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ASAMBLEA: PASAPORTE AL FUTURO
Rodolfo Echeverría Ruiz *
examen.-
En este momento hay una crispación mundial, ¿cuál
es, desde tu punto de vista, la posición de México?
Rodolfo Echeverría Ruiz (RER).- El PRI no puede abstraerse
de lo que ocurre en la escena internacional. Enfrentamos hechos
inéditos que hoy amenazan a toda la humanidad. A mí
parece que hay que ubicar cada tiempo en su justa dimensión.
Por ejemplo, en un conflicto anterior, en 1942, estábamos
en una guerra mundial, una guerra abierta, declarada y ahora estamos
ante un hecho internacional totalmente nuevo. Creo que las aportaciones
del PRI a la unidad nacional, parten de la concordia interior
que el Partido ha podido lograr a lo largo de su historia. Como
la fuerza política más grande, en la medida en que
ha podido mantenerse unida, el PRI ha sido el responsable número
uno de la paz interior de la República; considero que hay
una vinculación dialéctica entre la paz interna
del PRI y la paz interior de la República.
examen.- ¿El Acuerdo Político para el Desarrollo
Nacional firmado el 7 de octubre abona ese pacto social?
RER.- Sin duda, pero creo que no deberíamos magnificarlo
o minimizarlo, sino con toda mesura situarlo en su momento. Nosotros,
priístas, nacimos de un pacto, representamos y de hecho
somos un gran pacto nacional; a lo largo de nuestra historia doméstica
estamos habituados y entrenados a entendernos a través
de pactos políticos entre nosotros mismos. En este sentido,
cuando se abrió la oportunidad de que las diversas fuerzas
políticas en el país llegáramos a acuerdos
básicos, el PRI nunca se negó a buscarlos. El documento
signado el 7 de octubre es un catálogo de coincidencias;
como lo llamaría Mariano Otero: «una nómina
de acuerdos en lo fundamental». A partir de tales acuerdos
podemos asentir o discrepar, siempre dentro de la legalidad. Por
supuesto, el gran acuerdo que a todos obliga y al mismo tiempo
a todos ampara es la Constitución de la República.
Sin embargo, en este momento del país, en que el actual
ejecutivo no ha podido alcanzar los principales objetivos planteados
durante su campaña y en su discurso inaugural en diciembre
del año pasado, ha tenido que solicitar un acuerdo de esta
naturaleza.
examen.-
¿Puede decirse que «le echamos una manita»
para que la gobernabilidad enfrente menores riesgos?
RER.- El PRI, además de haber sido y ser el responsable
de la unidad nacional y de la paz interior de la República,
ha sido el principal propulsor de los cambios políticos
por la vía legal. Somos, por lo tanto, una institución
creadora de instituciones y de leyes; los primeros en querer que
el gobierno funcione y que el Congreso legisle. De esto último
existe una prueba contundente: las treinta y tantas leyes que
el Congreso de la Unión ha venido discutiendo y aprobando
en lo que lleva de vida esta Legislatura. De ello habló
Beatriz Paredes el 1 de septiembre de este año y es claro
que los diputados y los senadores del PRI, en ambas cámaras
con la mayoría relativa, hemos sido capaces de lograr la
gobernabilidad del Congreso. Así, con los votos del PRI
se gobierna el Congreso.
examen.- En los sucesivos y frecuentes pactos, el PRI requería
de legitimidad en las decisiones. Por ejemplo, la voluntad del
PRI por avanzar en la cuestión electoral requería
siempre del acuerdo de los otros partidos, los cuales paradójicamente
se manifestaban contrarios a muchos avances, desde la famosa LOPPE
hasta la de 1996. Digamos que el empuje del PRI debió ser
fuerte frente a una resistencia, en ocasiones irracional o caprichosa,
de la oposición. Ahora se dice que el presidente Fox no
necesita legitimarse, pues ya está legitimado, aunque nos
requiera para gobernar. En estricto sentido al PRI no le era indispensable
la oposición para gobernar, pero el PRI actual sí
lo es a Fox para todo efecto...
