Las
nuevas élites del poder en México
Miguel
García González*
El
método analógico, permite el estudio de un fenómeno
a partir de la correspondencia o similitud de características
relevantes, entres dos o más hechos, uno de los cuales
debe haber sido explorado y verificado y cuyas relaciones con
el objeto de conocimiento que se pretende comparar arroje propiedades
semejantes.
Bajo
el supuesto señalado es conveniente examinar la composición
especifica del fenómeno de acceso al poder en los Estados
Unidos, donde se transmite y distribuye el poder por los miembros
de lo que se denomina «clase superior». Fenómeno
que interesa descifrar en su correspondencia con México
y particularmente para comprender la integración del gabinete
Foxista.
No
es casual tomar a los Estados Unidos como punto de comparación,
puesto que desde la época postcolonial existe una marcada
influencia a reproducir y adaptar sistemas, acciones y comportamientos.
Además
no es un hecho aislado y sin raíces, por el contrario,
existen vestigios contundentes de su origen, reconociendo el sistema
de privilegios económicos, mismos, que se trasladan a la
política.
Por
lo anterior y tomando como base la investigación realizada
por G. William Domhoff, realizada a finales de los sesentas, donde
recoge cuatro ópticas concluyentes sobre el mismo asunto
¿Quién gobierna los Estados Unidos? y que sintetizan
las ideas siguientes; Primera: Para el Sociólogo E. Digby
Baltzell, basado en la sociología del liderazgo, argumenta
y confirma la presencia de una «clase gobernante o establishment»;
Segunda: El economista Paul M Sweezy, sostiene la presencia de
una «clase dirigente», que controla la economía
nacional a partir de las grandes empresas y a su vez sustenta
las instituciones que esta economía alimenta; Tercera:
Para el Sociólogo Wrigh Mills advierte la existencia de
una «élite del poder» como manifestación
de la estructura americana de poder y; Cuarta: El politólogo
Robert A. Dahl, cuya formulación teórica es sobre
el «pluralismo» opuesto al «elitismo»,
sostiene que el pluralismo puede confirmarse al nivel local, pero
al nivel nacional las cosas cambian al grado de no alcanzar a
imponer.
Sin
dejar de reconocer otras investigaciones, William Domhoff manifiesta
que existen pruebas concluyentes que identifican la presencia
de una «clase superior norteamericana», que posee
la mayor parte de la riqueza de la nación e incorpora a
un número importante de sus miembros, en posiciones políticas
clave, en todo el país.
El
detalle de la investigación nos ofrece como se cooptan
sus miembros a través de las familias y camarillas, en
las cuales, se afirman los valores del grupo socioe-conómico
dominante.
Posteriormente,
un valioso número de sus miembros es promovido a las diversas
instituciones rectoras y a los grupos que deciden los destinos
del país. Reconociendo además, que sus intereses
son diferentes a los de otros grupos y cuya influencia relativa
obliga a gobernar con otras fuerzas.
Lo
interesante es ubicar, cómo almacenan objetivos que comparten
y administran para su cumplimiento, en la medida que su acción
funcional se los va permitiendo.
Otro
elemento fundamental del análisis resulta de los modos
tradicionales como se forman y reclutan a sus miembros, para que
se asimilen a las instituciones y sistema de valores. Este propósito,
se alcanza mediante las universidades privadas, cuya consigna
es formar y rejuvenecer el establishment y donde también
se prepara a la futura aristocracia de los negocios. Las universidades,
con el reconocimiento necesario son; Harvard, Princeton, Yale,
George-town, University of North Carolina, Brown, Cornell, University
of California, Berkeley, Columbia, Stanford, universidades de
Europa y algunas otras prohibidas para quienes no pueden
pagar sus altas cuotas.
Las
fuentes de reclutamiento son diversas, pero todas, responden a
condiciones de posición económica, como son; la
propia escuela, los clubes, las organizaciones culturales y de
caridad, los centros de diversión, los casamientos, las
sociedades económicas y mercantiles, y todos aquellas fundaciones,
asociaciones y organizaciones de carácter nacional y sin
descuidar la influencia que también ejercen los militares,
la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Oficina Federal
de Investigaciones (FBI). Esto es, el producto de un sistema de
privilegios económicos pasa concomitante a la política.
