BREVE CRÓNICA DE LA 18 ASAMBLEA
SALVADOR ORTIZ MONTERO*

17 DE NOVIEMBRE

En un complicado escenario -marcado por el escepticismo de la opinión pública, los augurios nefastos de nuestros opositores políticos, los riesgos de división debido a la presencia de fuerzas interiores en franca competencia por el ascenso a la dirigencia del Partido-, más de once mil setecientos ciudadanos acudieron puntualmente a cumplir con el deber que se les había asignado al ser electos como delegadas y delegados a la 18 Asamblea Nacional.

En San Luis Potosí, sede de la Mesa “Principios y Valores: Declaración de Principios”, los Delegados priístas se hospedan y trabajan en tres hoteles de la periferia, lejos de la apacible ciudad de edificios neoclásicos en cantera rosa, cuyos habitantes se concentran en las compras prenavideñas.

En Toluca, se desarrollan siete de las diez Tribunas de la Mesa “Proyecto de Nación: Programa de Acción”, la ciudad atestigua el movimiento priísta, respaldado por amplia difusión mediante mantas, pancartas, pasacalles y otros objetos con frases incitantes: ¿“No que no”?, “¡Con la fuerza de tu calle!”, así como anuncios en las radiodifusoras locales. En Ixtapan de la Sal, sitio acostumbrado a eventos de este tipo, tienen lugar las otras tres Tribunas de esta Mesa.

El Puerto de Veracruz es el escenario de la Mesa “Proyecto de Partido: Estatutos”, cuyas Tribunas despertaron mayor interés. Las discusiones se extienden hasta el tradicional café “La Parroquia” -espacio natural de las charlas políticas- y otros puntos de reunión; los veracruzanos siguen atentamente las discusiones del priísmo.

En la capital del Estado de Hidalgo se desarrolló la Mesa “Estrategias Políticas”, sus cuatro Tribunas en distintas salas de un solo centro de convenciones.

La pequeña pero importante ciudad de Taxco, Guerrero, es insuficiente; sus calles de ven invadidas de priístas que se trasladan de sus hoteles hacia los lugares donde habrán de trabajar. Cuernavaca, Morelos, –como subsede-, recibe a los Delegados de la Tribuna “Declaración Política”.

En todas las sedes, desde temprana hora, los delegados formaron largas filas donde, armados de paciencia y su indispensable acreditación, fueron registrándose en las Tribunas de Debate; para ingresar de inmediato a los distintos recintos donde habrían de llevarse a cabo los trabajos.

Llega la elección de las Mesas directivas, hay impetuosas propuestas y auto propuestas; cada grupo, cada representación estatal intenta obtener las mejores posiciones. Junto al entusiasmo de la mayoría, se suscitan gritos, jaloneos y empujones, afortunadamente contenidos por la voluntad política de los Delegados, pero magnificados por algunos medios. Es una experiencia nueva, es el ejercicio de la libertad de expresión; el proceso es largo y agotador; se consulta constantemente el Reglamento de Debates, el Reglamento de la Asamblea, los Estatutos; se ensayan métodos de votación; quedan atrás las propuestas de elegir mediante planillas; tienen lugar airosas declinaciones de prestigiados políticos, dando paso así a la sangre nueva; al final, quedan formadas las Mesas Directivas. Se ha impuesto la democracia, en las veintitrés Tribunas participan nuevos rostros al lado de figuras conocidas, todos electos individualmente, todos priístas, todos dispuestos a la transformación del Partido.

En las sesiones vespertinas tiene lugar el análisis de los documentos a debatir, elaborados por la Comisión Nacional Electa de Dictamen y previamente distribuidos a las Delegadas y Delegados. Cada tribuna analiza el que le corresponde, en una primera práctica parlamentaria se van aprobando en lo general, se reservan para su discusión aspectos que ameritan análisis minucioso. No dejan de manifestarse algunas inconformidades de Delegados que interpretan a los predictámenes como la “línea” y proponen la elaboración de otros documentos base para la discusión, intentando desdeñar el trabajo de las asambleas municipales, estatales, sectoriales y de organizaciones.

18 DE NOVIEMBRE

En intensas sesiones, caracterizadas por apasionantes discusiones, argumentos, propuestas, contrapropuestas, crítica y autocrítica, se fueron analizando y modificando los predictámenes.

