EL PLAN DE GOBIERNO 2001-2006, O CÓMO TORTURAR LA IMAGINACIÓN
JORGE VALENCIA SANDOVAL*

El lunes 4 de diciembre del 2000, mediante acuerdo publicado en el Diario Oficial se crea la Oficina Ejecutiva de la Presidencia de la República. En su artículo 2° refiere:

«Para el estudio, planeación y despacho de los asuntos de su competencia, la oficina Ejecutiva de la Presidencia de la República contará con las unidades administrativas siguientes:
Jefe de Oficina de Planeación Estratégica y Desarrollo Regional;
Jefe de Oficina de Políticas Públicas;
Jefe de Oficina para la Innovación Gubernamental;
Comisionado de Orden y Respeto;
Comisionado para el Crecimiento con Calidad;
Comisionado para el Desarrollo Social;
Oficina de Representación para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas;
Oficina de Representación para la Promoción e Integración Social con Personas con Discapacidad;
Oficina de Representación para Mexicanos en el Exterior y México-Americanos;
Dirección General de Administración, y Secretariado Técnico».1
La estructura administrativa presidencial se encuentra definida para una nueva orientación gubernamental.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en sus artículos 25° y 26° señala las obligaciones que el Estado tiene para con el desarrollo nacional, es en este último, en el cual se puntualiza:

«El Estado organizará un sistema de planeación democrática del desarrollo nacional que imprima solidez, dinamismo, permanencia y equidad al crecimiento de la economía para la independencia y la democratización política, social y cultural de la Nación. Los fines del proyecto nacional contenidos en esta constitución, determinarán los objetivos de la planeación. La planeación será democrática.

Mediante la participación de los diversos sectores sociales, recogerá las aspiraciones y demandas de la sociedad para incorporarlos al plan y a los programas de desarrollo. Habrá un Plan Nacional de Desarrollo al que se sujetarán obligatoriamente los programas de la Administración Pública Federal.

La ley facultará al Ejecutivo, para que establezca los procedimientos de participación y consulta popular en el sistema nacional de planeación democrática, y los criterios para la formulación, instrumentación, control y evaluación del plan, y los programas de desarrollo. Asimismo, determinará los órganos responsables del proceso de planeación y las bases para que el Ejecutivo Federal coordine, mediante convenios, con los gobiernos de las entidades federativas e induzca y concerte con los particulares, las acciones a realizar para su elaboración y ejecución. En el sistema de planeación democrática, el Congreso de la Unión tendrá la intervención que señale la ley».2
El marco referencial jurídico y administrativo está dado para proceder al análisis del PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2001-2006, elaborado3 por la Oficina de Planeación Estratégica, y que en su vertiente metodológica plantea siete versiones. Al efecto, dicho documento comprende cuatro grandes áreas: DESARROLLO POLITICO, ORDEN Y RESPETO, DESARROLLO HUMANO, Y DESARROLLO ECONOMICO. Su elaboración y presentación se ha programado en 21 semanas.

Procederemos a un breve análisis del contenido del proyecto y su orientación hacia el país que se pretende, sustentado en tres comentarios básicos:

El primero será sobre el apartado denominado de Orden y Respeto; que en su objetivo 2.2 establece: «Reformar y delimitar la autoridad garantizando la convivencia social y el desarrollo integral del país». Y continúa la cita en la segunda línea estratégica «estableciendo una nueva relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo con estricto apego al marco constitucional y legal»; a este respecto, cabría la pregunta ¿cómo interpretar la improcedencia a la ley para el desarrollo rural?, cuando sólo prevalece el uso de la autoridad por encima de todo diálogo o concertación. Tendremos que continuar viendo esta nueva forma de entender el respeto al órgano legislativo, y cómo se instrumenta el slogan «El Presidente propone y el Congreso dispone».

El objetivo señalado como 2.8 refiere: «Eficientar y reformar la administración pública para proporcionar un servicio confiable y eficaz a los ciudadanos», desplegando cuatro líneas estratégicas:

- «Impulsando las reformas necesarias para sentar las bases legales de una profunda reforma administrativa, orientada a establecer criterios de honestidad, simplificación administrativa y descentralización, evitando la duplicidad y discrecionalidad por parte del gobierno federal.

