EDITORIAL
La
18 Asamblea General de Delegados está en marcha. Su proceso
ha iniciado en toda la República con buenos augurios, culminará
el próximo noviembre.
El
contenido de este número de examen ratifica los profundos
cambios que se empiezan a manifestar en nuestro Partido. Las voces
y colaboraciones publicadas son ejemplo vivo de que la Asamblea
representa una oportunidad para construir el futuro mediante un
ejercicio incluyente de reflexión colectiva. A lo largo
del camino, sin duda surgirán proposiciones serias y realistas,
así como decisiones que nos perfilen como un partido renovado,
democrático y confiable para la sociedad mexicana.
Habremos
de consolidarnos como opción de gobierno, un gobierno experimentado
y conocedor, capaz de propiciar los equilibrios indispensables
para dotar de estabilidad al país y garantizar la gobernabilidad.
El pueblo espera un gobierno eficaz, eficiente, honesto, responsable,
firme y decidido en el logro de los propósitos de la comunidad.
Todos
aspiramos a contar con un partido comprometido con las causas
sociales; que desde el gobierno sepa encauzar el esfuerzo económico
para conseguir una justa distribución de la riqueza nacional;
un partido con la conciencia de que la ineludible inserción
en la globalidad signifique un gigantesco paso en nuestro desarrollo
integral, fortaleciendo la soberanía y ensanchando nuestro
invaluable esquema de libertades.
Un
partido que continúe profundizando la democracia, en el
cual la sociedad encuentre el reflejo de sus legítimas
aspiraciones: apertura, tolerancia, respeto por las diferencias,
equilibrio de poderes, federalismo pleno, participación
...
La
heterogeneidad de ideas e intereses que convergen en nuestra organización,
encontrará vías para el acuerdo y espacios para
el consenso. La unidad constituye un imperativo para llegar en
armonía a la Asamblea; establecer los fines que en conjunto
perseguimos y definir los medios que aseguren la cohesión
indispensable para acceder al poder y mantenernos en él.
Este
histórico partido tiene la responsabilidad de seguir haciendo
historia. En el tránsito hacia el mañana encontraremos
los instrumentos idóneos para vincularnos mayormente con
la sociedad, en función de sus necesidades. Nuestra madurez
permitirá superar intereses personales o de grupo. De todo
este proceso de transformación saldremos, efectivamente,
renovados. Tal aspiración se plasma en la imagen de la
18 Asamblea.
Nuestra
Asamblea ha iniciado su marcha en el ámbito municipal.
Por ello son pertinentes las reflexiones acerca de la importancia
del municipio en el nuevo marco de la descentralización
y el federalismo, y desde luego por la trascendencia que revisten
los gobiernos locales a nivel internacional. Asimismo, siendo
septiembre el mes de la Patria, el lector encontrará testimonios
de quienes estuvieron cerca de la lucha por la Independencia,
rescatados en la obra monumental «México a través
de los siglos», gesta cuyos postulados continúan
siendo banderas irrenunciables de nuestro ideario.
José
R. Castelazo
Director
Presidente del Consejo Editorial de la 18 Asamblea
