ALTERNATIVAS
PARA EL REPOSICIONAMIENTO DEL PRI HACIA LA XVIII ASAMBLEA NACIONAL
PAOLA RAMÍREZ*
En
1929 la imagen global del Partido era la de una agrupación
cuyo principal objetivo consistía en lograr la unificación
de las fuerzas políticas del país, y que sus candidatos
electos en puestos de elección popular consolidaran los
postulados de la Revolución Mexicana, consagrados en la
Constitución de 1917. Hacia el interior se apreciaba un
Partido de buena fe, de transparencia económica. Recordemos
que derogó la obligación de su militancia para imponer
contribuciones; era una imagen de Partido que no forzaba situaciones
al tratar de atesorar el poder permanentemente, ello por respeto
al principio antirreeleccionista a los cargos de presidente de
la República y gobernador. Se preocupó inclusive
por fortalecer el Poder Legislativo Federal, involucrado por los
grandes problemas nacionales, es un Partido incluyente que aglutina
sectores sociales, es una gran fuerza social que adquiere carta
de naturalización en la sociedad mexicana, conocedora de
sus principios, sus objetivos, su programa, su forma de ser, de
sus acciones y filosofía. Por ello la refundación
con el cambio de siglas, lejos de perder legitimación y
credibilidad fortaleció la confianza de la sociedad.
El
logro de la igualdad del hombre y la mujer no bastaba, el PRI
fue creando los foros y abriendo los espacios para que surgieran
inclusive de sus filas grandes mujeres, que gozan de un reconocimiento
muy merecido, de respeto y admiración. Por esa razón
es muy importante que se busquen nuevas alternativas para lograr
el reposicionamiento del Partido y la posibilidad de que las mujeres
tengamos más oportunidades de desarrollo. La conducta desplegada
desde principios de los 80, por los presidentes de la República,
generó una fuerte oposición, recibiendo en el 2000
el PRI, la peor derrota de su historia, la de su candidato Francisco
Labastida Ochoa.
Hoy
el PRI permanece en crisis interna ocasionada por los resultados
electorales del 2 de julio de 2000, grupos, corrientes y protagonismo
individuales, carencia de democracia, de cohesión, de camino,
que de continuar podría extinguirlo.
Existe
un parteaguas. Por un lado, el entusiasmo y el ánimo de
militantes priístas convencidos de que, aun con la derrota
presidencial, el PRI debe transformarse, debe perdurar. Por otro
lado, las deslealtades, la actitud arrogante de quienes dicen
tener la verdad por encima de todo para imponerla, han utilizado
al Partido como plataforma para lograr puestos en la administración
pública y cuando el Partido ha requerido de su presencia,
después del 2 de julio del 2000, se retiraron porque el
Partido había perdido capacidad para satisfacer sus intereses
personales. Si bien es cierto que el PRI dejó de ser presidenciable,
también es cierto que más que nunca debe replantearse,
consolidarse, prepararse, recapacitarse, escuchar, reorientar
la filosofía del Partido, incluir a los grupos sociales
más necesitados, y retomar los principios que antaño
hicieron del Partido la opción más adecuada para
lograr justicia y democracia.
Consideramos
que el PRI no perdió el rumbo, le sucedió lo que
a todos los partidos políticos del mundo, en los cuales
el proceso de globalización originado por la revolución
tecnológica provocó un proceso de apertura en los
mercados. Recordemos que el PRI nace en la post-revolución
y recoge los principios de su ideario social, estos principios
se ven destruidos por ese fenómeno de globalización
a que hemos hecho alusión, lo anterior aunado a los errores
cometidos en las ultimas administraciones priístas.
La
derrota ha permitido que el Partido se renueve, ya dejó
de ser Partido de Estado, cofradía de protección
de intereses, agencia de colocaciones, todo porque el poder corrompe
hombres y esclaviza voluntades. Ahora es el momento, la oportunidad
histórica, para que se proceda al cambio de imagen ante
la sociedad, frente a la inminente reunión de la XVIII
Asamblea General.
Actualmente,
para hacer frente a problemas actuales que finalmente van a conformar
su imagen, el Partido requiere cuidar diversos mecanismos de funcionamiento,
decisión, roles de expresión política dentro
de la sociedad, ya que de ello depende el reposicionamiento, fortaleza,
clara y firme filosofía, estilo de vida partidista, por
lo que se recomiendan los siguientes señalamientos que
deberían reflexionarse rumbo a la XVIII Asamblea General.
1.
Actualmente el PRI debe cuidar sus mecanismos de operación,
asumiéndose como un Partido nacional con múltiples
expresiones locales.
