REFLEXIÓN
Y AUTOCRÍTICA SINCERA EN LA 18 ASAMBLEA*
examen:
El objetivo de esta reunión es sostener un coloquio
en torno a los argumentos que consideren importantes para ser
observados en el debate de la 18 Asamblea del PRI.
Los
Coloquios Rumbo a la Asamblea que organiza la Revista, tienen
como propósito recoger ideas y conceptos, argumentos de
personas que, como ustedes, poseen experiencia y por lo tanto
tienen mucho qué aportar al debate; a que se produzca el
debate con orientaciones diversas, pero bien estructuradas, que
valga la pena discutir. En este entorno, se pueden plantear dos
cosas: primera, ¿cómo combinar la democracia interna
con la unidad, con la cohesión necesaria?; segunda, ¿cómo
establecer esa democracia interna, de manera que sea efectiva?
Dicho
lo anterior, correspondería invitarlos a opinar sobre las
mesas que establece la convocatoria o sobre algún otro
tema no contemplado expresamente ni en las tribunas ni en la convocatoria;
uno de ellos es la globalización.
Los
aquí presentes recordamos que en su régimen de gobierno
fue cuando se abrió la discusión internacional sobre
la importancia del Tercer Mundo. ¿Qué papel juega
México en el mundo globalizado? ¿cuál debe
jugar? En este sentido, ¿cuál debe ser el papel
del Partido?
LIC.
LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: Agradezco a esta revista
de divulgación ideológica que es examen, y agradezco
mucho a mi Partido que me dé la oportunidad de expresar
algunas ideas en las vísperas de esta Asamblea Nacional
que será histórica, en la medida en que hablemos
con veracidad y autocrítica.
En
realidad he vivido para el Partido desde 1946, cuando durante
la tercera semana de enero de ese año; el PRM, que estaba
en una profunda crisis, se transformó en Partido Revolucionario
Institucional y postuló la candidatura del licenciado Miguel
Alemán.
Fui
funcionario en el Partido en distintos periodos. Tuve la oportunidad
de participar en la preparación de asambleas, en la observación
de sus procedimientos y de las personalidades que iban interviniendo.
Trabajé con gran pasión desde muy joven, 1946, hasta
que tuve el honor de ser postulado candidato a la Presidencia.
Ya como presidente una intensa convivencia, nunca una «prudente
distancia del Partido», sino viví a fondo sus esfuerzos
y dramas estrechamente, en una gran proximidad con los directivos
y con los tres sectores.
Ahora,
en la posibilidad de la Asamblea, me parece oportuno que se piense,
se analice cómo los triunfos que durante tres cuartos de
siglo tuvo nuestro partido, se debieron a la existencia de los
tres sectores; tenemos que reconocer, con claridad, que el voto
nos lo dieron los campesinos, los obreros, el sector popular.
Fueron las grandes mayorías de estos sectores quienes nos
llevaron y nos mantuvieron en la posición que, como todos
sabemos, desapareció en las elecciones federales pasadas.
Ello motiva una reflexión y una autocrítica sincera,
valerosa, sin temor siquiera a no ser escuchados, sino con la
confianza de que las nuevas generaciones de nuestro Partido se
pusieran a pensar en ello.
Se
cometió el error de disolver el sector popular; expresión
orgánica de la clase media, creada por la Revolución
Mexicana. Buena parte de ella, formada por egresados no solamente
de universidades, de instituciones técnicas, sino en actividades
muy importantes; ojalá se vea el modo de enmendar esta
falla.
Se
cometió el error de no postular una conducta, una ética,
cuya ausencia motivó la creación de grandes, de
monstruosas fortunas de parte de funcionarios del Partido, de
sus familiares muy cercanos, lo cual ha generado escándalos
en el país y fuera de él. Esta situación
ha venido a negar los motivos de las luchas populares en una forma
vergonzosa; todos los casos los conocemos, ya sea de gente muy
cercana a los más altos niveles políticos, o por
corrupción cometida por los mismos funcionarios. Ojalá
se hable de esto con autocrítica en la Asamblea. De no
hacerlo, se alejarían muchos de los recursos intelectuales
y éticos que sería conveniente considerar para la
reordenación del Partido.
En
una forma todavía no aclarada, hubo promociones con el
pretexto de refundación del Partido o de una transformación
a veces con modelos extranjeros. Se habló de un partido
de la «solidaridad», ¿qué tenía
eso que ver con el Partido de la Revolución Mexicana? No
obstante, en ese entonces, altos niveles del propio Partido y
de la administración, pensaban en un cambio del Partido
desapareciendo al actual, lo que afortunadamente no ocurrió.
En
los últimos años, también hemos observado
que ha habido una total despreocupación por las nuevas
generaciones; lo cual es alarmante porque es en los mejores años
de la juventud cuando los ideales, los objetivos de mayor interés
se convierten en compromisos naturales y políticos. Los
intereses individuales aparecen a medida que los compromisos económicos
aumentan en las personas; tales intereses provocan que se olviden
los mejores propósitos, los más generosos, los más
imaginativos, que son los de la juventud.
