REFLEXIÓN Y AUTOCRÍTICA SINCERA EN LA 18 ASAMBLEA*

examen: El objetivo de esta reunión es sostener un coloquio en torno a los argumentos que consideren importantes para ser observados en el debate de la 18 Asamblea del PRI.

Los Coloquios Rumbo a la Asamblea que organiza la Revista, tienen como propósito recoger ideas y conceptos, argumentos de personas que, como ustedes, poseen experiencia y por lo tanto tienen mucho qué aportar al debate; a que se produzca el debate con orientaciones diversas, pero bien estructuradas, que valga la pena discutir. En este entorno, se pueden plantear dos cosas: primera, ¿cómo combinar la democracia interna con la unidad, con la cohesión necesaria?; segunda, ¿cómo establecer esa democracia interna, de manera que sea efectiva?

Dicho lo anterior, correspondería invitarlos a opinar sobre las mesas que establece la convocatoria o sobre algún otro tema no contemplado expresamente ni en las tribunas ni en la convocatoria; uno de ellos es la globalización.

Los aquí presentes recordamos que en su régimen de gobierno fue cuando se abrió la discusión internacional sobre la importancia del Tercer Mundo. ¿Qué papel juega México en el mundo globalizado? ¿cuál debe jugar? En este sentido, ¿cuál debe ser el papel del Partido?

LIC. LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: Agradezco a esta revista de divulgación ideológica que es examen, y agradezco mucho a mi Partido que me dé la oportunidad de expresar algunas ideas en las vísperas de esta Asamblea Nacional que será histórica, en la medida en que hablemos con veracidad y autocrítica.

En realidad he vivido para el Partido desde 1946, cuando durante la tercera semana de enero de ese año; el PRM, que estaba en una profunda crisis, se transformó en Partido Revolucionario Institucional y postuló la candidatura del licenciado Miguel Alemán.

Fui funcionario en el Partido en distintos periodos. Tuve la oportunidad de participar en la preparación de asambleas, en la observación de sus procedimientos y de las personalidades que iban interviniendo. Trabajé con gran pasión desde muy joven, 1946, hasta que tuve el honor de ser postulado candidato a la Presidencia. Ya como presidente una intensa convivencia, nunca una «prudente distancia del Partido», sino viví a fondo sus esfuerzos y dramas estrechamente, en una gran proximidad con los directivos y con los tres sectores.

Ahora, en la posibilidad de la Asamblea, me parece oportuno que se piense, se analice cómo los triunfos que durante tres cuartos de siglo tuvo nuestro partido, se debieron a la existencia de los tres sectores; tenemos que reconocer, con claridad, que el voto nos lo dieron los campesinos, los obreros, el sector popular. Fueron las grandes mayorías de estos sectores quienes nos llevaron y nos mantuvieron en la posición que, como todos sabemos, desapareció en las elecciones federales pasadas. Ello motiva una reflexión y una autocrítica sincera, valerosa, sin temor siquiera a no ser escuchados, sino con la confianza de que las nuevas generaciones de nuestro Partido se pusieran a pensar en ello.

Se cometió el error de disolver el sector popular; expresión orgánica de la clase media, creada por la Revolución Mexicana. Buena parte de ella, formada por egresados no solamente de universidades, de instituciones técnicas, sino en actividades muy importantes; ojalá se vea el modo de enmendar esta falla.

Se cometió el error de no postular una conducta, una ética, cuya ausencia motivó la creación de grandes, de monstruosas fortunas de parte de funcionarios del Partido, de sus familiares muy cercanos, lo cual ha generado escándalos en el país y fuera de él. Esta situación ha venido a negar los motivos de las luchas populares en una forma vergonzosa; todos los casos los conocemos, ya sea de gente muy cercana a los más altos niveles políticos, o por corrupción cometida por los mismos funcionarios. Ojalá se hable de esto con autocrítica en la Asamblea. De no hacerlo, se alejarían muchos de los recursos intelectuales y éticos que sería conveniente considerar para la reordenación del Partido.

En una forma todavía no aclarada, hubo promociones con el pretexto de refundación del Partido o de una transformación a veces con modelos extranjeros. Se habló de un partido de la «solidaridad», ¿qué tenía eso que ver con el Partido de la Revolución Mexicana? No obstante, en ese entonces, altos niveles del propio Partido y de la administración, pensaban en un cambio del Partido desapareciendo al actual, lo que afortunadamente no ocurrió.

En los últimos años, también hemos observado que ha habido una total despreocupación por las nuevas generaciones; lo cual es alarmante porque es en los mejores años de la juventud cuando los ideales, los objetivos de mayor interés se convierten en compromisos naturales y políticos. Los intereses individuales aparecen a medida que los compromisos económicos aumentan en las personas; tales intereses provocan que se olviden los mejores propósitos, los más generosos, los más imaginativos, que son los de la juventud.