- Desarrollando el servicio civil de carrera, en el que se fijen criterios de estabilidad y permanencia, así como los métodos de reclutamiento, selección, capacitación percepciones, incentivos y la evaluación del desempeño de los servidores públicos de la Administración Pública Federal.

- Remunerando y brindando prestaciones adecuadas a los servidores públicos a fin de que puedan mejorar su nivel de vida.

- Generando estabilidad laboral para los servidores públicos.»

Y a la letra se encuentran muy bien formulados los objetivos, pero si los contrastamos con lo que establece el MODELO ESTRATEGICO PARA LA INNOVACION GUBERNAMENTAL4 , estaríamos encontrando dos visiones de cómo hacer las cosas, este último documento refiere como acción, el contar con estructuras planas (reducción) citaré nuevamente «Para poner al Gobierno a toda marcha, se hacen necesarias estructuras más planas, con menos niveles, con menos plazas, más sencillas. Para nadie es un secreto la excesiva obesidad de las estructuras de gobierno, la inutilidad de muchos procesos, la duplicidad de funciones, la pesada carga burocrática, la asignación de plazas por compromisos electorales o partidista. No cabe duda que en este campo hay mucha tela de donde cortar.»

Y qué decir del siguiente rubro « Estructuras Flexibles (Reorganización). Nuestros organigramas son esquemas del pasado, de la revolución industrial. Ya no funcionan. Fueron diseñados para un entorno y una época que ya no existen. No podremos hacer la POLITICA del CAMBIO con los instrumentos y estructuras del viejo régimen».

Tal vez la respuesta se pueda encontrar en la institucionalización de la RENATA (reubicación de talentos); uno de sus objetivos es « Apoyar a las personas que salgan del gobierno, capacitándolos para que salgan con un plan para buscar trabajo o auto-emplearse (outplacement). La RENATA habrá de tener como apoyo, mecanismos y programas muy concretos y con fondos presupuestales, como el programa de RETIRO VOLUNTARIO y el de JUBILACIONES ANTICIPADAS entre otros.»

Esto nos habla de la línea de incongruencia entre los diversos planes y programas, mientras que en el plan de desarrollo se proponen algunas ideas, en el modelo de innovación gubernamental se proponen otras, ¿cual prevalecerá?.

Cuando se habla de transparencia es útil recordar los esfuerzos de regularización de los sueldos de los servidores públicos, hasta haber llegado en el 2000 al registro de sueldos y prestaciones; sin embargo, para el 2001, el presupuesto de egresos de la federación maneja los sueldos con una codificación que a la sociedad mexicana nuevamente le resultan nebulosas las percepciones de los funcionarios, ¿cuáles serán los nuevos rumbos de la transparencia?

Para combatir la corrupción se proponen acciones que fortalezcan la honestidad, previniendo las prácticas de corrupción con una mayor participación de la sociedad, por supuesto, se proponen acciones trascendentes tales como la «Realización de una reingeniería de la Administración Pública Federal», o bien, «Dando mayor sanción a los delitos cometidos por servidores públicos, concentrándolos bajo un nuevo tipo de delito que se denominará de corrupción, sustituyendo al peculado, concusión o coalición de los servidores públicos».

¿Serán estos los postulados de la «Reinvención del Gobierno»?, cuando lo que requerimos es un nuevo paradigma de «Buen Gobierno» cuyos pilares sean eficiencia y eficacia, y fundamentalmente el fortalecimiento de la capacidad para establecer una «Nueva Arquitectura de Interacción»,5 que permita un real equilibrio entre grupos y fuerzas sociales que consoliden la cohesión social.

El segundo comentario versará sobre el apartado referido al DESARROLLO HUMANO, es este el asunto que deberá recabar un notable consenso producto de su difusión social; resaltan los objetivos que refieren: « Diseñar una Política Social de Estado que impulse el Desarrollo Humano», o bien el objetivo señalado en el numeral 3.2. «Aplicar medidas que disminuyan los elementos de pobreza con resultados a corto plazo». Y la respuesta a estos alcances no se encuentra en la eliminación de la tasa cero al impuesto al valor agregado a los alimentos y a los medicamentos. No es posible hablar de mayores gravámenes a la población nacional. No es sólo con la solución de mayores ingresos en la hacienda pública como estaremos resolviendo la problemática de la pobreza. Los programas sociales tienen una cobertura restringida para pensar que con eso estaremos resolviendo el proceso de deterioro de la capacidad adquisitiva del mexicano. Es indiscutible que la sociedad nacional estará respondiendo ante esta clase de provocaciones.