Por
lo que respecta a las mujeres, no obstante su más amplia
participación y activa militancia en la vida sindical y
en los sitios de trabajo, son las más afectadas por los
bajos salarios; por muchos fenómenos que bien conocen nuestras
compañeras. Ha habido una creciente despreocupación
por sus problemas en los últimos años y es necesario
modificar esa circunstancia.
Coincidiendo
con mi campaña, se modificó la Constitución
para disminuir la edad de la ciudadanía a fin de que hubiera
diputados, senadores y gobernadores más jóvenes.
Sin embargo, ello no ha tenido una correspondencia en la preparación
de las nuevas generaciones Esto hay que verlo con toda autocrítica,
porque si nos colocamos en un plano de complacencia como
pasó a finales del porfirismo con la gente que halagaba
al viejo dictador, lo cual fue aumentando en sus últimas
reelecciones y si no somos honestos al considerarlo, no
llegaremos a ningún lado. De no poner atención,
nuestro Partido puede tener una derrota más profunda y
desaparecer.
Es
lo que sinceramente pienso y ojalá estas palabras, que
he meditado mucho en los últimos años, se transcriban
con toda fidelidad, con toda exactitud, pues son profundamente
autocríticas.
Siempre
me refiero a la actitud moral e intelectual de muchos altos funcionarios,
que se alejan de los ideales, cuando se vuelven complacientes
con motivo de haber llegado a cargos públicos importantes.
Por lo tanto, hay que revisar nuestros procedimientos y nuestras
ideas, para opinar respecto a todos los temas que se van a tratar
en la próxima Asamblea.
Hemos
visto que, no obstante la convocatoria y los preparativos de la
Asamblea, miembros del Consejo Nacional, distinguidos miembros
del Partido, están en plena actividad, en giras, en contacto
con diversos grupos, en charlas muy interesantes. Hay grupos que
quieren participar en la elección de los dirigentes del
Partido, que quieren sustituirlos. ¿Por qué, como
se dice en un buen castellano mexicano, nos vamos a hacer «guajes»?,
lo estamos viendo claramente, se están moviendo por donde
quiera. Se están preparando para, de una u otra forma,
influir en la Asamblea; eso lo estamos viendo. A mí me
parece prudente que esto se pueda analizar en la Revista examen,
respecto a la soberanía de la Asamblea... a menos que ya
haya listas secretas para la designación de los delegados,
pero si ellos quieren una asignación, que no nos lleve
a otra derrota electoral, como las que ha habido, se requiere
un espíritu de renovación. Lo he dicho con toda
claridad y con toda honestidad intelectual y política.
Por
eso es muy importante lo que hace examen. Reitero, le rogaría
a la dirección de examen que no se omitieran estas palabras,
que en el fondo son autocríticas, porque en el Partido
somos amigos, hemos sido compañeros, hemos observado y
nos han observado en lo tocante a las trayectorias políticas.
¿Por qué vamos a voltear la mirada de eso que está
ocurriendo?
Ya
vamos en la primera decena de septiembre y está muy próxima
la Asamblea, para que seamos consecuentes con el conocimiento
que tenemos de lo que está ocurriendo.
Ya
se determinará en la propia Asamblea si con el entusiasmo
renovador que debe de haber después de nuestras últimas
derrotas, será prudente o no pensar en la renovación
de los grupos directivos.
Después
de la derrota que tuvimos en la elección presidencial,
los directivos no se hablaban entre sí, eso era muy interesante.
Muchos sábados y domingos no se trabajaba en el Comité
Nacional del Partido. Curiosamente, en plena época electoral,
no estuvimos muy atentos, cuando debía ser una mística
de trabajo en una elección presidencial.
¿Cómo
olvidar eso? Nos ha dolido mucho a todos, y no porque hayamos
tenido el privilegio de haber salido de algunos altos cargos públicos
lo vamos a subestimar. Al contrario, hablar con dolor de nuestras
derrotas, para pensar en las demás generaciones, pedirles
que se preparen para una lucha más intensa; todavía
es tiempo de pensar en los jóvenes y en las mujeres; todo
esto debe analizarse.
En
los últimos años, en el propio partido ha dejado
de hablarse de la Revolución Mexicana por la cual murió
un millón de personas, sobre todo de campesinos, que se
rebelaron contra el viejo régimen porfirista, por la situación
semifeudal que en muchas partes era de esclavitud, había
grandes latifundios.
Otra
consideración histórica elemental, que debe hacerse
en la Asamblea, es que justamente 25 años después
de lograr la Independencia Nacional, perdimos la mitad del territorio
por nuestra desunión y por muchos actos de corrupción.
