EXAMEN
ENTREVISTA A LOS CANDIDATOS A LA SECRETARÍA GENERAL DEL
PRI
CAMBIAR
ADENTRO PARA COMPETIR AFUERA: ELBA ESTHER GORDILLO
ELBA
ESTHER GORDILLO
(Comitán de Domínguez, Chiapas)
Profesora
Normalista del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio
Secretaria
General de la CNOP (hasta antes del 10 de enero de 2002)
Fue
Diputada Federal a la LI y LIII Legislaturas Senadora Suplente
en la LII Legislatura y Senadora de la República en la LVII Legislaturas
Delegada
Política del Departamento del Distrito Federal en Gustavo a Madero
(1981-1982)
Ha
sido maestra de escuelas primarias rurales en Chiapas, profesora
normalista y de Historia del Instituto Federal de Capacitación
del Magisterio y maestra de escuela primaria en el Estado de México.
Ha
ocupado diversos cargos de dirigencia sindical hasta llegar a
la Secretaría General del Sindicato Nacional de Trabajadores de
la Educación (SNTE).
Fundadora
del “Foro: El Sindicalismo ante la Nación” Colaboradora permanente
del diario “La Jornada”; autora del libro “La Construcción de
un Proyecto Sindical”; editora de libros sobre temas educativos,
culturales y sindicales
Su
primer cargo de dirigencia partidista fue como Subsecretaria Técnica
de la Secretaría de Organización del CEN del PRI
Secretaria
de Organización del CEN del PRI Delegada Especial del CEN del
PRI en el Estado de Chihuahua
Actualmente
candidata a la Secretaría General del CEN del PRI en el Proceso
Interno para elegir fórmula de Presidente y Secretario General.
examen.-
¿Qué motivos le impulsan a postularse en el cargo de Secretaria
General?
Elba
Esther Gordillo Morales (EEGM).- En primer lugar, mis convicciones.
Siempre he mantenido una posición política muy clara respecto
a la necesidad de una renovación a fondo del PRI. Pienso que nuestro
partido ha postergado su reforma interna por demasiado tiempo
y que la única posibilidad de seguir siendo útil a la sociedad
es a través de su democratización. El PRI no puede seguir distanciándose
de una sociedad que ha cambiado, que exige y demanda opciones
de gobierno con alta credibilidad y planteamientos actuales. Se
trata de cambiar adentro, para competir afuera.
En
segundo lugar, asumir la responsabilidad que tengo como militante
de esta organización. Después del 2 de julio del 2000 y en la
perspectiva de un cambio ineludible en nuestro partido sus militantes
no podemos, ni debemos estar al margen. Al asumir la postulación
al cargo de Secretaria General tengo la oportunidad de actuar
conforme a una posición ética y en función de un proyecto que
es completamente viable. Me importa mucho la congruencia, pero
a la vez la posibilidad de realización de los propósitos con los
que me comprometo.
Tercero,
porque desde la Secretaría General puedo contribuir a dar paso
en el PRI a las nuevas ideas que sobre las transformaciones de
partidos campean en el mundo. La posición a la que aspiro es muy
honrosa, pero, ante todo, es un espacio de acción con carácter
estratégico y que es fundamental en función de un proyecto de
cambio.
Por
último, porque al participar con un propósito definido en la democratización
del PRI me sumo a los esfuerzos de quienes apuestan por un partido
moderno, con posiciones avanzadas y una identidad social bien
definida. Yo quiero contribuir a que el PRI renazca como la opción
de gobierno más reconocida por la sociedad de nuestro tiempo.
examen.-
¿Cómo concibe la Secretaría General?
EEGM.-
Como un reto para mi carrera política, un espacio desde el cual
puedo colaborar con mi amigo Roberto Madrazo a renovar nuestro
Partido a fin de darle una nueva proyección. Estoy convencida
de que la Secretaría General puede ser una pieza importante en
la reconstrucción democrática del PRI, siempre y cuando se mantenga
en diálogo permanente con la militancia. De hecho, una tarea fundamental
a desarrollar es devolver nuestra organización a sus militantes
y, sobre esa base, ampliar las capacidades de coordinación horizontal
del partido. Asimismo, la Secretaría General debe ser una instancia
en interacción permanente con la sociedad y con el mundo político.
La idea es contribuir a que el PRI sea permeable a las demandas
de la sociedad, sin perder de vista sus funciones como opción
de gobierno.
examen.-
¿Cuáles son las diferencias que identifica en el cargo de Secretaria
General después de la 18 Asamblea Nacional de Delegados?
