EXAMEN ENTREVISTA A LOS CANDIDATOS A LA SECRETARÍA GENERAL DEL PRI

CAMBIAR ADENTRO PARA COMPETIR AFUERA: ELBA ESTHER GORDILLO

ELBA ESTHER GORDILLO
(Comitán de Domínguez, Chiapas)

Profesora Normalista del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio

Secretaria General de la CNOP (hasta antes del 10 de enero de 2002)

Fue Diputada Federal a la LI y LIII Legislaturas Senadora Suplente en la LII Legislatura y Senadora de la República en la LVII Legislaturas

Delegada Política del Departamento del Distrito Federal en Gustavo a Madero (1981-1982)

Ha sido maestra de escuelas primarias rurales en Chiapas, profesora normalista y de Historia del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio y maestra de escuela primaria en el Estado de México.

Ha ocupado diversos cargos de dirigencia sindical hasta llegar a la Secretaría General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Fundadora del “Foro: El Sindicalismo ante la Nación” Colaboradora permanente del diario “La Jornada”; autora del libro “La Construcción de un Proyecto Sindical”; editora de libros sobre temas educativos, culturales y sindicales

Su primer cargo de dirigencia partidista fue como Subsecretaria Técnica de la Secretaría de Organización del CEN del PRI

Secretaria de Organización del CEN del PRI Delegada Especial del CEN del PRI en el Estado de Chihuahua

Actualmente candidata a la Secretaría General del CEN del PRI en el Proceso Interno para elegir fórmula de Presidente y Secretario General.

examen.- ¿Qué motivos le impulsan a postularse en el cargo de Secretaria General?

Elba Esther Gordillo Morales (EEGM).- En primer lugar, mis convicciones. Siempre he mantenido una posición política muy clara respecto a la necesidad de una renovación a fondo del PRI. Pienso que nuestro partido ha postergado su reforma interna por demasiado tiempo y que la única posibilidad de seguir siendo útil a la sociedad es a través de su democratización. El PRI no puede seguir distanciándose de una sociedad que ha cambiado, que exige y demanda opciones de gobierno con alta credibilidad y planteamientos actuales. Se trata de cambiar adentro, para competir afuera.

En segundo lugar, asumir la responsabilidad que tengo como militante de esta organización. Después del 2 de julio del 2000 y en la perspectiva de un cambio ineludible en nuestro partido sus militantes no podemos, ni debemos estar al margen. Al asumir la postulación al cargo de Secretaria General tengo la oportunidad de actuar conforme a una posición ética y en función de un proyecto que es completamente viable. Me importa mucho la congruencia, pero a la vez la posibilidad de realización de los propósitos con los que me comprometo.

Tercero, porque desde la Secretaría General puedo contribuir a dar paso en el PRI a las nuevas ideas que sobre las transformaciones de partidos campean en el mundo. La posición a la que aspiro es muy honrosa, pero, ante todo, es un espacio de acción con carácter estratégico y que es fundamental en función de un proyecto de cambio.

Por último, porque al participar con un propósito definido en la democratización del PRI me sumo a los esfuerzos de quienes apuestan por un partido moderno, con posiciones avanzadas y una identidad social bien definida. Yo quiero contribuir a que el PRI renazca como la opción de gobierno más reconocida por la sociedad de nuestro tiempo.

examen.- ¿Cómo concibe la Secretaría General?

EEGM.- Como un reto para mi carrera política, un espacio desde el cual puedo colaborar con mi amigo Roberto Madrazo a renovar nuestro Partido a fin de darle una nueva proyección. Estoy convencida de que la Secretaría General puede ser una pieza importante en la reconstrucción democrática del PRI, siempre y cuando se mantenga en diálogo permanente con la militancia. De hecho, una tarea fundamental a desarrollar es devolver nuestra organización a sus militantes y, sobre esa base, ampliar las capacidades de coordinación horizontal del partido. Asimismo, la Secretaría General debe ser una instancia en interacción permanente con la sociedad y con el mundo político. La idea es contribuir a que el PRI sea permeable a las demandas de la sociedad, sin perder de vista sus funciones como opción de gobierno.

examen.- ¿Cuáles son las diferencias que identifica en el cargo de Secretaria General después de la 18 Asamblea Nacional de Delegados?