No podemos culpar de todo al gran imperio, los Estados Unidos,
claro que ha habido un destino manifiesto, ha habido una acción
política, pero los mexicanos de entonces contribuyeron
con su desunión. Gracias a dos eminentes ciudadanos oaxaqueños:
Juárez y con las primeras elecciones de Porfirio Díaz,
se evitó el caos que en muchos países latinoamericanos
ocurrió y que los llevó a tantos géneros
de empobrecimiento, después de que se pusieron en juego
claramente las fuerzas que 300 años de Colonia habían
detenido. Que se piense en eso en el Partido con autocrítica.
Todo
esto me hace pensar que el tema esencial propuesto por examen
para esta charla, la globalización, debe meditarse en la
próxima Asamblea.
Con
mucha simplicidad intelectual se ha dicho en muchas partes del
mundo: «estoy en contra de la globalización»,
pero no se trata de una actitud psicológica, debe ser un
examen de la economía y de la política del mundo;
las grandes luchas que tienen tendencias económica y políticamente
avasalladoras, contra los países que llamaban, ya no, del
tercer mundo y que han constituido un nuevo colonialismo. Si no
lo pensamos así, estamos muy lejos de la realidad y nos
quedamos en niveles académicos e intelectuales muy superficiales.
Se
está constituyendo un Nuevo Colonialismo en el mundo. Un
partido revolucionario, que sea digno de llevar este nombre, debe
verlo y decirlo y denunciarlo con toda claridad, sin temor de
sus personeros de no llegar a cargos públicos; no tratar
de evitar que los grandes centros financieros del mundo, que están
manejando el aspecto esencial de la globalización, pudieran
vetarles para llegar a los cargos públicos. Es lo que está
ocurriendo objetivamente hablando.
El
Nuevo Colonialismo que está propiciando la globalización
se refiere de modo esencial al manejo de los capitales llamados
«golondrinos», con toda exactitud, manejados por los
grandes centros financieros del mundo, pues parece ser que lo
prudente es perfeccionar y hacer política en relación
con las defensas que en materia económica debemos de adoptar.
No es sólo en el seno de la familia o después de
la salida del cine o tomándose un café, donde debe
decirse «estoy en contra de la globalización»;
eso no es suficiente para resolver el problema. Se requieren estudios
muy a fondo en nuestras relaciones económicas, para afrontarlas
con cierta posibilidad de éxito.
Ahora,
si la globalización además trata de establecer en
el mundo una estandarización en usos y costumbres en la
vida familiar, en los sentidos estéticos, considerando
nuestras culturas como mero folklore superficial, para inclusive
debilitarlas para el mayor éxito de la tendencia imperial
que está en el fondo de la esencia de la globalización,
evidentemente tenemos que fortalecer nuestra cultura en todos
sus aspectos, frente este movimiento avasallador.
De
otra manera traicionaríamos nuestras mejores esencias si
pensamos solamente en los aspectos económicos. Hay una
tendencia de estandari-zación, que gracias a los medios
electrónicos, viaja a la velocidad de la luz, da muchas
vueltas al mundo en unos cuantos minutos. No solamente debemos
atender los aspectos financieros, sino también los culturales.
La
Asamblea debe de afrontar este problema con valor, con preparación
muy clara, que no sea superficial y que no resulte simplemente
una «Asamblea globalifóbica», sino que profundice
técnicamente en el asunto, para que no se pierdan, como
se han perdido los movimientos de protesta que ha habido en ciertos
sectores, a partir de Davós, en Brasil, en Cancún,
en otros sitios, sino que sea una sólida actitud, muy bien
meditada, muy bien planteada, sin temores de represalias internacionales.
Un
problema muy importante que debe verse con claridad en los preparativos
de la Asamblea, es la cuestión esencial de nuestra política
internacional. Vivimos junto al imperio más poderoso que
ha habido en la historia, su política expansionista desde
el Siglo XVIII les llevó a arrebatarnos la mitad de nuestro
territorio. Hace poco, gente surgida del PRI que llegó
a altos puestos, tuvo la idea de borrar de nuestros libros de
texto los sucesos de invasión norteamericana y la existencia
de los Niños Héroes, al divulgar que no estaba en
claro el sitio donde yacen enterrados sus restos, para que nadie
del otro lado se ofendiera; por fortuna, y gracias a la opinión
pública nacionalista, esto no prosperó.
Todo es muy importante en la emoción popular. Este sentimiento
se ha alterado, lo sabemos. A ello han contribuido, desde la corrupción
a grandes niveles, hasta cuestiones de temores por la opinión
internacional, así como el ánimo de mucha gente
débil de espíritu, que salió o fue postulada
por el propio partido.
Tenemos
que verlo con claridad. De otra manera nos apartaríamos
de las realidades que nos han llevado a la derrota. Debemos organizar
nuestra Asamblea con mucha atención, con la responsabilidad
de pensar en las nuevas generaciones.
Yo
quisiera invitar a la militancia a cumplir de acuerdo con su conciencia
y experiencias personales; cumplir con su deber hacia el Partido.
examen:
Licenciado. Jorge Nuño ¿quisiera hacer algún
comentario?
