EL PRI Y LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES LOCALESPOSTERIORES AL 2 DE JULIO DE 2000
FELIPE SOLÍS ACERO*

En las elecciones federales del 2 de julio de 2000, el Partido Revolucionario Institucional perdió la Presidencia de la República al obtener 13’576,387 votos que significaron 36.10% del total de los sufragios emitidos; mientras el candidato de Alianza por el Cambio (PAN-PVEM) obtuvo 15’988,740 votos, es decir, 42.52%. Por su parte, el candidato de Alianza por México (PRD y otros) apenas consiguió 6’259,048 sufragios, o sea, 16.64% del total; todo lo anterior en un contexto de participación ciudadana electoral del 63.97% de electores sufragantes, en relación con la lista nominal utilizada para esos comicios federales.

En la elección de diputados federales, celebrada en la misma fecha, los porcentajes de votación entre las principales fuerzas electorales se distribuyeron de la siguiente manera: Alianza por el Cambio 38.23%; PRI 36.91%; y Alianza por México 18.69%. Es de destacarse la homogeneidad de la votación priísta y el margen aceptable de diferencia en las votaciones de la coalición Alianza por México, de la misma manera que sobresale la diferencia en los rangos de votación entre la elección presidencial y la de diputados federales en el caso de la coalición Alianza por el Cambio, en el que su diferencia de votación es de más de un millón y medio de votos, lo que significa más de cuatro puntos porcentuales.

Existe la percepción de que después de las elecciones federales del año pasado se ha presentado un fenómeno electoral, según el cual la votación del PRI ha estado en disminución constante, mientras que la votación de los partidos opositores ha mostrado una ruta de crecimiento. Esta percepción es absolutamente falsa y no corresponde a la estadística de los resultados de las elecciones locales celebradas después del 2 de julio de 2000. Esta nota, preparada para examen, tiene el propósito de mostrar los elementos estadísticos que comprueban lo contrario y muestran al PRI como el Partido político con el mejor promedio de votos obtenidos a su favor y claramente como la primera fuerza electoral del país.

Después de las elecciones federales del 2 de julio de 2000, y hasta el mes de julio de 2001, se han celebrando nueve elecciones locales, cinco de gobernador y el resto elecciones intermedias. El promedio de votación favorable al PRI en las nueve elecciones locales aludidas coloca a nuestro partido en una posición por encima y suficientemente amplia frente a los promedios de votación recibida, en los mismos comicios, por el PAN y el PRD.1

Las gráficas que acompañan a esta nota muestran claramente dos escenarios. En el primero, partiendo de la mejor votación obtenida por el Partido Revolucionario Institucional en cada una de las elecciones de carácter local que se han celebrado a partir del 2 de julio de 2000, se desprende que el PRI mantiene un promedio de votación de 41.83%, seguido por el Partido Acción Nacional con 36.26% y por el Partido de la Revolución Democrática con 17.68%.

En un segundo escenario, partiendo de la mejor votación obtenida por el partido político que se sitúa en el escenario anterior como segunda fuerza, se desprende que en cada una de las elecciones de carácter local celebradas a partir del 2 de julio de 2000, el Partido Acción Nacional mantiene un promedio de votación de 37.43%, mientras que el Partido Revolucionario Institucional se sitúa en un promedio de 41.16% y el Partido de la Revolución Democrática alcanza apenas 17.59%.2

La conclusión del análisis de ambos escenarios no deja dudas: En cualquiera de ellos, el Partido Revolucionario Institucional se mantiene con un promedio de votación de entre 41.16% y 41.83%, que lo coloca como el Partido político con mayor promedio de votación recibida, inclusive casi cinco puntos (4.92%) por arriba del porcentaje que obtuvo en la mejor votación (diputados federales) obtenida en las elecciones federales del 2 de julio de 2000. Si hacemos ese análisis respecto de la elección presidencial, el resultado es ligeramente mejor, pues rebasa los cinco puntos porcentuales (5.73%).

Por el contrario, el PAN muestra un promedio de votación entre 36.26% y 37.43%, en tanto que el PRD refleja un promedio de votación de entre 17.59% y 17.68%. Sin duda, se colocan en segunda y tercera fuerza política, respectivamente.