RER.- Yo me preguntaría de qué PRI hablamos. Si
nos referimos al PRI en el Congreso Federal, en el seno de ambas
cámaras somos la fuerza mayoritaria y por ende, al interior
del Congreso de la Unión, efectivamente gobernamos. Hacia
el exterior, en nuestra relación con el Ejecutivo, somos
oposición. Me parece que el Presidente todavía no
acaba de aceptar que gobierna en minoría.
Consecuentemente,
ayudaría mucho que incluyera una pequeña dosis de
humildad a su actuación y a su discurso, a partir de lo
cual todos tuviéramos claro que el Presidente de la República
sabe que 58% de los ciudadanos no votó por él. Me
parece que de manera implícita este pacto tiende a reconocerlo.
Es decir, el Ejecutivo aceptó que para gobernar necesita
de la sociedad, de los partidos y, en primerísimo lugar,
del Congreso de la Unión. En esta circunstancia, el PRI
no podía negarse a buscar coincidencias con otros partidos,
aunque debo aclarar que para hacerlo, antes de pensar en el Partido,
pensamos en la Nación. Lo que sí se logró,
y esta negociación la condujo Dulce María Sauri
con mucha sagacidad, es que las reivindicaciones caras el PRI
estén contenidas en el texto del Acuerdo Político
para el Desarrollo Nacional.
examen.- Algo que me llamó la atención durante la
lectura del Acuerdo fue que no se mencionan arreglos de poder,
sino cuestiones para el beneficio de la sociedad, habíamos
escuchado de parte del PAN una serie de peticiones de nuevos arreglos
para el poder mismo; por ejemplo, el tema de la reelección...
RER.- El PRI no llegó a esa negociación para reivindicar
asuntos políticos concernientes a la clase política,
dicho con el mayor respeto y como miembro que soy de ella. A mi
juicio, la valiosa aportación del PRI en ese Acuerdo Político
para el Desarrollo Nacional fue que incorporó temas actuales
y vivos en la demanda social de este momento mexicano.
examen.- En sus escritos cotidianos pocos analistas, inclusive
articulistas de altos vuelos, consideran positiva esta actitud
conciliatoria del PRI, es más, muchos nos dan por muertos
desde hace años...
RER.-
En 1952, Carlos Fuentes, amigo muy querido, publicó un
artículo que me enseñó mi padre cuando yo
era adolescente, se titulaba «Últimos días
del PRI». Hace poco lo comenté con Carlos, ambos
de muy buen humor. En realidad al PRI vienen extendiéndole
actas de defunción desde que nació. A partir del
2 de julio hemos tenido elecciones en Chiapas, Veracruz, Tabasco,
Jalisco, Yucatán, Baja California Norte, Aguascalientes,
Zacatecas, Durango Chihuahua, Oaxaca y otra vez Tabasco, Chiapas
y Oaxaca. En menos de un año han regresado a las urnas
casi nueve millones de ciudadanas y de ciudadanos. De esa votación
el PRI ha cosechado alrededor de 42% de los votos, y no cuento
en este número la elección del 7 de octubre en Tamaulipas
ni el proceso electoral de Oaxaca ni lo de Chiapas.
examen.-
Subió nuestro apoyo a casi el 42%.
RER.-
Sí, se trata de votos cosechados en un año por el
PRI. Por lo tanto, el eje rector de la vida democrática
del país es el Partido Revolucionario Institucional, así
como en el Congreso de la Unión, en los congresos de los
estados, en la mayoría de los gobiernos estatales y municipales.
examen.-
¿Cómo sientes el clima para la Asamblea?
RER.-
Yo establecería una relación estrecha entre los
resultados electorales que estamos cosechando y el ánimo
del priísmo y de la sociedad hacia la 18 Asamblea General.
Digo lo anterior porque tengo la certeza política, después
de haber viajado por todo el país durante estos meses,
que los ciudadanos militantes o simpatizantes del PRI, están
votando nuevamente por nosotros pero dándonos un apoyo
crítico, condicionado. Es decir, apuntar ante los aficionados,
los amateurs que nos gobiernan: «estoy votando otra vez
por el partido de la experiencia y del avance social y democrático,
pero le condiciono a que cambie y por eso presiono para que la
Asamblea General sea un verdadero acontecimiento, no sólo
para el PRI sino para la vida política de todo el país».