EEGM.- Se le da más importancia a la Secretaría General al interior del CEN. Además de las funciones que ya tenía, se le da la Coordinación con los CDE y del DF para elaborar el Plan Anual de Operación Política; la de dar seguimiento y evaluación periódica de los avances de los programas de los CDE y del DF; coordinar las actividades de los representantes del CEN ante los órganos de dirección estatales y del DF; y el diseño de estrategias que fortalezcan la vinculación de las instancias organizativas nacionales con la estructura de dirección política territorial.

Me parece muy bien el que a la Secretaría General se le libere de otras funciones con un carácter más bien administrativo, como la firma de las credenciales de los militantes y la de ordenar la publicación en el órgano oficial las normas que emitan las autoridades competentes y claro, generar la nueva mayoría que reclama la ciudadanía.

La Secretaría General debe cumplir tareas eminentemente políticas para contribuir efectivamente al gobierno democrático del partido y no perder de vista el objetivo principal que es hacer del PRI una opción de gobierno altamente competitiva en términos electorales. 

examen.- En caso de triunfar ¿Cuáles serían sus primeras tres acciones como Secretaria General?

EEGM.- Primero, conjuntar un equipo altamente representativo de la diversidad del PRI que presente a la militancia un proyecto político incluyente, respetuoso de la diversidad ideológica de nuestra organización, y que dé impulso a una agenda de renovación partidista inmediata, que nos permita estar listos para enfrentar la contienda electoral del 2003;

Segundo, poner en marcha un ambicioso programa de proyección de cuadros a partir de su formación y capacitación de cuadros, sobre todo dirigido a los jóvenes y a las mujeres que abra cauces para que los nuevos líderes sociales y políticos con que cuenta nuestro Partido puedan lograr sus legítimas aspiraciones; ya sea en el gobierno, en el legislativo o en labores partidistas;

Tercero, colaborar en la conformación, en estos momentos, de una oposición moderna, constructiva y razonada que contribuya a identificarnos como un Partido, volcado a la sociedad y aliado con las mejores causas, con un discurso nuevo, y comprometido con México. Paralelamente, promover la apertura de espacios partidistas para la discusión de las ideas políticas, para analizar lo que está sucediendo en el mundo, lo que hemos hecho bien y lo que no, a efecto de corregirlo de cara al futuro. Impulsando la democracia desde la base estaremos en condiciones de aspirar a una representación legislativa más amplia y a recuperar la Presidencia de la República. 

examen.- ¿Qué actitud privilegiaría la Secretaria General hacia la militancia del Partido?

EEGM.- De respeto absoluto hacia sus convicciones y sus demandas; en segundo lugar, de cooperación e impulso a las iniciativas que se generen en esos ámbitos para renovar nuestro Partido desde abajo; en tercer lugar, cumplir con nuestra promesa de campaña en el sentido de devolver el Partido a sus militantes y lograr una verdadera comunicación entre la dirigencia y quienes le dan vida al Partido en todo el país. Debemos reconocer el esfuerzo de los militantes con oportunidades reales de hacer una carrera partidista. Es injusto que la gente que dedica tiempo y se compromete con las causas del partido no tenga acceso a posiciones. La militancia es el Partido. La que cuelga mantas, pega propaganda. Debemos incorporar a todos los grupos que conforman a nuestra militancia: adultos mayores, ambientalistas, universitarios, indígenas, artesanos, etc. 

examen.- ¿Cuál sería su vinculación con el Consejo Político Nacional?

EEGM.- El Consejo Político Nacional debe ser la instancia que ponga el ejemplo de libertad, tolerancia, democracia e inclusión. Yo veo al Consejo Político Nacional como una instancia de consulta donde confluyen nuestros más destacados cuadros: los de mayor experiencia y arraigo; los que ocupan posiciones importantes en el Congreso de Unión o en la Administración Pública de las entidades federativas; aquellos que ya han dirigido a nuestro Partido. Debemos aprovechar ese cúmulo de conocimientos y acudir a ellos para solicitarles su colaboración en todos los trabajos y actividades que nuestra organización lleve a cabo. Esta vinculación deberá ser más estrecha y dinámica para alcanzar los ambiciosos objetivos que nuestra fórmula está proponiendo a nuestra organización. El Consejo Político Nacional tendrá un papel principal en la democratización del partido por su composición plural y su capacidad de determinar las reglas de la gobernabilidad interna. 

examen.- ¿Cómo debe vincularse con las estructuras territorial y sectorial del Partido?

