DE
PROMESAS A POSIBILIDADES
OSVALDO
CORTEZ SANDOVAL*
Una
vez que se ha instalado el gobierno federal, empieza un proceso
de ajustes entre promesas y las posibilidades, el cual pasa por
dos rutas paralelas: los ajustes al presupuesto y el significado
del mandato.
Cada
día hay una novedad en la vida política de la alternancia,
y muchas de ellas resultan incomprensibles o desagradables. Después
de la fiesta por la llegada al gobierno, empezó la vida
cotidiana, el ejercicio del poder.
La
ciudadanía que apostó por el cambio necesita empezar
a verlo antes de que llegue la decepción ¿Cuánto
tiempo tendrá el gobierno Foxista el beneficio de la duda
antes de que entremos de lleno en la fase de bajada del ciclo?
El Presidente Fox enfrenta enormes retos con recursos limitados,
gobernar un país con demandas, altos índices de
pobreza, fuertemente polarizado y con grandes expectativas de
cambio, es el arte de lo imposible, que no es otra cosa que el
arte de construir una verdadera democracia social en México...
Es
totalmente diferente establecer promesas de campaña, abanderando
la oposición electoral, a ser gobierno y poder cumplir
los compromisos con los electores reales de la sociedad, que son
las mayorías trabajadoras; ese es el verdadero conflicto
para Fox.
El
triunfo ha sido resultado de la sociedad civil, de una clase media
que ha surgido exigente y de la juventud que quiere y lucha por
un cambio para su vida. El voto del 2 de julio tiene que ser examinado,
no en forma simplista como una derrota del PRI, porque ese análisis
no conduce a conclusiones que contribuyan a enmendar errores ni
sacar experiencias para el presente y futuro.
El
voto del 2 de julio fue contra todo el sistema, incluso todos
los partidos. Se trata de la caída del sistema político
mexicano, incluidos los partidos políticos; hoy está
a la orden del día crear lo que no ha existido nunca y
que es algo intermedio entre el estado y la sociedad: el sistema
político, el sistema de partidos políticos; el éxito
no depende ya, básicamente del nuevo presidente, la responsabilidad
mayor recae y está en manos del Partido Revolucionario
Institucional, por su mayor experiencia, historia y elementos
de organización...
La
democracia supone la separación entre el Estado, el Sistema
Político y la Sociedad, pero no sólo eso, sino que
la democracia impone el predominio de la sociedad, de la gente
de abajo, entonces hay necesidad de desarrollar un proceso que
permite a las fuerzas marginadas y excluidas participar, de manera
activa en la transformación del país, un sólo
hombre no podrá hacer nada.
Si
el cambio que esta demandando la ciudadanía, no lleva a
una transformación o una creación de un sistema
político, si no tiene como consecuencia, la movilización
de las fuerzas sociales y la capacidad del sistema político
de responder, si estas dos cosas no se producen, es muy grave
el riesgo, y cabe la posibilidad de que no se forme un sistema
democrático y que haya una mezcla de caos y de autoritarismo...
El
Partido Revolucionario Institucional tiene que retomar la propuesta
de Luis Donaldo Colosio, que hizo el 6 de marzo de 1994 en la
explanada del monumento a la Revolución, al proponer una
oferta política enmarcada en la construcción de
un partido moderno, con federalismo renovado, en la reforma del
ejercicio del poder, en una diferente relación entre el
PRI y el gobierno y en la decisión de encabezar el cambio
de la sociedad y sus instituciones, con rumbo y responsabilidad,
bajo la pluralidad política, la democracia interna del
partido, la autocrítica, el acceso a la toma de decisiones
para crecer con respeto a los derechos humanos, cuidado del ambiente,
información responsable a la sociedad, garantías
para sus necesidades básicas y sobre todo el respeto y
práctica de una ética política que limpie
el rostro del partido ante la sociedad.
En
lo social, luchar por garantizar la educación, salud, vivienda
y empleo; combatir la pobreza extrema, brindar opciones garantizadas
para el desarrollo social, cumplir las demandas y anhelos para
alcanzar un futuro mejor de los indígenas, campesinos,
obreros, jóvenes, mujeres, empresarios, profesionales,
maestros, investigadores, ganaderos, comerciantes, empleados,
empresarios, comerciantes en pequeño, artesanos. Combatir
la injusticia, la exclusión y desigualdad social, superar
rezagos y carencias, mejorar el equilibrio ecológico y
aceptar la democracia de participación social para construir
en un frente nacional y promover la reforma que el país
necesita.
Es
el tiempo apropiado, para llevar a cabo esta política,
la historia ha dado al partido una lección que debe asimilar;
no dejar que el tiempo y los errores cubran sus mejores obras
históricas; el Partido tiene que definir su propio camino
de gobernabilidad. La propuesta reciente que propone establecer
una dirección colegiada es un buen sistema para evitar
la centralización y promover a los cuadros partidarios.
Se
tiene que pensar y hacerlo con decisión, la manera de reorganizar
a los sectores, la Asamblea Nacional. Debe llegar con un consenso
discutido antes, con los actores políticos, para poner
en marcha nuevos sistemas de organización de las fuerzas
del partido. El Partido necesita rejuvenecerse, ha envejecido
y hay que darle un tónico de juventud.
El
Partido necesita rescatar la inteligencia, los profesionales y
sus organizaciones son cuadros significativos que han dado vida
permanente al partido, se necesita desterrar el burocratismo,
el dedazo y los favoritismos, las cofradías, poco a poco
deben desaparecer para que el Partido, siendo histórico,
hoy rescate todo el poder, siendo un partido liberado y tome las
riendas de su propio destino.
Las
organizaciones de profesionales son un valioso instrumento de
agrupación, capacitación y atracción de elementos
y sectores fuertes de la sociedad; abrir las puertas a la discusión,
a los planteamientos profesionales y políticos de sus organizaciones
es un camino necesario y a la vez con la representatividad en
los órganos de dirección partidaria, ya que éstas
por su importancia, deben ser un intermediario o interlocutor
eficaz con la sociedad civil.
El
Partido debe abanderar la unidad de las fuerzas progresistas de
México, para detener la marcha de las fuerzas más
retardatarias que hoy por hoy, pretenden borrar la historia creada,
con tantos sacrificios por el pueblo de México. El PRI,
tiene la palabra, la hora ha llegado...
*Presidente
de la Confederación Nacional Política de Profesionales
Egresados del IPN.