La participación es copiosa, el número promedio de intervenciones por Mesa es de 200, destacan las más de mil que se suscitaron en la crucial Tribuna 14 “Revisión Estatutaria”. Los oradores defienden sus puntos de vista con calor, las delegadas y delegados los escuchan con atención y reaccionan según su acuerdo o desacuerdo, ciertamente hubo momentos de fricción, mas en todo caso campeó el propósito de cumplir de la mejor manera.

Las sesiones se prolongan más allá de los horarios establecidos. Los presidentes consultan a sus asambleas sobre la conveniencia de tomar recesos para comer, los delegados responden con energía: “!No! ¡Hay que continuar!”; de la misma manera la sesión vespertina se convierte en nocturna y se prolonga hasta las primeras horas del día 19.

19 DE NOVIEMBRE

Es el momento del balance en cada Mesa, se efectúan las plenarias; los presidentes someten a consideración de delegadas y delegados los resultados de las discusiones y del trabajo de los redactores, muchos de los cuales renunciaron al descanso para elaborar los dictámenes.

De este modo la nueva Declaración de Principios da al PRI el carácter nacionalista, democrático y popular que permite interactuar en la globalización preservando identidad, soberanía e independencia, defender los recursos estratégicos; establecer una alianza incluyente de ciudadanos, de organizaciones y sectores, en el que está representada la heterogeneidad de la sociedad mexicana.

De la Tribuna Código de Ética resultó un documento destinado a garantizar la solvencia moral de los priístas en su desempeño en cargos públicos y su conducta personal. La reivindicación de Causas Obreras, Campesinas, y Populares se destacó la exigencia de otorgar educación de calidad, como base para el desarrollo, la exigencia de atender los requerimientos del campo, garantizar el empleo digno y bien remunerado, evitar el trabajo infantil, entre otros aspectos.

La Mesa “Proyecto de Nación: Programa de Acción”, generó el documento que guiará las actividades del PRI para responder a los requerimientos de la sociedad mexicana en materia económica; salud, trabajo y seguridad social; educación, ciencia y tecnología, donde el PRI se compromete a defender los principios del Artículo 3º Constitucional; justicia, seguridad y derechos humanos; una de las mesas más polémicas fue la referente a Causas Indígenas, en la cual se manifestaron opiniones encontradas, pero no irreconciliables, lo que permitió aprobar –aún con reservas- el dictamen respectivo. En Política internacional se acordó que el PRI debe impulsar el principio de autodeterminación de los pueblos, oponerse al uso de la fuerza para la solución de conflictos.

La Mesa de Estatutos produjo el nuevo documento que habrá de normar la vida del Partido. Como punto de arranque se señala que nuestro instituto político seguirá con el nombre, lema, y colores que nos han distinguido. Se establece la estructura que habrá de dirigir al PRI, los procedimientos y requisitos para acceder a los puestos de dirigencia. Un asunto que causó polémica fue el referente a la conservación en el Estatuto, de los requisitos -los famosos candados- para poder ser postulado a los cargos de gobernador y Presidente de la República.

En la Mesa de Estrategias Políticas se acordó que la participación en alianzas y coaliciones tenga siempre como objetivo fundamental promover los intereses del país y del Partido, teniendo especial cuidado en preservar su autonomía, y que el candidato que surja de la alianza, no sea contrario a los principios y valores de nuestro Partido.

El Partido no permitirá ninguna modificación legal, regresiva, que atente contra las conquistas de la clase trabajadora del país y en lo particular defenderá las prestaciones logradas para ellos y sus familias.

El Partido debe propiciar en sus dirigentes, militantes y la sociedad, una cultura de respeto a la diversidad y a los derechos humanos y promover nuevas actividades de tolerancia y humanismo que sean la base de la convivencia armónica

El PRI deberá garantizar el cumplimiento de sus principios democracia y justicia social y responder a las necesidades, expectativas y posibilidades de participación de las familias, mujeres, niñas, niños, jóvenes, adultos mayores, migrantes, personas con discapacidad y de todos aquellos que por su edad, género, nivel socio económico cultural o por vivir circunstancias de desventaja extrema, demandan un trato diferenciado. Promover el fortalecimiento de la integración familiar, prevenir la violencia doméstica y todo acto de abuso y explotación en contra de los niños, las niñas y los adolescentes. Velar porque las familias migrantes reciban un trato justo en las fronteras y en los casos de niñas y niños que viajan solos estar atentos y vigilantes a la protección de sus derechos, apoyando su retorno y reunificación familiar. Ser activos denunciantes y defensores de la infancia contra toda forma de explotación, abuso y violación a sus derechos.