Por lo que respecta a las mujeres, no obstante su más amplia participación y activa militancia en la vida sindical y en los sitios de trabajo, son las más afectadas por los bajos salarios; por muchos fenómenos que bien conocen nuestras compañeras. Ha habido una creciente despreocupación por sus problemas en los últimos años y es necesario modificar esa circunstancia.

Coincidiendo con mi campaña, se modificó la Constitución para disminuir la edad de la ciudadanía a fin de que hubiera diputados, senadores y gobernadores más jóvenes. Sin embargo, ello no ha tenido una correspondencia en la preparación de las nuevas generaciones Esto hay que verlo con toda autocrítica, porque si nos colocamos en un plano de complacencia –como pasó a finales del porfirismo con la gente que halagaba al viejo dictador, lo cual fue aumentando en sus últimas reelecciones– y si no somos honestos al considerarlo, no llegaremos a ningún lado. De no poner atención, nuestro Partido puede tener una derrota más profunda y desaparecer.

Es lo que sinceramente pienso y ojalá estas palabras, que he meditado mucho en los últimos años, se transcriban con toda fidelidad, con toda exactitud, pues son profundamente autocríticas.

Siempre me refiero a la actitud moral e intelectual de muchos altos funcionarios, que se alejan de los ideales, cuando se vuelven complacientes con motivo de haber llegado a cargos públicos importantes. Por lo tanto, hay que revisar nuestros procedimientos y nuestras ideas, para opinar respecto a todos los temas que se van a tratar en la próxima Asamblea.

Hemos visto que, no obstante la convocatoria y los preparativos de la Asamblea, miembros del Consejo Nacional, distinguidos miembros del Partido, están en plena actividad, en giras, en contacto con diversos grupos, en charlas muy interesantes. Hay grupos que quieren participar en la elección de los dirigentes del Partido, que quieren sustituirlos. ¿Por qué, como se dice en un buen castellano mexicano, nos vamos a hacer «guajes»?, lo estamos viendo claramente, se están moviendo por donde quiera. Se están preparando para, de una u otra forma, influir en la Asamblea; eso lo estamos viendo. A mí me parece prudente que esto se pueda analizar en la Revista examen, respecto a la soberanía de la Asamblea... a menos que ya haya listas secretas para la designación de los delegados, pero si ellos quieren una asignación, que no nos lleve a otra derrota electoral, como las que ha habido, se requiere un espíritu de renovación. Lo he dicho con toda claridad y con toda honestidad intelectual y política.

Por eso es muy importante lo que hace examen. Reitero, le rogaría a la dirección de examen que no se omitieran estas palabras, que en el fondo son autocríticas, porque en el Partido somos amigos, hemos sido compañeros, hemos observado y nos han observado en lo tocante a las trayectorias políticas. ¿Por qué vamos a voltear la mirada de eso que está ocurriendo?

Ya vamos en la primera decena de septiembre y está muy próxima la Asamblea, para que seamos consecuentes con el conocimiento que tenemos de lo que está ocurriendo.

Ya se determinará en la propia Asamblea si con el entusiasmo renovador que debe de haber después de nuestras últimas derrotas, será prudente o no pensar en la renovación de los grupos directivos.

Después de la derrota que tuvimos en la elección presidencial, los directivos no se hablaban entre sí, eso era muy interesante. Muchos sábados y domingos no se trabajaba en el Comité Nacional del Partido. Curiosamente, en plena época electoral, no estuvimos muy atentos, cuando debía ser una mística de trabajo en una elección presidencial.

¿Cómo olvidar eso? Nos ha dolido mucho a todos, y no porque hayamos tenido el privilegio de haber salido de algunos altos cargos públicos lo vamos a subestimar. Al contrario, hablar con dolor de nuestras derrotas, para pensar en las demás generaciones, pedirles que se preparen para una lucha más intensa; todavía es tiempo de pensar en los jóvenes y en las mujeres; todo esto debe analizarse.

En los últimos años, en el propio partido ha dejado de hablarse de la Revolución Mexicana por la cual murió un millón de personas, sobre todo de campesinos, que se rebelaron contra el viejo régimen porfirista, por la situación semifeudal que en muchas partes era de esclavitud, había grandes latifundios.

