18 ASAMBLEA: PASAPORTE AL FUTURO
Rodolfo Echeverría Ruiz *

examen.- En este momento hay una crispación mundial, ¿cuál es, desde tu punto de vista, la posición de México?


Rodolfo Echeverría Ruiz (RER).- El PRI no puede abstraerse de lo que ocurre en la escena internacional. Enfrentamos hechos inéditos que hoy amenazan a toda la humanidad. A mí parece que hay que ubicar cada tiempo en su justa dimensión. Por ejemplo, en un conflicto anterior, en 1942, estábamos en una guerra mundial, una guerra abierta, declarada y ahora estamos ante un hecho internacional totalmente nuevo. Creo que las aportaciones del PRI a la unidad nacional, parten de la concordia interior que el Partido ha podido lograr a lo largo de su historia. Como la fuerza política más grande, en la medida en que ha podido mantenerse unida, el PRI ha sido el responsable número uno de la paz interior de la República; considero que hay una vinculación dialéctica entre la paz interna del PRI y la paz interior de la República.


examen.- ¿El Acuerdo Político para el Desarrollo Nacional firmado el 7 de octubre abona ese pacto social?


RER.- Sin duda, pero creo que no deberíamos magnificarlo o minimizarlo, sino con toda mesura situarlo en su momento. Nosotros, priístas, nacimos de un pacto, representamos y de hecho somos un gran pacto nacional; a lo largo de nuestra historia doméstica estamos habituados y entrenados a entendernos a través de pactos políticos entre nosotros mismos. En este sentido, cuando se abrió la oportunidad de que las diversas fuerzas políticas en el país llegáramos a acuerdos básicos, el PRI nunca se negó a buscarlos. El documento signado el 7 de octubre es un catálogo de coincidencias; como lo llamaría Mariano Otero: «una nómina de acuerdos en lo fundamental». A partir de tales acuerdos podemos asentir o discrepar, siempre dentro de la legalidad. Por supuesto, el gran acuerdo que a todos obliga y al mismo tiempo a todos ampara es la Constitución de la República. Sin embargo, en este momento del país, en que el actual ejecutivo no ha podido alcanzar los principales objetivos planteados durante su campaña y en su discurso inaugural en diciembre del año pasado, ha tenido que solicitar un acuerdo de esta naturaleza.

examen.- ¿Puede decirse que «le echamos una manita» para que la gobernabilidad enfrente menores riesgos?


RER.- El PRI, además de haber sido y ser el responsable de la unidad nacional y de la paz interior de la República, ha sido el principal propulsor de los cambios políticos por la vía legal. Somos, por lo tanto, una institución creadora de instituciones y de leyes; los primeros en querer que el gobierno funcione y que el Congreso legisle. De esto último existe una prueba contundente: las treinta y tantas leyes que el Congreso de la Unión ha venido discutiendo y aprobando en lo que lleva de vida esta Legislatura. De ello habló Beatriz Paredes el 1 de septiembre de este año y es claro que los diputados y los senadores del PRI, en ambas cámaras con la mayoría relativa, hemos sido capaces de lograr la gobernabilidad del Congreso. Así, con los votos del PRI se gobierna el Congreso.


examen.- En los sucesivos y frecuentes pactos, el PRI requería de legitimidad en las decisiones. Por ejemplo, la voluntad del PRI por avanzar en la cuestión electoral requería siempre del acuerdo de los otros partidos, los cuales paradójicamente se manifestaban contrarios a muchos avances, desde la famosa LOPPE hasta la de 1996. Digamos que el empuje del PRI debió ser fuerte frente a una resistencia, en ocasiones irracional o caprichosa, de la oposición. Ahora se dice que el presidente Fox no necesita legitimarse, pues ya está legitimado, aunque nos requiera para gobernar. En estricto sentido al PRI no le era indispensable la oposición para gobernar, pero el PRI actual sí lo es a Fox para todo efecto...