En cuanto a Visión de Futuro, los conceptos más significativos se refirieron al papel que debe cumplir el Partido frente a la frivolidad y la improvisación que minan el respeto a las instituciones. Se rechazó, así mismo, la aplicación del IVA a alimentos, medicinas, colegiaturas, renta de casa-habitación, y se pronunciaron por una reforma fiscal que grave a quienes más tienen. En otro tema, es de destacarse el logro del género femenino al conseguir el 50% de cargos y candidaturas.

20 DE NOVIEMBRE

En una fecha simbólica -que señala el inicio del movimiento social que dio origen al México actual, y del cual el PRI es la expresión cívica- los once mil setecientos Delegados, se concentraron después de haber concluido sus trabajos en las distintas sedes en la Ciudad de Toluca, donde habría de verificarse la Sesión Plenaria de Clausura.

Allí, la dirigente nacional Dulce María Sauri Riancho, destacó las tareas subsecuentes a la 18 Asamblea: Cumplir a cabalidad las determinaciones tomadas en las cinco mesas y en las veintitrés tribunas, que son la voluntad expresa de la militancia priísta; hacer del PRI un partido plenamente democrático, con reglas claras para la elección de dirigentes y postulación de candidatos, con un cambio en la actitud de los dirigentes y de los militantes, reivindicando el valor de la militancia, haciendo de la fuerza de las bases el nuevo eje articulador de la vida partidaria.

Un PRI que abra las puertas a las mujeres y a los jóvenes de México, que aproveche sus ideas, su rebeldía y su fuerza transformadora, que garantice la equidad con el 50% de las candidaturas para las mujeres y el 30% para los jóvenes.

Un PRI que hace suyas y defiende las aspiraciones del pueblo mexicano, respaldar las conquistas sociales que los trabajadores del campo y la ciudad, reactivar la economía para hacer realidad la igualdad de oportunidades para todos los mexicanos, impulsar las causas indígenas, mejorar la calidad educativa y de los servicios de salud, proteger los recursos renovables y los no renovables, defender a las instituciones de seguridad social, mantener los principios de política exterior que le han dado prestigio y credibilidad a México en el mundo.

Conformar y ofrecer a la sociedad mexicana un partido con un nuevo rostro, que mantenga una relación positiva y fructífera con las autoridades, un partido abierto a las organizaciones ciudadanas, dispuesto a establecer los acuerdos y las alianzas que el interés de los mexicanos demanda; un partido con principios históricos, con fuerza real y con visión de futuro.

Los priístas reunidos en la sede del Comité Directivo de Estado de México, corearon. “Unidad, unidad, unidad”.

La Presidenta del CEN puntualizó los principios que enarbola el Partido: Soberanía, Libertad, Democracia y Justicia y señaló que la 18 Asamblea funda una etapa para el Partido y para el país.

COLOFÓN:

La 18 Asamblea General de Delegados constituyó un gran esfuerzo colectivo del priísmo nacional, requirió la movilización de más de trescientas mil personas que aportaron cada uno de ellos su capacidad intelectual y política; una actitud de apertura, tolerancia; de crítica con propuesta; de altura de miras, que permitió llegar a los consensos plasmados en los nuevos documentos básicos que habrán de regir la vida institucional, los cuales no sólo contemplan lo inmediato (espacial y temporalmente), sino que apuntan al futuro conservando los principios que han impulsado al Partido desde su origen.

Las acciones realizadas durante la 18 Asamblea, permiten vislumbrar con optimismo que el PRI continuará significándose como un partido político consistente, fundamentado en la experiencia política de sus militantes junto con la apertura de oportunidades a las nuevas generaciones, lo cual le da solidez y oficio político, características únicas del Partido, ante el conjunto de organizaciones políticas del país.

*Colaborador de examen