Un
PRI que, como dice el lema de la Asamblea, sea capaz de renovarse
y construir el futuro; un PRI que, desde luego, efectivamente
cambie sobre la marcha. Creo, sin embargo, que desde ahora es
necesario decir a quienes tengan expectativas excesivas sobre
el posible resultado de la Asamblea, que ésta en sí
misma no operará la reforma del partido, sino que ésta
empezará a partir de que se haya clausurado la Asamblea.
Que la Asamblea será un ejercicio amplio, democrático
e incluyente. La Asamblea ya está en marcha, aunque culmine
los días 18, 19 y 20 de noviembre. Como se trata de un
proceso, me parece pertinente recordar que cuando sea clausurada
el 20 de noviembre, al día siguiente, el 21, a primera
hora empieza la gran tarea reformadora a partir de los Estatutos
que se hayan discutido, elaborado y aprobado.
examen.-
Muchas presiones e intereses dentro de Partido y ajenos al Partido
se han coludido para sembrar en la opinión pública
la idea de que si la Asamblea no es electiva, entonces no hay
Asamblea, ¿qué piensas al respecto?
RER.-
Me parece que las decisiones políticas perdurables son
las que se ajustan a la realidad y que, como decía Jesús
Reyes Heroles, si nos abroquelamos en la legalidad no nos equivocaremos.
En cuanto a la vida interna del partido nuestra legalidad son
los Estatutos, por lo que se refiere a la legalidad exterior son:
la Constitución, el Cofipe y toda la normativa que de ella
se deriva. Por lo tanto, cualquier arreglo, acuerdo o posición
política que se pacte con toda legitimidad durante la Asamblea,
tendrá que apegarse de manera irrestricta a la legalidad
interior, que son los Estatutos, y a la legalidad exterior mencionada.
Si en verdad queremos ahondar en la vida democrática del
PRI, multiplicarla y perfeccionarla, nuestra Asamblea tendrá
que ser deliberativa y por supuesto, resolutiva, no electoral.
No porque tengamos miedo a elegir a nuestros dirigentes, es imperativo
hacerlo en su tiempo y en su momento circunstancial, sino que
lo hagamos cuando la Asamblea haya concluido legalmente, cuando
las autoridades legales del país hayan decidido y registrado
las modificaciones que nuestro Partido haya introducido para su
vida interior. Sólo hasta entonces estaremos en condiciones
de llevar a cabo un proceso de unidad para renovar los cuadros
del partido que tengan que renovarse, y no estoy hablando sólo
del Comité Ejecutivo Nacional, sino también de los
procesos en los comités directivos estatales, en los comités
municipales, y después, en su momento, de la postulación
de candidatos. Cuando apelo a la unidad, no estoy hablando necesariamente
de que siempre tengamos que elegir candidatos de unidad, me refiero
a una unidad hija de la discusión. Porque un partido sin
unidad es un contrasentido, un partido sin disciplina sería
una peña taurina, un club de amigos, pero no un partido
político.
examen.-
En la Convocatoria aparecieron dos presupuestos fundamentales.
Uno que la Asamblea fuera democrática, tanto para elegir
como para discutir; segundo, que fuera incluyente, ¿se
cumplieron estos dos presupuestos?
RER.-
Hace poco hablé con Felipe González, hoy diputado
al Congreso por el Partido Socialista Obrero Español, cuando
le comenté sobre la estructura de la Asamblea, la forma
de elegir a nuestros delegados, la organización de las
tribunas de debate y la estructura de la Comisión Electa
de Dictamen, dijo: «eso únicamente se le ocurre y
puede llevarlo a cabo el PRI, porque es el único partido
capaz de llegar a acuerdos internos y establecer entendimientos
aun en sus momentos más difíciles». Efectivamente,
la Asamblea es muy grande y complicada, aun así está
llevándose a cabo en todo el país con mucha disciplina
y con un enorme entusiasmo que nos compromete. No podemos salir
con una Asamblea gris, que pudieran calificar como un nuevo parto
de los montes, pero tampoco debemos esperar un resultado espectacular,
como fuegos de artificio para deslumbrar a no sé quién.