EEGM.-
Se le da más importancia a la Secretaría General al interior del
CEN. Además de las funciones que ya tenía, se le da la Coordinación
con los CDE y del DF para elaborar el Plan Anual de Operación
Política; la de dar seguimiento y evaluación periódica de los
avances de los programas de los CDE y del DF; coordinar las actividades
de los representantes del CEN ante los órganos de dirección estatales
y del DF; y el diseño de estrategias que fortalezcan la vinculación
de las instancias organizativas nacionales con la estructura de
dirección política territorial.
Me
parece muy bien el que a la Secretaría General se le libere de
otras funciones con un carácter más bien administrativo, como
la firma de las credenciales de los militantes y la de ordenar
la publicación en el órgano oficial las normas que emitan las
autoridades competentes y claro, generar la nueva mayoría que
reclama la ciudadanía.
La
Secretaría General debe cumplir tareas eminentemente políticas
para contribuir efectivamente al gobierno democrático del partido
y no perder de vista el objetivo principal que es hacer del PRI
una opción de gobierno altamente competitiva en términos electorales.
examen.-
En caso de triunfar ¿Cuáles serían sus primeras tres acciones
como Secretaria General?
EEGM.-
Primero, conjuntar un equipo altamente representativo de la diversidad
del PRI que presente a la militancia un proyecto político incluyente,
respetuoso de la diversidad ideológica de nuestra organización,
y que dé impulso a una agenda de renovación partidista inmediata,
que nos permita estar listos para enfrentar la contienda electoral
del 2003;
Segundo,
poner en marcha un ambicioso programa de proyección de cuadros
a partir de su formación y capacitación de cuadros, sobre todo
dirigido a los jóvenes y a las mujeres que abra cauces para que
los nuevos líderes sociales y políticos con que cuenta nuestro
Partido puedan lograr sus legítimas aspiraciones; ya sea en el
gobierno, en el legislativo o en labores partidistas;
Tercero,
colaborar en la conformación, en estos momentos, de una oposición
moderna, constructiva y razonada que contribuya a identificarnos
como un Partido, volcado a la sociedad y aliado con las mejores
causas, con un discurso nuevo, y comprometido con México. Paralelamente,
promover la apertura de espacios partidistas para la discusión
de las ideas políticas, para analizar lo que está sucediendo en
el mundo, lo que hemos hecho bien y lo que no, a efecto de corregirlo
de cara al futuro. Impulsando la democracia desde la base estaremos
en condiciones de aspirar a una representación legislativa más
amplia y a recuperar la Presidencia de la República.
examen.-
¿Qué actitud privilegiaría la Secretaria General hacia la militancia
del Partido?
EEGM.-
De respeto absoluto hacia sus convicciones y sus demandas; en
segundo lugar, de cooperación e impulso a las iniciativas que
se generen en esos ámbitos para renovar nuestro Partido desde
abajo; en tercer lugar, cumplir con nuestra promesa de campaña
en el sentido de devolver el Partido a sus militantes y lograr
una verdadera comunicación entre la dirigencia y quienes le dan
vida al Partido en todo el país. Debemos reconocer el esfuerzo
de los militantes con oportunidades reales de hacer una carrera
partidista. Es injusto que la gente que dedica tiempo y se compromete
con las causas del partido no tenga acceso a posiciones. La militancia
es el Partido. La que cuelga mantas, pega propaganda. Debemos
incorporar a todos los grupos que conforman a nuestra militancia:
adultos mayores, ambientalistas, universitarios, indígenas, artesanos,
etc.
examen.-
¿Cuál sería su vinculación con el Consejo Político Nacional?
EEGM.-
El Consejo Político Nacional debe ser la instancia que ponga el
ejemplo de libertad, tolerancia, democracia e inclusión. Yo veo
al Consejo Político Nacional como una instancia de consulta donde
confluyen nuestros más destacados cuadros: los de mayor experiencia
y arraigo; los que ocupan posiciones importantes en el Congreso
de Unión o en la Administración Pública de las entidades federativas;
aquellos que ya han dirigido a nuestro Partido. Debemos aprovechar
ese cúmulo de conocimientos y acudir a ellos para solicitarles
su colaboración en todos los trabajos y actividades que nuestra
organización lleve a cabo. Esta vinculación deberá ser más estrecha
y dinámica para alcanzar los ambiciosos objetivos que nuestra
fórmula está proponiendo a nuestra organización. El Consejo Político
Nacional tendrá un papel principal en la democratización del partido
por su composición plural y su capacidad de determinar las reglas
de la gobernabilidad interna.
examen.-
¿Cómo debe vincularse con las estructuras territorial y sectorial
del Partido?
EEGM.-
El alma del Partido son sus estructuras: territorial y sectorial.
