LOS JÓVENES SOMOS EL MOTOR DEL PARTIDO

Proyecto de Partido. Estatutos

José Luis Matabuena Ramírez: La posición que hemos adoptado quienes participamos en Tiempo Democrático, agrupación de jóvenes universitarios, líderes sociales, líderes de los barrios, es que tenemos la inquietud de cambiar a nuestro país y vemos que nuestro Partido es el único que representa el cambio, como lo ha hecho a lo largo de 70 años. Buscamos que sea un partido que refrende las ideas nacionalistas, que esté a la vanguardia, que sea un partido 100% nacionalista, un partido que vea por las clases y causas populares, que luche en contra del imperialismo, las hegemonías económicas y el neoliberalismo cuyo único producto tangible para los pobres es la pobreza misma.

Queremos un partido incluyente, que salga fortalecido de la Asamblea General, y que ésta no vaya a ser sólo un mecanismo para elegir al dirigente, porque el Partido lo que menos requiere es caudillos, líderes solitarios. El Partido requiere de la unidad de todas las fuerzas que le dieron origen, la unidad de todos los grupos. Nos preocupa que como jóvenes no hay espacios reales para la toma de decisiones importantes.

Juan Carlos Vázquez López: Podríamos iniciar este planteamiento con relación a que el partido tuvo el poder durante 71 años y como todo ente político que tiene el poder durante tanto tiempo, se va desgastando. Sin embargo, la esperanza que tenemos los mexicanos está en la renovación en un proyecto de nación. Efectivamente, nosotros, priístas jóvenes y adultos, pretendemos cambiar de actitud con ideas frescas, renovadoras, que de alguna manera indiquen a la ciudadanía que el PRI está en renovación, que las personas que tratan de dirigir o de encauzar los destinos del partido se dieron cuenta, de alguna manera, que el partido falló en cuestiones sustanciales de la vida política, económica, cultural y social del país.

Apostamos a que en la Asamblea General se dé un auténtico proceso de deliberación, de recomposición en todos los órdenes y órganos del partido. En relación con los temas, me parece que las 23 tribunas temáticas abarcan en lo general, lo que debemos discutir y lo que se está discutiendo en el plano nacional.

América Ceriolith Hernández Escareño: Como mujer, represento al género que siempre ha sido inferior al hombre, esto ha ocasionado que las mujeres estén luchando por sus derechos, porque la realidad desmiente lo que establece la Constitución, que el hombre y lo mujer sean iguales.

Como muchas mujeres, creo que el Partido debe ser más abierto en la inclusión de mujeres y jóvenes y no sólo ser utilizados en campañas electorales.

Francisco Alejandro Flores: Yo me pregunto: ¿Cuál es el reto del PRI en la Asamblea? Ahora los focos están centrados en el PRI. Mucha gente, ciudadanos comunes y políticos de otros partidos están atentos a lo que hace el PRI. Ahora, ¿cuál es el reto en el 2003? ¿Cuál es el reto del PRI en la Asamblea? Si las cosas no se hacen como siempre se han hecho, el PRI va a cambiar y será un cambio benéfico para el PRI, pero yo lo veo después de la Asamblea, yo no me voy hasta el 2003.

El PRI tiene que adecuarse a las necesidades de la sociedad actual. La sociedad quiere del PRI un partido fuerte, no gorras, vasos, lápices, sino políticas y que realmente las lleve a cabo. Leí la Declaración de Principios detalladamente, es una declaración bien hecha, le faltan algunas adecuaciones, pero lo que le pasó al PRI es que se quedó en el papel, en el membrete.

Estrategias Políticas

Jesús Ocampo: Sin duda, uno de los aspectos que debemos ver para darnos cuenta que la situación del campo está mal es la situación del campesino. Veo con tristeza que muchos campesinos vienen a la ciudad a pedir dinero o trabajo, ya que en sus estados no encuentran el capital suficiente para la venta de sus productos. Importamos productos del campo, maíz, café, no obstante que en las regiones de México hay muy buen café y tierra para sembrar maíz de calidad. Pienso que el remedio es revisar esos mecanismos para mejorar las condiciones de los campesinos, quienes a final de cuentas ya no producen porque ya no les deja. Prefieren venirse a trabajar aquí, ya sea en fábricas o en puestos ambulantes.