JORGE
NUÑO: Frente a la 18 Asamblea, sería conveniente
recoger las nuevas corrientes de pensamiento que han surgido en
nuevos sectores, sobre los cuales no pensábamos hace unos
años.
Es
decir, los nuevos actores. Si vemos que los sectores tradicionales
del partido, el sector popular, el sector campesino y el sector
obrero le daban la base de sustentación, el frente amplio
que es nuestro Partido, ahora han surgido otros actores.
Una
juventud que en un ambiente de arco iris está buscando
nuevas rutas y nuevas sendas, me quiero referir a una serie de
movimientos, de voces que surgen desde Davós, Cancún,
Génova, Sudáfrica, ahora en Durban.
México
ha estado atento a todos estos movimientos y se ha nutrido. Creo
que el Partido deberá retomar y nutrirse de todos, del
sentimiento de estos grupos que son de todos tipos, edades, jóvenes,
adultos, ancianos, la sociedad organizada que quiere participar.
Es conveniente debatir en la próxima Asamblea, la necesidad
de incluir, si no como miembros, por lo menos como simpatizantes
a estas organizaciones que algunas tienen finalidades muy nobles,
otras muy tendenciosas, pero que nos muestran que la sociedad
quiere participar.
Luchan
en contra de un gobierno, reclaman derechos y reivindicaciones,
el medio ambiente, derechos políticos, derechos sociales,
creo que en esta Asamblea, hablando de principios y valores, las
causas populares que tomaron los campesinos en una revolución
y crearon un país sólido, poderoso, como es el caso
de México, ahora debíamos de considerar estos nuevos
actores que están hablando y no los escuchamos.
En
el Partido todavía no está muy claro, no está
en los estatutos, no está considerado cómo deben
de participar, cómo debemos convocarlos, algunos son muy
serios, organizaciones que tratan temas que el gobierno ha dejado
de lado, desde los derechos humanos, los derechos sociales y recientemente
un derecho que es fundamental para que nuestro Partido se enriquezca
y que no sea meramente declarativo, el derecho al desarrollo,
que está en nuestra Constitución, el cual debemos
retomar con un concepto renovado.
examen:
Licenciado Humberto Hernández Haddad, ¿su comentario?
LIC.
HUMBERTO HERNÁNDEZ HADDAD: Los priístas estamos
ineludiblemente citados a un examen doble: primero, un examen
frente a la militancia de nuestro Partido que es obligatorio en
cada elección; en segundo lugar, porque la emoción
política de nuestros militantes y la fuerza moral del partido
van a ser cuestionadas cada vez con mayor rigor, sobre todo a
partir del 2 de julio del 2000, en que nuestro partido, por una
cadena de infortunados sucesos, aún no explicados, pero
básicamente comprendidos, perdió la bandera de la
conducción del país.
Y
no por carecer de un sentido de la historia nacional, sino porque
hay indicios ciertos, comprobables, de que se permitió
en un arreglo de mayor alcance internacional, que nuestro país
pasara a ser el centro de experimentación socio-económica
de un modelo de política económica neoliberal. Esto
es algo de lo que estamos dispuestos a hablar los priístas
en la Asamblea Nacional con las pruebas en la mano.
En
esta ocasión, las palabras del licenciado Luis Echeverría,
me llevaron al año de 1973, en que como priísta
tuve oportunidad de estrenar una reforma constitucional que abrió
a los jóvenes las puertas del Congreso de la Unión
y nos permitió ser electos desde los 21 años como
diputados federales.
Conocí
en esa Legislatura a una generación talentosa que venía
de todo el país y de los tres sectores. Eran jóvenes
de la clase media, universitarios, profesores, dirigentes de comunidades
agrarias, de organizaciones sindicales, ejidatarios, que continúan
en la lucha política, algunos ya no en las filas de nuestro
Partido y me pregunto al oír la reflexión autocrítica
del licenciado Echeverría ¿cuánto tiempo
más vamos a tardar los priístas, en prepararnos
para el examen doble que nos espera en las elecciones y ante la
historia? Me temo que corremos el riesgo de perder el examen ante
la historia si no reaccionamos con la fuerza y el rigor que se
requiere imbuir en todo el país, un sentido de lucha nacional
y que el partido retome esas banderas históricas, actualizadas,
con diagnósticos frescos, con estudios modernos, pero al
fin y al cabo la lucha histórica de la nación.
¿Cuánto
tiempo vamos a tardar en reconstruir a aquellos que dijeron que
eran nuestros organismos sociales corporativistas y que con furia
trataron de destruirle al Partido porque decían que eran
camisas de fuerza que asemejaban una estructura de grandes corporaciones
y no la de un partido político moderno?