EEGM.- El alma del Partido son sus estructuras: territorial y sectorial. Con ambas, la relación debe ser estrecha si queremos un Partido fuerte y democrático. La estructura territorial deberá ser alimentada para que las decisiones se tomen desde la colonia, la fábrica o la escuela. Los Comités Seccionales tienen que volver a florecer porque es ahí donde empieza la fuerza del Partido; si aspiramos construir una organización fuerte, con renovados nexos sociales, sólo podremos lograrlo si impulsamos la renovación del Partido desde abajo; las estructuras intermedias y estatales también deben reforzarse, respetar sus decisiones y ayudarles a alcanzar las metas que se propongan.

Debemos revisar nuestras formas de acción e incidencia a fin de que la actividad del Partido abra vasos comunicantes con los obreros, los campesinos o el sector popular. Es evidente que en los últimos años estas estructuras han sido debilitadas en aras de intereses particulares y de grupos. También es cierto que la dinámica social ha dado paso a otras pautas organizativas y otras formas de participación política. Sin embargo, proponemos tener un Partido volcado hacia la sociedad y los sectores deben convertirse en uno de los brazos privilegiados para lograr este vínculo. Junto a lo anterior, debemos incursionar la forma de trabajo colegiada con organizaciones intermedias y atrevernos a incorporar las formas de acción social e incidencia política que ya están en la sociedad civil. En todo caso, el PRI democrático que estamos decididos a impulsar no estará articulado en torno a la lógica de control a través de las estructuras, sino que deberá sustentarse en la capacidad de la militancia y de las organizaciones para impulsar propuestas, formar consensos y asumir responsabilidades. 

examen.- ¿Cómo será la relación de la Secretaría General con mujeres y jóvenes?

EEGM.- Desde siempre he sido partidaria de estrechar las relaciones con estos segmentos sociales; con las mujeres, me une la solidaridad de género. Las mujeres necesitan acciones afirmativas y a la vez ganar nuestro lugar a base de trabajo y con propuestas. Me propongo ayudar a abrir los espacios necesarios para que las compañeras tengan las mismas posibilidades de exponer sus problemas, pero sobre todo, de poder influir en las decisiones de la dirigencia de nuestro Partido, con propuestas viables y consensuadas. No es una concesión; sino una conquista de mis compañeras priístas... Un lugar... Muchos lugares ganados a pulso.

Respecto a los jóvenes, no hay duda de que si el Partido no encuentra los hilos conductores para restablecer la comunicación con este importante sector, en el futuro estamos perdidos. Es urgente y necesario trabajar con los jóvenes. El Partido debe incluir sus intereses y aspiraciones. Si logramos ganarlos a nuestra causa y ese sería uno de mis objetivos centrales, lograremos efectivamente renovar vitalmente a nuestro Partido. Respecto a los jóvenes vale la pena enfatizar que no queremos darles soluciones, ni decirles cómo organizarse. Ellos quieren respeto a su libertad. Que los jóvenes de ambos sexos nos digan, entonces, cómo quieren organizarse El tiempo de la juventud no es mañana, es ahora, en la renovación del PRI. 

examen.- ¿Serviría esa Secretaría como puente con las demás secretarías del Comité Ejecutivo Nacional?

EEGM.- Yo no le llamaría puente. Creo que la Secretaría General debe convertirse en un espacio plural donde puedan confluir las diferente posturas que se mantengan al interior del CEN para ayudar a construir los consensos que son necesarios para impulsar las iniciativas que nuestro Partido lleve a cabo. Deberá ser un punto de articulación y equilibrio 

examen.- ¿Qué importancia tienen las relaciones internacionales del PRI y qué papel haría la Secretaría General al respecto?

EEGM.- La solidaridad internacional se funda compartiendo proyectos de Partido. El PRI no puede desligarse de esas relaciones en la medida en que la globalización tiende a convertirse en el proceso fundamental de integración de la vida mundial. En ese sentido, nuestro Partido deberá impulsar como divisa de comportamiento internacional la solidaridad entre los pueblos y entre sus organizaciones a fin de construir un orden más justo y solidario en el mundo.

La Secretaría General, en conjunción con la Presidencia del Partido, impulsará la formación de consensos entre los miembros del Comité Nacional a fin de entablar, mantener y consolidar relaciones solidarias con todos los partidos políticos afines a nuestro proyecto; nuestro papel será dinámico y de cohesión para mantener estas relaciones internacionales. Debemos tener una perspectiva global de los partidos y actuar en lo local y estar al tanto de lo que otros partidos están pensando y haciendo. A la vez estamos obligados a reafirmar nuestra identidad como un partido con una perspectiva reformista, democrática y social, lo que implica participar en los grandes debates internacionales sobre las alternativas políticas ante los procesos de cambio a escala mundial.