Con ambas, la relación debe ser estrecha si queremos un Partido
fuerte y democrático. La estructura territorial deberá ser alimentada
para que las decisiones se tomen desde la colonia, la fábrica
o la escuela. Los Comités Seccionales tienen que volver a florecer
porque es ahí donde empieza la fuerza del Partido; si aspiramos
construir una organización fuerte, con renovados nexos sociales,
sólo podremos lograrlo si impulsamos la renovación del Partido
desde abajo; las estructuras intermedias y estatales también deben
reforzarse, respetar sus decisiones y ayudarles a alcanzar las
metas que se propongan.
Debemos
revisar nuestras formas de acción e incidencia a fin de que la
actividad del Partido abra vasos comunicantes con los obreros,
los campesinos o el sector popular. Es evidente que en los últimos
años estas estructuras han sido debilitadas en aras de intereses
particulares y de grupos. También es cierto que la dinámica social
ha dado paso a otras pautas organizativas y otras formas de participación
política. Sin embargo, proponemos tener un Partido volcado hacia
la sociedad y los sectores deben convertirse en uno de los brazos
privilegiados para lograr este vínculo. Junto a lo anterior, debemos
incursionar la forma de trabajo colegiada con organizaciones intermedias
y atrevernos a incorporar las formas de acción social e incidencia
política que ya están en la sociedad civil. En todo caso, el PRI
democrático que estamos decididos a impulsar no estará articulado
en torno a la lógica de control a través de las estructuras, sino
que deberá sustentarse en la capacidad de la militancia y de las
organizaciones para impulsar propuestas, formar consensos y asumir
responsabilidades.
examen.-
¿Cómo será la relación de la Secretaría General con mujeres y
jóvenes?
EEGM.-
Desde siempre he sido partidaria de estrechar las relaciones con
estos segmentos sociales; con las mujeres, me une la solidaridad
de género. Las mujeres necesitan acciones afirmativas y a la vez
ganar nuestro lugar a base de trabajo y con propuestas. Me propongo
ayudar a abrir los espacios necesarios para que las compañeras
tengan las mismas posibilidades de exponer sus problemas, pero
sobre todo, de poder influir en las decisiones de la dirigencia
de nuestro Partido, con propuestas viables y consensuadas. No
es una concesión; sino una conquista de mis compañeras priístas...
Un lugar... Muchos lugares ganados a pulso.
Respecto
a los jóvenes, no hay duda de que si el Partido no encuentra los
hilos conductores para restablecer la comunicación con este importante
sector, en el futuro estamos perdidos. Es urgente y necesario
trabajar con los jóvenes. El Partido debe incluir sus intereses
y aspiraciones. Si logramos ganarlos a nuestra causa y ese sería
uno de mis objetivos centrales, lograremos efectivamente renovar
vitalmente a nuestro Partido. Respecto a los jóvenes vale la pena
enfatizar que no queremos darles soluciones, ni decirles cómo
organizarse. Ellos quieren respeto a su libertad. Que los jóvenes
de ambos sexos nos digan, entonces, cómo quieren organizarse El
tiempo de la juventud no es mañana, es ahora, en la renovación
del PRI.
examen.-
¿Serviría esa Secretaría como puente con las demás secretarías
del Comité Ejecutivo Nacional?
EEGM.-
Yo no le llamaría puente. Creo que la Secretaría General debe
convertirse en un espacio plural donde puedan confluir las diferente
posturas que se mantengan al interior del CEN para ayudar a construir
los consensos que son necesarios para impulsar las iniciativas
que nuestro Partido lleve a cabo. Deberá ser un punto de articulación
y equilibrio
examen.-
¿Qué importancia tienen las relaciones internacionales del PRI
y qué papel haría la Secretaría General al respecto?
EEGM.-
La solidaridad internacional se funda compartiendo proyectos de
Partido. El PRI no puede desligarse de esas relaciones en la medida
en que la globalización tiende a convertirse en el proceso fundamental
de integración de la vida mundial. En ese sentido, nuestro Partido
deberá impulsar como divisa de comportamiento internacional la
solidaridad entre los pueblos y entre sus organizaciones a fin
de construir un orden más justo y solidario en el mundo.
La
Secretaría General, en conjunción con la Presidencia del Partido,
impulsará la formación de consensos entre los miembros del Comité
Nacional a fin de entablar, mantener y consolidar relaciones solidarias
con todos los partidos políticos afines a nuestro proyecto; nuestro
papel será dinámico y de cohesión para mantener estas relaciones
internacionales. Debemos tener una perspectiva global de los partidos
y actuar en lo local y estar al tanto de lo que otros partidos
están pensando y haciendo. A la vez estamos obligados a reafirmar
nuestra identidad como un partido con una perspectiva reformista,
democrática y social, lo que implica participar en los grandes
debates internacionales sobre las alternativas políticas ante
los procesos de cambio a escala mundial.