Otra consideración histórica elemental, que debe hacerse en la Asamblea, es que justamente 25 años después de lograr la Independencia Nacional, perdimos la mitad del territorio por nuestra desunión y por muchos actos de corrupción. No podemos culpar de todo al gran imperio, los Estados Unidos, claro que ha habido un destino manifiesto, ha habido una acción política, pero los mexicanos de entonces contribuyeron con su desunión. Gracias a dos eminentes ciudadanos oaxaqueños: Juárez y con las primeras elecciones de Porfirio Díaz, se evitó el caos que en muchos países latinoamericanos ocurrió y que los llevó a tantos géneros de empobrecimiento, después de que se pusieron en juego claramente las fuerzas que 300 años de Colonia habían detenido. Que se piense en eso en el Partido con autocrítica.

Todo esto me hace pensar que el tema esencial propuesto por examen para esta charla, la globalización, debe meditarse en la próxima Asamblea.

Con mucha simplicidad intelectual se ha dicho en muchas partes del mundo: «estoy en contra de la globalización», pero no se trata de una actitud psicológica, debe ser un examen de la economía y de la política del mundo; las grandes luchas que tienen tendencias económica y políticamente avasalladoras, contra los países que llamaban, ya no, del tercer mundo y que han constituido un nuevo colonialismo. Si no lo pensamos así, estamos muy lejos de la realidad y nos quedamos en niveles académicos e intelectuales muy superficiales.

Se está constituyendo un Nuevo Colonialismo en el mundo. Un partido revolucionario, que sea digno de llevar este nombre, debe verlo y decirlo y denunciarlo con toda claridad, sin temor de sus personeros de no llegar a cargos públicos; no tratar de evitar que los grandes centros financieros del mundo, que están manejando el aspecto esencial de la globalización, pudieran vetarles para llegar a los cargos públicos. Es lo que está ocurriendo objetivamente hablando.

El Nuevo Colonialismo que está propiciando la globalización se refiere de modo esencial al manejo de los capitales llamados «golondrinos», con toda exactitud, manejados por los grandes centros financieros del mundo, pues parece ser que lo prudente es perfeccionar y hacer política en relación con las defensas que en materia económica debemos de adoptar. No es sólo en el seno de la familia o después de la salida del cine o tomándose un café, donde debe decirse «estoy en contra de la globalización»; eso no es suficiente para resolver el problema. Se requieren estudios muy a fondo en nuestras relaciones económicas, para afrontarlas con cierta posibilidad de éxito.

Ahora, si la globalización además trata de establecer en el mundo una estandarización en usos y costumbres en la vida familiar, en los sentidos estéticos, considerando nuestras culturas como mero folklore superficial, para inclusive debilitarlas para el mayor éxito de la tendencia imperial que está en el fondo de la esencia de la globalización, evidentemente tenemos que fortalecer nuestra cultura en todos sus aspectos, frente este movimiento avasallador.

De otra manera traicionaríamos nuestras mejores esencias si pensamos solamente en los aspectos económicos. Hay una tendencia de estandari-zación, que gracias a los medios electrónicos, viaja a la velocidad de la luz, da muchas vueltas al mundo en unos cuantos minutos. No solamente debemos atender los aspectos financieros, sino también los culturales.

La Asamblea debe de afrontar este problema con valor, con preparación muy clara, que no sea superficial y que no resulte simplemente una «Asamblea globalifóbica», sino que profundice técnicamente en el asunto, para que no se pierdan, como se han perdido los movimientos de protesta que ha habido en ciertos sectores, a partir de Davós, en Brasil, en Cancún, en otros sitios, sino que sea una sólida actitud, muy bien meditada, muy bien planteada, sin temores de represalias internacionales.

Un problema muy importante que debe verse con claridad en los preparativos de la Asamblea, es la cuestión esencial de nuestra política internacional. Vivimos junto al imperio más poderoso que ha habido en la historia, su política expansionista desde el Siglo XVIII les llevó a arrebatarnos la mitad de nuestro territorio. Hace poco, gente surgida del PRI que llegó a altos puestos, tuvo la idea de borrar de nuestros libros de texto los sucesos de invasión norteamericana y la existencia de los Niños Héroes, al divulgar que no estaba en claro el sitio donde yacen enterrados sus restos, para que nadie del otro lado se ofendiera; por fortuna, y gracias a la opinión pública nacionalista, esto no prosperó.
Todo es muy importante en la emoción popular. Este sentimiento se ha alterado, lo sabemos. A ello han contribuido, desde la corrupción a grandes niveles, hasta cuestiones de temores por la opinión internacional, así como el ánimo de mucha gente débil de espíritu, que salió o fue postulada por el propio partido.

Tenemos que verlo con claridad. De otra manera nos apartaríamos de las realidades que nos han llevado a la derrota. Debemos organizar nuestra Asamblea con mucha atención, con la responsabilidad de pensar en las nuevas generaciones.