Estos
elementos dominantes en el análisis pueden inferirse en
concordancia con una realidad latente, desfasado históricamente,
en cuanto al tiempo y el espacio, pero destacan las características
de fenómenos correspondientes.
México
2000, donde coexisten varios estadios de desarrollo pero con un
sistema capitalista dominante; el mismo régimen político
pero un sistema político en transformación; la misma
República pero con valores en mudanza; la misma economía
con orientación neoliberal pero con una mayor privatización
de lo público y socialización de lo público;
el avance paulatino de lo privado y el freno a la publificación
de otros espacios; una administración pública comparable
pero con una orientación distinta; un mismo México
de aspiración democrática pero en constitución
de un México S.A. de C.V.
Sin descuidar la objetividad, como garantía de la verdad
y sin color emocional para clarificar el orden existente, es posible
argumentar a la luz de las pruebas empíricas, lo siguiente:
El origen de las fuentes de reclutamiento del equipo para atender
los asuntos públicos desde la Administración Pública
Federal Mexicana, son similares el análisis antes expuesto
y se concretan en las familias, las camarillas, el status socioeconó-mico,
los antecedentes sociales, la formación profesional de
licenciatura pero sobre todo de posgrado, el pensamiento gerencial
corporativo, su vocación empresarial o de empleado con
jerarquía en la organización privada, su vocabulario
técnicoespecializado, sus valores y, su inclinación
religiosa. El espacio no permite mayor desarrollo, pero la currícula
explica y justifica ampliamente el razonamiento. El arribo de
esta nueva élite del poder, conlleva, en forma consecuente,
a la incorporación paulatina de otros miembros a los puestos
clave para la toma de decisiones y la orientación de las
políticas públicas o gubernamentales. Su acción
funcional responderá en forma coincidente, para garantizar
el establishment.
Reafirmar
que la formación profesional seguirá realizándose
en las universidades privadas más importantes del país,
pero su preparación especializada, en los Estados Unidos,
principalmente. Sin necesidad de contar con una beca para pagar
sus estudios. A lo anterior hay que agregar que todo sistema requiere
ser legal, legitimo y de régimen eficaz de la vida pública.
La legalidad se tiene en cuanto a que el orden institucional establecido
prevaleció por encima de las irregularidades detectadas
en el proceso. La legitimidad deriva de una votación democrática
cuyo fondo advierte, el voto por la equidad y la esperanza de
un cambio, asunto, sujeto a comprobación. También,
los Head Hun-ters se explican a partir de legitimar el conducto
para la selección de candidatos y su composición
democrática, aunque de este método sólo se
escogió a la Secretaria de Turismo, el Secretario de Semarnat,
el Secretario de Energía y el Titular de Fonatur, sin descuidar
sus antecedentes que también los liga a la élite.
En
cuanto al régimen eficaz de la vida pública se presenta,
como un supuesto sujeto a comprobación, que en el futuro
podrá valorarse, sin embargo es claro que el antagonismo
producto del conflicto de intereses de los empresarios, gerentes
y representantes de la élite, contra un pueblo empobrecido
y un interlocutor del pueblo más plurallegislativo-
obligaran a la recomposición de algunas cosas. También,
procederán ciertos arreglos sociales necesarios, para mediar
los equilibrios, si no, se esperan conflictos de otras magnitudes
sociales.
No
puede descuidarse, que el «talento» experimentado
en la industria, se busca experimentar en el gobierno; trasladar
al gobierno la sinergia de lo privado y las formas de comunicarse
con la sociedad, cobran otro tono, adoptan otro lenguaje y obedecen
en una estrategia de mercadotecnia. Los planos de acción
pasan de los tradicionales sectores a una combinación con
zonas estratégicas, replanteados en forma matricial, se
da una redefinición funcional y se reorganiza el aparato.
Si a lo anterior, se le suman los perfiles de los hombres del
poder empresarios, gerentes, tecnócratas (gerenciales
y heredados), «negociadores», académicos y
comuni-cadores, esto es, una mezcla heterogénea por
su composición, pero homogénea por su compromiso.
En
conclusión, la composición del nuevo gabinete foxista
con orientación proempresarial, define una nueva manera
de atender la cosa pública, sin desconocer que subsisten
intereses y necesidades sociales que pueden desbordarse y salirse
de control; por lo que deberán de satisfacerse intereses
y ampliar los espacios de participación burocrática
y política para no caer en la confrontación.
*Profesor
en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