RER.- Yo me preguntaría de qué PRI hablamos. Si nos referimos al PRI en el Congreso Federal, en el seno de ambas cámaras somos la fuerza mayoritaria y por ende, al interior del Congreso de la Unión, efectivamente gobernamos. Hacia el exterior, en nuestra relación con el Ejecutivo, somos oposición. Me parece que el Presidente todavía no acaba de aceptar que gobierna en minoría.

Consecuentemente, ayudaría mucho que incluyera una pequeña dosis de humildad a su actuación y a su discurso, a partir de lo cual todos tuviéramos claro que el Presidente de la República sabe que 58% de los ciudadanos no votó por él. Me parece que de manera implícita este pacto tiende a reconocerlo. Es decir, el Ejecutivo aceptó que para gobernar necesita de la sociedad, de los partidos y, en primerísimo lugar, del Congreso de la Unión. En esta circunstancia, el PRI no podía negarse a buscar coincidencias con otros partidos, aunque debo aclarar que para hacerlo, antes de pensar en el Partido, pensamos en la Nación. Lo que sí se logró, y esta negociación la condujo Dulce María Sauri con mucha sagacidad, es que las reivindicaciones caras el PRI estén contenidas en el texto del Acuerdo Político para el Desarrollo Nacional.


examen.- Algo que me llamó la atención durante la lectura del Acuerdo fue que no se mencionan arreglos de poder, sino cuestiones para el beneficio de la sociedad, habíamos escuchado de parte del PAN una serie de peticiones de nuevos arreglos para el poder mismo; por ejemplo, el tema de la reelección...


RER.- El PRI no llegó a esa negociación para reivindicar asuntos políticos concernientes a la clase política, dicho con el mayor respeto y como miembro que soy de ella. A mi juicio, la valiosa aportación del PRI en ese Acuerdo Político para el Desarrollo Nacional fue que incorporó temas actuales y vivos en la demanda social de este momento mexicano.


examen.- En sus escritos cotidianos pocos analistas, inclusive articulistas de altos vuelos, consideran positiva esta actitud conciliatoria del PRI, es más, muchos nos dan por muertos desde hace años...

RER.- En 1952, Carlos Fuentes, amigo muy querido, publicó un artículo que me enseñó mi padre cuando yo era adolescente, se titulaba «Últimos días del PRI». Hace poco lo comenté con Carlos, ambos de muy buen humor. En realidad al PRI vienen extendiéndole actas de defunción desde que nació. A partir del 2 de julio hemos tenido elecciones en Chiapas, Veracruz, Tabasco, Jalisco, Yucatán, Baja California Norte, Aguascalientes, Zacatecas, Durango Chihuahua, Oaxaca y otra vez Tabasco, Chiapas y Oaxaca. En menos de un año han regresado a las urnas casi nueve millones de ciudadanas y de ciudadanos. De esa votación el PRI ha cosechado alrededor de 42% de los votos, y no cuento en este número la elección del 7 de octubre en Tamaulipas ni el proceso electoral de Oaxaca ni lo de Chiapas.

examen.- Subió nuestro apoyo a casi el 42%.

RER.- Sí, se trata de votos cosechados en un año por el PRI. Por lo tanto, el eje rector de la vida democrática del país es el Partido Revolucionario Institucional, así como en el Congreso de la Unión, en los congresos de los estados, en la mayoría de los gobiernos estatales y municipales.

examen.- ¿Cómo sientes el clima para la Asamblea?

RER.- Yo establecería una relación estrecha entre los resultados electorales que estamos cosechando y el ánimo del priísmo y de la sociedad hacia la 18 Asamblea General. Digo lo anterior porque tengo la certeza política, después de haber viajado por todo el país durante estos meses, que los ciudadanos militantes o simpatizantes del PRI, están votando nuevamente por nosotros pero dándonos un apoyo crítico, condicionado. Es decir, apuntar ante los aficionados, los amateurs que nos gobiernan: «estoy votando otra vez por el partido de la experiencia y del avance social y democrático, pero le condiciono a que cambie y por eso presiono para que la Asamblea General sea un verdadero acontecimiento, no sólo para el PRI sino para la vida política de todo el país».