Recuperar
el papel que jugó el PRI en América Latina, volver a colocarse
a la vanguardia con postulados que antepongan la socialdemocracia
ante la globalización
examen.-
¿Cuál es su propuesta respecto a la relación con otros partidos,
organizaciones políticas y la sociedad organizada?
EEGM.-
Con los partidos registrados tener una relación madura, de respeto;
concibo a los demás partidos no como enemigos, sino como adversarios
con los cuales podamos construir los grandes consensos nacionales.
Si bien tenemos proyectos de Nación diferentes, el trabajo en
común hará que nuestro país progrese, por lo que en muchas ocasiones
tendremos que construir juntos las mejores propuestas que ayuden
a que la sociedad mexicana pueda tener mejores expectativas de
vida.
Con
las organizaciones políticas afines seguiremos formando alianzas
que nos permitan representar a todos los sectores sociales. Es
perfectamente razonable enfatizar las coincidencias porque en
el fondo de lo que se trata es de servir a la sociedad. Creo que
los electores reconocen más a los partidos que construyen vías
de acuerdo que a los incapaces de trascender un radicalismo demagógico.
Respecto
a la sociedad organizada, mi propuesta es tener un Partido que
participe en todos los temas con que se identifican los ciudadanos
y que siga al lado de las grandes estructuras del mundo del trabajo.
Nuestro partido tiene una herencia social sumamente valiosa y
compromisos muy claros con las organizaciones campesinas, obreras
y populares. Pero, al mismo tiempo, tiene una posición que le
permite vincularse a una gran diversidad de causas y proyectos
de la sociedad plural y dinámica que constituye el México actual.
El punto de mayor importancia al respecto es evitar las pretensiones
vanguardistas y no sólo advertir, sino incluso impulsar las capacidades
de autoorganización y autogestión de la sociedad. Un partido democrático,
bien integrado y con una gran capacidad de propuesta es el mejor
aliado de la sociedad. Fortalecer el liderazgo del PRI ante partidos
y grupos para avanzar en la Reforma del Estado y la gobernabilidad
democrática del país.
examen.-
Algunas voces critican la existencia de la Secretaría General,
pues consideran suficiente la Presidencia, por lo cual no deben
existir los dos cargos a la vez. ¿Qué opina al respecto?
EEGM.-
Yo respeto la opinión de quienes disienten sobre la importancia
de esta Secretaría en el Comité Ejecutivo Nacional de nuestro
Partido. Sin embargo creo que no solamente es necesaria, sino
indispensable en la medida en que debe ocuparse, primero de ser
una instancia de vinculación entre el Comité Nacional y la Presidencia,
pero sobre todo, de la construcción de consensos entre las diversas
corrientes políticas al interior del Comité Nacional. La Secretaría
General propicia la cohesión del CEN y resulta clave para lograr
el gobierno democrático del partido. Además, sus funciones le
permiten una proyección mayor como un espacio para el diálogo
con la militancia y con la sociedad. Yo no veo a la Secretaría
General encerrada en sí misma, sino compartiendo tareas y responsabilidades
colectivas.
La
Presidencia de nuestro Partido tendrá en la Secretaria General
un apoyo permanente que le posibilite la unidad al interior de
la Direccional Nacional, trabajando en equipo y con objetivos
claramente construidos.
examen.-
¿Algún mensaje que desee compartir con nuestros lectores?
EEGM.-
La fórmula que hemos integrado el licenciado Roberto Madrazo y
su servidora es en torno a un proyecto de Partido con el que nos
identificamos después de discutir la historia y los fines de nuestra
organización.
Compartimos
la idea de que es absolutamente necesario devolver el Partido
a sus militantes. Coincidimos en el propósito de renovarlo en
todas sus estructuras y de hacer de él una organización volcada
hacia la sociedad.
Vemos
la necesidad de hacer del Partido una organización comprometida
con los ciudadanos, los trabajadores y con quienes aspiran a una
vida digna. Nos parece imprescindible contar con un partido que
sea capaz de impulsar las grandes reformas que requiere el país
y de desarrollar congruentemente una perspectiva democrática y
social. Estamos también de acuerdo en que el PRI debe dejar atrás
las inercias del verticalismo, de la sumisión al poder y de la
política de cúpulas.
El
mensaje es muy claro: no dejemos pasar esta oportunidad de realizar
un cambio en el sentido correcto. La democracia no es un esquema
abstracto, sino que la hacen las mujeres y los hombres a partir
de sus convicciones y su trayectoria personal. La democracia tampoco
es un fin en sí mismo, en un medio para lograr los objetivos que
se plantean las organizaciones y la sociedad a partir de presupuestos
éticos y políticos.
