LA
EXPERIENCIA LEGISLATIVA, VITAL PARA LA ASAMBLEA
JAIME MUÑOZ DOMÍNGUEZ*
Durante
el encuentro que sostuvo el Foro Nacional de
Legisladores con el Secretario General de nuestro Partido el
martes 26 de junio de 2001, el Dr. Jaime Muñoz
Domínguez, Presidente de ese organismo, enunció
interesantes propuestas hacia la XVIII Asamblea,
las cuales destacamos en este número de examen.
Nuestro
Partido enfrenta enormes desafíos políticos que
se expresan como retos de concepciones del desarrollo nacional,
retos de reorganización del partido, retos electorales
inmediatos, donde debemos probar que somos un partido vivo y actuante
que entiende la realidad y sabe responder a las demandas de la
sociedad. Para eso requerimos de liderazgos firmes, decididos
y de una militancia que actúe con sólidas convicciones
partidistas. Sólo así afrontaremos con éxito
los procesos electorales del presente año y sólo
así llegaremos unidos y fuertes a los trabajos de la XVIII
Asamblea, donde el Partido deberá reforzar su papel de
oposición inteligente y responsable, para ganar con trabajo
y esfuerzo el liderazgo que requiere el país ante la debilidad
y el vacío de poder existente.
Por
eso no podemos continuar en el inmovilismo partidista. Tenemos
complejas tareas por delante, internas y externas. Debemos trabajar
para resolver problemas partidistas y revitalizar la imagen de
nuestro instituto frente a la sociedad, pero también hacer
un uso pleno de nuestra capacidad de crítica y llamar cuantas
veces sea necesario, a la movilización ciudadana en defensa
de los intereses populares. Debe ser una crítica objetiva,
pero rigurosa, permanente y en todos los frentes del desarrollo
nacional, para que contribuya con eficacia a la solución
de los problemas que enfrentamos cotidianamente, recordando que
lo que resiste apoya, como lo afirmara en alguna ocasión
el viejo maestro Jesús Reyes Heroles.
Nuestro
Partido debe señalar con claridad que nos gobierna un grupo
ignorante, inexperto, torpe, imprudente y frívolo, como
nunca antes se había observado en la historia del país,
un grupo de empresarios que tiene en la posesión de bienes
materiales, su propósito fundamental en la vida. Por eso,
la Alianza por el Cambio que le llevó al poder, es una
sociedad anónima que pretende rematar el país en
los mercados financieros internacionales. A quienes ven al capital
como patria y destino, les habremos de mostrar que no hay más
Patria que México y que en la política, no hay más
empresa que el desarrollo con justicia y libertad.
Como
partido político tenemos la obligación de vigilar
el uso transparente de los recursos públicos; denunciar
las inconsistencias en las políticas públicas; en
las cámaras, presentar iniciativas que favorezcan a la
población y oponernos a toda medida que implique retrocesos
sociales para el pueblo, movilizando nuestras fuerzas políticas
en las cámaras, los gobiernos de los estados, los ayuntamientos
y en toda nuestra estructura territorial.
Para
ello siempre debemos de tener presente, que la democracia en México
es el resultado de las reformas políticas que nuestro Partido
impulsó durante varias décadas y no de los resultados
de las elecciones del 2 de julio del año pasado. Nuestro
pluralismo político viene de lejos y es producto de un
arduo trabajo del Partido y del Gobierno, contra el caciquismo
y el autoritarismo regional, laico y religioso. De esa manera,
gradualmente abrió espacios políticos a los partidos
de oposición para su participación en la vida política
nacional, mediante la representación proporcional y la
flexibilización de la legislación electoral para
hacer equitativos los procesos comiciales.
En
consecuencia, la alternancia política que se observa en
los municipios, en los Estados y en la República, en lo
fundamental es resultado de la actividad de nuestro Partido. Por
eso tenemos la autoridad moral para acotar errores y llenar vacíos
en el espacio político.
El
Foro Nacional de Legisladores, está integrado por representantes
populares que en diferentes etapas de la política nacional,
participamos en los procesos de renovación de la legislación
electoral, para abrir nuevos cauces a la vida democrática.
Por eso, al inicio de la actual administración, dimos a
conocer nuestro papel de organización política de
oposición que pondría en práctica una crítica
razonada y propositiva, como una contribución para la estabilidad
y el crecimiento en beneficio de las mayorías nacionales.
El
Foro trabaja también por la democratización del
Partido. Conjuntamente con la Corriente Renovadora, en febrero
del presente año, llamamos a los militantes del Partido
a exigir procesos democráticos para dar mayor legitimidad
a los órganos de dirección de nuestro Instituto
Político. La reciente elección de Rodolfo Echeverría
como Secretario General, muestra que estamos avanzando en dichos
procesos de democratización interna.
Sin
embargo, reiteramos nuestra posición en el sentido de que
se debe abrir la participación a toda la militancia en
la selección de sus cuadros directivos y de sus candidatos
a puestos de representación popular, mediante la votación
universal, libre y secreta. Sólo de esta manera lograremos
liderazgos fuertes, legítimos y duraderos.
Vamos
a proponer que se institucionalicen estos mecanismos de selección
interna en nuestra próxima Asamblea Nacional, donde exigiremos
también que el Consejo Político Nacional deje de
ser reflejo de intereses personales o de grupo y su integración
represente realmente a las fuerzas políticas nacionales
y regionales que integran nuestra organización política.
Nos
interesa participar en los debates sobre el rumbo que daremos
al Partido en los próximos años y sus nuevas formas
de organización para afrontar con éxito, los nuevos
retos que nos plantea la compleja realidad nacional. Consideramos,
sin exageraciones, que nuestra labor legislativa ha construido
no sólo la identidad de nuestro Partido, sino la identidad
de las entidades federativas y de lo que los priístas entendemos
por Soberanía Nacional.
Nuestra
organización está más que lista para tener
una participación relevante en los trabajos de la XVIII
Asamblea, especialmente en la tarea central que será la
reforma a los documentos básicos, donde los parlamentarios
foristas tenemos mucho que aportar. Demandamos que las delegaciones
efectivas correspondan a nuestro peso político real dentro
de las diversas instancias del Partido, tanto a nivel nacional,
como regional. Aspiramos a que el Partido ponga en práctica
una política incluyente, para la recuperación de
los espacios políticos perdidos, por quienes cerraron las
puertas a la militancia en la pasada campaña y por lo cual
se entregó el poder político a representantes de
la extrema derecha mexicana.
La
XVIII Asamblea Nacional del Partido Revolucionario Institucional,
que se llevará a cabo en el mes de noviembre próximo,
será un foro de discusión abierto y renovado. Los
Foristas presentaremos propuestas orientadas a reforzar nuestros
programas y estructuras, para participar al lado del pueblo en
las luchas que habrá dar en los próximos tiempos,
y así recuperar la dirección política del
país. Debemos generar nuevas circunstancias políticas
y económicas, que nos permitan actualizar el Proyecto Nacional
de Desarrollo de la Constitución de 1917.
*Presidente
del Foro Nacional Permanente de Legisladores.