Recuperar el papel que jugó el PRI en América Latina, volver a colocarse a la vanguardia con postulados que antepongan la socialdemocracia ante la globalización 

examen.- ¿Cuál es su propuesta respecto a la relación con otros partidos, organizaciones políticas y la sociedad organizada?

EEGM.- Con los partidos registrados tener una relación madura, de respeto; concibo a los demás partidos no como enemigos, sino como adversarios con los cuales podamos construir los grandes consensos nacionales. Si bien tenemos proyectos de Nación diferentes, el trabajo en común hará que nuestro país progrese, por lo que en muchas ocasiones tendremos que construir juntos las mejores propuestas que ayuden a que la sociedad mexicana pueda tener mejores expectativas de vida.

Con las organizaciones políticas afines seguiremos formando alianzas que nos permitan representar a todos los sectores sociales. Es perfectamente razonable enfatizar las coincidencias porque en el fondo de lo que se trata es de servir a la sociedad. Creo que los electores reconocen más a los partidos que construyen vías de acuerdo que a los incapaces de trascender un radicalismo demagógico.

Respecto a la sociedad organizada, mi propuesta es tener un Partido que participe en todos los temas con que se identifican los ciudadanos y que siga al lado de las grandes estructuras del mundo del trabajo. Nuestro partido tiene una herencia social sumamente valiosa y compromisos muy claros con las organizaciones campesinas, obreras y populares. Pero, al mismo tiempo, tiene una posición que le permite vincularse a una gran diversidad de causas y proyectos de la sociedad plural y dinámica que constituye el México actual. El punto de mayor importancia al respecto es evitar las pretensiones vanguardistas y no sólo advertir, sino incluso impulsar las capacidades de autoorganización y autogestión de la sociedad. Un partido democrático, bien integrado y con una gran capacidad de propuesta es el mejor aliado de la sociedad. Fortalecer el liderazgo del PRI ante partidos y grupos para avanzar en la Reforma del Estado y la gobernabilidad democrática del país. 

examen.- Algunas voces critican la existencia de la Secretaría General, pues consideran suficiente la Presidencia, por lo cual no deben existir los dos cargos a la vez. ¿Qué opina al respecto?

EEGM.- Yo respeto la opinión de quienes disienten sobre la importancia de esta Secretaría en el Comité Ejecutivo Nacional de nuestro Partido. Sin embargo creo que no solamente es necesaria, sino indispensable en la medida en que debe ocuparse, primero de ser una instancia de vinculación entre el Comité Nacional y la Presidencia, pero sobre todo, de la construcción de consensos entre las diversas corrientes políticas al interior del Comité Nacional. La Secretaría General propicia la cohesión del CEN y resulta clave para lograr el gobierno democrático del partido. Además, sus funciones le permiten una proyección mayor como un espacio para el diálogo con la militancia y con la sociedad. Yo no veo a la Secretaría General encerrada en sí misma, sino compartiendo tareas y responsabilidades colectivas.

La Presidencia de nuestro Partido tendrá en la Secretaria General un apoyo permanente que le posibilite la unidad al interior de la Direccional Nacional, trabajando en equipo y con objetivos claramente construidos. 

examen.- ¿Algún mensaje que desee compartir con nuestros lectores?

EEGM.- La fórmula que hemos integrado el licenciado Roberto Madrazo y su servidora es en torno a un proyecto de Partido con el que nos identificamos después de discutir la historia y los fines de nuestra organización.

Compartimos la idea de que es absolutamente necesario devolver el Partido a sus militantes. Coincidimos en el propósito de renovarlo en todas sus estructuras y de hacer de él una organización volcada hacia la sociedad.

Vemos la necesidad de hacer del Partido una organización comprometida con los ciudadanos, los trabajadores y con quienes aspiran a una vida digna. Nos parece imprescindible contar con un partido que sea capaz de impulsar las grandes reformas que requiere el país y de desarrollar congruentemente una perspectiva democrática y social. Estamos también de acuerdo en que el PRI debe dejar atrás las inercias del verticalismo, de la sumisión al poder y de la política de cúpulas.

El mensaje es muy claro: no dejemos pasar esta oportunidad de realizar un cambio en el sentido correcto. La democracia no es un esquema abstracto, sino que la hacen las mujeres y los hombres a partir de sus convicciones y su trayectoria personal. La democracia tampoco es un fin en sí mismo, en un medio para lograr los objetivos que se plantean las organizaciones y la sociedad a partir de presupuestos éticos y políticos.

