¡HACIA
UN PARTIDO DE APERTURA Y COMPROMISO!
MARÍA ANGÉLICA LUNA PARRA*
Iniciar
los trabajos hacia la Asamblea es una de las tareas fundamentales
del partido en esta nueva realidad política de nuestro
país en la que si bien perdimos el poder en el Ejecutivo
Federal, la sociedad nos brindó la confianza como la fuerza
mayoritaria en el Congreso Federal y nos ha animado con importantes
votaciones en Chihuahua, Durango, Zacatecas, Tabasco, Oaxaca y
Aguascalientes.
Está
claro que enfrentamos un nuevo electorado que está atento
a los comportamientos partidistas.
Para nosotros, quienes integramos esta Comisión de Compromiso
con las Reivindicaciones de las Mujeres, los Jóvenes y
los Grupos en Desventaja Social, este inicio tiene que marcar
la apertura hacia un partido verdaderamente comprometido con la
sociedad y queremos encabezar un movimiento hacia un activismo
de compromiso y hacia un partido abierto y atento a las necesidades
sociales.
Estamos
convencidos que los partidos, la mayoría de las ocasiones
agotan su tiempo y sus energías en la reorganización
interna, en discutir los temas internos, en combatir por las posiciones
de poder o de representatividad. Por eso, la mayoría de
las veces olvidan las verdaderas demandas, propuestas, reivindicaciones,
dolencias, sueños, ideales y aspiraciones de la sociedad.
Necesitamos
reformar estructuralmente la forma del quehacer político,
las actitudes, el lenguaje, la visión de la política
que sólo ve hacia dentro, rompe los canales de diálogo
con la población y se aísla de sus intereses.
La
vigencia de un partido se pierde o se gana todos los días
y depende fundamentalmente de la presencia y cercanía que
tenga con la sociedad y con cada uno de sus miembros.
Una
sociedad conformada por familias, personas que tienen rostro,
edad, características diferenciadas de educación,
empleo, capacidad y que tienen derecho a ser incluidos como ciudadanos
plenos.
Como
organización política, el PRI debe transformarse
para representar las necesidades, aspiraciones, sueños
y demandas de cada uno de los ciudadanos y muy en especial de
aquellos que viven situaciones de desventaja social, de indefensión
y de dispersión que no siempre pueden plantear orgánicamente
y con la fuerza necesaria su reivindicación.
Toca
a quienes han decidido ejercer la política con conciencia
y vocación social, asumir como propia la reivindicación
de los que viven los efectos de la desigualdad, la discriminación,
la exclusión o la explotación.
Los
tiempos políticos han cambiado y la sociedad tiene ya otros
actores e interlocutores, ha surgido un nuevo tipo de ciudadano
que se caracteriza por su conciencia crítica, su voluntad
de cambio y su decisión de participar en los aspectos políticos,
económicos, sociales y culturales que los afectan para
lo cual ha creado nuevas formas de organización e importantes
movimientos sociales. Cada vez la sociedad es más informada,
demandante y actuante y es un sujeto activo y transformador de
su propia realidad.
La
vigencia de los partidos depende se su capacidad de abrir canales
de comunicación con la sociedad, de ir más allá
de sus propios límites y rebasar sus discusiones internas
para escuchar, sentir, interpretar y representar a la sociedad,
a ese que definirá con la legitimidad de su voto, su permanencia
y fuerza como partido.
Es
importante destacar que más del 80% del electorado no milita
en ningún partido, sin embargo lo elige votando por sus
candidatos.
Por
esa razón quienes conforman un partido, militantes, legisladores,
gobernantes y candidatos deben transformar profundamente las actitudes
y prácticas políticas que sólo se agotaban
en la búsqueda por el poder, debemos entender que en la
democracia el poder sólo debe venir de la población,
de la sociedad en su conjunto, y eso sólo se dará
si se demuestra con hechos el compromiso de que cada militante,
cada legislador, cada candidato y de todo el partido se asuman
como representantes de la gente, de las familias, de los más
necesitados.
PLANTEAMIENTO DE LA MARGINACIÓN.
La
sociedad y el modelo de desarrollo tienden a ser excluyentes y
discriminadores sobre todo frente a aquellas personas o sectores
de la sociedad que viven situaciones de desventaja social o de
vulnerabilidad.
Los
procesos de marginación van condenando a millones de personas
a situaciones críticas, de las cuales no podrán
recuperarse si no se hace un verdadero esfuerzo de diagnóstico,
de conciencia y de lucha para la reivindicación de sus
necesidades y para disminuir sus diferencias.
La
dispersión de las personas afectadas, su indefensión
y su falta de organización no permite convertir en demandas
sus necesidades y menos aún en dar fuerza a sus reivindicaciones.
Frente
a esta indefensión se vuelve imprescindible que los partidos
se mantengan atentos a estas situaciones críticas y se
conviertan en representantes de esas personas o sectores de la
sociedad ofreciéndoles su fuerza y representatividad, a
través de sus legisladores en todos los niveles, sus gobernantes
y sus militantes.
