REFORMA
Y GOBERNABILIDAD DEL PRI
OSVALDO CORTEZ SANDOVAL*
Durante
24 años, a partir de las Reformas Constitucionales de 1976,por
Jesús Reyes Heroles, se han llevado a cabo cambios y reformas
apoyados por el PRI, y muchos de ellos promovidos por el propio
Partido para facilitar la transparencia y legalidad de los procesos
electorales, mientras tanto, los cambios operados en el seno del
PRI, fueron muy lentos y no se ajustaron a la velocidad de los
cambios sociales.
Llegan
las elecciones del 2000 y en forma apresurada y en medio de muchas
contradicciones se impulsa la elección interna. Según
muchos el PRI no estaba preparado para la prueba de la democracia.
No fue posible una reforma a fondo de la estructura, mejorar la
eficiencia política; examinar su naturaleza y carácter,
sus sistemas de promoción de candidatos, y sobre todo después
del salinato, de tantas reformas en que se clausuró el
camino de la Revolución Mexicana, la ideología y
la filosofía del partido quedó huérfana,
ausente.
Por
tales razones, las organizaciones de profesionistas y técnicos,
los egresados del Instituto Politécnico Nacional, por sus
principios y su filosofía, consideran oportuno y necesario
participar en esta etapa de reflexión y de consulta y propuesta.
Como
justamente señala la regla, primero hay que definir los
objetivos y luego establecer las estrategias para lograr la meta.
El
gran objetivo es la Reforma y Renovación del PRI, y la
gran meta es recuperar la credibilidad de la militancia y de la
sociedad en general que hemos perdido, por eso tenemos primero
que:
OBJETIVOS
1.
Conocer la evaluación y el informe del Comité Ejecutivo
Nacional del Partido de los resultados de las elecciones Federales,
Estatales y Municipales del 2 de julio del 2000.
2. Aceptar la realidad política actual.
3. Definir las prioridades del PRI.
4. Precisar la identidad ideológica y filosófica
del PRI.
5. Poner en marcha un trabajo de discusión interna de la
militancia que apunte fundamentalmente hacia los sistemas de organización
y revisión de las estructuras de los órganos del
Partido, y repito escuchar a la militancia.
6. Reformas a Estatutos y Programa de Acción.
7. Elegir democráticamente a sus dirigentes nacionales,
estatales y municipales.
Esta agenda solamente se logrará desarrollar, presentándola
ante asambleas estatales y concluir en la Asamblea Nacional para
que defina y avale dichos objetivos.
Algunas estrategias serían las siguientes:
ESTRATEGIAS
1.
Del nombre; debe seguir siendo PRI, porque detrás de él
hay una historia, con una larga y significativa tradición
de luchas en bien de la Nación Mexicana, el Partido es
el constructor del México del siglo XX.
2.
Se requiere, y esto como fundamento, actualizar estatutos y reelaborar
el programa de acción.
3. Establecer y definir, sin ambigüedades la ideología
y doctrina del partido.
Justificada
es la opinión de quienes se dedican al estudio de las Ciencias
Sociales, que en México se requiere un verdadero partido
liberal (no neoliberal) en la etapa que corre es necesario hacer
una revisión a la estructura y organización de los
sectores. Como también a los comités directivos
estatales y municipales ya que sus dirigentes de sector y los
gobernadores, se creen dueños del Sector y del Partido,
lo usan como nómina burocrática de compromisos personales.
La
ideología significa el núcleo de valores sociales
o las ideas básicas de proyecto de sociedad que sustentan
y motivan la acción del partido o del gobierno. Estos valores
pueden convertirse en doctrina o principios doctrinarios y constituyen
la convicción política y moral de fondo para la
acción de todos los miembros del Partido.
El
núcleo valorativo permanente del PRI, que le dieron origen,
son los valores y causas que sustentaron y motivaron la Revolución
Mexicana como movimiento popular insurgente, pero sobre todo,
como constitución política y nuevas instituciones
sociales.
Pero
en la XVI Asamblea Nacional Ordinaria del PRI, de 1993 todo cambia,
se declara el liberalismo social como la propuesta ideológica
y política, todo queda en el aire y el partido sufre una
orfandad ideológica que lo acompaña hasta las elecciones
del año 2000.