Un PRI que, como dice el lema de la Asamblea, sea capaz de renovarse y construir el futuro; un PRI que, desde luego, efectivamente cambie sobre la marcha. Creo, sin embargo, que desde ahora es necesario decir a quienes tengan expectativas excesivas sobre el posible resultado de la Asamblea, que ésta en sí misma no operará la reforma del partido, sino que ésta empezará a partir de que se haya clausurado la Asamblea. Que la Asamblea será un ejercicio amplio, democrático e incluyente. La Asamblea ya está en marcha, aunque culmine los días 18, 19 y 20 de noviembre. Como se trata de un proceso, me parece pertinente recordar que cuando sea clausurada el 20 de noviembre, al día siguiente, el 21, a primera hora empieza la gran tarea reformadora a partir de los Estatutos que se hayan discutido, elaborado y aprobado.

examen.- Muchas presiones e intereses dentro de Partido y ajenos al Partido se han coludido para sembrar en la opinión pública la idea de que si la Asamblea no es electiva, entonces no hay Asamblea, ¿qué piensas al respecto?

RER.- Me parece que las decisiones políticas perdurables son las que se ajustan a la realidad y que, como decía Jesús Reyes Heroles, si nos abroquelamos en la legalidad no nos equivocaremos. En cuanto a la vida interna del partido nuestra legalidad son los Estatutos, por lo que se refiere a la legalidad exterior son: la Constitución, el Cofipe y toda la normativa que de ella se deriva. Por lo tanto, cualquier arreglo, acuerdo o posición política que se pacte con toda legitimidad durante la Asamblea, tendrá que apegarse de manera irrestricta a la legalidad interior, que son los Estatutos, y a la legalidad exterior mencionada. Si en verdad queremos ahondar en la vida democrática del PRI, multiplicarla y perfeccionarla, nuestra Asamblea tendrá que ser deliberativa y por supuesto, resolutiva, no electoral. No porque tengamos miedo a elegir a nuestros dirigentes, es imperativo hacerlo en su tiempo y en su momento circunstancial, sino que lo hagamos cuando la Asamblea haya concluido legalmente, cuando las autoridades legales del país hayan decidido y registrado las modificaciones que nuestro Partido haya introducido para su vida interior. Sólo hasta entonces estaremos en condiciones de llevar a cabo un proceso de unidad para renovar los cuadros del partido que tengan que renovarse, y no estoy hablando sólo del Comité Ejecutivo Nacional, sino también de los procesos en los comités directivos estatales, en los comités municipales, y después, en su momento, de la postulación de candidatos. Cuando apelo a la unidad, no estoy hablando necesariamente de que siempre tengamos que elegir candidatos de unidad, me refiero a una unidad hija de la discusión. Porque un partido sin unidad es un contrasentido, un partido sin disciplina sería una peña taurina, un club de amigos, pero no un partido político.

examen.- En la Convocatoria aparecieron dos presupuestos fundamentales. Uno que la Asamblea fuera democrática, tanto para elegir como para discutir; segundo, que fuera incluyente, ¿se cumplieron estos dos presupuestos?

RER.- Hace poco hablé con Felipe González, hoy diputado al Congreso por el Partido Socialista Obrero Español, cuando le comenté sobre la estructura de la Asamblea, la forma de elegir a nuestros delegados, la organización de las tribunas de debate y la estructura de la Comisión Electa de Dictamen, dijo: «eso únicamente se le ocurre y puede llevarlo a cabo el PRI, porque es el único partido capaz de llegar a acuerdos internos y establecer entendimientos aun en sus momentos más difíciles». Efectivamente, la Asamblea es muy grande y complicada, aun así está llevándose a cabo en todo el país con mucha disciplina y con un enorme entusiasmo que nos compromete. No podemos salir con una Asamblea gris, que pudieran calificar como un nuevo parto de los montes, pero tampoco debemos esperar un resultado espectacular, como fuegos de artificio para deslumbrar a no sé quién. Yo diría que la comunidad priísta hoy está suficientemente experimentada y escarmentada; confío en que nuestra Asamblea será una reunión racional, que plantee los grandes ejes de la nueva gobernabilidad.

examen.- ¿La nueva gobernabilidad de la Nación?