El fortalecimiento de la gobernabilidad se obtendrá en la medida en que el consenso social palpe la eficiencia en el logro de los objetivos, tal sería el caso de los siguientes:

- « Integrar las políticas sociales y económicas para reforzarlas mutuamente, según la fórmula de oportunidades con responsabilidad.

- Elevar el nivel y la calidad del sistema educativo para convertir a la educación en el pilar fundamental del desarrollo del país.

- Garantizar la educación pública, laica y gratuita, que dé igualdad de oportunidades a todos los mexicanos.»

De esta forma se establecen, en este rubro, 23 objetivos. En fin, el compromiso a cumplir para bien de la Nación significa nuestro futuro. Pero tal parece que no se conocen los esfuerzos que a lo largo de la historia se han realizado. El planteamiento de la visión y misión resultan halagüeños pero es importante conocer los resultados alcanzados para combatir la pobreza y lograr el equilibrio entre demanda y disponibilidades.

Las metas comprometidas durante la época de campaña ya cuentan con valores que les dan realidades de inalcanzables, la oferta del cambio resulto un planteamiento que empieza a revertirse, ahora cabría la pregunta ¿Es éste el cambio por el que votó la gente el dos de julio? ¿Será éste el cambio anhelado?

El último comentario estará fundado en el apartado del DESARROLLO ECONOMICO, en donde el reto es ser productivos, pero sin repercutir los costos a la sociedad o en sus propiedades nacionales. Citaré que en esta actividad, en la primera versión del Plan de Desarrollo se proponen 30 objetivos; en principio, destacan por su nivel los siguientes:

«Actualizar la política laboral para fomentar la equidad obrero patronal». Soportado este compromiso por 34 líneas estratégicas que marcan los caminos en la materia. Será de esperar el cómo se resolverán las contradicciones; por ejemplo, al plantear el «Fortalecimiento de los derechos de libertad de asociación y negociación colectiva», con el «Respeto de la democracia sindical y el afianzamiento de los mecanismos que la hagan efectiva». O bien, cabria el cuestionamiento de ¿cuál será la idea cuando se pretende el replanteamiento de la jornada laboral?, combinado con la idea de «normar los empleos por hora y los periodos a prueba para la contratación».

La nueva legislación laboral empieza a aparecer, esperemos que ésta respete los logros laborales y beneficie a la clase trabajadora del país. Aunque no podemos pensar que los primeros avances los estemos teniendo con el sistema «Chambatel».

De reconocerse, serán las acciones tendentes al logro de «mejores accesos a sistemas de seguridad social y a viviendas de mejor calidad».

Un catálogo de buenas ideas integran este apartado, sin embargo, es importante destacar el objetivo referente a la visión de la empresa pública; el objetivo 4.11 señala: «Desarrollar los sectores estratégicos de la economía con el objeto de potenciar su desarrollo» y como importante línea estratégica se marca: «Transformando las compañías públicas propiedad del Estado, en compañías inscritas en la bolsa de valores, para que puedan financiar de manera sana, las inversiones que requieran para ser competitivas a nivel mundial, particularmente en petroquímica y en el sector eléctrico». Este planteamiento me obliga a recordar lo establecido en el programa de Innovación Gubernamental que refiere en el renglón de: «Financiamiento emprendedor» y cito:

«Un gobierno que quiere ser INNOVADOR debe ser capaz de allegarse recursos extra-gubernamentales. Los presupuestos no alcanzan para financiar los proyectos estratégicos. El financiamiento emprendedor es una estupenda alternativa para gobiernos como el nuestro, agobiados por altas expectativas ciudadanas y por déficit tanto económicos como financieros. En cada secretaría y organismo público debería existir un ejecutivo de cuenta desarrollando proyectos con este propósito».

