Los
avances en Afganistan: armando un rompecabezas
MÓNICA GONZÁLEZ*
Ya
las bombas, certeras o no, replegaron a los talibanes de las ciudades
afganas más importantes; ya los estadounidenses vieron en sus
televisiones las imágenes de la venganza; ya los marines, cumpliendo
con el destino manifiesto, tomaron Afganistán; ya en Alemania,
en un bello y limpio castillo se realizaron las pláticas para
integrar un nuevo gobierno para un polvoriento país, en ruinas.
¿Será que ya acabó la guerra? Los límites de la Libertad Duradera
pueden ser infinitos. Precisamente una guerra ilegal, sin objetivos
claros, con culpables inciertos y contra civiles inocentes, y
con la complicidad de otros países en una guerra de todos, es
algo que aún no alcanzamos a comprender.
Y
es que no es para menos. Intentemos armar el rompecabezas: n Cuatro
aviones, dos torres, un pentágono, un hijo desobediente;
-
5 mil víctimas, un presidente dudosamente legitimado. Pero nos
siguen faltando piezas, a ver, estas, ¿son de las orillas o del
centro?:
-
Tres religiones (protestantes, musulmanes y judíos);
-
Dos civilizaciones, o más bien una, la musulmana y otro grupo
culturalmente hablando;
-
Un patriotismo de barras y estrellas mal entendido; n Líderes
de diversos países buscando protagonismo;
-
Un Blair, Chirac, Aznar y Fox, que están con el poder de la espada,
no el de la razón.
¡Ah!...,
más piezas..., ¡claro! Se me hace que aquí empieza:
-
Una guerra contra el terrorismo;
-
Bombardeos incesantes buscando un líder;
-
Un país de chozas, con 6 millones de hambrientos, con sólo 10
aeropuertos;
-
Negocios de la familia Bush, intereses petroleros, un complejo
militar-industrial, un país exportador del 50% del armamento a
nivel mundial;
-
Una economía en recesión; y la CIA, que hasta agosto todavía realizaba
negocios con Bin Laden. No..., faltan piezas:
-
La invocación de la auto defensa, pero atacando fuera del país,
contra las leyes internacionales;
-
Un culpable sin pruebas;
-
641 detenidos extranjeros en Estados Unidos, 548 sin pruebas,
sólo víctimas de la burocracia migratoria;
-
360 detenidos en diversos países en el extranjero;
-
Gobiernos bajo la espada de Damocles porque o extraditan o «son
terroristas»;
-
Tribunales militares para detener y procesar sin juicio a cualquier
sospechoso, todos ellos casos que revisará personalmente George
W. Bush, sin conocimientos jurídicos; 5 mil detenciones ordenadas
a la policía bajo la orden de «trátenlos como criminales» y la
protesta de un estados más cinco ciudades en Estados Unidos; n
Visas a cambio de información;
-
Un reto de imaginación jurídica porque en realidad no se sabe
quién es el culpable. Estas no se dónde van. . .
Aquí hay otras:
-
La CNN, cuyo dueño, Ted Turner, ha hecho multimillonarios
«donativos» a la ONU;
-
Larry King discutiendo la necesidad de bombardear Irak en un país
dónde el 78% de la opinión pública está
de acuerdo;
-
La ONU, con un premio Nóbel de la Paz, quizá para
apuntalarla un poquito porque sus cimientos y estructura ya no
dan para mucho;
-
Pláticas entre una Alianza del Norte que dice no llamarse
así, que no quiere cascos azules ni rey;
-
La insistencia en crear un gobierno a la fuerza donde no funciona
el esquema occidental;
-
Un rey tampoco los quiere;
-
Presidentes obligados a extraditar bajo la espada de Damocles;
-
Una Unión Europea des-unida;
-
Un hada madrina con una varita mágica de dólares,
Falta, falta:
-
Los laboratorios Monsanto-Searley y Dow, los principales productores
de ántrax;
-
El mediatismo combinado con una guerra bacteriológica;
-Ántrax
en Florida y New Jersey, en el Senado, la NBC, la CBS, el correo,
Kenia, Argentina;
-
Venta de máscaras, trajes de aislamiento, paracaídas,
medicamentos;
-
Dos anglosajones antiaborto sospechosos de enviar el ántrax;
-
Más víctimas inocentes, de las que cuentan, las
güeritas...