Yo quisiera invitar a la militancia a cumplir de acuerdo con su conciencia y experiencias personales; cumplir con su deber hacia el Partido.

examen: Licenciado. Jorge Nuño ¿quisiera hacer algún comentario?

JORGE NUÑO: Frente a la 18 Asamblea, sería conveniente recoger las nuevas corrientes de pensamiento que han surgido en nuevos sectores, sobre los cuales no pensábamos hace unos años.

Es decir, los nuevos actores. Si vemos que los sectores tradicionales del partido, el sector popular, el sector campesino y el sector obrero le daban la base de sustentación, el frente amplio que es nuestro Partido, ahora han surgido otros actores.

Una juventud que en un ambiente de arco iris está buscando nuevas rutas y nuevas sendas, me quiero referir a una serie de movimientos, de voces que surgen desde Davós, Cancún, Génova, Sudáfrica, ahora en Durban.

México ha estado atento a todos estos movimientos y se ha nutrido. Creo que el Partido deberá retomar y nutrirse de todos, del sentimiento de estos grupos que son de todos tipos, edades, jóvenes, adultos, ancianos, la sociedad organizada que quiere participar. Es conveniente debatir en la próxima Asamblea, la necesidad de incluir, si no como miembros, por lo menos como simpatizantes a estas organizaciones que algunas tienen finalidades muy nobles, otras muy tendenciosas, pero que nos muestran que la sociedad quiere participar.

Luchan en contra de un gobierno, reclaman derechos y reivindicaciones, el medio ambiente, derechos políticos, derechos sociales, creo que en esta Asamblea, hablando de principios y valores, las causas populares que tomaron los campesinos en una revolución y crearon un país sólido, poderoso, como es el caso de México, ahora debíamos de considerar estos nuevos actores que están hablando y no los escuchamos.

En el Partido todavía no está muy claro, no está en los estatutos, no está considerado cómo deben de participar, cómo debemos convocarlos, algunos son muy serios, organizaciones que tratan temas que el gobierno ha dejado de lado, desde los derechos humanos, los derechos sociales y recientemente un derecho que es fundamental para que nuestro Partido se enriquezca y que no sea meramente declarativo, el derecho al desarrollo, que está en nuestra Constitución, el cual debemos retomar con un concepto renovado.

examen: Licenciado Humberto Hernández Haddad, ¿su comentario?

LIC. HUMBERTO HERNÁNDEZ HADDAD: Los priístas estamos ineludiblemente citados a un examen doble: primero, un examen frente a la militancia de nuestro Partido que es obligatorio en cada elección; en segundo lugar, porque la emoción política de nuestros militantes y la fuerza moral del partido van a ser cuestionadas cada vez con mayor rigor, sobre todo a partir del 2 de julio del 2000, en que nuestro partido, por una cadena de infortunados sucesos, aún no explicados, pero básicamente comprendidos, perdió la bandera de la conducción del país.

Y no por carecer de un sentido de la historia nacional, sino porque hay indicios ciertos, comprobables, de que se permitió en un arreglo de mayor alcance internacional, que nuestro país pasara a ser el centro de experimentación socio-económica de un modelo de política económica neoliberal. Esto es algo de lo que estamos dispuestos a hablar los priístas en la Asamblea Nacional con las pruebas en la mano.

En esta ocasión, las palabras del licenciado Luis Echeverría, me llevaron al año de 1973, en que como priísta tuve oportunidad de estrenar una reforma constitucional que abrió a los jóvenes las puertas del Congreso de la Unión y nos permitió ser electos desde los 21 años como diputados federales.

Conocí en esa Legislatura a una generación talentosa que venía de todo el país y de los tres sectores. Eran jóvenes de la clase media, universitarios, profesores, dirigentes de comunidades agrarias, de organizaciones sindicales, ejidatarios, que continúan en la lucha política, algunos ya no en las filas de nuestro Partido y me pregunto al oír la reflexión autocrítica del licenciado Echeverría ¿cuánto tiempo más vamos a tardar los priístas, en prepararnos para el examen doble que nos espera en las elecciones y ante la historia? Me temo que corremos el riesgo de perder el examen ante la historia si no reaccionamos con la fuerza y el rigor que se requiere imbuir en todo el país, un sentido de lucha nacional y que el partido retome esas banderas históricas, actualizadas, con diagnósticos frescos, con estudios modernos, pero al fin y al cabo la lucha histórica de la nación.

¿Cuánto tiempo vamos a tardar en reconstruir a aquellos que dijeron que eran nuestros organismos sociales corporativistas y que con furia trataron de destruirle al Partido porque decían que eran camisas de fuerza que asemejaban una estructura de grandes corporaciones y no la de un partido político moderno?