La
vocación política tiene que regir la vida de quienes
participan en el PRI través de esta Tribuna pugnaremos
por transformar de fondo el quehacer, el discurso y el activismo
comprometido hacia la gente.
Debemos
lograr que las mujeres, esa mitad de la marginación se
sientan defendidas por nosotros en todas sus reivindicaciones,
las mujeres del campo, las mujeres trabajadoras que se ven excluidas
por su maternidad.
Tenemos
que comprometernos activamente y lograr que se sientan siempre
representados por nosotros, los obreros, campesinos, las mujeres
que viven en las colonias populares, los millones de mujeres jefas
de hogar, las que se quedan solas porque sus esposos emigran,
o las que arriesgan su vida cruzando el Río Bravo. Todos
deben sentirse defendidos por nosotros.
Que
las familias que se ven agobiadas por la carestía, la enfermedad
o desempleo de alguno de sus miembros se sientan protegidos por
nosotros.
Que
los jóvenes que ven truncados sus horizontes por falta
de sentido y oportunidades y que son víctimas de graves
rezagos de violencia, adicciones o enfermedades se sientan siempre
representados por nosotros. Que sepan que en el PRI pondremos
todo nuestro talento y esfuerzo para defender sus intereses frente
a la injusticia, frente al rezago educativo, frente a los abusos
de poder y frente a los cuerpos policíacos.
Queremos
que todas las familias nos reconozcan como defensores de sus causas.
Que
seamos los mejores defensores de las niñas y los niños
de México, que los millones de niños y niñas
que no ven respetados sus derechos sepan que estamos para defenderlos;
en México 3 millones y medio de niños trabajan y
de ellos 112 mil viven en la calle, en el último año
150 mil niños y niñas intentaron cruzar la frontera
en un año, de ellos 50,000 iban solos arriesgándose
a todo tipo de acción criminal en contra de ellos.
El
mejor partido será sin duda el que esté atento a
prevenir, proteger y defender a esa infancia que debiera representar
la mayor responsabilidad el eje de nuestro proyecto de país.
Si
hablamos de discriminación por edad debemos reconocer que
nuestra sociedad se ha vuelto excluyente e injusta con sus adultos
mayores.
Paradójicamente
los logros alcanzados por la salud y la seguridad social nos han
llevado a tendencias importantes en el cambio poblacional que
transformará la vida de las familias y la sociedad de manera
geométrica en los siguientes 10 años, el porcentaje
de adultos mayores, de jubilados y pensionados llegará
al 12.5% de la población.
Especial
mención merecen las personas con alguna discapacidad con
quienes el partido estableció nexos y compromiso. En esto
somos pioneros en propuestas legislativas, en propuestas de políticas
públicas, pero sobre todo en abrirles las puertas para
que ellos sean protagonistas del cambio que el país requiere.
Hemos contado con destacados legisladores: Ignacio León
Robles, Jesús Toledano y recientemente Yolanda de la Torre.
Con ellos hemos sido promotores de leyes de integración
para las personas con discapacidad en todos los estados, sin embargo
tenemos que seguir luchando por que ellos cuenten con reglamentos
y además exigir su cumplimiento.
La
inequidad y la injusticia han dejado a grandes sectores de su
población en la indefensión. Toca a la política
imaginar y crear causes para evitar las cadenas de la marginalidad
y exclusión para ir creando el marco jurídico que
garantice los derechos de todos y evite los agravios y la victimización
de los más vulnerables, que genere instituciones públicas
y actitudes sociales y privadas de respeto, tolerancia y humanismo
para lograr una convivencia armónica.
Una
expresión dolorosa de la marginalidad, son los millones
de mexicanos que han tenido que dejar su tierra para emigrar a
otra ciudad o para cruzar la frontera. Cada uno de ellos y cada
uno de los mexicanos que viven en el extranjero debe saber que
cuenta con el PRI y con cada uno de sus miembros.
Tenemos
que luchar porque sigan siendo ciudadanos mexicanos con pleno
derecho, porque México está en deuda con ellos.
Toca
a los partidos y es la esencia de nuestro compromiso no encerrarnos
en nuestra vida interna, en nuestra lucha por el poder, sino trabajar
todos los días y en todos los rincones del país
por estar cerca de la gente, por interpretar sus demandas silenciosas,
por reconocer la condición específica de la marginalidad,
exclusión o discriminación que viven grupos o personas
y actuar políticamente y con compromiso para exigir el
cumplimiento de sus derechos, generar la infraestructura jurídica,
institucional y de políticas públicas que se requieran
para su manutención.
En
esta nueva etapa del PRI debemos atrevernos a ser centinelas,
defensores y promotores, luchar sin descanso en contra de toda
forma de discriminación, explotación o exclusión
y por el pleno respeto a los derechos humanos; por una sociedad
y un desarrollo incluyente, equitativo y justo debemos distinguirnos
por un cambio hacia la apertura y compromiso con la sociedad y
un nuevo activismo comprometido.
