México
en la globalización. Condiciones y requisitos de un desarrollo
sustentable y equitativo
GUSTAVO ÁVALOS CEJA**
La
obra en comento forma parte del acervo editorial de la Sección
Mexicana del Club de Roma, en la cual Víctor L. Urquidi
es nombrado coordinador general de varios grupos de trabajo y
se dieron a la tarea de realizar este estudio que en el marco
de la problemática mundial, examinara las consecuencias
de este proceso para nuestra Patria, y de la misma forma las tendencias
en los ámbitos político, social, económico,
cultural y educativo de la nación.
En
esta tercera edición incorporan, como en la anterior, sugerencias
y adiciones de varios de los miembros del consejo directivo, dividen
el estudio en dos partes: la primera trata «sobre la perspectiva
global» y una segunda denominada «México y
el desarrollo sustentable con equidad».
Urquidi
contribuye con su granito de arena al coordinar y dejar mas claros
los lineamientos y el contenido del debate nacional, acerca del
porvenir de nuestra Nación, no adopta posiciones rígidas
ni dogmáticas, trata siempre de hacer énfasis en
los valores fundamentales, éticos y humanos.
Pretende
hacer una evaluación de las tendencias globales a largo
plazo y analiza en su muy particular estilo la problemática
nacional, poniendo especial atención a las relaciones internas,
teniendo siempre como objetivo fundamental el incitar a la reflexión
de la prospectiva mexicana, en un proceso de globalización
que muchos consideran irreversible, ofreciendo en sus etapas de
desarrollo, tanto riesgos como oportunidades.
Si
bien es cierto e importante destacar que a medida que avanzaban
en el desarrollo sustentable del estudio, evidenciaron que les
resultaba menos complicado tratar las perspectivas globales que
las propias, en primera instancia se cuenta con mayor información
y estudios de origen internacional sobre el tema de la globalización
y sus perspectivas, así como de las experiencias y expectativas
de diferentes naciones y lo que podríamos esperar si se
mantienen las condiciones actuales, aún considerando los
cambios y ajustes a nivel global. En segundo lugar, en nuestro
país no hemos practicado de manera sistemática y
sistémica el estudio multidis-ciplinario ni la cultura
de la prospectiva a largo plazo, no obstante que existen estudios,
investigaciones, seminarios y reuniones de innegable calidad,
abarcando una diversidad de temas, pero que no se considera de
manera adecuada el gran conjunto, ni lo relacionan con la perspectiva
mundial, se cuenta con proyecciones demográficas, así
como de algunas sectoriales, pero ambas caminan desconectadas
en gran parte de la perspectiva de otros sectores, un tanto mecánicas,
pero no de evaluación.
En
esta obra encontramos un informe en el cual no se hacen predicciones,
sino se trata de evaluar la situación, las tendencias y
la problemática, con la limitada información disponible
apoyados del conocimiento de los integrantes de los grupos de
trabajo, que a su vez se apoyaron en investigadores auxiliares
y consultores, encargados de recabar la información y hacer
diagnósticos.
Tomando
como referencia las consideraciones preliminares y esquemáticas
de la problemática nacional y algunas perspectivas globales,
en cada uno de los ámbitos como el político, cultural,
social, educacional y económico, definen e interpretan
en su informe el concepto de «Desarrollo sustentable»
y la relación de lo global con lo de casa (México).
En
el informe se comenta que nuestra Nación tiene un horizonte
de perspectiva, que no suele ir mas allá de cinco a diez
años y quien se debería dar la oportunidad de desarrollar
las perspectivas y alternativas a mayores plazos y con mayor detalle,
situación que nos podría impulsar a mínimas
variaciones en las conclusiones finales. A la luz del estancamiento
de la economía mexicana, la creciente desigualdad social
(muchos pobres, pocos ricos), el descenso del producto interno
bruto, ajuste de las cuentas financieras externas y el alza en
la tasa de desempleo como factores que se han presentado en los
últimos años, aún no parece real hacernos
a la idea de que la nación pudiera aparecer en el umbral
de la política del desarrollo sustentable.
No
podemos negar, que en los últimos años las naciones
han vivido en la incertidumbre, dependiendo de factores tanto
positivos como negativos que podrían afectar de manera
trascendental la tranquilidad mundial y la capacidad de los gobiernos
para emplearse de manera inmediata y con mayor efectividad, ante
la problemática económica y ambiental internacional
y de la misma forma será importante la capacidad que demuestren
en la atención de las aspiraciones económicas y
sociales de los pueblos y las condiciones ambientales especificas
de cada región, vinculadas a su vez con la gran problemática
mundial.
Sin
embargo no logra disiparse la incertidumbre, la cual se centra
en varios elementos importantes como la desmilitarización
que comprende:
La
desnuclearización, la reducción de presupuestos
de defensa y de los gastos en armamento convencional.
El
papel de catalizador de paz de parte de la Organización
de la Naciones Unidas, para la resolución de conflictos
y los impulsos necesarios para reducir las desigualdades socioeconómicas
entre los países de industrialización avanzada y
aquellos caracterizados por niveles de vida todavía bajos.
La
posible congruencia de las políticas de globalización
con los agrupamientos económicos regionales, inspirada
en el pensamiento económico y los intereses comerciales
y financieros de los Estados Unidos, algunos miembros de la comunidad
europea y Japón.
Zonas
de libre comercio como la de Norteamérica, otras de menor
avance en América del Sur, el sureste de Asia y algunas
partes de África, que por ciertas tendencias y por la concurrencia
de otros problemas como los que plantean el desempleo y las migraciones
provenientes de países en desarrollo, pudieran convertirse
en bloques restrictivos.
En
todos los ordenes, la creciente conciencia de que el planeta experimenta
un deterioro ambiental en todos los ordenes, que pudieran ser
irreversibles y finalmente catastróficos.
Esta
conciencia existe, sólo que deja mucho que desear porque
esta determinada por la situación económica y financiera
desfavorable, la carencia de recursos materiales y humanos y la
falta de voluntad política de los gobiernos y las sociedades
civiles.
La
obra va encaminada a estimular nuestro pensamiento acerca de la
prospectiva de México en este nuevo siglo, alcanzar a permear
todos los ámbitos económicos, sociales, culturales,
educativos y políticos, e invitar a personas de diferentes
disciplinas profesionales y posiciones en la vida activa a realizar
un alto total y reflexionar sobre esa problemática, concluye
Urquidi comentando que desde muchos puntos de vista no es un trabajo
acabado, sino se trata de una interpretación de las tendencias
y los posibles escenarios globales, dentro de los cuales pueden
preverse alternativas mas positivas para México.
*Urquidi,
Víctor L. (Coordinador)
INFORME DE LA SECCIÓN MEXICANA
DEL CLUB DE ROMA, México, Fondo de Cultura Económica,
2000.
**Encargado de Relaciones Públicas de la revista Alterarte.