Por eso quisiera invitar a los militantes y simpatizantes del PRI a votar por nuestra fórmula porque reúne una experiencia de vida y trabajo. Una experiencia que es consistente con nuestro propósito esencial de afirmar al partido a través de un cambio democrático.

 

UN TRABAJO PARTIDARIO CONGRUENTE: JAVIER GUERRERO

JAVIER GUERRERO GARCÍA
(San Pedro de las Colonias, Coah., 20 de octubre de 1958)

Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma de Coahuila. Secretario de Finanzas del Gobierno de Coahuila (hasta antes del 12 de enero de 2002)

Fue Presidente Municipal de San Pedro de las Colonias, Coahuila

Diputado Federal a la LV y LVII Legislaturas

Coordinador del Programa de Servicio Social de la Secretaría de la Reforma Agraria

Director General de Organización Social del Programa Nacional de Solidaridad

Integrante del Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad

Subdirector General de Operación del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF)

Su primer cargo de dirigencia fue como Secretario de Organización y Operación de la Coordinación Nacional Ejecutiva del Movimiento Territorial Urbano Popular Coordinador Regional de Promoción del Voto en la campaña presidencial de 1982.

Integrante del Consejo Político Nacional del PRI

Director Ejecutivo de Operación Territorial en la campaña presidencial de 1994

Coordinador de la Comisión Permanente de Gestoría Social del Consejo Político Nacional del PRI

Coordinador General de la campaña para Gobernador de Coahuila, 1999.

Actualmente candidato a la Secretaría General del CEN del PRI en el Proceso Interno para elegir fórmula de Presidente y Secretario General.

examen.- ¿Qué motivos lo impulsan a postularse en el cargo de Secretario General?

JGG.- Mi candidatura obedece a la congruencia con la que siempre he actuado. No se trata de participar por buscar una imagen personal. Es fundamentalmente un acto de conciencia social y cívica, meditado a partir de lo que siempre como militante y ciudadano he exigido: relacionar las oportunidades al esfuerzo.

El móvil para participar en esta fórmula es representar un trabajo partidario congruente, sumándome a un cuadro experimentado y aportando mi propia experiencia y que ambos hemos realizado nuestras tareas desde el interior del partido y del país, y nos hemos mantenido consecuentes con sus propuestas y sus propósitos.

La congruencia está también en la postura política de la fórmula a lo largo de los últimos 18 años. Soy un militante participativo que ha luchado por su región y su sector. Pero también he sido crítico del poder y congruente con el ideario del PRI.

La congruencia también está en los resultados de mi vida pública. Mi permanencia en la actividad política está en razón de una incuestionable tarea como legislador o servidor público. No existe la sombra de la duda respecto a mi probidad y congruencia.

examen.- ¿Cómo concibe la Secretaría General?

JGG.- Los estatutos emanados de la XVIII Asamblea son claros respecto las funciones de la Secretaría General. Es la instancia responsable para elaborar el Plan Anual de Operación Política en coordinación con los CEE. Es una instancia coadyuvante y de vinculación con todas las áreas directiva y operativas del partido.

La Secretaría General es la gestión política del Partido. Es la articuladora de sectores, estructura y militancia. Es la administración de la presencia política del partido, siempre viendo hacia el interior.

Una de las cosas que debe no ser la Secretaría General, es un contrapeso. En la concepción presidencialista de nuestro Partido, el Secretario General cumplía funciones de contrapeso para ejercer una especie de control de las tareas del Presidente o cumplir una presencia en épocas de campaña que permitían tener un personero del candidato a la presidencia dentro de la estructura dirigente del Partido. Nunca más debe ser este el papel de la Secretaría General.

examen.- ¿Cuáles son las diferencias que identifica en el cargo de la Secretaría General antes y después de la XVIII Asamblea Nacional de Delegados?

JGG.- Ver al pasado inmediato en forma crítica no es tarea en un proceso de renovación. Y digo ver al pasado en términos de la evolución que ha tenido el Partido desde la XIV Asamblea. Somos un partido en transición desde hace más de una década. Yo me referiría más a las coincidencias con este proceso que no termina en la XVIII Asamblea, donde las bases nos reclamaron nuevos rostros y oportunidades para los auténticos militantes. Esta es quizá la cuestión más importante de la Asamblea. Junto con la necesidad de asumir un nuevo papel de la militancia y de exigir un rumbo más claro para el Partido, la XVIII Asamblea se inscribe en este periodo de transición en que el partido avanza para adaptarse a los nuevos tiempos y a las exigencias de la sociedad en General.

