NUEVOS TIEMPOS Y NUEVOS RETOS POLÍTICOS
CARLOS CASTAÑEDA HERNÁNDEZ*

Presidir por decisión mayoritaria de los delegados y delegadas acreditados en la tribuna 17 de la Mesa de Estrategias Politicas, la relación del Partido con órganos de gobierno, ha sido para mí la experiencia más rica y extraordinaria, a lo largo de más de treinta años de militancia activa en el Partido Revolucionario Institucional.

La convocatoria de la 18 Asamblea Nacional de delegados y delegadas, no sólo era esperada, sino requerida por la militancia priísta nacional. Es incuestionable, que después de la experiencia electoral del 2 de julio del año 2000, militantes y simpatizantes, empujaron a la dirigencia nacional a la realización de la Asamblea, para evitar confrontaciones estériles; para mostrar no sólo al país, sino al mundo, que el priísmo nacional había asimilado la derrota con entereza y con altura de miras, dignidad y responsabilidad, asumió el lugar que la sociedad mexicana y en particular, el que democráticamente decidió el electorado nacional.

En la Ciudad de Pachuca, Hidalgo. Se dan cita los delegados y delegadas que habrían de participar en las cuatro tribunas correspondientes a la Mesa de Estrategias Políticas. Desde el viernes 16 de noviembre por la tarde y noche, provenientes de todo el país, se fueron registrando puntualmente las delegaciones; no faltaron los incidentes, derivados de los reclamos de los asambleístas que en principio no aceptaban pernoctar fuera de la ciudad de Pachuca, sin embargo, los anfitriones con amabilidad, daban razones muy justificadas, la ciudad no cuenta con suficiente capacidad hotelera para dar cabida a los más de dos mil delegados asistentes.

El sábado 17 de noviembre, desde temprana hora, los espacios destinados para cada una de las cuatro tribunas, se fueron calentando con la presencia cada vez más intensa de los delegados y delegadas. Desde el inicio de los trabajos, las delegaciones, en voz de sus líderes más representativos dominaron el auditorio, la Secretaria Técnica de la Mesa Directiva, la Senadora Laura Alicia Garza Galindo, tuvo que sujetarse a las propuestas democráticas de la Asamblea para la elección de la mesa Directiva que finalmente se integró con representantes de varios estados. Instalada la Mesa Directiva de la Tribuna, se dio inicio formal a la Asamblea.

Debo destacar que los delegados y delegadas llegaron a la Asamblea con pleno conocimiento del reglamento de debates, autorizado previamente por el Consejo Político y el Comité Ejecutivo nacionales del Partido. Esto propició por una parte, diferencias entre algunas interpretaciones particulares y las de la Mesa Directiva, que sin tratar de interpretar, sino de aplicar puntualmente el reglamento nos llevó a una ronda de discusiones sin sentido, finalmente prevaleció la cordura; la Asamblea aceptó sujetarse estrictamente al reglamento, dando su voto de confianza a la presidencia de debates. De la Mesa Directiva de la Tribuna para conducir el debate.

Considero importante mencionar que, como en todas las reuniones de carácter nacional, las y los delegados llegaron cargados de ímpetu participativo, lo que derivó durante toda la asamblea en un exacerbado protagonismo, sin embargo en la primera ronda de intervenciones los asambleístas de varios estados, sin tener acuerdos previos, coincidían en sus planteamientos. Demandaron una asamblea democrática, donde sus propuestas no sólo fueran escuchadas, sino tomadas en cuenta para su discusión y aprobación en su caso. Rechazaron cualquier intento de imposición de propuestas de grupos cupulares, demandaron con reiterada energía, respeto a las propuestas de la militancia que en asambleas municipales y estatales habían sido aprobadas, el pleno de la Asamblea coincidió en que de esta Asamblea Nacional debía surgir el partido político que México y los mexicanos necesitamos para seguir adelante. Bajo estas premisas, la Asamblea se dispuso a escuchar y analizar el predictamen, elaborado por la Comisión Nacional Electa de Dictamen nombrada por la Comisión Organizadora de la 18 Asamblea Nacional. Considerando las propuestas de las asambleas municipales, distritales y estatales.

Tal como lo establece el reglamento de debates, después de escuchar el predictamen, se procedió a la discusión en lo general, inscribiéndose para ello más de 145 oradores, para hablar en contra, en pro y para razonar el voto. Después de acaloradas discusiones, la Asamblea fue identificando las partes del dictamen que serían reservadas para su discusión en lo particular y de esta forma, se organizó la Asamblea para que las propuestas de modificación del predictamen se hicieran en grupo, nombrando los interesados de cada tema un delegado representante, agotado este punto de la orden del día, por mayoría abrumadora se aprobó el predictamen en lo general.

El procedimiento que la Asamblea determinó para analizar en detalle las partes reservadas del predictamen, fue la revisión a partir de la primera pagina, párrafo por párrafo, lo cual permitió que con estricto orden se avanzara en las sustituciones o adiciones de textos, escuchando en primer lugar las propuestas, someterlas a discusión y razonadas estas ponerlas a votación. Cada propuesta, discutida y aprobada, fue enriqueciendo el documento. Finalmente, para elaborar las propuestas de adición a las conclusiones se integraron cinco grupos de trabajo, que en mesas de discusión elaboraron propuestas por demás importantes, ahí estaban en igualdad de circunstancias, senadores, diputados federales y locales, dirigentes de comités directivos estatales y municipales, dirigentes de sectores y organizaciones adherentes al Partido, así como militantes, todos con el carácter de delegados y delegadas, con los mismos derechos y prerrogativas, unos con más experiencia y conocimiento que otros, pero todos con el mismo deseo de contribuir en la renovación del partido.

