LA EQUIDAD ES COLUMNA VERTEBRAL DEL PRI
BLANCA RUTH ESPONDA ESPINOSA*

La lucha por la equidad social y de género es, en este momento de la vida nacional, una de las vías fundamentales para alcanzar una ciudadanía plena, acorde con un sistema democrático efectivo, exenta de discriminaciones que la mutilen o la socaven. En la construcción de la democracia se juega la calidad de vida de las personas y la legitimidad misma de las instituciones. Resulta innegable que la sociedad mexicana se ha transformado y las instituciones políticas también, hoy contamos con un electorado más informado, participativo y demandante. Nuestras leyes electorales dieron certidumbre al régimen de partidos y permitieron dar paso a la pluralidad, por lo que en el futuro inmediato el PRI será un partido mucho más competitivo, flexible, social y de opción política para la ciudadanía. El PRI ha reconocido sus errores y ha aprendido de ellos y busca, mediante su transformación, seguir siendo la opción para miles de mexicanos y mexicanas.

En la XVIII Asamblea hemos reconocido que sólo habremos de avanzar si cada mexicano y mexicana tiene lo que le corresponde con justicia, no menos por ser mujer, joven, persona discapacitada o diferente, sólo podremos tener una vida mejor si participamos todos y todas en la toma de decisiones y trabajamos para hacerlas realidad. El PRI está dispuesto a hablar por las mujeres, defender sus causas y apoyar sus aspiraciones y demandas para seguir construyendo el país que merecen.

Desde este momento en el PRI habremos de redefinir el trabajo político, a partir de la situación demográfica, la emergencia de nuevos actores sociales, la transformación del modelo de familia, los cambios en las relaciones de mujeres y hombres, la dinámica social en que se dan los problemas de desempleo, la migración y la pobreza, para que en todas las familias tengan acceso a un trabajo con un salario justo; que los servicios públicos de salud sean para todos, que nadie enferme o muera por no poder pagar por su salud. Que la educación sea el modo de llegar a una mejor calidad de vida.

El PRI ha ido de la mano con la historia de nuestro país, hemos sido un partido progresista y con una visión clara de lo que queremos que sea nuestra Nación. Mucho hemos logrado y más lo que tenemos pendiente para el futuro. En el marco de la globalización, las reglas del mercado y la libre competencia debemos conjugar dos imperativos: el de justicia social y la defensa de los intereses nacionales frente a la apertura, defendiendo la soberanía económica con desarrollo sustentable.

Retomar una equilibrada rectoría del Estado que aproveche las ventajas tecnológicas de la mundialización y fortalezca nuestras instituciones, empresas y organismos públicos. Demandaremos en todos los niveles de gobierno el buen uso del gasto público, con honestidad y racionalidad. El reto es la equidad económica; encontrar un punto de equilibrio para conciliar la economía de mercado y la intervención rectora del Estado; reactivar el mercado interno, específicamente los sectores productivos que benefician la alimentación como el campo y la pequeña y mediana industria; una política integral de empleo; y la elevación del nivel de vida de las mayorías, especialmente el de las mujeres.

Desde la Tribuna de Compromiso Político para la Equidad de Género, el Partido se compromete con las mujeres, los y las jóvenes, con las y los trabajadores del campo y la ciudad, con los niños y niñas y con las familias de México y por ello hemos de incorporar a las mujeres a los distintos espacios de la vida pública y cotidiana, nuestro México sólo alcanzará un desarrollo integral si las mujeres se incorporan en forma equitativa e igualitaria a la economía pública y privada por ello nos comprometemos a luchar por la equidad económica que salvaguarde la economía familiar; seremos el Partido de la equidad económica, social, política y personal de las familias mexicanas. Pugnaremos por que se proporcione a nuestros hijos e hijas, especialmente de las familias pobres, las bases nutricionales necesarias que garanticen su desarrollo integral, así como encauzarlos a guarderías y primarias donde la educación laica y gratuita les permita un buen desarrollo.

Desde el municipio impulsaremos programas dirigidos a las familias mexicanas para el desarrollo de sus nuevas y complejas funciones, asegurando su contenido solidario y no discriminatorio. Desde nuestros diversos ámbitos habremos de incidir con medidas que actúen en contra de la pobreza, y apunten a reactivar la economía, con el fin de asegurar diversas oportunidades de empleo y capacidad de ingreso que permitan elevar la calidad de vida de las familias.

Impulsaremos acciones para que las familias de escasos recursos del campo y la ciudad, cuenten con los servicios de agua, luz, drenaje, alumbrado público y pavimentación, de modo que no haya en México una sola familia que no cuente con una vivienda digna.

En la Tribuna de Compromiso Político para la Equidad de Género de nuestra XVIII Asamblea resulta valioso comentar, que un principio ineludible fue el darle a nuestro partido un rostro más humano, más para la gente, un rostro en donde hombres y mujeres se sientan plenamente identificados.

El mandato ha sido muy claro, México es y debe ser siempre viable como nación justa y como país democrático respetado en el mundo. El nuevo siglo es la etapa en donde estamos resueltos y resueltas a llevar a cabo las transformaciones que nos permitan solucionar nuestros problemas y que sienten las bases para que cada mexicana y mexicano obtengan sus legítimas aspiraciones. Las nuevas formas de convivencia democrática a las que aspiramos como país sólo podrán existir si se asegura la eliminación de las barreras que impiden el ejercicio cabal de los derechos fundamentales y de las libertades básicas de las personas, así como su acceso a la igualdad real de oportunidades. Si no construimos relaciones políticas, democráticas, recíprocas en nuestra vida social, el tejido de nuestra sociedad se mantendrá frágil y se verá fragmentado con desigualdades irreductibles.

*Coordinadora de la Tribuna “Compromiso Político para la Equidad de Género” de la 18 Asamblea General de Delegados.