DEBEMOS TRASCENDER, PERO NO POR UN DESLUMBRAMIENTO FUGAZ
•NUESTRA BELLEZA ESTADO DE MÉXICO 1999-2000

ITZANAMI BERMÚDEZ SÁNCHEZ*

«La realización de nuestros anhelos y ambiciones es el resultado de la idea creadora puesta en acción»: IBS

Dentro del contexto social en que vivimos la mujer ha tomado conciencia plena respecto a los espacios a conquistar siendo parte integrante y activa de un desarrollo global. Incorporándose al cambio en este nuevo milenio. Enfrentando una lucha constante contra los lastres y percepciones de sí misma como mujer, rompiendo paradigmas en búsqueda de espacios con derechos y obligaciones, involucradas con el proceso continuo de participación en la evolución misma de la humanidad.

2000 años se han contado en nuestra era; es momento de ser protagonistas de nuestra propia historia, no tenemos miedo al triunfo, al éxito como meta, tenemos sed de victoria, porque nace como un gran compromiso para nosotras, con la familia, con la sociedad, con nuestro México, que ahora más que nunca debe estar dispuesto a responder las exigencias del mundo contemporáneo.

Es tiempo de aprovechar al máximo las oportunidades; abrirnos brecha en todos los campos del conocimiento, del trabajo, de acción, de desarrollo; sin limitaciones internas ni externas, convencidas a trascender no por un deslumbramiento fugaz, sino por todo aquello que nos hace ser mujeres forjadoras de nuestro propio destino, llevando a cabo la realización de nuestros anhelos y ambiciones como resultado de la idea creadora puesta en acción.

Con ese impulso fue como decidí participar en el Certamen de Belleza Nacional, bajo la dirección de la única Miss Universo Mexicana: Lupita Jones.

Siempre considere que un concurso de belleza como el de «Nuestra Belleza México», es la plataforma ideal para denotar que la mujer mexicana actual tiene la capacidad de responder a los retos que se presentan en nuestra sociedad. Las demandas inmersas en esta vorágine de competencia nos exigen quebrantar la idiosincrasia rezagada en cuestión de género, estereotipos y falsas creencias, que sólo han venido lacerando el papel y desempeño de la mujer restringiéndola exclusivamente a ser medida por un aspecto físico, sin considerar los aspectos de mayor importancia como son: lo intelectual, profesional, espiritual y emocional.

De este sueño y maravillosa experiencia pude corroborar que somos el reflejo de una formación perseverante donde se involucran rasgos de carácter, valores, fuerza, decisión, compromiso; pero sobre todo pasión por lo que se hace y se está dispuesto a SER. Mujer congruente con su mente, corazón y carácter siendo capaz de tomar sus propias decisiones ante el TENER, el HACER y el SER, actuando con total libertad de la que seamos capaces de responsabilizarnos.

Estoy cierta que nadie puede frenar el paso de una mujer decidida a construir su universo de posibilidades con necesidad de superación, buscando siempre un equilibrio y armonía en su entorno.

Definitivamente la vida es como un concurso de belleza donde se está dispuesta a dar el máximo esfuerzo, sin temores o sobresaltos; concentrada en el control del entorno con el pensamiento dirigido y empeñado a disfrutar del honor y la gloria que trae consigo el éxito, sin perder de vista que no se limita a un solo instante cuando se es portadora de una banda y corona. Es más profundo, es una actitud ante lo que hacemos, siendo dignas y orgullosas de nuestro desempeño, pues sería injusto que sólo se remontara a un bello recuerdo, dado que es de por vida y para siempre. No perdamos de vista la dualidad de la vida, donde nos confirma que todo es causa y efecto. Todo aquello que una mujer desea en primer término requiere el dominio de la mente, para emancipar su propio ser y ubicar perfectamente el rumbo de su porvenir hacia donde deba orientar sus pasos.

Todo lo que ayer fue un sueño, hoy se materializa produciendo satisfacción y fortaleciendo la confianza. He ahí la importancia de lograr nuestras metas, teniendo siempre un motivo.

Por eso tengamos siempre un propósito que nos mueva a lograr el éxito e insistamos, sin desanimarnos por los obstáculos que podamos encontrar en nuestro camino. Lo valioso cuesta. Si queremos lograr algo que valga la pena, debemos predisponernos a que nos costará trabajo lograr nuestro objetivo.

¿Quién puede contra las mujeres unidas?
¿Quién puede contra mujeres convencidas?
POR NOSOTRAS Y POR MÉXICO, ¡VAMOS A LA VANGUARDIA!

Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública. Ha prestados sus servicios en el Programa para las Comunidades Mexicanas en el Extranjero, SRE; en el Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública; fue coordinadora del Programa de Vinculación Política del Gobierno del Estado de México. Actualmente es coordinadora de Desarrollo Político del Comité Directivo del PRI en el Estado de México.