LA POLÍTICA ECONÓMICA DEBE OBEDECER A LA JUSTICIA SOCIAL
RODOLFO BECERRIL STRAFFON*

Desde luego que los acuerdos tomados en la Tribuna de Economía y Sustentabilidad fueron de la mayor importancia y deben darse a conocer profusamente. Deseo expresar, porque no es menos importante la forma en que trabajó la tribuna. En la discusión, en lo general y en lo particular, hicieron uso de la palabras 113 compañeros. Sus aportaciones fueron enriquecedoras en varios sentidos. Salvo en un caso se rebasó, y sólo por unos cuantos segundos, el tiempo asignado por la presidencia para las intervenciones; el hecho demuestra de que el priísmo es capaz de debatir y deliberar en apego a las normas reglamentarias, lo que sin duda refleja una nueva civilidad al interior de nuestra organización. Otro elemento a destacar, es que en la integración de la directiva se conjugaron compañeros de distintas generaciones, destacadamente jóvenes profesionistas provenientes de varias entidades. Finalmente, el predictamen recibió críticas y adiciones que dieron lugar a un nuevo documento que se dividió en seis grandes apartados.

El Apartado I hace una “Presentación” general de la circunstancia demográfico del país, su tendencia a ser una nación mayoritariamente urbana, poblada esencialmente de jóvenes. En ese apartado se subraya la existencia de 40 millones de mexicanos que viven en la pobreza y los desafíos que ello supone para el desarrollo nacional.

En el Apartado II, “El pasado reciente, breve repaso”, se explican sintéticamente las razones que, en distintos momentos de la historia económica del país, afectaron las posibilidades de desarrollo. Se hace desde luego referencia a la gran transformación que México experimentó cuando fue gobernado por ejecutivos priístas. Por otro lado, se analiza el nuevo entorno externo y la falta de oportunidad en adaptarnos a inéditas circunstancias. Se hace notar que en el año 2001 se vive la primer crisis generalizada del capitalismo global y que la política económica seguida por el actual gobierno, agudiza la recesión en vez de atemperarla, privilegia la disminución de la inflación y descuida la generación de empleos, entre otras limitantes.

En el Apartado III, “Por una nueva política económica”, se hace notar que la realidad económica se caracteriza por el hecho de que participamos en la economía internacional y no tenemos, como alternativa real, la decisión de marginarnos; igualmente, se expresa que el Poder Ejecutivo Federal no esté en manos priístas y que el Partido no tiene mayoría absoluta en ninguna de las cámaras. En ese contexto y con esas limitantes, se propone una estrategia responsable e innovadora. Responsable porque asume las restricciones de la realidad y reconoce la necesidad de preservar los equilibrios y la estabilidad de la economía. Innovadora porque va más allá y plantea la urgencia de desarrollar nuevos instrumentos de política económica para fortalecer la economía nacional. Ello requiere, entre otras cosas, mejores empleos y salarios, mercado y ahorro interno fortalecidos, programas sociales estables y consolidación de los sectores económico estratégicos. En ese sentido es necesario apoyar la producción nacional, sobre todo de la micro, pequeña y mediana empresa:

a). Organizando la demanda del sector público general y de los gobiernos locales; b). Transfiriendo financiamiento preferente; c). Impulsando el turismo y las exportaciones; d). Procurando una política cambiaria competitiva; e). Instrumentando una política monetaria no restrictiva, y f). Exigiendo un ejercicio presupuestario oportuno y a plenitud que haga efectiva la demanda pública.

En el Apartado IV. “Postulados partidistas”, destaco por razones de espacio, sólo el que plantea una rectoría estatal de mayor calidad, con visión federalista, capaz de diseñar e instrumentar políticas de fomento y postulados sociales para atemperar las desigualdades, erradicar la pobreza y enfrentar la inestabilidad de la economía internacional. Una rectoría democrática, justa, apegada a la ley y que genere certidumbre.

“Por una nueva política para la justicia social” es el título del Apartado V. En este apartado, el PRI demanda se instrumenten medidas que nos permitan hacer frente a la recesión, tales como el fomento a la vivienda, la construcción de la infraestructura y el ejercicio del gasto de manera eficiente y oportuna. Igualmente, se apunta que el sector rural requiere seguir aumentando su productividad y de que es necesario defender la prioridad presupuestaria de apoyo productivo y social al campo mexicano; se debe fortalecer el mercado interno; impulsar a la banca de desarrollo; capacitar y orientar a los trabajadores, técnicos y profesionistas desplazados; y modernizar el marco regulatorio del sector energético.

Finalmente, el Apartado VI. “La Política Fiscal y Presupuestaria” señala que es injusto e inequitativo que el aumento de la recaudación fiscal provenga de los impuestos que afectan más a quienes menos ingresos perciben. Para guardar congruencia con los principios de equidad y proporcionalidad, se propuso que el fortalecimiento de los ingresos del gobierno federal se haga principalmente a través de los impuestos directos, sin gravar la alimentación y salud de las clases populares. Así mismo, se propuso que el sistema de administración tributaria debe abatir la gran evasión fiscal. El PRI postula la necesidad de construir un nuevo federalismo que supere la dependencia casi absoluta de los gobiernos estatales sobre las participaciones y aportaciones federales, para lo cual es necesario transferir a los estados potestades tributarias; tal propósito debe consignarse en la Constitución General de la República. En suma, la política económica debe responder a lo que nuestro partido ha siempre enarbolado: Democracia y Justicia Social.

*Presidente de la Mesa directiva de la Tribuna “Economía y Sustentabilidad” de la 18 Asamblea General de Delegados.