Yo creo que nuestra fórmula es una respuesta a estos reclamos de la XVIII Asamblea, ya que cuenta con un político regional, habida cuenta de la importancia que tiene en este país revitalizar la participación de los políticos regionales.

examen.- En caso de triunfar ¿cuales serían sus primeras tres acciones?.

JGG.- La primera sería convocar, en acuerdo con la presidencia y el Consejo Político, a toda la militancia para que construyamos una nueva presencia del PRI en todos los rincones del país. Esto implicaría hacer una consulta nacional para, con un mecanismo muy sencillo, obtener las propuestas de todos los militantes respecto a su visión del partido.

La segunda tarea sería convocar con los mismos propósitos a los sectores para crear una nueva estructura de acciones, propuestas y demandas sectoriales, para construir las líneas de acción del partido para el Siglo XXI.

La tercera acción seria regresar procesadas estas consultas hacia la base y hacia la sociedad en su conjunto para movilizar al partido, articulando asambleas desde los secccionales para empatar realmente la estructura política con la estructura territorial, dando representatividad y vida política permanente al partido desde su base.

Estas tres acciones se integrarían en un propósito claro: Hacer efectivos los mandatos de la XVIII Asamblea, cumpliendo la tarea de elaborar el plan anual de operación política, e ir preparando el terreno para convocar a la XIV Asamblea, para avanzar en la renovación del partido.

Yo creo que la militancia del partido exige que las asambleas no deben tener una periodicidad larga. Son y deben serlo aun más, el espacio de vinculación real de corrientes y diferencias, de convergencias y acuerdos. Son la unidad en lo fundamental del partido. Son la expresión de la democracia interna.

examen.- ¿Qué actitud privilegiaría el Secretario General hacia la militancia del partido?

JGG.- Yo le diría a los militantes del partido que la modernización política del país requiere partidos fuertes, vinculados con las reivindicaciones sociales y que tengan muy claramente definidos cuáles son sus propósitos en el proyecto hacia la sociedad.

La modernización política del país requiere legalidad y transparencia. Equidad y justicia. Nos negamos a que el partido sea una maquinaria electoral hueca. Queremos que el partido sea un aglutinamiento de expectativas sociales que se puedan proyectar para construir el México del futuro, para recuperar la esperanza, para reivindicar valores básicos de la política como son la ética y la moral.

Sé que con los militantes de hoy podemos caminar en este rumbo. Sé también que el compromiso de los priístas es con la verdad y la justicia. Por ello, lo fundamental es que el PRI tenga capacidad de generar amplios consensos, que podamos construir un frente progresista de orden general que nos permita tener la capacidad de recuperar el poder.

Por ello la honestidad y la confianza en la dirección del partido, son fundamentales en esta coyuntura. En particular los militantes requieren del PRI una gran alianza que muestre nuevamente a un partido con pasión por sus ideales, un partido en movimiento, cercano a la gente y a sus luchas cotidianas y sus reivindicaciones históricas.

Manifiesto a los militantes que me propongo ser un Secretario General honesto y de actuar transparente. Siempre en contacto con las organizaciones, articulando compromisos y movilización.

examen.- ¿Cuál seria su vinculación con el Consejo Político Nacional?

b Insisto en la tarea articuladora de la Secretaría General. No se trata de jugar un papel de contrapeso, mediador o de cabildero para promover propuestas políticas. Se trata de construir mecanismos que abran la discusión sobre las tareas trascendentes del partido, en su máximo órgano de gobierno en su función cotidiana: el Consejo Político Nacional.

La tarea es de articulación institucional y de vía de comunicación entre corrientes y posturas. Su trato formal está en la tarea de presentar a la discusión de este Consejo el plan anual de operación política.

examen.- ¿Cómo debe vincularse con las estructuras territorial y sectorial del partido?

JGG.- De igual forma que con los órganos de dirección del partido. Articulando propuestas y voluntades. Relacionando los vasos comunicantes entre estas estructuras. Reitero que no veo a un partido en el futuro que no logre articular su estructura de dirección con su estructura territorial. La política territorial del partido debe institucionalizarse en la estructura. Los ámbitos de acción sectorial y territorial, deben tener una empatía orgánica. Esta es la tarea del futuro.

