LA FENAMM Y LA MODERNIZACIÓN DEL MUNICIPIO EN MÉXICO
SERGIO ARREDONDO OLVERA*

El municipio mexicano y las asociaciones

El movimiento asociacionista de municipios en México ha ido muy a la zaga de lo ocurrido en casi todos los países del mundo. Eso se entiende si comprendemos el centralismo político y gubernamental que ha vivido México históricamente: centralismo que ha privilegiado la capacidad de los órganos de gobierno federales para liderar el desarrollo nacional.

Sin duda ese modelo arrojó también saldos positivos al desarrollo económico del país, especialmente en la perspectiva del inicio de siglo cuando el predominio de los regímenes conservadores –proclives a los privilegios a la Iglesia y cercanos a los intereses de los latifundistas y terratenientes– dejó un escenario de agudos lastres sociales (sin contar la pérdida de la mitad del territorio, las innumerables invasiones extranjeras y la aparición de castas borbónicas en el poder). La Revolución puso el énfasis en lo social e hizo posible la transformación del desarrollo, orientándolo en favor de las clases mas desfavorecidas.

Ese modelo, sin embargo, despreció el potencial federalista de los estados y los municipios e hizo depender del centro la responsabilidad casi absoluta del gobierno de los asuntos públicos del país. Todos coincidimos en que ese modelo está claramente agotado hace varios lustros.

Federalismo y Municipio

En esa perspectiva, es que la FENAMM tiene como una tarea central trabajar para que en todos los ámbitos se reconozca y respete la autonomía de los gobiernos locales, como una estrategia que permita fortalecer los ordenes de gobierno más cercanos a los ciudadanos y con la seguridad de que mejorar la calidad de vida de los ciudadanos es una tarea que primordialmente corresponde a los municipios.

No creemos que demandar una más justa distribución federalista de los recursos fiscales sea una dádiva gratuita, sino que se corresponde con la realidad: los ingresos federales se generan en los municipios

Por ello, postulamos que se redefinan las competencias de la Federación, de los estados y de los municipios, para mantener y reforzar un sólido sistema institucional de equilibrios nacionales.

Ello implica necesariamente fortalecer a los municipios y respetar las competencias de los estados.

La transición

Al inicio de este nuevo siglo, las circunstancias del país son sumamente diferentes: tenemos un Congreso y un Gobierno Federal que han expresado su vocación federalista y por fortalecer las instancias de gobierno más cercanas a los ciudadanos; tenemos municipios con mayor capacidad política y económica para asumir nuevas competencias; y tenemos un electorado que ordenó mayor equilibrio de Poderes y que votó por la propuesta más audaz –la del Presidente Fox– para fortalecer las potestades y las finanzas de los municipios.

El Presidente Fox hizo un vigoroso compromiso con los municipios cuando dijo que «en mi gobierno la gente de los estados y municipios no estará rogando por más presupuesto, nosotros transformaremos las formulas de las participaciones federales, otorgando en lugar de 20% del presupuesto que hoy ingresa a los estados y municipios, lo elevaremos hasta el 45%».

Ese fue el compromiso político; sin embargo, los municipios no hemos visto sino decrecer durante el primer semestre del 2001 nuestras participaciones; y ello después de que los seis años anteriores el crecimiento de las participaciones federales a los municipios fue de un sostenido 4.5% anual en términos reales.

No es sólo eso: la iniciativa del Ejecutivo de Presupuesto 2001 desconoció el compromiso presidencial antes mencionado; la convocatoria para impulsar una Reforma del Estado no consideró a los municipios; la propuesta de llamada Nueva Hacienda es claramente centralista y nuevamente ignora a los municipios; y, además, mucho nos preocupa que en el Plan Nacional de Desarrollo presentado por el Ejecutivo federal existe un absoluto vacío respecto de estrategias o políticas federales de fortalecimiento al municipio, lo cual seguramente no es un olvido circunstancial.

La creación de las Asociaciones municipalistas

Ese es el reto mayor de las asociaciones de municipios: aglutinar, representar y abanderar las demandas más justas y sentidas de los municipios frente a los otros interlocutores –hoy mucho más poderosos- del desarrollo local.

Así surgen las diversas asociaciones nacionales que hoy existen en México. La AMMAC, que desde su fundación ha sido auspiciada y dirigida por alcaldes de origen panista; la AALMAC, cercana al PRD; la FENAMM, que es la más joven pero la de mayor representatividad y membresía; amen de las diversas asociaciones de municipios que trabajan en favor de propósitos específicos –Red de Municipios Saludables, Asociación de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, Ciudades Sustentables, etcétera–; así como otras de cobertura estatal.

Todas unidas en el propósito de reivindicar el desarrollo del municipio como un actor fundamental de gobierno para el mejoramiento en la calidad de vida de los ciudadanos. Diferentes orígenes políticos y diferentes agendas, pero unidas en el objetivo de establecer en México un federalismo basado en nuevos y mas justos equilibrios políticos, fiscales y presupuestales.