RER.- Totalmente de acuerdo, la gobernabilidad interna del PRI se reflejará de inmediato en la gobernabilidad interna de la nación.

examen.- Corrientes como la Renovadora y otras, ¿participaron de manera efectiva?

RER.- Tengo entendido que sí. Por razones obvias no asisto a las reuniones de la mesa nacional de la Corriente Renovadora, pero mis amigos me platican que se reúnen, de acuerdo con lo que establece la convocatoria, a entrevistarse con el Secretario de Operación Política y con el Presidente de la Comisión Organizadora de la Asamblea, para acreditar, de acuerdo con nuevos ordenamientos, el número de delegados y delegadas a que tengan derecho. Igual han hecho otras corrientes. Yo creo que será sana y enriquecedora la participación de delegados provenientes de estas corrientes, que con todo y ser pequeñas, y conscientes de que no tendrán una gran fuerza numérica, serán capaces de establecer una opinión que a mi juicio debe oírse.

examen.- Hay nuevos rostros en el partido que se acercaron a algunas asambleas municipales por primera vez... fue tan fácil inscribirse en el partido. Si eso se hubiera planteado hace cinco años...

RER.- No hubiera sido posible. Esta decisión de que tantos jóvenes vengan a la Asamblea, serán casi 4 mil, nos fuerza a tener una actitud muy abierta, porque siendo nosotros quienes aprobamos esa disposición en el Consejo Político, debemos asumir todas las posibilidades y consecuencias que eso entraña. Estos muchachos que vienen no lo hacen para flotar, quieren espacios de participación, no creo que vengan por chambas sino por participación política. Y habrá que oírlos, abrirles las puertas y propiciar que verdaderamente las y los jóvenes influyan en la próxima Asamblea General. Los jóvenes son el pasaporte al futuro.

examen.- ¿Cómo definirías al PRI como opción de gobierno?

RER.- Una preocupación política que traigo en la cabeza desde hace meses es la siguiente: en estos momentos de la vida mexicana, los niños cuyas edades oscilen entre 12 y 17 años, son casi ocho millones, votarán en el 2003 y el 2006, ¿sabemos qué quieren? No lo sé, tengo que admitir con humildad que no lo sé. Por lo tanto, la Asamblea puede crear los instrumentos para que el partido se aproxime a esos segmentos sociales, por ejemplo a través de la Fundación Colosio, la reelaboración de nuestro viejo y eficaz Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, llamémosle como le llamemos.

examen.- ¿Tenemos pronósticos adecuados sobre la realidad política?

RER.- No exactos y sin embargo estamos ganando elecciones. Volvería a insistir que tales votos son apoyos críticos: «voto por ti para que cambies».

examen.- ¿Cómo despertamos la confianza?

RER.- Lo quiero expresar sin embozo, el PRI se opone y se pronuncia radicalmente contra cualquier forma de corrupción, por no defender a ningún pillo, para decirlo con un lenguaje común. Debemos defender la legalidad, abroquelarnos -insisto- en ella, cumplir con escrúpulo nuestro Código de Ética, mirar hacia delante, pero no defender a nadie que haya traicionado los principios del Partido, que haya violado nuestro Código de Ética.

examen.- Es decir, ¿gobernar por la causa social?

RER.- Sí, por ejemplo, la cuestión del IVA. Quedó claro desde el principio que el PRI se opondría, y esto lo votamos de manera unánime en el Consejo Político de Ixtapan de la Sal: decir ¡NO! a cualquier consideración en materia de impuestos al valor agregado en alimentos, medicinas, transporte, colegiaturas, libros... Efectivamente, el PRI ha gobernado en su justa medida, gobierna desde el Congreso y gobernará en el futuro por las legítimas causas sociales.

* examen entrevista al Secretario General del CEN del PRI.