Como se desprende de las gráficas que muestran los dos escenarios a que se ha hecho referencia en párrafos precedentes, la curva de los porcentajes de votación que obtiene el PRI se mantiene en el rango señalado del 42 al 46%. Esto significa que de nueve elecciones locales recientes, en seis el PRI obtiene porcentajes de votación que fluctúan entre 42.38% y 46.33%, todo lo cual permite concluir claramente que en el promedio de los resultados electorales de los comicios locales correspondientes al año que media entre julio de 2000 y julio de 2001, el PRI mantiene claramente y sin discusión su carácter de primera fuerza electoral del país.

Sólo en las elecciones de los estados de Veracruz, Zacatecas y Baja California, el porcentaje de votación a favor de nuestro partido fue interior a 40%, pero cada caso amerita un análisis en lo particular.

En efecto, en el caso específico de las elecciones celebradas en el estado de Veracruz, se desprende que el PRI obtuvo 36.56% de la votación total, lo que ciertamente resulta inferior a su promedio de votación, pero a diferencia de los partidos Acción Nacional (31.22%) y de la Revolución Democrática (15.77%), el PRI fue el ganador absoluto de estas elecciones, con una diferencia de 5.34% y de 20.79%, respectivamente, lo que nos permitió refrendar la mayoría absoluta de los integrantes del Congreso del Estado y la mayoría de los ayuntamientos de los municipios que conforman la entidad, recuperando inclusive, Minatitlán y Orizaba, que gobernaban el PRD y el PAN, respectivamente.

En relación con el estado de Zacatecas, en las elecciones celebradas el pasado 1 de julio, el PRI obtuvo un porcentaje de votación de 30.46%. La diferencia negativa con el promedio es ciertamente alta –casi 11 puntos porcentuales–; sin embargo, la posición de nuestro Partido no es mala, aun cuando no es la deseable. En efecto, el PRD, que fue el partido mejor votado en Zacatecas, obtuvo 32.57%, que es apenas 2.11% superior a nuestra votación3.

En lo que se refiere a la elección local del estado de Baja California, el PRI obtuvo un porcentaje del 36.64% de la votación, que lo coloca como segunda fuerza respecto del PAN, que recibió 48.69% de los votos y su contendiente más próximo, el PRD, con apenas 4.15% de los sufragios. El caso de la elección local de Baja California probablemente es el que represente el escenario más adverso para el PRI, en razón de la distancia entre nuestro porcentaje de votación y el del partido ganador de dichas elecciones.

Los datos oficiales y fríos relativos a los resultados de las nueve elecciones locales más recientes, nos permiten concluir que, en términos generales, la votación del PRI en un esquema competitivo como el que ahora vivimos, se mantiene constante y muestra un promedio de votación que excede significativamente el porcentaje de votos recibidos en la elección federal más favorable para el PRI.
Las conclusiones que nos aporta este sencillo repaso estadístico son las siguientes:

1. El PRI es el único partido político, cuya curva de votación muestra un razonable y apreciable comportamiento estable. Las curvas de votación relativas al PAN y al PRD exhiben claras caídas que muestran una presencia no nacional de dichas fuerzas políticas.

2. De las nueve elecciones locales celebradas en los últimos doce meses, en seis de ellas el porcentaje de votación del PRI es superior a 40% y sólo en tres es inferior.

3. El PRI es el único partido político con un promedio de votación superior a 40%.

4. El PRI es la primera fuerza electoral del país con más de cinco puntos porcentuales de diferencia, respecto del PAN, y alrededor de 24 puntos de ventaja sobre el PRD.

5. El PRI es el único partido político que en el promedio de votación de las elecciones locales, mejoró su porcentaje de votación promedio en las elecciones federales del 2 de julio.

1 El análisis toma en cuenta a las tres fuerzas políticas con mayor número de votos recibidos en cada una de las nueve elecciones locales celebradas a partir del dos de julio del año 2000.
2 Es importante aclarar que la votación que se manejó para obtener el promedio de votación de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática, corresponde a las cifras en votos que dichos partidos políticos obtuvieron en aquellas elecciones locales en las que participaron como coalición.
3 El 25 de julio, el Tribunal Estatal Electoral de Zacatecas resolvió a favor del PRI el recurso que interpusimos con respecto al criterio legal que debe imperar para la asignación de diputados locales de representación proporcional con lo cual –de confirmarse dicho criterio– el PRI tendrá un total de 11 diputados, el mismo número que el PRD, el PAN cinco diputados, el PT dos y Convergencia por la Democracia un diputado, con lo que tendremos empate con el PRD como grupos parlamentarios mayoritarios, aunque ninguno con mayoría absoluta.

*Diputado Federal y Secretario de Elecciones del CEN