Joel Martínez Vargas: Los habitantes de nuestro país son en su mayoría jóvenes. En este sentido, el error más grande que cometió el partido fue descuidar este importante sector. Es momento de que el partido se dé cuenta de que a los jóvenes ya no se les convence con una educación básica para obtener un voto de apoyo para las elecciones. Es el momento de que se considere a los jóvenes como parte de las políticas públicas. Estudios del INEGI documentan que para los próximos 30 años habrá una mayoría de gente madura, y no hay una seguridad social que prevea el ahorro, las jubilaciones. ¿Cuántos jubilados hay en el país, cuántos pensionados? Creemos que el partido debe crear un órgano que represente los intereses de los jóvenes a través de políticas públicas. Es decir, que elabore proyectos para los jóvenes, pero que sea un órgano de la estructura del partido, comprometido con el partido y con los jóvenes.

Zenón Ortiz Vázquez: Yo soy priísta, mis familiares han sido priístas, y yo quiero participar y conocer a mi Partido. Y no porque el partido o el Comité Directivo nos haya dicho, necesitamos jóvenes para que trabajen en esto, sino que esos jóvenes se reunieron, llegaron al Partido y dijeron: queremos ser actores políticos, participar y trabajar. Así fuimos teniendo representación en cada uno de los distritos. ¿Qué ha hecho el partido para los jóvenes? Más bien éstos se están acercando. Los jóvenes que aquí estamos, nos acercamos al partido, no fue que el partido se haya acercado a nosotros.

Francisco Alejandro Flores: El deporte sería una muy buena política administrativa o pública. Por otro lado, en mi distrito, si a un joven le hablamos de política no le interesa, pero si le hablamos de una política del deporte es más fácil que se interese; ese sería un punto, que el Partido satisfaga las necesidades de los jóvenes, de quienes el partido se olvidó, así como de las clases más desprotegidas. El PRI podría adecuar varios mecanismos o varias políticas para adentrarse en la cultura. He visto jóvenes universitarios, de secundaria, de preparatoria que no tienen la cultura de leer, de ir a museos; pero eso sí para acudir a diversiones y espectáculos sin trascendencia. Eso pasa porque no hay una política cultural.

Yo lo veo en mi distrito, el XII, una zona muy conflictiva, ahí están: la colonia Morelos, Valle Gómez, Tepito. Ahí es necesario hacer una política cultural y deportiva, porque los jóvenes se interesan en las drogas, las mujeres se prostituyen.

Zenón Ortiz: El reto es luchar por las causas sociales, ¿cómo?, tendremos que buscar mecanismos para que recuperemos esos espacios de elección popular. Ahorita hablamos de jóvenes, entonces nuestro reto es hacer programas y políticas para recuperar a este gran sector que finalmente será decisivo para la elección de estos representantes.

Visión de Futuro

Jesús Barrera: A todos nos queda muy claro que apostar no conduce a nada; si redujéramos la política del Partido al hecho de apostar estaríamos compartiendo el proyecto político de Vicente Fox.
Lo que debemos hacer es trabajar con unidad, dejar a un lado los proyectos personales y de pequeños grupos para entender que el partido es mucho más y que sigue siendo uno de los partidos más importantes en el mundo, con una historia sumamente rica, una trayectoria impresionante, digna de estudios en muchas universidades del mundo. Sin duda, los hombres más inteligentes están en el PRI. La XVIII Asamblea General de Delegados es quizás una de las últimas oportunidades que tenemos para ponernos de acuerdo y saber qué tipo de país queremos.

En cuanto a los jóvenes vemos que no hay una renovación generacional del partido, no existen cuadros nuevos que asuman el liderazgo. Tenemos una estructura seccional madura. En esta Asamblea General de Delegados me pareció excelente el acuerdo de que al menos el 30% de jóvenes menores de 30 años acudan como delegados, creo que es el inicio del reconocimiento que el joven debe tener en el partido. Y al joven le preocupan dos cosas fundamentales: una, que tiene que ver con su ambiente familiar, su calidad de vida, su educación y el empleo; otra relacionada con el partido como un espacio donde pueda ser efectiva una carrera política, porque los jóvenes no debemos reclamar cuotas ni números ni porcentajes. Tenemos que reclamar, y con justicia, que cualquier persona al margen de edad y de género, pueda desarrollar su carrera política. El partido debe ser incluyente, abrir espacios para los jóvenes y, por otra parte, crear las condiciones necesarias en el país para que el acceso a la educación sea real y que el joven egresado de las universidades tenga oportunidades reales de encontrar empleo.