El
tiempo ha revalidado la experiencia histórica de organización
política exitosa que nuestro partido tenía, construyendo
organizaciones de clases medias con capacidad de defensa de los
intereses económicos populares, no sólo organizadas
para votar, organizaciones campesinas que no sólo sirvan
para votar, sino para movilizarlos en la defensa de la autonomía
alimentaria del país que se ha perdido, con ese retiro
indiscriminado de las responsabilidades sociales y económicas
del Estado mexicano, con saldo de nuestro sector rural viviendo
hoy una tragedia económica que se manifiesta en la marcha
silenciosa, dolorosa de cientos de miles de trabajadores mexicanos,
hombres y mujeres jóvenes del sector rural cruzando la
frontera hacia Estados Unidos en busca de empleo, aún a
costa de sus vidas y de su dignidad, como las estadísticas
migratorias nos lo indican.
Y
me pregunto: ¿Y el sector obrero? ¿Dónde
están los nuevos dirigentes juveniles, sindicales, obreros
que el partido necesita? La vieja guardia obrerista ya no está,
cumplió su ciclo político y biológico.
Pero
las causas del movimiento obrero hoy están más vivas
que nunca, sobre todo porque el drama de la sociedad, impactada
por la globalización y las políticas macroeconómicas
neoliberales, van en contra del trabajador, su seguridad social
y su empleo.
Cada
día aumenta el tamaño de la economía subterránea.
El Partido necesita entonces crear un movimiento político,
con capacidad de defensa económica de la Nación
y veo que el licenciado Echeverría tocó una de las
fibras más sensibles con que la Nación no nos daría
a los priístas siquiera derecho de examen si no reaccionamos:
¿Quién se encarga de la defensa económica
del pueblo?
Hay
que hacer rápidamente lo que ya tuvimos una vez y probó
su eficiencia. Aquel Instituto de Estudios Políticos, Económicos
y Sociales que tenía capacidad de diagnosticar los problemas
nacionales y proponer las soluciones con programas de gobierno,
para llevar los recursos a las comunidades de todo el país
con soluciones concretas.
Sospecho
que ese IEPES que hizo historia, fue quizás desaparecido
con la intención de que el Partido tuviera una venda en
los ojos y no tuviera capacidad de diagnóstico, frente
a la aplicación del programa neoliberal que finalmente
le costó perder las elecciones, en aquella noche triste
del 2000.
examen.
Licenciada Yabur Alamida, escuchamos su opinión.
AMELIN
YABUR ALAMIDA: Escuchando a los participantes de esta mesa, leyendo
la prensa o leyendo a muchos otros participantes en distintos
foros sociales, políticos, partidistas, podemos observar
que tenemos una gran preocupación por el futuro económico
de nuestro país.
Si
las voces están ahí, nos lanzamos a decir que las
cosas están mal, que la globalización no ha sido
lo mejor para nuestro país, ya estamos aquí. Esta
Asamblea del Partido deberá permitirnos escuchar propuestas,
la propuesta de salida que no nos lleve a esa época de
los latifundios, cuando la sociedad se levantó en armas
para exigir el derecho a una mejor vida.
Es
el momento de abrir los ojos, es el momento de las propuestas
para que México no se quede atrapado en esta consecuencia
globalizadora.
México
tiene condiciones, tiene mucho que ofrecer al mundo, busquemos
las propuestas, pongámoslas en la mesa, apliquémoslas
y lleguemos a un resultado, démosle al pueblo mexicano,
que es a quien nos debemos. No antepongamos nuestros intereses
personales a los verdaderos intereses que como practicantes de
la política debemos tener, los intereses de nuestra nación,
de nuestro México.
examen:
¿Nos puede dar su comentario, licenciado Armando Naif?
ROBERTO
ARMANDO NAIF KURI: La próxima Asamblea de nuestro Partido
debe ser un parteaguas no solamente en la historia de nuestra
organización política, sino en el rumbo que el país
ha llevado en los últimos años.
Nuestro
Partido fue un partido hegemónico, después dominante,
competitivo y ahora opositor, en 72 años. Nuestro Partido
surge como una necesidad de aglutinar a los distintos grupos post-revolucionarios,
para consolidar y darle legitimidad y gobernabilidad a nuestro
país.
Sin
embargo, en los años 80, cuando viene un gran parteaguas
también en la historia, una nueva crisis del capitalismo,
con Tatcher y Reagan, empiezan a implementarse las políticas
neoliberales, a «achicar» el Estado, a aplicar una
serie de políticas públicas, cuyo fin último
pues era hacer un mundo unipolar, que lo lograron, un mundo dominante
en el que las fuerzas del mercado, las agencias públicas
internacionales, eran las que dictaban las políticas en
los estados nacionales. No me extraña, que la OCDE o el
Banco Mundial nos establezca cómo debe ser Progresa o cómo
deben ser las políticas sociales.
Entonces,
la Asamblea Nacional es la oportunidad de tener, no una catarsis,
sino un acto de contrición, para ver en dónde y
cuando perdimos el rumbo.
