DESPUÉS DE LA 18 ASAMBLEA: ¡SACAR AL PAN DE LOS PINOS!
FIDEL HERRERA BELTRÁN*

«Las resistencias en ocasiones suman más que los apoyos.
Lo que resiste apoya»
Jesús Reyes Heroles

Han concluido los trabajos deliberativos de la 18 Asamblea Nacional del PRI. En contra de las visiones que apuntaban a la división interna y el ahondamiento de las diferencias, los priístas, todos juntos, dirigentes, representantes populares y militantes, hemos dado en la unidad y el acuerdo el primer gran paso para iniciar nuestra renovación y adaptar nuestro reloj institucional en la hora de las mayorías

Durante los más de 30 años en los que militado en el PRI, he ocupado diversas posiciones partidistas a nivel nacional y estatal, participando en Asambleas de gran trascendencia para la vida del Partido en las cuales fue palpable la fuerza, institucionalidad, y talento del priísmo, sin embargo, pocas veces ésta se había expresado con tanta claridad y de manera tan abierta. Como en ninguna otra ocasión es posible afirmar que los acuerdos tomados en las distintas mesas de trabajo son fruto de la dirección que al Partido han querido imprimirle los militantes. Los cuadros dirigentes han adoptado las decisiones de la militancia, sin imposiciones cupulares. La mejor noticia en el inicio de la renovación priísta es que ya no manda el Presidente, ahora manda la militancia.

En las 23 tribunas y las cinco mesas de trabajo en las que se desarrolló la Asamblea Nacional se dieron acalorados debates, que demuestran que el PRI es un partido con vida propia e independiente al poder. Al convertir estos anhelos y exigencias en acuerdos, éstos prefiguran las nuevas directrices de un partido moderno que aspira a recuperar la credibilidad social mayoritaria.

Entre los principales acuerdos tomados por los Delegados destacan;

- Mantener los requisitos de elegibilidad para candidatos a la Presidencia de la República y a las gubernaturas estatales, incluido el D.F.

- Se amplio la integración del Consejo Político Nacional del Partido a más de 900 integrantes.

- Se acordó celebrar alianzas con otros partidos para cargos de elección popular, incluidos gobernadores y Presidente de la Republica.

- Hemos abierto la puerta para que los empresarios puedan participar en la vida institucional del partido de manera organizada y no sólo individual.

- El 50% de las candidaturas a puestos de elección popular serán para el Sector Femenil, y el 30% para los jóvenes.

- La selección de dirigentes tendrá cuatro métodos: elección directa a la militancia; asamblea nacional, estatal o distrital, según sea el caso; asamblea de delegados, y por usos y costumbres. El sucesor de Dulce María Sauri será electo, por única ocasión, mediante la primera opción.

- Un programa de acción para la vuelta al poder con la oferta de un Estado fuerte, que conserve bajo su control sectores estratégicos de la economía: que apoye con subsidios al campo; revise el TLC y defina Como prioridad los derechos de los indocumentados en Estados Unidos.

- Crear la Comisión de Vigilancia del Desempeño de Servidores Públicos y Representantes Populares, con el propósito de terminar con «la idea generalizada» de corrupción.

- Todo acto de deshonestidad y de incongruencia política merecerá la aplicación rigurosa del Código de Ética Partidaria

- El PRI evaluará a través de sus militantes todos los programas gubernamentales a fin de evitar los malos e ineficientes gobernantes para que en su caso se sometan siempre al Código de Ética Partidaria.

- A favor de una política de consensos legislativos y de frentes políticos con otras organizaciones partidarias.

- Crear la Comisión de Estudios y Proyectos Estratégicos para monitorear implantación de políticas públicas a nivel federal, estatal y municipal.

La renovación del PRI ha iniciado bien. La unidad se ha mantenido y hemos demostrado a México que somos un partido responsable con talento, que sabe definir sus diferencias con el dialogo, pero sobre todo que es una organización de construcción, y no de destrucción.

Hemos dotado a la nueva dirigencia nacional que será electa en marzo del 2002 de líneas de acción claras y bien definidas en temas medulares, que convierten a la Presidencia del Partido en una institución colegiada cuyas principales acciones deben ir en estricta concordancia por lo acordado por los delegados.


Según un sondeo de opinión de un diario capitalino al 83 por ciento de los delegados que asistieron a la 18 Asamblea Nacional les gustaría que su partido sea una opción de centro amplio, que mantenga su mismo nombre e identidad, que se defina a favor de impuestos progresivos, que apoye un sector eléctrico en manos del Gobierno y que negocie con el Presidente Fox las iniciativas y políticas que definan el rumbo del país. Esta tendencia mayoritaria ha quedado plasmada en los acuerdos por ellos mismos tomados.

El PRI esta vivo, unido y listo para conquistar la mayoría legislativa en 2003 y sacar al PAN de Los Pinos en 2006. Esta es la mejor noticia para México.

*Presidente de la Mesa Directiva de la Tribuna “Revisión Estatutaria” de la 18 Asamblea General de Delegados.