José Luis Matabuena: Dentro del partido tenemos que buscar los cauces para sumar toda esa fuerza de los jóvenes, de la CNOP, del Frente Juvenil, de la Vanguardia Juvenil Agrarista, del Sector Obrero, de los diferentes grupos de jóvenes que están en el Partido. No hay una política para los jóvenes dentro del partido, se ha burocratizado el trabajo de los jóvenes y también ha respondido a intereses de grupos. Creemos que como jóvenes debemos cambiar las políticas y la forma de hacer política de los cuadros mayores, porque somos ese motor que debe buscar la transformación constante del partido hacia el mejoramiento.

Efectivamente, desde su fundación el partido ha tenido muchos grupos de jóvenes. Algunos forman parte de la actual dirigencia nacional, de la Confederación de Jóvenes Mexicanos; pero hoy, el Frente Juvenil Revolucionario ya dio lo que tenía que dar. Entonces, buscaremos la creación de un nuevo organismo de la juventud, que aglutine a toda esa fuerza de los jóvenes campesinos, obreros, del sector popular, universitarios. Porque nosotros entendemos a la juventud no solamente en el aspecto cronológico, sino como una actitud que propone el cambio, y trabaja por él, para ello debe contar con los espacios propicios para conseguirlo.Como partido revolucionario ver hacia delante, buscando siempre la transformación, luchar por una nueva sociedad, que aglutine a los jóvenes, a los ancianos, a las mujeres; estamos en contra de las cuotas, pero lo vemos como un mal necesario para que pueda darse esa apertura a los jóvenes en los cargos de elección popular y de dirigencia. Debe haber una actitud incluyente en el aspecto de las generaciones, tenemos que buscar esa forma de amalgamar a los jóvenes y a los viejos políticos para crear un partido que represente todas las causas.

Nuestra propuesta es muy clara: crear un nuevo organismo de la Juventud, recuperar el parlamento de la juventud y que sea ese órgano colegiado el que tome las decisiones de la juventud, que no sea nunca más un organismo unipersonal el que dicte las políticas de los jóvenes.

Lo importante es lo que está sucediendo en estos meses de discusión, de análisis, de foros formales y reuniones informales. Estamos dándole vida al partido. Hemos observado que en los comités están participando jóvenes, se han acercado y se están dando cuenta de que el PRI no es ese partido de corruptos, de camarillas, sino que es un PRI abierto, donde uno puede debatir y exponer sus ideas de una forma precisa. Creo que es lo más importante, que sea en un debate de ideas y no de confrontaciones.

Juan Carlos Vázquez: Uno de los déficit que ha tenido el partido durante mucho tiempo es que sus cuadros de dirigentes y sus candidatos, posteriormente diputados o senadores, no cuenten con una verdadera capacitación, con una verdadera base social que legitime su llegada a esas posiciones. En el grupo de Jóvenes Universitarios y de la agrupación política local Tiempo Democrático, hemos tratado de aglutinar a los diferentes liderazgos que existen en los distritos, en las demarcaciones territoriales, pero también que esos liderazgos cuenten con una base académica que les permita afrontar y ganar el debate de las ideas, y confrontar los desafíos que tenemos en el país.

Una de las propuestas que estamos generando hacia la XVIII Asamblea General es que cada uno de los dirigentes, cada uno de los candidatos, deberá pasar invariablemente por el Instituto de Capacitación y Desarrollo Político del partido, que sepa qué es una reforma fiscal integral, qué un superávit económico, cuáles son las diferentes variables de la economía o de la cultura. Lo que queremos proponer es que estos jóvenes que se acerquen al partido tengan verdadera sensibilidad política, verdadero compromiso social con sus comunidades. Apoyamos un esfuerzo de entreveramiento generacional, no de relevo, como lo quiere el Frente Juvenil, que quieren llegar y posesionarse de todos los espacios y que los adultos se vayan. Mientras más posibilidades tengamos de acceder a los cargos de dirigencia y de elección popular, el partido debe darse cuenta que necesita darle oportunidad a jóvenes para que pueda recuperar algunos espacios.