Voy
a dar lectura a un párrafo donde da una síntesis
de lo que ha sido la globalización neoliberal. Esto surgió
como un grupo alternativo a las reuniones a que se refería
el licenciado Echeverría, de Davós y de la Organización
Mundial del Comercio, del Fondo Monetario Internacional, del Banco
Mundial:
Así
la globalización es un proceso que ha agudizado las contradicciones
entre los países industrializados y los dependientes subdesarrollados,
ya que mientras se ha promovido la apertura y la liberación
de los países subdesarrollados, se ha fortalecido el proteccionismo
de las grandes potencias.
La
dinámica del capitalismo en esta etapa, lejos de homogeneizar,
ahonda las disparidades, afirmación que no pretende poner
en duda las buenas intenciones de los actores hegemónicos
de los países subindustrializados, por contar con vecinos
prósperos con crecimientos acelerados, que les permitan
disminuir sus declives sociales, evitándose así
que estas poblaciones emigren y acosen su mercado de trabajo.
Asignarles
a las políticas económicas dominantes designios
maleféricos deliberados o desde otra perspectiva sus buenos
propósitos, no aportan nada al proceso del conocimiento.
El
modelo económico dominante no se propone expresamente buscar
el incremento de la pobreza.
Destruir
los aparatos productivos, sumir en la desesperanza a los jóvenes
e incrementar la criminalidad y violencia del mundo.
Es
decir, la globalización per sé no es el alma ni
el ente diabólico. Son las características del proceso
de acumulación, apoyadas por políticas económicas,
las que no han permitido que se revisen las verdaderas raíces
del subdesarrollo.
La
realidad ha sido más insistente que los indicadores macroeconómicos
y ha venido revelando que estos logros no han eliminado ni han
establecido las bases para que los rezagos industriales y regionales
sean eliminados y que las profundas desigualdades sociales y las
severas caídas en el bienestar pasen a la historia.
Precisamente
el día de hoy se desplomó la Bolsa Mexicana de Valores,
¿por qué? Por contaminación. Los mercados
internacionales tuvieron una gran caída por el crecimiento
negativo de los Estados Unidos o el contagio de los mercados tanto
en Argentina, en Japón, en Estados Unidos, el índice
Down Jones y el Nasdaq.
Tenemos
una economía contaminada, porque los recursos financieros
que se encuentran circulando no representan la economía
real; las 24 horas del día, alrededor del mundo, están
funcionando los mercados internacionales; según expertos
en economía, los recursos financieros que están
en los mercados de valores, representan siete veces la economía
real de todos los países, industrializados y no industrializados.
Habría que preguntarse ¿quién genera, cómo
y por qué se generan esos recursos?
Entonces,
creo que la Asamblea de nuestro partido debe de definir el rumbo
económico y político, no podemos nosotros separar
la economía de la política, porque ahí caemos
en la contradicción a la que nos llevaron las pasadas administraciones,
parafraseando a Porfirio Díaz, mucha administración
y poca política, que nos llevó precisamente a un
colapso político.
En
otro aspecto, frente a los partidos opositores no tenemos debate
ideológico, creo que lo perdimos. Es decir, vemos que el
discurso de un panista y un priísta son semejantes, no
hay ningún parteaguas o ninguna línea divisoria,
por imaginaria que sea, que defina el discurso político
de los partidos.
Ante
esto es importante que los jóvenes de ahora conozcan más
la historia. Si no conocemos nuestra historia, los egresados de
las universidades extranjeras van a venir a ser los conductores
y van a seguir siendo quienes implementen las agendas y las políticas
públicas.
Si
no conocemos nuestra historia, la idiosincrasia del pueblo mexicano,
la lucha que en el transcurso de la historia hemos hecho para
ser un país independiente y que estamos a punto de dejar
de ser un Estado nacional por la intervención de las agencias
financieras internacionales, entonces estaríamos en un
gran dilema.
Es
importante que conozcamos la historia. Los jóvenes y las
mujeres votaron contra el PRI, votaron por otro partido, ¿por
qué? Porque estaban en el hartazgo, no tenemos ofertas
para los jóvenes, tampoco hay políticas públicas
para incorporar a las mujeres.
México
no puede ser un país maquilador y un receptor de los desechos
tóxicos e industriales de las grandes potencias. No podemos
ser el corredor de un proyecto Puebla-Panamá, porque esa
es una imposición de las grandes agencias financieras internacionales.
No
podemos exigir ante otras naciones, respeto a nuestros conciudadanos,
mientras aquí se impide que nuestros compañeros
centroamericanos crucen el territorio para ir a los Estados Unidos.
Creo
que es muy importante, más que elegir o no a nuestra dirigencia
en la 18 Asamblea, definir el rumbo y sobre todo darle a la democracia
interna un peso fundamental en las decisiones políticas
de nuestro país.
examen:
¿Podemos escuchar su opinión licenciado Bonilla?
