PRIORIDADES
MUNICIPALES
MARIO MARÍN TORRES*
El
Municipio Mexicano es producto de un largo desarrollo histórico,
que registra distintas etapas de avances y retrocesos, pero que
en sumatoria ha tenido una evolución lenta pero claramente
positiva.
Como
forma de asociación vecinal para promover la gestión
ante las instancias políticas gobernantes, el municipio
tiene su origen en el primer ayuntamiento constituido de 1519,
en la entonces conocida como la Villa Rica de la Veracruz.
Fue
la Constitución de Cádiz, la que reconoce por primera
ocasión al municipio como instancia territorial habitada,
durante la época colonial, los municipios fueron elementos
geográficos y de dominio político, otorgable a los
jefes políticos y sirvieron para conformar un sistema fuertemente
centralizado.
Una
vez que fue consumada la Independencia Mexicana, el plan de Iguala
reconoció a los municipios, pero no modificó la
Constitución de Cádiz, por lo que el sistema centralista
quedó intacto y prevaleció hasta después
de la Constitución de 1824.
En
el Porfiriato, los ayuntamientos pasaron a ser: Distritos, Jefaturas
o Cantones, gobernados absolutistamente por los jefes políticos
leales al Gobierno Federal, el centralismo continuó siendo
la característica esencial del sistema.
Fue durante el movimiento revolucionario cuando el Partido Liberal
Mexicano, elaboró un programa que promovía la libertad
municipal quedando garantizada en la Constitución Política
de 1917.
En
1983, la reforma al artículo 115 constitucional, da mayores
garantías de libertad y autonomía a los Ayuntamientos,
sin embargo, esta reforma aún fue limitada si pensamos
que el desarrollo social debe partir de la base misma del Federalismo:
el municipio.
Por
esta razón, en 1995 inicia un movimiento municipalista
en México, se crea la Asociación Mexicana de Municipios
A.C. y la Federación Nacional de Municipios de México,
como principales instancias de coordinación y comunicación
de los Ayuntamientos de las dos vertientes políticas más
importantes en el país.
Este
movimiento establece una prioridad, lograr una real libertad y
autonomía municipal, y para lograrlo se plantea como camino
a seguir el cumplimiento del mandato constitucional que establece
el Federalismo.
Pero
la libertad y la autonomía no se consideran como una posibilidad,
si no se modifica la política hacendaria, que establece
la relación entre Federación, Estados y Ayuntamientos
tenemos que hablar entonces, de un Federalismo Hacendario, como
base de la nueva etapa política de desarrollo social y
económico en México.
Para
lograr lo anterior hay múltiples propuestas, como las siguientes:
1.
Que los estados manejen compartidamente con el municipio el Impuesto
al Valor Agregado, y que se hagan cargo de sus gastos de Educación
y Salud.
2.
Que estados y municipios cobren el IVA y que transfieran una parte
a la Federación.
3. Que los municipios absorban la tributación por concepto
de Derecho de Hospedaje.
4. Que los municipios cobren el Impuesto a los combustibles que
se consumen en su territorio.
5. Que se devuelva el IVA que los municipios pagan por concepto
de sus compras.
6. Que la Comisión Federal de Electricidad que cobra el
IVA pero no lo transfiere, lo bonifique a los municipios, o que
no se los cobre.
Como
estas hay muchas otras propuestas para el desarrollo municipal
mediante el fortalecimiento de su Hacienda, de esto depende la
respuesta a otras prioridades como:
- Un
manejo integral de los programas de salud y educación.
- Implementación de Programas de Asistencia Social.
- Desarrollo de Programas de Modernización Administrativa
e impulso a las actividades productivas y el empleo.
- Programas para el rescate de Zonas Naturales, Mejoramiento de
Medio Ambiente y la Calidad de Vida.
- Fortalecimiento de los programas de seguridad pública
municipal y coordinación interinstitu-cional con los Estados
y la Federación.
Todo
parece tener como punto detonador del desarrollo una Reforma Hacendaria,
que realmente fortalezca al municipio, que le dé libertades
de planeación por articular la demanda social, en programas
congruentes con su propia realidad de desarrollo.
*Presidente
Municipal Constitucional de Puebla y Presidente de la Federación
Nacional de Municipios de México.