Los estatutos muestran claramente que una de las responsabilidades es coordinar las actividades de los representantes del CEN ante los órganos de dirección estatales y del DF, así como diseñar estrategias que fortalezcan la vinculación del trabajo de las organizaciones nacionales con la estructura de dirección política territorial.

examen.- ¿Cómo seria la relación de la Secretaría General con mujeres y jóvenes?

JGG.- No es posible pensar en un PRI sin mujeres y sin jóvenes. Los estatutos están marcando claramente que en la estructura de representación en todos sus órdenes, se exprese la equidad de género y además que éstos estén ocupados en por lo menos un tercio, por jóvenes con una edad menor a los 35 años.

Creo que un asunto relevante debe ser la implantación de una política de género en las relaciones internas del partido, y una articulación de respeto a la militancia de los jóvenes, que deben incorporarse en igualdad de condiciones a las responsabilidades del partido. Esta visión de género y esta relación intergeneracional deben ser los motores del cambio en las relaciones internas y en la representatividad de los órganos de dirección del partido.

La vía de la incorporación por cuotas debe dar paso a la incorporación por representatividad y por aportación a la fortaleza del partido. Yo creo que si generamos un partido en movimiento, este aglutinar de mujeres y jóvenes tendrá una respuesta natural en razón de la presencia de éstos en el Partido.

examen.- ¿Serviría la Secretaría General como puente con las demás secretarías del Comité Ejecutivo Nacional?.

JGG.- En tanto que los estatutos facultan a la Secretaría General a turnar los asuntos diversos a las secretarías del CEN, y observar su debido cumplimiento, así como a elaborar modelos de operación para facilitar la tarea de los órganos del CEN, la tarea de tender puentes, es prioritaria.

Esta es precisamente la tarea que implica articular la presencia política del partido. Ser puente no significa cabildear, significa hacer relevante la tarea de cada una de las responsabilidades del CEN.

Me veo como un articulador de voluntades, coadyuvante de la presidencia del partido. Me veo en el partido como un facilitador de procesos y un Secretario General capaz de movilizar al partido en absoluto respeto a las responsabilidades de los demás miembros de la dirección, a partir de la concepción que de él tengo: la gran suma de las individualidades pensantes que dan razón a la militancia.

examen.- ¿Qué importancia tiene las relaciones internacionales del PRI y qué papel haría la Secretaría General al respecto?.

JGG.- La responsabilidad de las relaciones internacionales recae en la Presidencia del Partido. Nuestros estatutos así lo marcan. Existe una coordinación al respecto en la estructura de la Presidencia.

Mi opinión personal es que el Partido debe en este momento, tener una mayor presencia internacional. Debe además, plantearse la disposición a asumir compromisos de representar a una corriente internacional, que sin estar en contra de la globalización, enfrenta las posturas neocolonialistas de este proceso. Al interior como al exterior, el PRI debe ser partícipe de un gran frente progresista, de centroizquierda, que implique luchar por mantener un lugar en la escena internacional de nuestro país, pero que impida la pérdida de soberanía a nombre de la globalización.

El PRI tiene un lugar en la Internacional Socialista. Ahí debe tener un eje articulador con una postura internacional soberana. La Secretaría General debe, en función de tareas especificas, cumplir una representación del Partido ante sus vínculos internacionales sólo en representación de la Presidencia.

Sin embargo yo veo la tarea del Secretario General más hacia adentro del Partido. Más hacia las tareas de construcción permanente de su naturaleza orgánica y funcional. Las instancias de relaciones internacionales deben funcionar en acuerdo con la Presidencia y del Consejo Político, así como instrumentar los mandatos de nuestras asambleas al respecto.

El papel del Secretario General no puede ser protagónico en las relaciones internacionales. Es más bien protocolario.

examen.- ¿Cuál es su propuesta respecto a la relación con otros partidos, organizaciones políticas y la sociedad organizada?

JGG.- Un PRI renovado debe ser un PRI abierto. Esto implica que debemos tener mecanismos de relación con nuestros votantes, más allá de la militancia comprometida.

Respecto a las relaciones con otras organizaciones políticas, la fórmula en la que participo tiene un claro signo de civilidad política. La tesitura de las posturas políticas, como poder y como oposición, tienen como signo la actitud constructiva. No se trata de destruir al adversario, sea un militante del partido con posturas distintas, un militante de otro partido, o un ciudadano inconforme con su realidad social.