2.El
Comité Ejecutivo Nacional debe asegurar que haya un hilo
conductor en la actuación de los comités estatales
y municipales, pero también tiene que promover el sello
local en la manera de hacer política.
3.Tiene
que articular sus acciones en el nacional, aunque la manera de
ejecutarlas dependerá de las necesidades de cada lugar.
4.
Debe evitar la centralización que lo caracterizó
antes de su fundación, es imperativo reconocer las necesidades
del regionalismo, encontrar la fórmula que logre el equilibrio
entre centralización y localismo.
5.
Debe existir continuidad con la dirección de su dirigencia,
como la gestión de la hoy Senadora Sauri Riancho, como
Presidenta Nacional digna y eficaz, cohesionando políticamente
al Partido, ostentando la dirigencia con legalidad y legitimidad.
6.
Tomar en cuenta que el Partido no está muerto, tiene, a
diferencia de cualquier otro partido, un sólido pasado.
7.
El Partido debe utilizar los medios de comunicación y la
mercadotecnia para proyectar una nueva imagen. No es solamente
con discursos masivos como se reposicionará. Es necesario
que se utilicen nuevas estrategias de penetración pero
con mesura e inteligencia, en vista de que las disqui-siciones
discursivas utilizadas han sido extensas, poco sustanciosas, conducen
a la audiencia a un letargo y no se logran los objetivos previstos,
es importante que se diseñen y desahoguen en forma dinámica,
ya que debe ser muy importante lo que se diga, pero todavía
más cómo se diga.
8.
Es importante que asuma una nueva imagen, cambiando sus siglas,
revisando sus principios, fortaleciendo su programa de acción
y reformando urgentemente sus estatutos.
9.
Sería conveniente que el Partido se auxilie de psicólogos
calificados, que orienten a sus líderes y dirigentes, a
efecto de fortalecer su carácter, ordenar sus pensamientos,
toda vez que el quehacer político es tensional y en ocasiones
frustrante y es necesario crear una actitud triunfadora y propositiva.
10.
El Partido no puede esperar a que surjan verdaderos líderes
sociales, toda vez que su aparición tarda generaciones,
por lo que deberían considerarse los elementos académicos
y logísticos para que surjan aquéllos.
11.
En el uso del discurso político deben evitarse dobleces
que la sociedad desprecia, como sucede actualmente con la imagen
que Fox ha empezado a desgastar ante la sociedad con ambigüedades
en torno a la pretensión de gravar medicinas, alimentos
y libros y contrasentidos como exigir su cobro y a posteriori
devolver cierta cantidad. La falta de congruencia entre el discurso
y las acciones posteriores siempre ha originado falta de credibilidad
y de legitimación, por lo que estas situaciones tan lógicas
y por ello tan obvias, se han olvidado o no se les ha dado importancia.
Recordemos que la congruencia entre lo que se dice y lo que se
hace hizo del Partido un gran Partido.
12.
Deben evitarse situaciones que erosionen la imagen del Partido,
como efectuar declaraciones que afecten o denigren, menosprecien
a personas físicas o morales, o manifestar expresiones
a la ligera que lo demeritan por boca de un solo hombre. Lo anterior
es tan delicado que puede perderse una elección a favor
de la palabra seria y cumplida de otro candidato.
13.
Es deseable que el Partido se caracterice por una gran calidad
humana, proyectada por sus líderes o dirigentes, evitando
frases abstractas y hasta incomprensibles para mucha gente como
lo fue en su momento «que el poder sirva a la gente».
Es muy conveniente que el Partido adopte una serie de mecanismos
de logística de psicología política que paulatinamente
haga sensible a la sociedad con sus frases, y después paulatinamente
explique sus contenidos, cuidar que la palabra discursiva no sea
maquillada por frases que cuadran porque son bonitas, es el tiempo
de hablar con nitidez y con esencia humanizadora.
14.
Nunca volver a favorecer o encubrir a servidores públicos
del pasado o del futuro que por el solo hecho de pertenecer al
PRI cometan algún delito o falta administrativa o violenten
la Ley Federal de Responsabilidad de los Servidores Públicos.
Toda vez que ello conduce a la impunidad que no han podido solucionar
autoridades panistas ni perredistas a más de 200 días
de gobierno, como tampoco ninguno de los problemas: la inseguridad,
el ataque a la pobreza, la falta de empleos, el acceso a una educación
de calidad, la incorporación de los niños de la
calle a la sociedad y a la vida económicamente activa.