El tiempo ha revalidado la experiencia histórica de organización política exitosa que nuestro partido tenía, construyendo organizaciones de clases medias con capacidad de defensa de los intereses económicos populares, no sólo organizadas para votar, organizaciones campesinas que no sólo sirvan para votar, sino para movilizarlos en la defensa de la autonomía alimentaria del país que se ha perdido, con ese retiro indiscriminado de las responsabilidades sociales y económicas del Estado mexicano, con saldo de nuestro sector rural viviendo hoy una tragedia económica que se manifiesta en la marcha silenciosa, dolorosa de cientos de miles de trabajadores mexicanos, hombres y mujeres jóvenes del sector rural cruzando la frontera hacia Estados Unidos en busca de empleo, aún a costa de sus vidas y de su dignidad, como las estadísticas migratorias nos lo indican.

Y me pregunto: ¿Y el sector obrero? ¿Dónde están los nuevos dirigentes juveniles, sindicales, obreros que el partido necesita? La vieja guardia obrerista ya no está, cumplió su ciclo político y biológico.

Pero las causas del movimiento obrero hoy están más vivas que nunca, sobre todo porque el drama de la sociedad, impactada por la globalización y las políticas macroeconómicas neoliberales, van en contra del trabajador, su seguridad social y su empleo.

Cada día aumenta el tamaño de la economía subterránea. El Partido necesita entonces crear un movimiento político, con capacidad de defensa económica de la Nación y veo que el licenciado Echeverría tocó una de las fibras más sensibles con que la Nación no nos daría a los priístas siquiera derecho de examen si no reaccionamos: ¿Quién se encarga de la defensa económica del pueblo?

Hay que hacer rápidamente lo que ya tuvimos una vez y probó su eficiencia. Aquel Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales que tenía capacidad de diagnosticar los problemas nacionales y proponer las soluciones con programas de gobierno, para llevar los recursos a las comunidades de todo el país con soluciones concretas.

Sospecho que ese IEPES que hizo historia, fue quizás desaparecido con la intención de que el Partido tuviera una venda en los ojos y no tuviera capacidad de diagnóstico, frente a la aplicación del programa neoliberal que finalmente le costó perder las elecciones, en aquella noche triste del 2000.

examen. Licenciada Yabur Alamida, escuchamos su opinión.

AMELIN YABUR ALAMIDA: Escuchando a los participantes de esta mesa, leyendo la prensa o leyendo a muchos otros participantes en distintos foros sociales, políticos, partidistas, podemos observar que tenemos una gran preocupación por el futuro económico de nuestro país.

Si las voces están ahí, nos lanzamos a decir que las cosas están mal, que la globalización no ha sido lo mejor para nuestro país, ya estamos aquí. Esta Asamblea del Partido deberá permitirnos escuchar propuestas, la propuesta de salida que no nos lleve a esa época de los latifundios, cuando la sociedad se levantó en armas para exigir el derecho a una mejor vida.

Es el momento de abrir los ojos, es el momento de las propuestas para que México no se quede atrapado en esta consecuencia globalizadora.

México tiene condiciones, tiene mucho que ofrecer al mundo, busquemos las propuestas, pongámoslas en la mesa, apliquémoslas y lleguemos a un resultado, démosle al pueblo mexicano, que es a quien nos debemos. No antepongamos nuestros intereses personales a los verdaderos intereses que como practicantes de la política debemos tener, los intereses de nuestra nación, de nuestro México.

examen: ¿Nos puede dar su comentario, licenciado Armando Naif?

ROBERTO ARMANDO NAIF KURI: La próxima Asamblea de nuestro Partido debe ser un parteaguas no solamente en la historia de nuestra organización política, sino en el rumbo que el país ha llevado en los últimos años.

Nuestro Partido fue un partido hegemónico, después dominante, competitivo y ahora opositor, en 72 años. Nuestro Partido surge como una necesidad de aglutinar a los distintos grupos post-revolucionarios, para consolidar y darle legitimidad y gobernabilidad a nuestro país.

Sin embargo, en los años 80, cuando viene un gran parteaguas también en la historia, una nueva crisis del capitalismo, con Tatcher y Reagan, empiezan a implementarse las políticas neoliberales, a «achicar» el Estado, a aplicar una serie de políticas públicas, cuyo fin último pues era hacer un mundo unipolar, que lo lograron, un mundo dominante en el que las fuerzas del mercado, las agencias públicas internacionales, eran las que dictaban las políticas en los estados nacionales. No me extraña, que la OCDE o el Banco Mundial nos establezca cómo debe ser Progresa o cómo deben ser las políticas sociales.

Entonces, la Asamblea Nacional es la oportunidad de tener, no una catarsis, sino un acto de contrición, para ver en dónde y cuando perdimos el rumbo.

