Un espacio contra el olvido... el Museo de las Intervenciones
RICARDO FLORES AGUILAR*

LAS ‘INTERVENCIONES‘

Una nación no es únicamente el resultado de un pasado que pasivamente la determina, sino también es un proyecto histórico que tiene la capacidad de aglutinar voluntades, para dar trascendencia y unidad al esfuerzo solitario, asegura Ortega y Gasset.

Esa suma de voluntades constantemente se pone a prueba en un país. La evaluación va desde el esfuerzo diario de la sociedad, el ejercicio de la democracia y pasa por situaciones límite como pueden ser desastres naturales, crisis económicas, etc.

Además, la historia nos ha enseñado que nuestra Nación no está de exenta de ataques del exterior, de intervenciones armadas. Circunstancias que en esta época de globalización parecería que han desaparecido, pero lo cierto es que han mutado sus formas, cambiado de máscaras; es aquí donde estamos obligados a decir que quien no conoce la historia está condenado a repetir los errores del pasado, y quien la conoce está en posibilidades de valorar el proyecto que tenemos como Nación.

LA ACCIÓN MILITAR EN CHURUBUSCO

Este 2001 se cumplen 154 años de la acción militar del 20 de agosto de 1847 en Churubusco, es una fecha para recordar el valor de los combatientes mexicanos y al ya mítico Batallón de San Patricio, un grupo de irlandeses que formando parte del ejército invasor, decidió cambiar de bando y defender la causa mexicana.

Dicho momento de la historia mexicana tuvo como escenario el ex convento de Churu-busco (palabra que proviene de Huitzilopochco y significa «lugar de Huitzilopochtli»). Este edificio religioso fue construido entre 1528 y 1548, pero fue hasta 1592 cuando se fund;o como convento con la advocación de Santa María de los Ángeles.

En 1847, por órdenes de la jefatura militar mexicana, los frailes fueron desalojados del convento, previendo que la zona se convirtiera en un punto de resistencia contra el ejército estadounidense... y la previsión se cumplió.

Al rodear el ejército estadounidense por el sur del valle de México, la fortificación se hizo inminente, pero la premura no permitió acabar con el cometido. El 20 de agosto de 1847 el ejército de la Unión Americana ataca la zona con casi 8 mil efectivos, en tanto mil 300 hombres, bajo las órdenes del general Manuel Rincón y su segundo, el general Pedro María Anaya, enfrentan la agresión.

La defensa mexicana estuvo compuesta por los batallones de las guardias nacionales (civiles que tomaban las armas en situaciones de emergencia): «Independencia», «Bravos», los «piquetes» de «Chilpancingo», «Galeana» y «Tlapa», acompañados del Batallón de San Patricio.

Pese al esfuerzo mexicano se perdió la batalla. Si hubiera parque no estaría usted aquí es la frase popularmente atribuida al General Pedro María Anaya durante la rendición de Churubusco, la cual refleja el ímpetu con el que lucharon los defensores de la causa mexicana.

Pese a la derrota los historiadores destacan la importancia de esta batalla, Churubusco no era considerado como un punto estratégico de resistencia durante la invasión estadounidense de 1846-1848, pero la plaza se defendió como si lo fuera, lo que permitió frenar el avance de los invasores hacia la capital y firmar el armisticio para iniciar negociaciones.

LA HISTORIA DEL MUSEO

Un recorrido por el Museo Nacional de las Intervenciones es ideal para conocer más sobre nuestra historia, caminar por un lugar histórico, lleno de anécdotas y por si esto fuera poco colmado por la belleza de la arquitectura, los murales y los jardines del ex convento de Churubusco, lugar que alberga a este museo.

En 1869 el presidente Benito Juárez expidió una resolución mediante la cual el convento y sus alrededores quedaban exentos de adjudicaciones y sólo el gobierno federal podía disponer de la edificación para ponerla al servicio público, esto lo realizó el presidente Juárez con el claro objetivo de garantizar la memoria histórica de la defensa de Churubusco.