La formación académica me parece importante, sin embargo, debemos aceptar que el nivel educativo en el país no nos permitiría encontrar quien cubra ese perfil académico. Hay quienes, por supuesto, no tienen la oportunidad de pasar por la universidad, pero por su experiencia política, su arraigo con la gente, el trabajo que desarrolla con la comunidad, cuenta con la suficiente solvencia moral para aspirar a una candidatura. Y el otro elemento que sumaría a ese perfil ideal sería de la residencia, porque es una demanda de la ciudadanía que desea una verdadera representación de sus pueblos o sus barrios. La gente quiere que el candidato viva con ellos, que sepan dónde vive, porque a mí me lo han dicho: «queremos saber a dónde vive el candidato, para que, en caso de que incumpla, saber dónde ir a reclamarle».

Ahora, ¿qué estrategia podremos asumir para que este grupo o para que este equipo pueda presentar a los órganos del partido, llegado su momento, la cantidad de expedientes suficientes para decir: aquí están estos candidatos ideales y pueden participar con toda dignidad en un proceso electoral? Tendremos que hacer dos cosas: primero ser sumamente incluyentes, no tener miedo a la pluralidad ni a los puntos de vista contrarios. Y por otra parte, debemos crear un mecanismo que nos permita saber, tener plena conciencia de que cualquier persona, pertenezca o no a un sector, a una organización; si desarrolló un trabajo político eficaz con la ciudadanía, si tiene la suficiente solvencia moral, el partido tiene que garantizarle que en efecto habrá un espacio donde pueda desempeñarse.

Joel Martínez: Estoy en desacuerdo con las cuotas, no es el mecanismo que debe emplear el partido, porque permite que gente que no tiene trabajo, hablando de jóvenes, por supuesto, que no tienen arraigo, que no tienen una base social, que no tienen mayor idea de lo que es una política pública o una técnica legislativa, accedan a cargos de elección popular sin idea de lo que van a hacer, sin idea de la función que se les encomienda.

La capacitación política en el ICADEP, en el ámbito nacional, sea en los institutos de capacitación del partido en los estados, los municipios o los distritos, es una responsabilidad que debe asumir el partido, y por supuesto, los candidatos. Pero más allá, sería interesante, por ejemplo, que en el Senado o en la Cámara de Diputados o en la Asamblea Legislativa, se impartieran cursos de capacitación sobre la práctica parlamentaria y la técnica legislativa, para el caso de los legisladores.

Jesús Herrera: En primer lugar nos jugamos recuperar o perder definitivamente la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Y precisamente será en la medida en que los candidatos tengan un nuevo perfil o un perfil más especializado, en que estos candidatos podrán acceder a puestos de elección popular. Definitivamente es necesario que los aspirantes a cargos de elección popular estén respaldados por el trabajo comunitario. No podemos concebir que personas que no hayan tenido trayectoria dentro del partido sean candidatos nada más por ciertas circunstancias diversas, no podemos permitir que los hijos de los políticos o que los amigos de los dirigentes o que los amigos de los que les toca hacer la elección queden como candidatos, necesitamos un candidato apoyado por el partido y por la gente.

Agradecemos la oportunidad de estar en este coloquio, fue muy buen ejercicio, eso es lo que requiere el partido, ideas, qué bueno que se dé en nuestra casa, antes de la Asamblea. Porque esto es lo que está enriqueciendo el debate, lo que espera la militancia. Nosotros como jóvenes tenemos mucho entusiasmo, muchas ganas de aportar y comprometernos en la transformación de nuestro Partido, porque representa la transformación de nuestro país. Estamos comprometidos con México, por el nacionalismo que no solamente es un aspecto de letras o de papeles, sino de nuestra historia, y quien no conoce la historia de México está condenado a repetirla, con sus errores o sus aciertos.

Estamos en esta lucha y como jóvenes que nos ha tocado vivir la época más importante del partido, porque estamos en la época de los retos. No nos tocó esa época de opulencia y seguramente no estaríamos sentados en esta mesa.

Coloquio convocado por la revista examen del Partido Revolucionario Institucional,
«Rumbo a la 18 Asamblea General de Delegados»,
con jóvenes universitarios.