Voy a dar lectura a un párrafo donde da una síntesis de lo que ha sido la globalización neoliberal. Esto surgió como un grupo alternativo a las reuniones a que se refería el licenciado Echeverría, de Davós y de la Organización Mundial del Comercio, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial:

Así la globalización es un proceso que ha agudizado las contradicciones entre los países industrializados y los dependientes subdesarrollados, ya que mientras se ha promovido la apertura y la liberación de los países subdesarrollados, se ha fortalecido el proteccionismo de las grandes potencias.

La dinámica del capitalismo en esta etapa, lejos de homogeneizar, ahonda las disparidades, afirmación que no pretende poner en duda las buenas intenciones de los actores hegemónicos de los países subindustrializados, por contar con vecinos prósperos con crecimientos acelerados, que les permitan disminuir sus declives sociales, evitándose así que estas poblaciones emigren y acosen su mercado de trabajo.

Asignarles a las políticas económicas dominantes designios maleféricos deliberados o desde otra perspectiva sus buenos propósitos, no aportan nada al proceso del conocimiento.

El modelo económico dominante no se propone expresamente buscar el incremento de la pobreza.

Destruir los aparatos productivos, sumir en la desesperanza a los jóvenes e incrementar la criminalidad y violencia del mundo.

Es decir, la globalización per sé no es el alma ni el ente diabólico. Son las características del proceso de acumulación, apoyadas por políticas económicas, las que no han permitido que se revisen las verdaderas raíces del subdesarrollo.

La realidad ha sido más insistente que los indicadores macroeconómicos y ha venido revelando que estos logros no han eliminado ni han establecido las bases para que los rezagos industriales y regionales sean eliminados y que las profundas desigualdades sociales y las severas caídas en el bienestar pasen a la historia.

Precisamente el día de hoy se desplomó la Bolsa Mexicana de Valores, ¿por qué? Por contaminación. Los mercados internacionales tuvieron una gran caída por el crecimiento negativo de los Estados Unidos o el contagio de los mercados tanto en Argentina, en Japón, en Estados Unidos, el índice Down Jones y el Nasdaq.

Tenemos una economía contaminada, porque los recursos financieros que se encuentran circulando no representan la economía real; las 24 horas del día, alrededor del mundo, están funcionando los mercados internacionales; según expertos en economía, los recursos financieros que están en los mercados de valores, representan siete veces la economía real de todos los países, industrializados y no industrializados. Habría que preguntarse ¿quién genera, cómo y por qué se generan esos recursos?

Entonces, creo que la Asamblea de nuestro partido debe de definir el rumbo económico y político, no podemos nosotros separar la economía de la política, porque ahí caemos en la contradicción a la que nos llevaron las pasadas administraciones, parafraseando a Porfirio Díaz, mucha administración y poca política, que nos llevó precisamente a un colapso político.

En otro aspecto, frente a los partidos opositores no tenemos debate ideológico, creo que lo perdimos. Es decir, vemos que el discurso de un panista y un priísta son semejantes, no hay ningún parteaguas o ninguna línea divisoria, por imaginaria que sea, que defina el discurso político de los partidos.

Ante esto es importante que los jóvenes de ahora conozcan más la historia. Si no conocemos nuestra historia, los egresados de las universidades extranjeras van a venir a ser los conductores y van a seguir siendo quienes implementen las agendas y las políticas públicas.

Si no conocemos nuestra historia, la idiosincrasia del pueblo mexicano, la lucha que en el transcurso de la historia hemos hecho para ser un país independiente y que estamos a punto de dejar de ser un Estado nacional por la intervención de las agencias financieras internacionales, entonces estaríamos en un gran dilema.

Es importante que conozcamos la historia. Los jóvenes y las mujeres votaron contra el PRI, votaron por otro partido, ¿por qué? Porque estaban en el hartazgo, no tenemos ofertas para los jóvenes, tampoco hay políticas públicas para incorporar a las mujeres.

México no puede ser un país maquilador y un receptor de los desechos tóxicos e industriales de las grandes potencias. No podemos ser el corredor de un proyecto Puebla-Panamá, porque esa es una imposición de las grandes agencias financieras internacionales.

No podemos exigir ante otras naciones, respeto a nuestros conciudadanos, mientras aquí se impide que nuestros compañeros centroamericanos crucen el territorio para ir a los Estados Unidos.

Creo que es muy importante, más que elegir o no a nuestra dirigencia en la 18 Asamblea, definir el rumbo y sobre todo darle a la democracia interna un peso fundamental en las decisiones políticas de nuestro país.

examen: ¿Podemos escuchar su opinión licenciado Bonilla?

