LA IMPORTANCIA DE LA ESTRATEGIA POLÍTICA
MIGUEL ÁNGEL GARCÍA MONROY*

Después de estar dividido militarmente en dos bloques por más de cuatro décadas, en la actualidad el mundo se está conformando alrededor de polos de desarrollo económico, con tendencia hacia la globalización de los mercados para conformar una economía total, en donde las naciones ya no funcionan dentro de su fisonomía tradicional.

En este nuevo escenario, las economías nacionales abarcan para su desarrollo los ámbitos político, diplomático, comercial, cultural, científico y tecnológico. Este panorama ha incrementado, acelerado y diversificado constantemente las interrelaciones entre los Estados, pero fuera de control y del campo de acción de éstos, especialmente de los actores transgubernamentales y transnacionales. Además, está multiplicando, afectando y debilitando seriamente el proceso de toma de decisiones y el control de gestión de la política nacional, especialmente de la política exterior.

Como resultado de ello, la agenda nacional aumenta en cuestiones heterogéneas, difíciles de abordar con coherencia, y en donde los asuntos son vistos como prioritarios de acuerdo con los puntos de vista y preferencia de los actores importantes de la escena internacional.

No solamente resulta difícil para los gobiernos tener bajo control a todos los actores y recursos necesarios para proteger los intereses nacionales, sino que sus decisiones tienen efectos diferentes entre los diversos grupos internos e incluso externos. Internamente, la sociedad exige, entre otras cosas, ley, orden y un nivel mínimo de calidad de vida. Externamente, quieren que los organismos e instituciones internacionales y sus normas sean vigentes, eficientes y sobre todo, respetuosas.

La desigual distribución de los recursos ha propiciado un desarrollo y una distribución desigual de poder. La existencia de muchos canales de conexión entre la sociedad nacional e internacional y el papel cada vez más importante que juega la economía en los asuntos nacionales e internacionales, han complicado el ambiente interno.

En este contexto, el gobierno tiene la obligación y función de proteger el interés nacional y ejercer una política exterior de respeto y convivencia, cuestión que con el actual gobierno foxista parece ser un estorbo y un valor del pasado. Por ello, el PRI debe exigirle que cambie su política de sumisión, entreguismo y «sociedad» con la potencia hege-mónica, por el compromiso que le señala la Carta Magna para cumplir con la función de Presidente de México, que no del mundo.

Uno de los métodos debe ser el análisis de las interrelaciones entre las políticas globales de los diferentes Estados y actores, conocido como planeamiento estratégico. Este análisis se debe aplicar a escala geoestratégica, incluyendo los diversos factores y llegando a todo el territorio nacional. Es importante identificar los flujos de las corrientes de poder para definir las estrategias, dentro de un marco de polos de poder múltiples que van conformando alianzas.

La Estrategia en su expresión original, únicamente abarcaba a la rama militar. Actualmente su campo de acción se ha ampliado e integrado a la Política y al Poder Nacional.

El concepto Estrategia vinculado al de la política, podría traducirse en contienda o competencia. El plan de lucha es el que constituye una estrategia, mientras que los diferentes elementos que la componen (acciones sobre el adversario y réplicas a sus reacciones) son las tácticas.

Las estrategias son las expresiones operacionales de las políticas que definen el criterio para concebir, seleccionar e implantar los planes de una organización. Éstas corresponden a un proyecto, a una serie de propósitos, a un conjunto de definiciones básicas, y el diseño estratégico es la guía para la acción, la pauta, la participación, que permite ponerlos en práctica y que avancen.

El interés del PRI en una Estrategia Nacional, es porque condiciona, orienta y coordina las acciones de las estrategias particulares, asignándole misiones y objetivos, así como la secuencia de las acciones, los puntos de aplicación e intensidad de los esfuerzos, de tal modo que el empleo de los recursos y bienes nacionales se orienten al bien común. De todas las funciones de la administración, el planeamiento es fundamental, ya que se ocupa de los efectos de las decisiones de hoy sobre los resultados del futuro. Tiene como objeto proporcionar un marco de trabajo para analizar el cambio y ayudar a mejorar la toma de acciones, decisiones y comunicación.