La FENAMM

La Federación Nacional de Municipios de México es sin duda la asociación más importante de México. Y diremos por que. Fue constituida en octubre de 1997 por presidentes municipales y dirigentes municipales de todo el país, con el propósito de aglutinar al total de municipios del país; hoy la conforman el 71% de los 2,427 municipios. Ese propósito se logró parcialmente: se incorporaron tres de las cinco asociaciones entonces existentes y que –en ese momento– incorporaban a casi el 80% del total de municipios del país. Hoy seguimos postulando la creación de una agrupación plural y única de todos los municipios del país.

Su esfuerzo organizacional se ha centrado en la esencia de su causa original: ser una agrupación de municipios. Después de casi cinco años cuenta con una sólida organización nacional estructurada en cuatro niveles: el nacional (el Consejo Directivo de FENAMM), el regional (tres Asociaciones que trabajan en el norte, centro y sur del país), el estatal (un Vocal estatal y una mesa directiva que coordina los trabajos en cada entidad) y el especializado (el Consejo Consultivo, donde participan exalcaldes, académicos, especialistas y legisladores).

Es la única organización que tiene presencia en todos los estados de la República, en cinco cuenta con el total de los municipios y en 28 estados tiene una muy amplia mayoría; sólo en dos estados es minoritario en su membresía. Pero su fuerza no sólo radica en ello sino en la fuerza de los debates que ha impulsado –aún antes de constituirse formalmente, pues ha convocado reuniones nacionales de amplia cobertura desde 1990– y la influencia lograda en los últimos dos lustros para alentar una política federalista y de fortalecimiento municipal por parte de los poderes Ejecutivo y Legislativo federales.

Su reto, en ese aspecto, es lograr la unidad de los municipios para contar con un frente común y una sola voz que contrarresten las enormes distorsiones del desarrollo que impiden al municipio responder con efectividad a las demandas ciudadanas.

Su meta es impulsar una Reforma Integral del Municipio y una Agenda Legislativa Municipal que aseguren mejores tiempos al Municipio al iniciar este nuevo siglo.

Principales Propuestas de la FENAMM

A lo largo de sus ocho reuniones nacionales (donde asisten entre 800 y 1400 presidentes municipales), sus Asambleas regionales, sus foros temáticos y sus múltiples y periódicas reuniones estatales, la FENAMM ha dado forma a algunas de sus principales iniciativas, entre otras las siguientes:

- Distribuir los recursos nacionales en forma equitativa y con criterio de justicia social
- Dotar al Ramo 33 de una estructura y fórmula que asegure equidad en el otorgamiento de recursos y elimine criterios que privilegien a pocos municipios y afectan a la inmensa mayoría.
- Entregar a los municipios la responsabilidad de los programas sociales
- Descentralizar programas de gobierno cuyo impacto es fundamentalmente local; entregar las competencias y los recursos con que cuentan las Delegaciones Federales hacia los municipios.
- Otorgar derecho de Iniciativa Constitucional a los municipios
- Realizar una reforma integral del marco jurídico municipal; crear la Ley reglamentaria del 115 Constitucional
- Concluir el debate sobre la reelección o la ampliación del periodo de gobierno municipal.

Propuestas en materia de Federalismo Fiscal

- Revisar el Sistema de Coordinación Fiscal
- Incrementar de 20 a 45% los recursos participables que se destinan a estados y municipios.
- Eliminar situaciones de excepción de empresas y organismos en pago de impuestos, como predial y uso de vía pública
- Establecer nuevas fuentes de tributación y tasa cero a municipios en el pago de ciertos impuestos federales
- Otorgar representación a municipios en instancias que toman decisiones de gobierno y legislativas que les afectan
- Incorporar todos los ingresos petroleros dentro de los recursos participables
- Revisar a fondo la llamada «Nueva Hacienda», ya que la original pretende fortalecer solamente al Gobierno Federal
- Demandar una reforma fiscal integral y federalista que otorgue potestades y recursos a estados y municipios

Retos para el Asociacionismo municipal

Consideramos que, a pesar del inédito y propicio escenario político nacional, las asociaciones de municipios debemos tener claro que sólo los propios municipios serán actores del fortalecimiento del Federalismo que buscamos desde las regiones del país.

Será a través de una agrupación plural y vigorosa como logremos el respeto y la interlocución eficaz con actores claves del desarrollo nacional, tales como el Congreso federal, los Congresos locales, los Gobernadores y el Ejecutivo federal.

Por ello, es importante para el país que ya exista la Conferencia Nacional de Municipios de México, como la organización que unifica e integra a todos los municipios de México, y que ese es el primer paso en la creación de la figura de derecho público que en casi todo el mundo ya existe y que México requiere.

Ese paso, nos acerca en el objetivo más trascendente de consensuar una agenda de Reformas Políticas, Hacendarias y Legislativas en favor del municipio que nos permita un municipio autónomo, libre y plenamente al servicio de los ciudadanos.

*Director Ejecutivo de la Federación Nacional de Municipios de México, A,C.