¿Qué más?, ¿qué más?:
-
Ya. La producción de drogas, para que los malos sean más
malos;
-
Pero no hay que hablar de los que la consumen;
-
Aquellos bailando, y otros llorando, así de maniqueo...
¡Uf!, más piezas, ¿y estas dónde?:
-
Movimientos pacifistas, protestas civiles contra un mundo de líderes,
de Estados, de intereses;
-
Condenas de Amnistía Internacional por los errores «de
cálculo» en bombardeos;
-
La esperanza...
No caben. ¿Habrá que sacarlos? ¿A ver si
estas sí?:
-
Bombardeos contra zonas residenciales en Kabul, Kandahar, Mazar-i-Sharif,
Kandahar;
-
Dicen 800 muertes, cifra calificada de ridícula por el
secretario de defensa estadounidense Donald Rumsfield, quien también
señaló que cualquier objeto es objeto de ataque
ya quien nadie se atreve a callarle la boca;
-
Ataques contra humildes medios de comunicación, fundamentales
en tiempos de guerra;
-
Contra plantas eléctricas, mezquitas, escuelas, oficinas
públicas, de la ONU y la Cruz Roja, canchas de basketbol,
cárceles, almacenes con vital, sí VITAL comida.
Un crimen de lesa humanidad, antecedido por un crimen de ignorancia,
odio, de intolerancia y arbitrariedad, una defensa que no entendemos.
Seguramente
aún nos faltan más de la mitad de las piezas. Nosotros,
humildes mortales, seguimos sin entender muchas cosas, y quizá
nunca lo logremos. ¿Y de dónde obtienen sus armas
estos demonios con turbante? ¿El dinero y sus negocios
de dónde vienen? ¿Por qué no combaten también
las fábricas de armas y los bancos que lavan su dinero?
¿Con bombas se acaba el terrorismo y el fanatismo? O será
que se polarizan.
¿Es
esta una guerra a favor de la seguridad de uno y la inseguridad
de todos? ¿Qué significa libertad (duradera o no),
justicia, paz, tolerancia y razón... Una cruzada a favor
del petróleo, disfrazada por la libertad, que corre el
peligro de convertir Libertad Duradera, en una guerra duradera,
una guerra de desgaste, infinita, entre Estados Unidos y aquellos
inocentes que por una casualidad geográfica viven arriba
de los yacimientos o los ductos petroleros. A Afganistán
le esperan tres meses de invierno, ¿y cuántos de
infierno?
El
Nuevo Orden Mundial es posiblemente el mismo desorden de siempre,
una mezcla de lucha de intereses, geoestrategia, líderes
con fobias y filias, protagonismos, una oficial interpretación
de los hechos, inocentes incapaces de hacerse oír. Y cuando
ya no haya mercado que explotar, territorio que explorar y espacio
donde acumular (como señala Carlos Marx), ¿qué
pasará?
Ya
Afganistán fue tomado, habrá un gobierno títere,
una industria armamentista con la panza llena, la población
en Estados Unidos que vio las bombas de la venganza en la tele,
su dudoso presidente es ya muy popular y viven una cohesión
nacional activada frente a la amenaza del turbante...
Ojalá
que el peso de la comunidad internacional, un poco más
reflexiva y juiciosa, impida que libertad duradera se convierta
en una ambición infinita.
*
Internacionalista, profesora-investigadora deI ITESM, campus Ciudad
de México.