Sólo
así, evitaremos la fragmentación y disolución
social, sólo así volveremos a dignificar el sentido
de la política y de los partidos políticos, sólo
así mantendremos la vigencia como un partido comprometido
con la sociedad, sólo así tendrá sentido
el futuro de nuestra participación política.
¡POR
UN PARTIDO DE COMPROMISO!
Objetivos
-
Sensibilizar y hacer conciencia durante la preparación
de la asamblea sobre los compromisos que debe de tener el PRI
frente a las reivindicaciones de las mujeres, los jóvenes
y los grupos en desventaja social.
-
Dar rostro humano a la actividad política.
-
Diseñar nuevas estrategias políticas de apertura,
encuentro, compromiso y presencia del partido con la sociedad
sin Partido con el ciudadano disperso y sobre todo con quienes
viven en desventaja social y con los grupos vulnerables y con
los movimientos organizados que los representa.
- Lograr que cada persona y cada familia se sienta defendida y
representada por el PRI, por sus militantes, representantes y
gobernantes.
-
Promover un cambio profundo en la cultura política para
generar un activismo comprometido con las reivindicaciones de
las mujeres, los jóvenes, los niños y las niñas,
las personas con discapacidad, los migrantes y todos aquellos
que viven situaciones de vulnerabilidad o desventaja social
-
Rebasar el aislamiento partidista y la discusión sobre
asuntos internos para preocuparse por la agenda social.
-
Llegar a la Asamblea Nacional con nuevas actitudes, tesis y documentos
básicos y sobre todo con estrategias que nos permitan renovar
y reforzar nuestra presencia y legitimidad con la sociedad porque
defendemos, apoyamos y damos cauce a la reivindicación
de la gente.
REFLEXIONES
BÁSICAS
-La sociedad y el modelo de desarrollo tienden a ser excluyentes
y discriminadores sobre todo frente a aquellas personas o sectores
de la sociedad que vive situaciones de desventaja social o de
vulnerabilidad.
-
Los procesos de marginación van condenando a millones de
personas a situaciones críticas de las cuales no podrán
recuperarse si no se hace un verdadero esfuerzo de diagnóstico
de conciencia y de lucha para la reivindicación de sus
necesidades y de disminuir las diferencias.
-
La dispersión de las personas afectadas, su indefensión
y su falta de organización no permite convertir en demandas
sus necesidades y menos aún en darles fuerza a sus reivindicaciones.
-
Frente a esta indefensión se vuelve imprescindible que
los partidos se mantengan atentos a estas situaciones críticas
y se conviertan en representantes de esas personas o sectores
de la sociedad ofreciéndoles su fuerza y representatividad,
a través de sus legisladores en todos los niveles, sus
gobernantes y sus militantes.
-
Los grupos vulnerables o en desventaja social pueden serlo: por
edad, por sexo, o por vivir alguna discapacidad.
-
Por religión o por pertenecer a etnias minoritaria por
desventaja educativa, económica o cultural.
-
Pueden serio también por haber sido víctimas de
delitos, de la explotación o por algún siniestro
material.
-
Por desventaja educativa, económica, social o cultural
-
Por haber sido expulsados de su lugar de origen, por desastres,
agresiones o falta de oportunidades que los convierte en migrantes
en su propio país o en el extranjero.
-
También pueden serio por haber padecido alguna enfermedad
o estar en especial riesgo de padecerla.
-
Especial atención merecen los niños y las niñas
que requieren ser representados o defendidos, sobre todo aquellos
que viven en situaciones de riesgo o marginalidad.
-
Las reivindicaciones de los jóvenes, las mujeres y los
grupos en desventaja social deben ser asimilados por una militancia
activa y comprometida que asuma su defensa.
A)
Principios
-
Pugnar por una sociedad incluyente, un desarrollo equitativo y
democrático en el que todos tengan acceso y oportunidades.
-
Exigir el respeto de os derechos humanos y ciudadanos para
cada uno de los miembros de la sociedad.
-
Asumir la defensa de los intereses de las personas y sectores
que viven situaciones de desventaja social.
-
Luchar porque se establezcan situaciones de equidad para evitar
los procesos de marginalidad y exclusión.
-
Pugnar por un marco jurídico que contemple con claridad
los derechos de cada uno de estos grupos y personas y exigir su
cumplimiento.
-
Exigir políticas públicas y acciones permanentes.
-
Evitar y combatir cualquier forma de explotación o exclusión.
-
Ser la voz, representar y defender los intereses dispersos de
la sociedad y sobre todo aquella que por su vulnerabilidad y desventaja
puedan ser afectados por decisiones, acciones u omisiones que
afecten su calidad de vida o cancelen sus oportunidades de desarrollo.
*Coordinadora
de la Tribuna «Reivindicación de las mujeres, los
jóvenes y los grupos en desventaja social», de la
Mesa «Estrategias Políticas» de la 18 Asamblea
General de Delegados.