El
Partido debe asumir, con entereza su responsabilidad, de enfrentar
el reto que la Nación le demanda, no podemos dejar en manos
de la derecha entreguista las conquistas del pueblo mexicano;
debemos ratificar y consolidar, mayor democracia interna, mejor
organización política, nueva cultura política
para que el partido se sacuda las conductas políticas rechazadas
por el electorado, revisar nuestras tácticas y formas de
lucha, para seguir siendo el Partido de la confianza mayoritaria
del pueblo y encabezar el proyecto viable de Nación, con
mayor equidad e igualdad.
El
Partido tiene que ser intermediario de la relación ejecutivosociedad
civil, y su papel debe ser un medio eficiente, muy atractivo y
muy útil, sobre todo ahora que la Presidencia de la República
está en poder del Partido Acción Nacional.
El
Partido debe promover, apoyar y ser un medio eficaz para unificar
demandas de las organizaciones de la sociedad civil, especialmente
con la base popular, como la de profesionales y sociales, que
ya probaron ser parte muy importante en procesos electorales.
El
Partido tiene hoy la gran oportunidad histórica de convertirse
en un Partido moderno, con una ideología definida, un destacamento
de cuadros con militancia ideológica definida, con un programa
real, una filosofía de vida social y política de
México para salir del partido rural, burocrático
y atrasado en que se convirtió en los últimos años,
ir a los grandes contingentes de las zonas urbanas y suburbanas,
convocar a la juventud a renovar al partido; atraer a las mujeres,
que son ya una fuerza económica y social en la vida de
México.
Tenemos
que decidir juntos las normas de conducta pública que deseamos
transmitir a la juventud, antes de que ésta rechace totalmente
nuestra inconsistencia.
Como
lo hicieran el 2 de Julio donde perdimos la Presidencia de la
República, el Gobierno del D.F., la mayoría absoluta
del Senado y la Cámara de Diputados del Congreso de la
Unión, y todas las gubernaturas en juego.
Frente
a nuestra cambiante realidad política, la gobernabilidad
del Partido significa el aspecto central o punto de arranque para
su reestructuración, reforma o cambio.
La
Gobernabilidad del Partido es el asunto básico y medular
para mantener la unidad y establecer la dirección política
y, a su vez la confiabilidad de la sociedad y de quienes han votado
por el partido.
Es por eso que en nuestra reflexión, hemos llegado a la
conclusión que para llegar a la gobernabilidad, se requiere
elegir democráticamente a nuestros dirigentes, para que
exista confianza y respeto de la base militante y así llevar
las reformas o cambios que demanda nuestra comunidad partidista.
Por
ello es necesario definir principios y valores para nuestra dirigencia
como son; la militancia y capacidad de liderazgo; honestidad y
responsabilidad; lealtad y solidaridad partidaria; consistencia
y convicción ideológica, que tenga consenso nacional
de la base militante y simpatizante, y por último buena
imagen ante el priísmo nacional y con la sociedad en general.
Es
por eso que se está convocando a la Asamblea Nacional,
donde nuestros dirigentes y militantes definirán, diseñarán
y formularán la agenda estratégica para la reforma,
reestructuración o cambio, de sus documentos básicos
y de los órganos de gobierno, como también con voto
directo, secreto y universal elegir a nuestros dirigentes del
Comité Nacional en la fórmula de Presidente y Secretario
General.
El
tiempo corre y se deben atender próximas elecciones, movilizar
con rumbo al priísmo evitando la dispersión, la
falta de interés y la inmovilidad.
Debemos
emprender un enorme esfuerzo de clarificación nacional
por medio del cual, el Partido asuma la iniciativa contra sus
detractores, recuperar plenamente su autonomía e independencia,
que nuestros nuevos documentos básicos y su militancia,
le otorguen y emprenda una defensa del Partido contra todos aquellos
que lo han afectado y que lo quieren seguir desquebrajando, y
porque no decirlo eliminarlo.
En
torno al Partido y a los valores y principios, libremos todos,
esta batalla definitiva y no eludamos la intensidad del discurso,
el análisis y el debate que nos lleve a buscar consenso
por el bien de la unidad de nuestro Partido.
*Presidente
de los Egresados del Instituto Politécnico Nacional.