Uno de los resultados del planeamiento efectivo es el de establecer un conjunto consistente de objetivos debidamente jerarquizados en una escala de tiempo.

El planeamiento debe ser integral del proceso de dirección, por medio del cual se toman las decisiones y se asignan los recursos. Las variables no pueden ser independientes. De lo contrario, los resultados esperados no llegarán como se esperaban.

El reto consiste en evaluar las tendencias y transformar las en oportunidades positivas para el Partido. Por eso, el planeamiento facilita la puesta en práctica de la estrategia. El valor agregado de los sistemas de planeamiento estratégico radica en la clara y objetiva identificación de los supuestos de mayor relevancia.

El planeamiento formal debe iniciarse con la identificación de los objetivos fundamentales del Partido. Es muy frecuente confundir objetivos (qué se desea y para cuándo) con las estrategias (cómo van a alcanzarse los objetivos).

La estrategia nacional que se formule, apoyada en una voluntad nacional, mantendrá siempre cubiertos los intereses nacionales. Con el fin de tener cubiertos dichos intereses, es conveniente formular planes de Supervivencia Nacional, Defensa Nacional, Estabilidad Nacional, Desarrollo Nacional, Proyecto de Nación.

El PRI tiene que formular una estrategia que le permita su fortalecimiento en el corto plazo y la recuperación de sus simpatizantes en el mediano plazo, como una opción política atractiva para la sociedad, sin hacer de lado los valores que nos han dado la independencia y libre autodeterminación por muchos años.

Ante la pluralidad y fragmentación de las áreas, de los asuntos y objetivos del gobierno, es necesario formular y decidir estrategias de vinculación y coordinación, con la finalidad de no perder eficacia y eficiencia en los diversos frentes en donde están en juego los intereses nacionales.

El Gobierno, junto con los partidos políticos, tienen que crear en el interior las condiciones adecuadas para el desarrollo de la sociedad. Al mismo tiempo, deben establecer los medios para que ésta se desarrolle dentro del ámbito internacional, de acuerdo con un Proyecto de Nación, el cual tiene que ser elaborado, analizado y aprobado por todas las fuerzas políticas, económicas y sociales del país, y no solamente por unos cuantos.Reconozcamos que el Partido tiene una visión completa, eficaz y eficiente de la realidad del país, que abarca el análisis de todos los intereses nacionales y sus grados de vulnerabilidad. Por ello, debe trabajar con mayor intensidad para formular y coordinar un conjunto de acciones orientadas por una estrategia que le permita una inserción y penetración más favorable en el campo nacional e internacional.

Para estar en condiciones de cumplir con sus fines, necesita utilizar los recursos más idóneos para exigir al Ejecutivo la administración adecuada de los bienes nacionales, una hacienda pública equitativa, ahorro y bienestar familiar y el respeto y refuerzo de nuestros valores.

El Partido Revolucionario Institucional está en la mejor disposición de actuar conjuntamente con el Gobierno y la sociedad en la elaboración de un Proyecto de Nación real. Por ello, las tareas partidistas serán estudiadas para diseñar una Nueva Política Nacional y una Estrategia Nacional.
La Política Nacional, que debe orientar y conducir el Proyecto de Nación, tiene que ser dividida en Política Interior y Política Exterior.

Dentro de la Política Interior, se establecerá la línea de conducta y de actuación de los individuos, de las instituciones, de la sociedad y del gobierno, para lograr la integración nacional, mantener la cohesión y hacer congruente a la población y al Gobierno con el Proyecto de Nación.

En el marco de la Política Exterior, se fijarán los lineamentos de conducta y de actuación del Estado, de acuerdo con los intereses nacionales y al Proyecto de Nación. Esto incluye la fortaleza del Estado, así como proyectar y proteger el interés nacional en el campo internacional.

*Representante de la Comisión Temática Nacional de Estrategias Políticas en San Luis Potosí y Secretario Técnico de Evolución.