NUESTRA
PREMISA ES LA UNIDAD
KARLA AGUILAR TALAVERA*
Los
priístas celebramos con enorme ánimo y entusiasmo
nuestra 18 Asamblea General de Delegados; por ello, no tenemos
duda en afirmar que cumplimos con creces la enorme responsabilidad
de reunirnos para proponer, escuchar, discutir y consensuar el
Proyecto de Partido al que aspiramos quienes vemos en el Revolucionario
Institucional, la organización política que de manera
seria pretende llevar a consolidar una nación más
justa.
Fallaron
una vez más quienes pretenden desaparecernos, quienes dudaron
de la plena libertad que gozamos los delegados, para discutir
y votar los cientos de planteamientos que escuchamos en cada una
de las 23 tribunas, quienes afirmaban que el Partido saldría
secuestrado por grupos, quienes cuestionaban la apertura a las
mujeres y a los jóvenes.
Por
ello la 18 Asamblea deberá ser recordada como el inicio
de un PRI que cuenta con mecanismos novedosos que lo adecuan al
actual escenario político nacional, como el foro en donde
se firmó un pacto con las mujeres y con los jóvenes,
el arranque de una militancia que revalora la capacidad y el esfuerzo
sobre el oportunismo y el privilegio, la integración democrática
de nuestros colegiados y el inicio de un proyecto que aspira a
un Partido Federado.
De
estos logros, rescato el que simboliza la alianza del partido
con sus mujeres, al establecerse en nuestros estatutos la paridad
en la integración del Consejo Político, así
como en las dirigencias y en las candidaturas a cargos de elección
popular, para lo cual contamos con el apoyo de aquellos hombres
que entienden la necesidad de reconocer el trabajo y capacidad
de las mujeres en favor del Partido, lo que nos sitúa a
la vanguardia del país y del mundo.
Reconocemos
que no sólo es un triunfo de nuestro género, sino
un triunfo de todos los que aspiramos a que en el futuro contemos
con mecanismos que garanticen completamente la igualdad de oportunidades
en nuestro interior, lejos de menosprecios por causa de sexo o
edad. Este es el compromiso que las mujeres priístas asumimos,
ya que exigimos espacios reales de participación con base
en nuestra trayectoria y capacidad.
Estamos
conscientes de que en los procesos electorales por venir tendremos
una responsabilidad enorme para triunfar, para convencer a un
electorado cada día más escéptico con la
política, los políticos y los partidos, para presentar
propuestas serias que encuentren respuesta entre los electores,
que ganen conciencias y no sólo votos.
Estos
retos nos animan para seguir preparándonos, para convertirnos
en mejores ciudadanas, mejores priístas y mejores políticas,
retos que asumimos con responsabilidad y sensibilidad, sabedoras
de que habrá muchos ojos atentos a nuestro desempeño...
No fallaremos.
Es
importante establecer como premisa la unidad, sin importar sector
u organización a la que pertenezcamos, en torno de grandes
temas que a todas nos interesan y en los cuales encontramos más
similitudes que diferencias.
En
nosotras recae la gran responsabilidad de hacer realidad lo dispuesto
en nuestros nuevos documentos básicos; debemos ser las
primeras que cuestionemos el desapego a nuestros estatutos, las
primeras en el trabajo, las primeras en la defensa de nuestros
postulados y las primeras en la unidad, en coordinación
con toda la sociedad mexicana.
El
Partido que hemos construido para transitar este primer sendero
del Siglo XXI, exige una profunda transformación de nuestras
actitudes como militantes.
No
podemos seguir deformando el concepto de unidad, al que en muchas
ocasiones utilizamos para maquillar pugnas internas de quienes
se creen dueños de la voluntad de millones de mexicanos.
Debemos
hacer de la lealtad nuestro valor más importante, el cual
lograremos practicar cuando entendamos que nuestro compromiso
mayor es con nuestro Partido, con su futuro y con su integridad.
El Partido es propiedad de todos los militantes. Por ello no puede
ser el escenario de enfrentamientos estériles y personales.
El
PRI exige una nueva militancia, renovada en su actuar y en su
pensar. Con este compromiso nos identificamos las mujeres que
junto con los jóvenes, hemos llegado a nuestro partido
para quedarnos.
Para
concluir: los logros que obtuvimos en esta Asamblea no pretenden
desplazar a nadie, sino por el contrario, queremos sumarnos en
la elaboración de un Proyecto de Nación incluyente,
flexible y consensual, en el que estemos incluidos todos, sin
discriminación.
*Presidenta
del Organismo Nacional de Mujeres Priístas