Por
eso quisiera invitar a los militantes y simpatizantes del PRI
a votar por nuestra fórmula porque reúne una experiencia de vida
y trabajo. Una experiencia que es consistente con nuestro propósito
esencial de afirmar al partido a través de un cambio democrático.
UN
TRABAJO PARTIDARIO CONGRUENTE: JAVIER GUERRERO
JAVIER
GUERRERO GARCÍA
(San Pedro de las Colonias, Coah., 20 de octubre de 1958)
Licenciado
en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad
Autónoma de Coahuila. Secretario de Finanzas del Gobierno de Coahuila
(hasta antes del 12 de enero de 2002)
Fue
Presidente Municipal de San Pedro de las Colonias, Coahuila
Diputado
Federal a la LV y LVII Legislaturas
Coordinador
del Programa de Servicio Social de la Secretaría de la Reforma
Agraria
Director
General de Organización Social del Programa Nacional de Solidaridad
Integrante
del Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad
Subdirector
General de Operación del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral
de la Familia (DIF)
Su
primer cargo de dirigencia fue como Secretario de Organización
y Operación de la Coordinación Nacional Ejecutiva del Movimiento
Territorial Urbano Popular Coordinador Regional de Promoción del
Voto en la campaña presidencial de 1982.
Integrante
del Consejo Político Nacional del PRI
Director
Ejecutivo de Operación Territorial en la campaña presidencial
de 1994
Coordinador
de la Comisión Permanente de Gestoría Social del Consejo Político
Nacional del PRI
Coordinador
General de la campaña para Gobernador de Coahuila, 1999.
Actualmente
candidato a la Secretaría General del CEN del PRI en el Proceso
Interno para elegir fórmula de Presidente y Secretario General.
examen.-
¿Qué motivos lo impulsan a postularse en el cargo de Secretario
General?
JGG.-
Mi candidatura obedece a la congruencia con la que siempre he
actuado. No se trata de participar por buscar una imagen personal.
Es fundamentalmente un acto de conciencia social y cívica, meditado
a partir de lo que siempre como militante y ciudadano he exigido:
relacionar las oportunidades al esfuerzo.
El
móvil para participar en esta fórmula es representar un trabajo
partidario congruente, sumándome a un cuadro experimentado y aportando
mi propia experiencia y que ambos hemos realizado nuestras tareas
desde el interior del partido y del país, y nos hemos mantenido
consecuentes con sus propuestas y sus propósitos.
La
congruencia está también en la postura política de la fórmula
a lo largo de los últimos 18 años. Soy un militante participativo
que ha luchado por su región y su sector. Pero también he sido
crítico del poder y congruente con el ideario del PRI.
La
congruencia también está en los resultados de mi vida pública.
Mi permanencia en la actividad política está en razón de una incuestionable
tarea como legislador o servidor público. No existe la sombra
de la duda respecto a mi probidad y congruencia.
examen.-
¿Cómo concibe la Secretaría General?
JGG.-
Los estatutos emanados de la XVIII Asamblea son claros respecto
las funciones de la Secretaría General. Es la instancia responsable
para elaborar el Plan Anual de Operación Política en coordinación
con los CEE. Es una instancia coadyuvante y de vinculación con
todas las áreas directiva y operativas del partido.
La
Secretaría General es la gestión política del Partido. Es la articuladora
de sectores, estructura y militancia. Es la administración de
la presencia política del partido, siempre viendo hacia el interior.
Una
de las cosas que debe no ser la Secretaría General, es un contrapeso.
En la concepción presidencialista de nuestro Partido, el Secretario
General cumplía funciones de contrapeso para ejercer una especie
de control de las tareas del Presidente o cumplir una presencia
en épocas de campaña que permitían tener un personero del candidato
a la presidencia dentro de la estructura dirigente del Partido.
Nunca más debe ser este el papel de la Secretaría General.
examen.-
¿Cuáles son las diferencias que identifica en el cargo de la Secretaría
General antes y después de la XVIII Asamblea Nacional de Delegados?
JGG.-
Ver al pasado inmediato en forma crítica no es tarea en un proceso
de renovación. Y digo ver al pasado en términos de la evolución
que ha tenido el Partido desde la XIV Asamblea. Somos un partido
en transición desde hace más de una década. Yo me referiría más
a las coincidencias con este proceso que no termina en la XVIII
Asamblea, donde las bases nos reclamaron nuevos rostros y oportunidades
para los auténticos militantes. Esta es quizá la cuestión más
importante de la Asamblea. Junto con la necesidad de asumir un
nuevo papel de la militancia y de exigir un rumbo más claro para
el Partido, la XVIII Asamblea se inscribe en este periodo de transición
en que el partido avanza para adaptarse a los nuevos tiempos y
a las exigencias de la sociedad en General.
