DELIBERACIÓN
FECUNDA
MARIANO PALACIOS ALCOCER*
Los
trabajos de la XVIII Asamblea Nacional del Partido tuvieron un
largo proceso de preparación, en ellos se expresaron las
más variadas opiniones de la militancia y se eligieron
en cada fase a los Delegados que integrarían el máximo
órgano de autoridad partidaria. Reunir una Asamblea de
11 mil 700 Delegados no es tarea fácil. sobre todo si se
pretende un ejercicio de deliberación fecundo y sistemático.
Bajo cualquier enfoque de análisis pudo demostrarse la
existencia de un Partido genuinamente nacional, que asume su carácter
de oposición y que demuestra vocación de poder al
replantear sus relaciones con el Gobierno Federal y renovar sus
compromisos sociales con el pueblo de México.
Me
parece muy significativo destacar que en el ámbito ideológico
se dieron coincidencias fundamentales en cuanto a los principios
y valores que sustentan el carácter del Partido:
Nacionalismo
y Soberanía, Defensa del Estado de Derecho y de las Libertades
Individuales y Sociales, Fortalecimiento del Sistema Democrático
y Federal, y Defensa de la Justicia Social, entre otros; así
como la adopción de un Código de Ética soportado
en reglas y procedimientos de aplicación para su mayor
eficacia, fueron aspectos que refrenda y recoge el priísmo
nacional. Reivindicar las causas sociales de obreros, campesinos
y clases medias con un enfoque de género y de generación
fue una aportación medular de esta Asamblea.
En
lo estatutario se advirtió un predominio de la democracia
directa en cuando los métodos para nominar candidatos y
seleccionar dirigentes. En lo programático se dio una amplísima
reflexión sobre los compromisos del Partido en torno a
los grandes temas nacionales, vale la pena detenerse a revisar
con atención tales planteamientos.
Quizá
lo más significativo sea la realización de la Primera
Asamblea del Partido después de la derrota del 2 de julio
de 2000. En la capacidad de adaptarse a los nuevos tiempos de
la democracia mexicana, de ser oposición vigorosa y genuina
opción de poder estriba el futuro del PRI. Se requiere
inteligencia colectiva y unidad en la acción para volver
al poder: el Sr. Fox y su gobierno han demostrado tal ineficacia,
que no tiene su Partido nada para permanecer en los mandos de
la República.
*Presidente
del CEN del PRI del 11 de septiembre de 1997 al 1º de abril
de 1999.