Al respecto, valdría la pena que los Innovadores conocieran a la letra, lo que con relación a las compañías públicas refiere, la LEY FEDERAL DE LAS ENTIDADES PARAESTATALES en su artículo segundo, o bien lo establecido en el propio REGLAMENTO DE LA LEY FEDERAL DE LAS ENTIDADES PARAESTATALES en sus artículos primero, segundo o tercero y cómo éste remite a la RELACION DE ENTIDADES PARAESTATALES DE LA ADMINISTRACION PUBLICA SUJETAS A LA LEY FEDERAL DE LAS ENTIDADES PARAESTATALES Y SU REGLAMENTO.

Es primordial que este GOBIERNO INNOVADOR no pierda de vista los elementos jurídicos que hasta la fecha regulan el funcionamiento del servicio público. Es el Estado de Derecho el elemento normativo y regulador, es lo establecido en el marco constitucional el elemento rector. Si la idea de una nueva ingeniería constitucional significa un nuevo marco de valores y de normas, será pertinente reformar en primera instancia, los principios constitucionales para posteriormente atender los cambios procedimentales.

Dogmáticamente debemos insistir en el marco jurídico que rodea a la función pública, por que «Es imprescindible tener en cuenta que los gobernantes actúan dentro de un marco de constricciones determinado, construido por el sistema institucional, la cultura cívica y un equilibrio de intereses sociales. Efectivamente la fenomenología que se vive, requiere de nuevos juegos en lo político, lo económico y lo social; exige la elaboración de nuevas reglas y de nuevas pautas de comportamiento, es decir, una profunda transformación de la agenda política y del sistema institucional».6

En cuanto a los procesos de Modernización iniciados referiré la idea señalada para los «Equipos de trabajo» en que se postula: « El proceso de INNOVACION Y EL CAMBIO habrá de ser conducido por el propio Presidente de la República, junto con todos los titulares del Gabinete Ampliado. Para facilitarlo, habremos de construir una RED DE SOCIOS ESTRATEGICOS en la que participarán los OFICIALES MAYORES (cambiarán de denominación y su enfoque de trabajo), los responsables de las áreas de Recursos Humanos, Innovación y Calidad, las unidades de Desarrollo Administrativo de la SECODAM, del Servicio Civil de Carrera de la SHyCP y los responsables de las áreas de informática y asuntos jurídicos entre otros.»

No cabe duda que la modernidad ha llegado. El nuevo Estado Empresario define con claridad cual es su rumbo. ¿Acaso se estará pensando que la Nación tiene la interpretación de una Empresa S.A. de C.V.? La sociedad civil organizada esta cobrando una nueva dinámica, reclamando cada vez mas espacios públicos, y no estará dispuesta a la separación de su participación.

Debemos considerar las nuevas ideas con una apertura de mentalidad partiendo de la buena voluntad y el deseo de mejorar los niveles de vida de la población nacional, no debemos sufrir la denominada crisis paradigmática y considerar que los procesos de cambio se encuentran muy bien definidos y que la visión presidencial no estará cambiando de acuerdo a las circunstancias de los entornos.

Estemos ciertos que es la época de saber ser oposición, con una clara conciencia critica, que sabremos ser la vanguardia del cambio, sabremos colocarnos en la vanguardia social para defender los intereses de la Nación, porque no estaremos dispuestos a dar un sólo paso en contra de la sociedad mexicana y sí avanzar para defender lo que son los valores y riquezas nacionales. El Partido Revolucionario Institucional cuenta con la maravillosa riqueza del talento de sus militantes, que le permitirá ser una organización pensante, propositiva, imaginativa, y también critica.

+ Las cursivas y las negrillas son del autor
1. - Diario Oficial del 4 de diciembre de 2000
2. - Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
3. - Plan Nacional de Desarrollo. Oficina de Planeación Estratégica. Presidencia de la República
4. - Programa de Innovación gubernamental. Oficina de Innovación Gubernamental. Presidencia de la República.
5.- Prats, Joan. «Gobernar en tiempos de turbulencia».
6.- ibidem., pag. 6.

*Profesor de la UNAM.