejes de actuación:
-
Legitimidad, en la cual se basen los títulos del poder, las razones
de “quien puede, puede.”
-
Eficacia. El sistema político tiende, a través de productos del
propio sistema político denominado políticas públicas, a intentar
resolver los problemas de los individuos que se encuentran en
ese sistema.
De
esta manera se conforma lo que se denomina el sistema político
o de la política.
Con
respecto del papel de la democracia, ésta se sitúa en el ámbito
institucional. La democracia es por encima de todo, procedimental;
es decir, se refiere a una serie de reglas y de juegos que tienen
que ver con procesos electivos de determinadas instituciones.
En
este contexto, los partidos políticos gozan de los cuatro elementos.
Los partidos se sitúan por excelencia en las interconexiones de
las instituciones y de los agentes societales. Los partidos políticos
son instituciones, reglas e individuos, que están en una parte
muy sensible del sistema político.
La
naturaleza, la génesis y el éxito de los partidos políticos, están
condicionados por el ámbito temporal del sistema político. Existe
una regla de oro, que dice que “mientras un partido político dure
más en el poder, tiene más posibilidades de perdurar.”
En
términos de consolidación o de subcultura partidista, esto desempeña
un papel importante en la política. Los partidos políticos están
sometidos a una dimensión espacial. En el mundo, existen muchos
partidos que son “subsistemas de familias” de otros partidos.
Reciben patrocinio y apoyo de las internacionales partidistas.
Un
partido político es un grupo de individuos que, compartiendo ciertos
principios programáticos y asumiendo una estructura organizativa
mínima, vincula a la sociedad y al régimen político de acuerdo
con las reglas establecidas para obtener posiciones de poder o
influencia mediante elecciones.
Es
claro que los partidos políticos y los procesos electorales están
vinculados. No es posible concebir la idea de partidos políticos
sin la idea de elecciones o viceversa.
Además,
el desarrollo y estudio de los partidos políticos se liga al de
la democracia representativa.
Quizá
el cristal más común para observar a los partidos es el estudio
de éstos como sistemas de partidos; es decir, la idea de que los
partidos juegan entre sí, interactúan y compiten, con sus particularidades
y diferencias, con la intención de llegar y permanecer en el poder.
Esta idea nos lleva a hablar del bipartidismo, multipartidismo,
polarización ideológica, “familias de partidos” y su relación
con sistemas electorales.
En
diversas ocasiones se ha comprobado que el sistema de representación
mayoritaria genera sistemas de partidos bipartidistas, y el sistema
de representación proporcional genera sistemas de partidos pluripartidistas.
Esto
ha tenido una mayor injerencia en la política latinoamericana,
pero ha ido acompañada de mayor reflexión.
La
vinculación de los partidos políticos en América Latina ha sido
muy estrecha con el desarrollo de la política desde sus inicios;
es decir, desde el siglo XIX.
La política latinoamericana ha pasado por distintas etapas y ha
tenido partidos políticos ad hoc, que han estado implicados en
estas etapas (caudillismo, revolucionarios, militares, notables,
populismo, pluralista).
El
partidismo latinoamericano presenta cinco características:
-
Tensión constante entre el formalismo e informalismo de la política.
-
El proceso de los derechos políticos en América Latina ha sido
muy lento, incluyendo la capacidad para crear verdaderos partidos
políticos; esto es, ser agentes para ser objetos de derechos y
deberes (poder elegir y ser elegible).
-
Los partidos políticos latinoamericanos son en su mayoría caudillistas.
Son partidos muy vertebrados en torno de su personalidad.
-
La política en América Latina es más de participación que de representación.
Los partidos políticos tienden más a ser canales de participación
de la gente que a representarla.
La
política latinoamericana ha vivido en los últimos veinte años
transformaciones muy importantes. Los grandes terremotos que se
han producido son el desarrollo irrestricto de la poliarquía,
llegando a todos los países de América Latina, excepto Cuba; y
la transformación de la matriz de la política latinoamericana,
en donde el Estado tenía un papel central en la misma, ha sido
prácticamente sustituida por el mercado.
Sumado
a lo anterior, en América Latina existe un alto grado de polarización
ideológica, y los partidos políticos acaparan la política.
Es
muy común que los partidos políticos en América Latina presenten
los siguientes problemas:
-
Son las instituciones con menor credibilidad, y cada vez cuentan
con menos apoyo. Son objeto de las críticas de todos los medios
de la sociedad. Además, muchos de ellos están inmiscuidos o relacionados
con actos de corrupción.
-
En la medida en que el financiamiento de los partidos sea privado,
ello impide transparencia. Cuanto más financiamiento público haya,
menos corrupción va ha existir.
-
Los partidos políticos son dominados y dependientes de los medios
de comunicación. La razón radica en que la política latinoamericana
es presidencialista; esto es, que la necesidad de elegir a un
presidente obliga a que se personalice la campaña en el candidato,
lo que genera una campaña publicitaria en torno de un individuo,
más que de ideas o proyectos.
-
Otra razón radica en que los medios de comunicación para muchos
países de América Latina suplen los déficit en escolarización.
Los medios influyen y penetran en sociedades con menor nivel de
educación. Estos medios establecen la agenda y el programa de
los partidos o gobiernos, lo que genera un crecimiento de la personalización
política.
-
Los partidos políticos se han visto arrastrados en su función
de representación.
-
Los partidos políticos presentan dificultades estructurales en
su vida interna:
Problemas
de reclutamiento. La gente con actividad, vocación política e
idealismos se empieza a integrar a organizaciones no gubernamentales.
Problemas
de financiamiento. Si los partidos políticos se financiaban con
las aportaciones de militantes, ahora con menor número de afiliados
sus ingresos han disminuido. Sumado a ello, si el Estado es pobre
y la sociedad exige a las autoridades no gastar en partidos. Esto
complica el panorama, debido a que se le deja lugar al financiamiento
privado, generando mayores problemas de corrupción.
-
Problemas en la carrera política de los políticos.
-
Los partidos políticos se han ido adoptando y adaptándose a la
lógica de la globalización, implementando programas y proyectos
fuera de su realidad.
Por
su parte, el consejero del IFE, Mauricio Merino, señala que en
México, el tema del financiamiento público de los partidos ha
permitido una observación más cercana y certera de los recursos.
No
obstante existen límites políticos muy concretos, como es el caso
del secreto bancario, que le impide al IFE auditar las cuentas
bancarias de quienes son donantes de recursos a los partidos políticos;
el secreto fiscal no le permite conocer a los donantes privados;
o el secreto ministerial, que protege los expedientes una vez
levantada una denuncia penal.
Del
mismo modo, las coaliciones complicaron la funcionalidad del IFE
y de los partidos políticos, ya que no se sabe exactamente cuántos
votos obtuvieron. En el resto de América Latina tiene sus particularidades,
y sus efectos son diferentes.
Sobre
la conveniencia de la representación proporcional, esto ha ayudado
a México a lograr tener una mayor representación ideológica y
de diferentes intereses. No obstante, cabría preguntarse si los
partidos políticos menos fuertes deben tener representación como
partido político.
Las
soluciones de los partidos políticos en América Latina que se
vislumbran, son:
-
Financiamiento público, no privado
-
Incrementar los niveles de responsabilidad (control con transparencia)
-
La política necesita de tiempo.
*Secretario
Adjunto a la Presidencia de la Organización Nacional Adherente
“Evolución”