HERACLIO
BONILLA GUTIÉRREZ: Me parece particularmente importante
la inclusión del tema de la globalización, entre
los que habrán de analizarse en la Asamblea de nuestro
Partido.
La
globalización debe ser considerada por los priístas,
muy al margen de la simpleza, de la definición de si somos
globalifóbicos o globalifílicos.
Este
asunto debe llevarnos a análisis serios de conciencia,
con conocimiento técnico suficiente, para comprender no
sólo el uso cotidiano que se da a los términos,
sino lo que significan en el ámbito del Derecho y la obligatoriedad
que de ahí nace.
Estas
mesas de trabajo deben llegar a conclusiones concretas, por ejemplo,
de análisis sobre el Tratado de Libre Comercio, que es
uno de los instrumentos más importantes que han impactado
a nuestro país en el proceso globalizador.
Es
importante explicar, por ejemplo, la diferencia jurídica
de ese Tratado de Libre Comercio que tenemos celebrado con Estados
Unidos y Canadá, para México y para aquellos países,
porque tenemos que decirle hoy a la militancia priísta,
que tiene una bandera muy legítima porque no fueron los
priístas de conciencia, sino los que asaltaron a nuestro
Partido, quienes suscribieron este importante documento.
He
ahí la bandera para difundir el verdadero significado de
este TLC: para México es un tratado de libre comercio,
para los Estados Unidos, dada la forma en que se elaboró
y se suscribió, apenas logra el rango de un acuerdo; no
estamos obligados de la misma manera; nosotros tenemos, frente
a los Estados Unidos, verdaderas obligaciones nacidas del Derecho
Internacional Público, en tanto que ellos no reconocen
para empezar, la supeditación de su Derecho Interno al
Derecho Internacional Público, por lo tanto, ante las controversias,
los mexicanos nada tenemos que hacer en un tribunal, los Estados
Unidos tienen ganado por default cualquier juicio.
Esos aspectos se deben puntualizar, se deben aclarar, porque de
otra manera seguimos creyendo que efectivamente tenemos socios
comerciales, lo cual no es cierto. El comercio de México
está secuestrado por los Estados Unidos, no es nuestro
socio, que no nos confundan incluso aquellos que nos representan
frente al exterior.
Si
este Tratado de Libre Comercio ha de seguir vigente, deben reconsiderarse
aspectos que son esenciales, por ejemplo, la relación entre
las mercancías y las personas. En una escala de valores
se dio supremacía a las mercancías y no a las personas;
el comercio, si bien es cierto, tiene como base de su actividad
mercancías, se lleva a cabo por personas. Entonces es importante
aquí, enunciar desde ahora, que uno de los temas que debe
promoverse al seno de estas mesas de trabajo, es el valor de las
personas en esta relación comercial de México con
Estados Unidos. Básicamente, porque tenemos trabajadores
inmigrantes que no sólo son vejados, también son
asesinados con la complacencia de las autoridades estadounidenses.
No
solamente son discriminados por la sociedad estadounidense, sino
por sus propios legisladores, que han propuesto leyes específicas
para privar a nuestros inmigrantes de los más elementales
servicios de asistencia social, eso debe analizarse.
Igualmente
en estas mesas de trabajo deben concretarse acciones legislativas
y diplomáticas en pos de la revisión del Tratado
de Libre Comercio, que no quede en meros enunciados, deben definirse
esas acciones legislativas y esas acciones diplomáticas.
Qué
interesante resulta para mí, poder darme cuenta en vísperas
de esta Asamblea, que hay una preocupación unánime
por la posición que ha adoptado nuestro Partido frente
a la sociedad. Un partido que en los últimos 18 años
ha perdido ideología, un partido que en los últimos
18 años ha mostrado a la sociedad una inconsistencia tal
que ya no sabían por qué o por quién estaban
votando.
Yo
me sorprendo cuando miro hacia atrás y enlazo esos 18 años
con los años anteriores del priísmo y encuentro
entre el régimen del licenciado Echeverría y el
régimen del doctor Salinas, diferencias ideológicas
tan trascendentes, que pareciera que gobernaron al país
dos partidos distintos.
Uno
con un claro nacionalismo y el otro con un claro entreguismo,
no es posible que esas acciones se den al interior de un mismo
partido, sin que alguien proteste por ello y sin que se deslinde
una responsabilidad clara respecto del gobierno emanado de nuestro
Partido.
Por
eso, considero conveniente que en nuestra próxima Asamblea
de Partido, repusiera en el organigrama al Instituto de Estudios
Políticos y Sociales (IEPES), para que nuevamente recobremos
una ideología definida, que no sea una ideología
interpretativa por parte del funcionario público salido
de nuestras filas. Pero aparte, que haya verdaderas acciones partidistas
en contra de aquellos que infrinjan los postulados de nuestro
Partido, no es posible que sigamos con amenazas latentes.
examen:
La inquietud, que nos queda de la participación de todos
ustedes, se refiere a la visión de Estado.