Yo
creo que nuestra fórmula es una respuesta a estos reclamos de
la XVIII Asamblea, ya que cuenta con un político regional, habida
cuenta de la importancia que tiene en este país revitalizar la
participación de los políticos regionales.
examen.-
En caso de triunfar ¿cuales serían sus primeras tres acciones?.
JGG.-
La primera sería convocar, en acuerdo con la presidencia y el
Consejo Político, a toda la militancia para que construyamos una
nueva presencia del PRI en todos los rincones del país. Esto implicaría
hacer una consulta nacional para, con un mecanismo muy sencillo,
obtener las propuestas de todos los militantes respecto a su visión
del partido.
La
segunda tarea sería convocar con los mismos propósitos a los sectores
para crear una nueva estructura de acciones, propuestas y demandas
sectoriales, para construir las líneas de acción del partido para
el Siglo XXI.
La
tercera acción seria regresar procesadas estas consultas hacia
la base y hacia la sociedad en su conjunto para movilizar al partido,
articulando asambleas desde los secccionales para empatar realmente
la estructura política con la estructura territorial, dando representatividad
y vida política permanente al partido desde su base.
Estas
tres acciones se integrarían en un propósito claro: Hacer efectivos
los mandatos de la XVIII Asamblea, cumpliendo la tarea de elaborar
el plan anual de operación política, e ir preparando el terreno
para convocar a la XIV Asamblea, para avanzar en la renovación
del partido.
Yo
creo que la militancia del partido exige que las asambleas no
deben tener una periodicidad larga. Son y deben serlo aun más,
el espacio de vinculación real de corrientes y diferencias, de
convergencias y acuerdos. Son la unidad en lo fundamental del
partido. Son la expresión de la democracia interna.
examen.-
¿Qué actitud privilegiaría el Secretario General hacia la militancia
del partido?
JGG.-
Yo le diría a los militantes del partido que la modernización
política del país requiere partidos fuertes, vinculados con las
reivindicaciones sociales y que tengan muy claramente definidos
cuáles son sus propósitos en el proyecto hacia la sociedad.
La
modernización política del país requiere legalidad y transparencia.
Equidad y justicia. Nos negamos a que el partido sea una maquinaria
electoral hueca. Queremos que el partido sea un aglutinamiento
de expectativas sociales que se puedan proyectar para construir
el México del futuro, para recuperar la esperanza, para reivindicar
valores básicos de la política como son la ética y la moral.
Sé
que con los militantes de hoy podemos caminar en este rumbo. Sé
también que el compromiso de los priístas es con la verdad y la
justicia. Por ello, lo fundamental es que el PRI tenga capacidad
de generar amplios consensos, que podamos construir un frente
progresista de orden general que nos permita tener la capacidad
de recuperar el poder.
Por
ello la honestidad y la confianza en la dirección del partido,
son fundamentales en esta coyuntura. En particular los militantes
requieren del PRI una gran alianza que muestre nuevamente a un
partido con pasión por sus ideales, un partido en movimiento,
cercano a la gente y a sus luchas cotidianas y sus reivindicaciones
históricas.
Manifiesto
a los militantes que me propongo ser un Secretario General honesto
y de actuar transparente. Siempre en contacto con las organizaciones,
articulando compromisos y movilización.
examen.-
¿Cuál seria su vinculación con el Consejo Político Nacional?
b
Insisto en la tarea articuladora de la Secretaría General. No
se trata de jugar un papel de contrapeso, mediador o de cabildero
para promover propuestas políticas. Se trata de construir mecanismos
que abran la discusión sobre las tareas trascendentes del partido,
en su máximo órgano de gobierno en su función cotidiana: el Consejo
Político Nacional.
La
tarea es de articulación institucional y de vía de comunicación
entre corrientes y posturas. Su trato formal está en la tarea
de presentar a la discusión de este Consejo el plan anual de operación
política.
examen.-
¿Cómo debe vincularse con las estructuras territorial y sectorial
del partido?
JGG.-
De igual forma que con los órganos de dirección del partido. Articulando
propuestas y voluntades. Relacionando los vasos comunicantes entre
estas estructuras. Reitero que no veo a un partido en el futuro
que no logre articular su estructura de dirección con su estructura
territorial. La política territorial del partido debe institucionalizarse
en la estructura. Los ámbitos de acción sectorial y territorial,
deben tener una empatía orgánica. Esta es la tarea del futuro.