Hacia la sociedad organizada, para mí, lo fundamental es que el PRI tenga capacidad de generar amplios consensos, que podamos construir un frente progresista de orden general que permita que una corriente de pensamiento de centro izquierda, o de centro democrático, pueda tener capacidad de recuperar el poder. Para mí, el Partido es un aglutinante de la sociedad para buscar propósitos superiores.

Buscamos que la sociedad no nos perciba como una maquinaria electoral que sólo tiene ambiciones, donde sus candidatos están atrapados más en una historia individual de ambiciones, que en un proyecto colectivo de reivindicación social para el país.

Es importante dejar claro que la política de alianzas es para mí una cuestión de táctica y no de estrategia. Es una herramienta para lograr consensos, pero no puede ir mas allá de los principios del partido. La unidad en lo fundamental, respecto a las necesidades del país, puede dar pie a una política de alianzas. Pero nunca como una tarea de desdibuje nuestra identidad y que confunda a los ciudadanos respecto a la firmeza de nuestras propuestas, principios ideológicos y liga con las mejores causas de la Nación

examen.- Algunas voces critican la existencia de la Secretaría General, pues consideran suficiente la Presidencia, por lo cual no deben existir los dos cargos a la vez. ¿Qué opina al respecto?

JGG.- Los estatutos son claros respecto a esto. Si esas voces son internas, deberían plantear su postura en los órganos deliberativos del Partido. Mi opinión personal es que en cuanto nuestra cultura política evolucione, (y no me refiero a la inercia política, sino a la autentica cultura que implica reflejar los cambios en normas, leyes y pactos sociales), las figuras de representación cambiarán. Nuestro régimen político tiene, en su estructura actual y en casi todas las representaciones de la vida pública, la figura del Secretario General. No es gratuito. Tiende a ser la figura que puede articular hacia el interior, el encargado de la política interna de los órganos y estructuras.

Lo importante no es discutir si debe preservarse o no. Lo importante es tener claras las tareas que debe desarrollar la figura, para no estar de más y sí cumplir con los requerimientos del partido.

examen.- ¿Qué mensaje les daría a los lectores y militantes del PRI?

JGG.- Todo mundo habla de modernización y de democracia. Pero ¿qué implica esto? Para algunos, mostrarse moderno y democrático implica desmantelar una propuesta política en aras del pragmatismo. Implica, como en el gato pardo, cambiar para no cambiar. Democracia sí, si ésta nos favorece. Modernización sí, si nos beneficia.

La democracia no es un acto sólo de voluntad de una dirección. Es un proceso en el que todos estamos involucrados. No existe modernización sin equidad. No existe una sociedad moderna que no sea equitativa. Podemos pensar que somos la novena economía del mundo, pero mientras existan millones de pobres, no seremos una sociedad moderna. Por ello es necesario defender los principios que dieron origen a nuestro instituto político, no por volver al pasado sino para ver al futuro.

La diferencia fundamental es, sin embargo la función del Partido. Nosotros creemos que el Partido es una institución preservable, por su historia y su papel en la trasformación del país. La esencia del Partido no es el aparato, o los órganos de gobierno; no lo son los mecanismos de elección, o sus dirigentes.

El Partido es su historia, su naturaleza y su militancia. El Partido es la confianza que la ciudadanía le otorga. El Partido es la materialización de aspiraciones sociales de millones de mexicanos. El Partido es el conjunto de ideas que hay sobre la Nación y que han permeado al conjunto social durante muchos años.

Nuestra oferta es muy clara: la convocatoria implica luchar por hacer de la contienda política un escenario en donde la moral pública sea el eje.

La política debe de tener un convencimiento de quehacer social, el quehacer del ejercicio del poder no puede significar ninguna visión patrimonialista o de hegemonía de sectores de intereses.

Los partidos tienen que estar a la vanguardia de las causas sociales. Siendo el PRI un partido que se ha identificado con su raigambre popular, no nos podemos despegar de las expectativas que tiene la ciudadanía. Queremos claramente ser una opción identificable para los ciudadanos.

Nosotros creemos que el PRI debe colocarse en el escenario de nuclear un gran centro progresista en este país. Queremos que sea un partido que tenga capacidad de recuperar el poder, que responda a esa expectativa de la sociedad mexicana para que el poder esté vinculado con la transformación social y con la vigencia de nuestra patria.

Un soporte para que en el marco de la globalización nuestro país no pierda identidad ni perfil y un espacio que garantice la vigencia de los derechos sociales pero pueda incorporar la nueva agenda de la realidad económica, de la realidad cultural.