Ni siquiera a la autora de este ensayo político le fue
contestada una carta, en ejercicio del derecho constitucional
de petición, dirigida al Presidente Fox, para solicitar
su ayuda a efecto de ingresar al sistema abierto de la UNAM, ante
la falta de oportunidades que tenemos las mujeres que sí
queremos estudiar, situación que generaría la interposición
de un recurso de amparo para que cumpla con su obligación
constitucional de responder, por lo menos.
15.
Nunca volver a favorecer un juego electoral en donde las elecciones
se ganen por los votos de quienes más tienen, sino de las
mayorías, y replantear nuevos mecanismos para coadyuvar
en el ataque contra la pobreza, no a través de programas
que de una u otra forma, directa o indirectamente por medio de
subsidios, la sociedad acaba pagando. No se trata de continuar
dando gratuitamente el pez a la gente necesitada, sino enseñarle
a pescarlo honradamente.
16.
Trabajar eficazmente desde la oposición; posición
que es totalmente nueva para el Partido político más
fuerte de México, ya que desde hace más de 70 años
se ha trabajado desde la silla presidencial y como Partido de
Estado, ahora debe apoyar como oposición los intereses
de las mayorías, sin confundir esto con la política
populista, trabajando ahora desde las curules.
17.
Se sugiere la búsqueda de modelos alternativos, mostrando
lo que en otros países más capitalistas que el nuestro,
han logrado o están logrando para aminorar los nocivos
efectos del método de hacer más ricos a los ricos,
disminuyendo al Estado y menospreciando a los grandes partidos
nacionales.
18.
Restablecer el Instituto de Estudios Económicos, Políticos
y Sociales del Partido y los Centros de Estudios Políticos,
Económicos y Sociales en las entidades federativas y que
el Instituto y los Centros aludidos se actualicen y renueven,
profesionalizán-dose; que se diseñen cursos con
contenidos de excelencia que se han tenido muy descuidados, tales
como psicología política, expresión corporal,
técnicas de expresión jurídica parlamentaria
y política, dicción, oratoria política, elementos
del discurso y del ensayo político, diseño e imagen
política, actualización periodística, lógica
aplicada, Derecho Constitucional y Derecho Legislativo, técnicas
de concertación y negociación políticas,
entre otras, para profesionalizar a los dirigentes políticos
y a los militantes que ocupan u ocupen cargos públicos.
Lo anterior porque los discursos son elaborados por personas no
capacitadas, con graves deficiencias de cultura, de sintaxis,
de pensamiento claro y lógico, de coherencia y de claridad.
Situación que sucede a simple vista cuando el expositor
del discurso ni siquiera sabe leerlo, ni lo conoce, y por lo tanto,
no lo entiende y no puede transmitirlo, incurriendo con ello en
una grave responsabilidad que evidentemente tiene como resultado
una mala imagen, como la pésima que tienen actualmente
legisladores de la LVIII Legislatura (salvo dignas excepciones);
que apenas saben leer y, por ende, no pueden transmitir con sensibilidad
ideas y propósitos.
19.Refundar
y modernizar al Partido, revisar la capacidad de sus asesores,
abogados, economistas, sociólogos, que coadyuven con la
renovación del Partido y no sean una carga burocrática
más, pugnando por su profesionalización, no más
pragmáticos.
20.
Acabar con la deslealtad y la arrogancia que por décadas
han causado tanto daño a nuestro Partido, concientizando
a los dirigentes que el PRI efectivamente debe servir a la gente
y no servirse de ésta.
21.
Redefinir claramente la posición del Partido y reafirmar
sus valores éticos, vigilando que cada militante que arribe
a un puesto de elección popular se ciña al Código
de Ética Partidista.
22.
Que el PRI se instaure en un Partido de contrapeso, ya no de masas
o sectores sino de ciudadanos, con imagen nueva, quizá
con nombre y siglas nuevas, que sea muy cuidadoso para penetrar
nuevamente en la vena ciudadana.
23.
Allegarse de expertos en mercadotecnia que coadyuven a recrear
la imagen de un Partido con otra cara, con otra orientación,
con otra proyección que sea capitalizada a través
de los medios de comunicación.
24.
No olvidar que los partidos están constituidos por seres
humanos, por lo que el PRI requiere recuperar el contenido humanizador,
debe despojarse de burocratismo y transpersonalismo. Lo que importa
ahora es construir un Partido cuyo fundamento sea la persona,
entendida como unidad bio-psico-politico-social.
Confiar,
esperar, prepararse, aprestarse, profesionalizarse, capacitarse,
aceptarse, unificarse, escucharse, modernizarse, son factores
de cambio que favoreceran al reposicionamiento del PRI.
*Mención
honorífica en el Primer Concurso Nacional de ensayo político:
Visión de los Jóvenes: Retos del PRI rumbo a la
XVIII Asamblea Nacional.