Yo diría que la comunidad priísta hoy está
suficientemente experimentada y escarmentada; confío en
que nuestra Asamblea será una reunión racional,
que plantee los grandes ejes de la nueva gobernabilidad.
examen.-
¿La nueva gobernabilidad de la Nación?
RER.-
Totalmente de acuerdo, la gobernabilidad interna del PRI se reflejará
de inmediato en la gobernabilidad interna de la nación.
examen.-
Corrientes como la Renovadora y otras, ¿participaron de
manera efectiva?
RER.-
Tengo entendido que sí. Por razones obvias no asisto a
las reuniones de la mesa nacional de la Corriente Renovadora,
pero mis amigos me platican que se reúnen, de acuerdo con
lo que establece la convocatoria, a entrevistarse con el Secretario
de Operación Política y con el Presidente de la
Comisión Organizadora de la Asamblea, para acreditar, de
acuerdo con nuevos ordenamientos, el número de delegados
y delegadas a que tengan derecho. Igual han hecho otras corrientes.
Yo creo que será sana y enriquecedora la participación
de delegados provenientes de estas corrientes, que con todo y
ser pequeñas, y conscientes de que no tendrán una
gran fuerza numérica, serán capaces de establecer
una opinión que a mi juicio debe oírse.
examen.-
Hay nuevos rostros en el partido que se acercaron a algunas asambleas
municipales por primera vez... fue tan fácil inscribirse
en el partido. Si eso se hubiera planteado hace cinco años...
RER.-
No hubiera sido posible. Esta decisión de que tantos jóvenes
vengan a la Asamblea, serán casi 4 mil, nos fuerza a tener
una actitud muy abierta, porque siendo nosotros quienes aprobamos
esa disposición en el Consejo Político, debemos
asumir todas las posibilidades y consecuencias que eso entraña.
Estos muchachos que vienen no lo hacen para flotar, quieren espacios
de participación, no creo que vengan por chambas sino por
participación política. Y habrá que oírlos,
abrirles las puertas y propiciar que verdaderamente las y los
jóvenes influyan en la próxima Asamblea General.
Los jóvenes son el pasaporte al futuro.
examen.-
¿Cómo definirías al PRI como opción
de gobierno?
RER.-
Una preocupación política que traigo en la cabeza
desde hace meses es la siguiente: en estos momentos de la vida
mexicana, los niños cuyas edades oscilen entre 12 y 17
años, son casi ocho millones, votarán en el 2003
y el 2006, ¿sabemos qué quieren? No lo sé,
tengo que admitir con humildad que no lo sé. Por lo tanto,
la Asamblea puede crear los instrumentos para que el partido se
aproxime a esos segmentos sociales, por ejemplo a través
de la Fundación Colosio, la reelaboración de nuestro
viejo y eficaz Instituto de Estudios Políticos, Económicos
y Sociales, llamémosle como le llamemos.
examen.-
¿Tenemos pronósticos adecuados sobre la realidad
política?
RER.-
No exactos y sin embargo estamos ganando elecciones. Volvería
a insistir que tales votos son apoyos críticos: «voto
por ti para que cambies».
examen.-
¿Cómo despertamos la confianza?
RER.-
Lo quiero expresar sin embozo, el PRI se opone y se pronuncia
radicalmente contra cualquier forma de corrupción, por
no defender a ningún pillo, para decirlo con un lenguaje
común. Debemos defender la legalidad, abroquelarnos -insisto-
en ella, cumplir con escrúpulo nuestro Código de
Ética, mirar hacia delante, pero no defender a nadie que
haya traicionado los principios del Partido, que haya violado
nuestro Código de Ética.
examen.-
Es decir, ¿gobernar por la causa social?
RER.-
Sí, por ejemplo, la cuestión del IVA. Quedó
claro desde el principio que el PRI se opondría, y esto
lo votamos de manera unánime en el Consejo Político
de Ixtapan de la Sal: decir ¡NO! a cualquier consideración
en materia de impuestos al valor agregado en alimentos, medicinas,
transporte, colegiaturas, libros... Efectivamente, el PRI ha gobernado
en su justa medida, gobierna desde el Congreso y gobernará
en el futuro por las legítimas causas sociales.
*
examen entrevista al Secretario General del CEN del PRI.