HERACLIO BONILLA GUTIÉRREZ: Me parece particularmente importante la inclusión del tema de la globalización, entre los que habrán de analizarse en la Asamblea de nuestro Partido.

La globalización debe ser considerada por los priístas, muy al margen de la simpleza, de la definición de si somos globalifóbicos o globalifílicos.

Este asunto debe llevarnos a análisis serios de conciencia, con conocimiento técnico suficiente, para comprender no sólo el uso cotidiano que se da a los términos, sino lo que significan en el ámbito del Derecho y la obligatoriedad que de ahí nace.

Estas mesas de trabajo deben llegar a conclusiones concretas, por ejemplo, de análisis sobre el Tratado de Libre Comercio, que es uno de los instrumentos más importantes que han impactado a nuestro país en el proceso globalizador.

Es importante explicar, por ejemplo, la diferencia jurídica de ese Tratado de Libre Comercio que tenemos celebrado con Estados Unidos y Canadá, para México y para aquellos países, porque tenemos que decirle hoy a la militancia priísta, que tiene una bandera muy legítima porque no fueron los priístas de conciencia, sino los que asaltaron a nuestro Partido, quienes suscribieron este importante documento.

He ahí la bandera para difundir el verdadero significado de este TLC: para México es un tratado de libre comercio, para los Estados Unidos, dada la forma en que se elaboró y se suscribió, apenas logra el rango de un acuerdo; no estamos obligados de la misma manera; nosotros tenemos, frente a los Estados Unidos, verdaderas obligaciones nacidas del Derecho Internacional Público, en tanto que ellos no reconocen para empezar, la supeditación de su Derecho Interno al Derecho Internacional Público, por lo tanto, ante las controversias, los mexicanos nada tenemos que hacer en un tribunal, los Estados Unidos tienen ganado por default cualquier juicio.


Esos aspectos se deben puntualizar, se deben aclarar, porque de otra manera seguimos creyendo que efectivamente tenemos socios comerciales, lo cual no es cierto. El comercio de México está secuestrado por los Estados Unidos, no es nuestro socio, que no nos confundan incluso aquellos que nos representan frente al exterior.

Si este Tratado de Libre Comercio ha de seguir vigente, deben reconsiderarse aspectos que son esenciales, por ejemplo, la relación entre las mercancías y las personas. En una escala de valores se dio supremacía a las mercancías y no a las personas; el comercio, si bien es cierto, tiene como base de su actividad mercancías, se lleva a cabo por personas. Entonces es importante aquí, enunciar desde ahora, que uno de los temas que debe promoverse al seno de estas mesas de trabajo, es el valor de las personas en esta relación comercial de México con Estados Unidos. Básicamente, porque tenemos trabajadores inmigrantes que no sólo son vejados, también son asesinados con la complacencia de las autoridades estadounidenses.

No solamente son discriminados por la sociedad estadounidense, sino por sus propios legisladores, que han propuesto leyes específicas para privar a nuestros inmigrantes de los más elementales servicios de asistencia social, eso debe analizarse.

Igualmente en estas mesas de trabajo deben concretarse acciones legislativas y diplomáticas en pos de la revisión del Tratado de Libre Comercio, que no quede en meros enunciados, deben definirse esas acciones legislativas y esas acciones diplomáticas.

Qué interesante resulta para mí, poder darme cuenta en vísperas de esta Asamblea, que hay una preocupación unánime por la posición que ha adoptado nuestro Partido frente a la sociedad. Un partido que en los últimos 18 años ha perdido ideología, un partido que en los últimos 18 años ha mostrado a la sociedad una inconsistencia tal que ya no sabían por qué o por quién estaban votando.

Yo me sorprendo cuando miro hacia atrás y enlazo esos 18 años con los años anteriores del priísmo y encuentro entre el régimen del licenciado Echeverría y el régimen del doctor Salinas, diferencias ideológicas tan trascendentes, que pareciera que gobernaron al país dos partidos distintos.

Uno con un claro nacionalismo y el otro con un claro entreguismo, no es posible que esas acciones se den al interior de un mismo partido, sin que alguien proteste por ello y sin que se deslinde una responsabilidad clara respecto del gobierno emanado de nuestro Partido.

Por eso, considero conveniente que en nuestra próxima Asamblea de Partido, repusiera en el organigrama al Instituto de Estudios Políticos y Sociales (IEPES), para que nuevamente recobremos una ideología definida, que no sea una ideología interpretativa por parte del funcionario público salido de nuestras filas. Pero aparte, que haya verdaderas acciones partidistas en contra de aquellos que infrinjan los postulados de nuestro Partido, no es posible que sigamos con amenazas latentes.

examen: La inquietud, que nos queda de la participación de todos ustedes, se refiere a la visión de Estado.