Los
estatutos muestran claramente que una de las responsabilidades
es coordinar las actividades de los representantes del CEN ante
los órganos de dirección estatales y del DF, así como diseñar
estrategias que fortalezcan la vinculación del trabajo de las
organizaciones nacionales con la estructura de dirección política
territorial.
examen.- ¿Cómo seria la relación de la Secretaría General
con mujeres y jóvenes?
JGG.-
No es posible pensar en un PRI sin mujeres y sin jóvenes. Los
estatutos están marcando claramente que en la estructura de representación
en todos sus órdenes, se exprese la equidad de género y además
que éstos estén ocupados en por lo menos un tercio, por jóvenes
con una edad menor a los 35 años.
Creo
que un asunto relevante debe ser la implantación de una política
de género en las relaciones internas del partido, y una articulación
de respeto a la militancia de los jóvenes, que deben incorporarse
en igualdad de condiciones a las responsabilidades del partido.
Esta visión de género y esta relación intergeneracional deben
ser los motores del cambio en las relaciones internas y en la
representatividad de los órganos de dirección del partido.
La
vía de la incorporación por cuotas debe dar paso a la incorporación
por representatividad y por aportación a la fortaleza del partido.
Yo creo que si generamos un partido en movimiento, este aglutinar
de mujeres y jóvenes tendrá una respuesta natural en razón de
la presencia de éstos en el Partido.
examen.-
¿Serviría la Secretaría General como puente con las demás secretarías
del Comité Ejecutivo Nacional?.
JGG.-
En tanto que los estatutos facultan a la Secretaría General a
turnar los asuntos diversos a las secretarías del CEN, y observar
su debido cumplimiento, así como a elaborar modelos de operación
para facilitar la tarea de los órganos del CEN, la tarea de tender
puentes, es prioritaria.
Esta
es precisamente la tarea que implica articular la presencia política
del partido. Ser puente no significa cabildear, significa hacer
relevante la tarea de cada una de las responsabilidades del CEN.
Me
veo como un articulador de voluntades, coadyuvante de la presidencia
del partido. Me veo en el partido como un facilitador de procesos
y un Secretario General capaz de movilizar al partido en absoluto
respeto a las responsabilidades de los demás miembros de la dirección,
a partir de la concepción que de él tengo: la gran suma de las
individualidades pensantes que dan razón a la militancia.
examen.-
¿Qué importancia tiene las relaciones internacionales del PRI
y qué papel haría la Secretaría General al respecto?.
JGG.-
La responsabilidad de las relaciones internacionales recae en
la Presidencia del Partido. Nuestros estatutos así lo marcan.
Existe una coordinación al respecto en la estructura de la Presidencia.
Mi
opinión personal es que el Partido debe en este momento, tener
una mayor presencia internacional. Debe además, plantearse la
disposición a asumir compromisos de representar a una corriente
internacional, que sin estar en contra de la globalización, enfrenta
las posturas neocolonialistas de este proceso. Al interior como
al exterior, el PRI debe ser partícipe de un gran frente progresista,
de centroizquierda, que implique luchar por mantener un lugar
en la escena internacional de nuestro país, pero que impida la
pérdida de soberanía a nombre de la globalización.
El
PRI tiene un lugar en la Internacional Socialista. Ahí debe tener
un eje articulador con una postura internacional soberana. La
Secretaría General debe, en función de tareas especificas, cumplir
una representación del Partido ante sus vínculos internacionales
sólo en representación de la Presidencia.
Sin
embargo yo veo la tarea del Secretario General más hacia adentro
del Partido. Más hacia las tareas de construcción permanente de
su naturaleza orgánica y funcional. Las instancias de relaciones
internacionales deben funcionar en acuerdo con la Presidencia
y del Consejo Político, así como instrumentar los mandatos de
nuestras asambleas al respecto.
El
papel del Secretario General no puede ser protagónico en las relaciones
internacionales. Es más bien protocolario.
examen.-
¿Cuál es su propuesta respecto a la relación con otros partidos,
organizaciones políticas y la sociedad organizada?
JGG.-
Un PRI renovado debe ser un PRI abierto. Esto implica que debemos
tener mecanismos de relación con nuestros votantes, más allá de
la militancia comprometida.
Respecto
a las relaciones con otras organizaciones políticas, la fórmula
en la que participo tiene un claro signo de civilidad política.
La tesitura de las posturas políticas, como poder y como oposición,
tienen como signo la actitud constructiva. No se trata de destruir
al adversario, sea un militante del partido con posturas distintas,
un militante de otro partido, o un ciudadano inconforme con su
realidad social.