Como resultado de las deliberaciones colegiadas, la Tribuna “Relación del Partido con órganos de gobierno” aportó a la Mesa de Estrategias Políticas de la 18 Asamblea Nacional un dictamen que se integra con sus consideraciones generales, cuatro ejes rectores:

1.- Fortalecer la capacidad competitiva del Partido;
2.- Reivindicar la imagen del Partido;
3.- Legitimar las acciones del PRI y de los gobiernos emanados del Partido;
4.- Consolidar la democracia, y

CONCLUSIONES.

De esta temática discutida y aprobada, se destacan entre otras, las siguientes propuestas:

- Que a partir de ahora el Partido deja de ser un órgano político dependiente del gobierno y atado a decisiones cupulares de gobernantes en turno y de dirigentes políticos sin trayectoria y base social.

- Que el Partido retoma sus orígenes y vuelve a ser el medio a través del cual abandera las demandas sociales del grueso de la población para estructurar políticas publicas que permitan continuar con el desarrollo del país.

- La creación de una Comisión de Seguimiento, para cumplir de manera puntual y eficaz los compromisos sociales de funcionarios y representantes populares de los niveles federal estatal y municipal y con ello recobrar confianza y credibilidad en la población.

- Que el Partido asuma con responsabilidad histórica, una actitud critica, demandante, propositiva y constructiva, ante las ineficiencias de gobiernos emanados de otros partidos. Y ante gobiernos emanados del PRI, exigencia plena, para que actúen con eficiencia y honestidad y rindan cuentas ante la ciudadanía y ante la militancia del partido.

- Nos pronunciamos por una política de consensos legislativos y de frentes políticos con otras organizaciones partidarias y por la práctica de una política de alianzas electorales, con organismos políticos, cuyos principios no estén en contraposición con los nuestros.

- Obligatoriedad de programas de capacitación, que nos permita conocer los documentos básicos del Partido y las leyes, normas, facultades y atribuciones, para que nuestros militantes y servidores públicos puedan, con conciencia y sensibilidad social, ser eficaces en los diferentes órganos de gobierno en que participan.

- Crear un mecanismo de interlocución entre los congresos federal y locales, para retroalimentar sistemáticamente líneas de acción partidarias, y difundir oportunamente el quehacer de nuestros legisladores y la atención y respuesta a las demandas sociales.

- Autonomía y descentralización del Partido, tanto en decisiones como en prerrogativas, con un sentido justo, equitativo, equilibrado y transparente, que le dé vigor al trabajo partidista en las entidades federativas y en los municipios.

- Crear la Comisión de Vigilancia del desempeño de los servidores públicos y representantes populares, con el propósito de que su desempeño sea honesto y congruente con los postulados del Partido, privilegiando la atención a la gestoría social de la militancia.

- Transparencia ante la militancia y la sociedad, de los acuerdos, consensos y negociaciones, que realicen nuestros gobernantes, dirigentes y representantes populares, con los órganos de gobierno, ejecutivo, legislativo y judicial.

- Crear la Comisión de Evaluación del Trabajo Partidista, para estar en posibilidades estatutarias de llamar a una efectiva rendición de cuentas, a servidores públicos, representantes populares y dirigentes partidistas que, en el ejercicio de su función observen incongruencia con los postulados y principios del Partido, para su evaluación y, en su caso, la aplicación de las sanciones correspondientes, de acuerdo al Código de Ética partidista.

- Crear la comisión de “Estudios y Proyectos Estratégicos” cuyas funciones serán establecer una estrecha relación entre la militancia y la sociedad en general con nuestros gobernantes, representantes populares y dirigentes, para impulsar políticas publicas, que respondan a las demandas de la población, en los ámbitos federal, estatal y municipal.

- Preservar, defender y consolidar la democracia, sobre la base de que el principio y fin de nuestro instituto político es lograr el bienestar, el progreso y la justicia social.

- Pugnar por un sano equilibrio entre los poderes de la Unión, para evitar la insana concentración de facultades.

- Con base en nuestra convicción democrática, se reitera y ratifica el compromiso con la gobernabilidad y el desarrollo político.

- Conscientes de que la fuerza del Estado mexicano se sustenta en la fortaleza de sus instituciones y en el respeto a la ley y congruentes con nuestra vocación federalista, pugnamos por el fortalecimiento de los estados y municipios. A fin de que los gobiernos locales gocen de más atribuciones y recursos para dar respuesta a las necesidades de la comunidad. Estados libres y soberanos y municipios autónomos para construir, desde abajo y desde afuera, la nación mexicana.

- Por la importancia de las propuestas de esta Tribuna y otras que seguramente surgirán de otras tribunas y mesas de trabajo de esta asamblea nacional, se desprende la necesidad de crear la Secretaria de Estrategias Políticas Partidistas, en sus tres niveles de dirección.

He destacado lo más sobresaliente de los acuerdos de la tribuna la relación del Partido con órganos de gobierno. De la mesa estrategias políticas, las cuales se incorporaran a los resolutivos de las cinco mesas de la 18 Asamblea Nacional del Partido Revolucionario Institucional. En su conjunto se plantea la renovación de nuestra organización presentantes populares, respetar los acuerdos y con nuestros actos dar vigencia a los documentos básicos, a los postulados y principios del partido, si esto sucede como estoy seguro, no sólo se recuperaran espacios políticos, sino que el Partido habrá contribuido en la construcción de una nueva cultura política donde las mujeres y los jóvenes de México, encuentren espacio y terreno fértil para hacer de nuestra patria la nación independiente que tanto anhelamos.

*Presidente de la Mesa Directiva de la Tribuna “Relación del Partido con Órganos de Gobierno” de la 18 Asamblea Nacional.