En
el Primer Informe de Gobierno del señor Vicente Fox, se
vio claramente la diferencia entre dos discursos; Beatriz Paredes,
puso el punto sobre las íes, ubicando al Presidente Fox
en el justo medio donde debiera estar y donde se niega a estar,
porque inclusive, después del primer informe, viaja a los
Estados Unidos y lo primero que se le ocurre es, con un golpe
de audacia (aunque la audacia también requiere inteligencia),
proponer un acuerdo sobre migración que no tiene viabilidad
ni en el corto, ni el mediano, ni en el largo plazos, porque entre
otras cosas, Estados Unidos no considera la migración como
parte de su política exterior, sino de una política
interna; en el tema no hay acuerdo posible.
Me
parece que en los últimos años en México
se ha venido perdiendo la visión de Estado; no solamente
en México, sino en el mundo. Desafortunadamente culpamos
a la globalización, que no es más que un fenómeno.
Lo cierto es que el imperialismo se apoderó de la agenda
de la globalización y eso es diferente, estamos ante un
nuevo colonialismo.
La
visión de Estado que se ha comprimido en cada país,
ha dejado las fronteras muy libres y a mí me parece que
la Asamblea del partido debe recuperarla para la protección
de la integración nacional y de la soberanía, quisiéramos
su punto de vista sobre ese particular.
LUIS
ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: Hablamos con frecuencia del
Estado, de la reforma del Estado, de lo que es y lo que no es
el Estado; para algunos es una doctrina de filosofía política,
el Estado es el espíritu, y para otros es el conjunto de
las instituciones que dan permanencia a la Nación y es
el mejor camino para defender su soberanía.
El
Estado mexicano es un producto de la Revolución Mexicana,
cristalizado en la Constitución de 1917, evidentemente
a través de muchas reformas que se han hecho necesarias.
Sin embargo, el Estado mexicano permanece con esos lineamientos
que nos vienen de la lucha por la independencia, que fue una revolución
social, del triunfo del liberalismo encabezado por Juárez,
que fue una revolución social y de la Revolución
Mexicana que es una revolución social más profunda.
En
la medida en que se niega la esencia de estas luchas, que tienen
continuidad: Independencia, Reforma y Revolución, negamos
al Estado mexicano y su lucha en la defensa de la soberanía.
examen:
¿Y el partido?
LUIS
ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: Si el Partido de la Revolución
Mexicana, quiere serlo, volviendo a legitimar su nombre, debe
enarbolar la estela del Estado revolucionario mexicano.
examen:
¿El pacto social es la Constitución? El pacto nacional
está ahí, con sus instituciones. ¿Se requieren
nuevos pactos, y si es así, entonces la constitución
no funciona?
LUIS
ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: El actual gobierno ha hablado
de pactos, se ha hablado de acuerdos y se ha respondido que no
puede haber pacto cuando se niegan cosas esenciales de la profundidad
de nuestro movimiento social.
Pero
debe haber acuerdos, sin llegar a claudicaciones como en épocas
pasadas. Claro, tendría que haber acuerdos, por ejemplo,
para la Reforma Fiscal, con la mal llamada Ley Indígena,
con las reformas a la Constitución, los derechos y la cultura
de los indígenas, porque eso no se puede detener, de no
hacerse sería un factor de inestabilidad y de caos profundamente
injusto.
Pero
un pacto, ¿un pacto de qué, de colaboración?
No puede haber colaboración si no hay una acuerdo en medidas
e intereses esenciales. Que el pacto sea respetar la Constitución.
HUMBERTO
HERNÁNDEZ HADDAD: Habe-mos priístas que estamos
percibiendo y tenemos las evidencias en la mano, que se está
planeando crear en nuestro país una confusión deliberada
para intentar abrogar la Constitución de 1917, que es el
logro histórico del pueblo de México para crear
un Estado Social de Derecho y que ahora pretende ser sustituido
por una Constitución de corte neoliberal que vaya a modo
con el proceso globalizador, que le otorga todas las ventajas
a las empresas transnacionales en detrimento de la administración
nacional de los recursos estratégicos de los países,
principalmente el petróleo, el gas, la electricidad, los
recursos hidráulicos, que son elementos estratégicos
para su desarrollo. Si nos quiebran la Constitución se
habrán sentado las bases para un proyecto desintegrador
del Estado-Nación, pues los procesos de balcanización
son el lado oscuro de la globalización y ya están
en marcha.
Los
priístas debemos tomar estas banderas, convocando a toda
nuestra militancia a la defensa de la Constitución y a
la defensa del Estado-Nación.
*Coloquio
de la revista examen con los licenciados: Luis Echeverría
Álvarez, Jorge Nuño Jiménez, Humberto Hernández
Haddad, Amelin Yabur Alamida, Roberto Armando Naif Kuri y Heraclio
Bonilla Gutiérrez, el 7 de septiembre de 2001.