Hacia
la sociedad organizada, para mí, lo fundamental es que el PRI
tenga capacidad de generar amplios consensos, que podamos construir
un frente progresista de orden general que permita que una corriente
de pensamiento de centro izquierda, o de centro democrático, pueda
tener capacidad de recuperar el poder. Para mí, el Partido es
un aglutinante de la sociedad para buscar propósitos superiores.
Buscamos
que la sociedad no nos perciba como una maquinaria electoral que
sólo tiene ambiciones, donde sus candidatos están atrapados más
en una historia individual de ambiciones, que en un proyecto colectivo
de reivindicación social para el país.
Es
importante dejar claro que la política de alianzas es para mí
una cuestión de táctica y no de estrategia. Es una herramienta
para lograr consensos, pero no puede ir mas allá de los principios
del partido. La unidad en lo fundamental, respecto a las necesidades
del país, puede dar pie a una política de alianzas. Pero nunca
como una tarea de desdibuje nuestra identidad y que confunda a
los ciudadanos respecto a la firmeza de nuestras propuestas, principios
ideológicos y liga con las mejores causas de la Nación
examen.-
Algunas voces critican la existencia de la Secretaría General,
pues consideran suficiente la Presidencia, por lo cual no deben
existir los dos cargos a la vez. ¿Qué opina al respecto?
JGG.-
Los estatutos son claros respecto a esto. Si esas voces son internas,
deberían plantear su postura en los órganos deliberativos del
Partido. Mi opinión personal es que en cuanto nuestra cultura
política evolucione, (y no me refiero a la inercia política, sino
a la autentica cultura que implica reflejar los cambios en normas,
leyes y pactos sociales), las figuras de representación cambiarán.
Nuestro régimen político tiene, en su estructura actual y en casi
todas las representaciones de la vida pública, la figura del Secretario
General. No es gratuito. Tiende a ser la figura que puede articular
hacia el interior, el encargado de la política interna de los
órganos y estructuras.
Lo
importante no es discutir si debe preservarse o no. Lo importante
es tener claras las tareas que debe desarrollar la figura, para
no estar de más y sí cumplir con los requerimientos del partido.
examen.-
¿Qué mensaje les daría a los lectores y militantes del PRI?
JGG.-
Todo mundo habla de modernización y de democracia. Pero ¿qué implica
esto? Para algunos, mostrarse moderno y democrático implica desmantelar
una propuesta política en aras del pragmatismo. Implica, como
en el gato pardo, cambiar para no cambiar. Democracia sí, si ésta
nos favorece. Modernización sí, si nos beneficia.
La
democracia no es un acto sólo de voluntad de una dirección. Es
un proceso en el que todos estamos involucrados. No existe modernización
sin equidad. No existe una sociedad moderna que no sea equitativa.
Podemos pensar que somos la novena economía del mundo, pero mientras
existan millones de pobres, no seremos una sociedad moderna. Por
ello es necesario defender los principios que dieron origen a
nuestro instituto político, no por volver al pasado sino para
ver al futuro.
La
diferencia fundamental es, sin embargo la función del Partido.
Nosotros creemos que el Partido es una institución preservable,
por su historia y su papel en la trasformación del país. La esencia
del Partido no es el aparato, o los órganos de gobierno; no lo
son los mecanismos de elección, o sus dirigentes.
El
Partido es su historia, su naturaleza y su militancia. El Partido
es la confianza que la ciudadanía le otorga. El Partido es la
materialización de aspiraciones sociales de millones de mexicanos.
El Partido es el conjunto de ideas que hay sobre la Nación y que
han permeado al conjunto social durante muchos años.
Nuestra
oferta es muy clara: la convocatoria implica luchar por hacer
de la contienda política un escenario en donde la moral pública
sea el eje.
La
política debe de tener un convencimiento de quehacer social, el
quehacer del ejercicio del poder no puede significar ninguna visión
patrimonialista o de hegemonía de sectores de intereses.
Los
partidos tienen que estar a la vanguardia de las causas sociales.
Siendo el PRI un partido que se ha identificado con su raigambre
popular, no nos podemos despegar de las expectativas que tiene
la ciudadanía. Queremos claramente ser una opción identificable
para los ciudadanos.
Nosotros
creemos que el PRI debe colocarse en el escenario de nuclear un
gran centro progresista en este país. Queremos que sea un partido
que tenga capacidad de recuperar el poder, que responda a esa
expectativa de la sociedad mexicana para que el poder esté vinculado
con la transformación social y con la vigencia de nuestra patria.
Un
soporte para que en el marco de la globalización nuestro país
no pierda identidad ni perfil y un espacio que garantice la vigencia
de los derechos sociales pero pueda incorporar la nueva agenda
de la realidad económica, de la realidad cultural.