Luego de un par de años el lugar fue restaurado y con objetos provenientes del Museo de Artillería, a los que se añadieron adquisiciones y donaciones de particulares, se creó el Museo Histórico de Churubusco, que fue inaugurado por el presidente Venustiano Carranza el 20 de agosto de 1919. En esta etapa el museo sólo albergaba piezas sobre la batalla que hubo en ese sitio, se necesitaron 62 años para que tuviera como eje temático las intervenciones contra nuestro país.

El Museo Nacional de las Intervenciones se creó a partir de la idea concebida y realizada por el historiador Gastón García Cantú, entonces director del INAH, con base en el acuerdo de la Secretaría de Educación Pública, firmado por el secretario del ramo, Fernando Solana, y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de septiembre de 1981. Su objetivo es reunir, exhibir y divulgar el acervo cultural e histórico relacionado con las intervenciones extranjeras que ha sufrido México. Fue el 13 de septiembre de 1981 cuando el presidente de la República José López Portillo, inauguró el Museo Nacional de las Intervenciones.

En la actualidad el museo ofrece tres distintas exhibiciones. La primera, de carácter permanente es LAS INTERVENCIONES EN MÉXICO, visión general sobre las intervenciones extranjeras sufridas en nuestro país; se exhiben armas, banderas, pinturas, litografías, mapas, fotografías y documentos.

Se trata de un recorrido por 13 salas que nos conducen por las intervenciones: española (1829, que pretendía la reconquista del país), la primera estadounidense (1836, la «guerra de Texas»), la primera francesa (1838-1839, conocida como la «guerra de los pasteles»), segunda estadounidense (1846-1848, que nos costó la pérdida de la mitad de nuestro territorio), la segunda francesa (1862-1867, en apoyo al Imperio de Maximiliano) y la tercera estadounidense (1914, en que destaca la heroica defensa del puerto de Veracruz).

La segunda exposición de carácter permanente es EL ACERVO ARTÍSTICO DEL EX CONVENTO DE CHURUBUSCO, muestra representativa de pintura y mobiliario de los siglos XVII y XVIII.
Estas dos exposiciones se ubican en la planta alta del edificio, en tanto que las temporales, mensuales y tradicionales, se montan en diferentes espacios de la planta baja. Cabe destacar las distintas actividades culturales y artísticas que se realizan en el Museo, el cual constantemente sirve de marco a conferencias, cursos, mesas redondas, presentaciones de libros, etc.

Además, el Museo Nacional de las Intervenciones ofrece apoyo para los trabajos escolares como folletos con la historia del museo y sobre las distintas intervenciones, biblioteca, y un departamento de investigación con especialistas.

Un colaborador del Museo, Gerardo García, con 11 años laborando en el mismo –actual Supervisor de Seguridad–, señala que la importancia del lugar es: «la historia que nos muestra el Museo, lo que ha sufrido México contra países extranjeros... es muy importante que nosotros conozcamos cada una de ellas, y estar preparados, porque las intervenciones no se acaban...»

De esta forma el Museo Nacional de las Intervenciones es un espacio contra el olvido. La vívida presencia de los personajes, las armas, las banderas, los objetos; nos refuerza nuestro sentido de pertenencia, nuestra identidad nacional, nuestra mexicanidad. Nos prepara ante los embates colonialistas, y contra la entrega al extranjero que pretenden algunos falsos mexicanos. En esta reflexión cabe el pensamiento de Benito Juárez:

«Por la Patria... porque contra ésta nunca tendremos razón, todo lo que México no haga por sí mismo para ser libre, no ha de esperar, ni conviene que espere, que otros gobiernos u otras naciones hagan por él».

*Egresado de la Escuela de Periodismo «Carlos Septién García». Redactor del Instituto Mexicano de la Radio. Reportero del programa radiofónico «Entorno Político».