En el Primer Informe de Gobierno del señor Vicente Fox, se vio claramente la diferencia entre dos discursos; Beatriz Paredes, puso el punto sobre las íes, ubicando al Presidente Fox en el justo medio donde debiera estar y donde se niega a estar, porque inclusive, después del primer informe, viaja a los Estados Unidos y lo primero que se le ocurre es, con un golpe de audacia (aunque la audacia también requiere inteligencia), proponer un acuerdo sobre migración que no tiene viabilidad ni en el corto, ni el mediano, ni en el largo plazos, porque entre otras cosas, Estados Unidos no considera la migración como parte de su política exterior, sino de una política interna; en el tema no hay acuerdo posible.

Me parece que en los últimos años en México se ha venido perdiendo la visión de Estado; no solamente en México, sino en el mundo. Desafortunadamente culpamos a la globalización, que no es más que un fenómeno. Lo cierto es que el imperialismo se apoderó de la agenda de la globalización y eso es diferente, estamos ante un nuevo colonialismo.

La visión de Estado que se ha comprimido en cada país, ha dejado las fronteras muy libres y a mí me parece que la Asamblea del partido debe recuperarla para la protección de la integración nacional y de la soberanía, quisiéramos su punto de vista sobre ese particular.

LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: Hablamos con frecuencia del Estado, de la reforma del Estado, de lo que es y lo que no es el Estado; para algunos es una doctrina de filosofía política, el Estado es el espíritu, y para otros es el conjunto de las instituciones que dan permanencia a la Nación y es el mejor camino para defender su soberanía.

El Estado mexicano es un producto de la Revolución Mexicana, cristalizado en la Constitución de 1917, evidentemente a través de muchas reformas que se han hecho necesarias. Sin embargo, el Estado mexicano permanece con esos lineamientos que nos vienen de la lucha por la independencia, que fue una revolución social, del triunfo del liberalismo encabezado por Juárez, que fue una revolución social y de la Revolución Mexicana que es una revolución social más profunda.

En la medida en que se niega la esencia de estas luchas, que tienen continuidad: Independencia, Reforma y Revolución, negamos al Estado mexicano y su lucha en la defensa de la soberanía.

examen: ¿Y el partido?

LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: Si el Partido de la Revolución Mexicana, quiere serlo, volviendo a legitimar su nombre, debe enarbolar la estela del Estado revolucionario mexicano.

examen: ¿El pacto social es la Constitución? El pacto nacional está ahí, con sus instituciones. ¿Se requieren nuevos pactos, y si es así, entonces la constitución no funciona?

LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ: El actual gobierno ha hablado de pactos, se ha hablado de acuerdos y se ha respondido que no puede haber pacto cuando se niegan cosas esenciales de la profundidad de nuestro movimiento social.

Pero debe haber acuerdos, sin llegar a claudicaciones como en épocas pasadas. Claro, tendría que haber acuerdos, por ejemplo, para la Reforma Fiscal, con la mal llamada Ley Indígena, con las reformas a la Constitución, los derechos y la cultura de los indígenas, porque eso no se puede detener, de no hacerse sería un factor de inestabilidad y de caos profundamente injusto.

Pero un pacto, ¿un pacto de qué, de colaboración? No puede haber colaboración si no hay una acuerdo en medidas e intereses esenciales. Que el pacto sea respetar la Constitución.

HUMBERTO HERNÁNDEZ HADDAD: Habe-mos priístas que estamos percibiendo y tenemos las evidencias en la mano, que se está planeando crear en nuestro país una confusión deliberada para intentar abrogar la Constitución de 1917, que es el logro histórico del pueblo de México para crear un Estado Social de Derecho y que ahora pretende ser sustituido por una Constitución de corte neoliberal que vaya a modo con el proceso globalizador, que le otorga todas las ventajas a las empresas transnacionales en detrimento de la administración nacional de los recursos estratégicos de los países, principalmente el petróleo, el gas, la electricidad, los recursos hidráulicos, que son elementos estratégicos para su desarrollo. Si nos quiebran la Constitución se habrán sentado las bases para un proyecto desintegrador del Estado-Nación, pues los procesos de balcanización son el lado oscuro de la globalización y ya están en marcha.

Los priístas debemos tomar estas banderas, convocando a toda nuestra militancia a la defensa de la Constitución y a la defensa del Estado-Nación.

*Coloquio de la revista examen con los licenciados: Luis Echeverría Álvarez, Jorge Nuño Jiménez, Humberto Hernández Haddad, Amelin Yabur Alamida, Roberto Armando Naif Kuri y Heraclio Bonilla Gutiérrez, el 7 de septiembre de 2001.