Memoria. Presencia de los refugiados guatemaltecos en México*
Roberto Cerezo Albarrán**

La modernidad ha traído al campo del derecho internacional diferentes calidades migratorias, donde la más injusta y la que mayor problemática significa es la de refugiado.

Ser refugiado representa la imposibilidad de realizar un proyecto de vida cotidiano en el suelo donde se tiene un vínculo, ya sea el que da la sangre o el derecho, debido a la violación de las garantías individuales que se sintetizan en efectos psicológicos devastadores de angustia y temor.

Centroamérica ejemplifica vívida-mente las heridas que ocasionan los conflictos nacionales internos que generan éxodos dolorosos realizados en precarias condiciones. El caso guatemalteco no ha sido la excepción.

La Memoria de la Presencia de los Refugiados Guatemaltecos en México realizada por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados COMAR, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados ACNUR y editada por el Fondo de Cultura Económica, es un libro que contiene trabajos de alta valía antropológica y científica, combinada con frescas y espontáneas narraciones de testigos y participantes de todos los frentes del proceso de refugio en nuestro país.

El documento plasma la experiencia mexicana destacando la puesta en práctica de los principios y normas internacionales de trato a 46 mil refugiados que arribaron a nuestro país desde hace 18 años y que representaron un reto para el gobierno en materia de capacidad y despliegue de recursos humanos, materiales y logísticos.

Los estados de Chiapas, Campeche y Quintana Roo fueron los anfitriones de la mayor parte de guatemaltecos, y los encargados de llevar a cabo acciones de la más alta convicción democrática comprometidos con las causas más nobles de la humanidad al no cerrar sus puertas a los perseguidos por la intolerancia y por el contrario, ser garantes de la protección y asistencia de los acogidos, similares a los que goza la población mexicana.

La memoria muestra la visión del gobierno y de diversas instancias internacionales de apreciar la migración no como una patología, sino como un proceso transitorio que debería generar avances importantes en todas las vertientes de la evolución social, tanto para los hermanos guate-maltecos como para los ciudadanos mexicanos, que comparten con ellos la Patria Maya a través de una relación simbiótica y sinérgica que aprovechó los vínculos históricos y culturales, así como los elementos de identidad social, la cercanía y similitudes ecológicas que a la postre se convirtieron en lazos de hospitalidad e integración, los cuales sirvieron para sobrellevar la dificultad del refugio y acrecentar la esperanza de los guatemaltecos de vivir en un marco de justicia y dignidad. No en vano, la ACNUR ha calificado a México como una de las experiencias más gratas a nivel mundial en la atención a refugiados. El difícil proceso de refugio ha llegado a su término, los acuerdos firmados en julio de 1986 por el entonces presidente guatemalteco, Vinicio Cerezo Arévalo, el ACNUR y el gobierno mexicano, así como los del 8 de octubre de 1992, dieron inicio al Programa de Repatriación Voluntaria y los campamentos improvisados se han convertido en poblados integrados a municipios donde se encuentran asentados, pero definitivamente esta edición está llamada a ser un elemento indispensable para el estudioso de la problemática internacional en materia de asilo, ya que en sus páginas se encuentra plasmada la enriquecedora vivencia mexicana, contenida en propuestas y acciones concretas, como el Programa de Educación Bicul-tural, o el de Autosuficiencia mediante Actividades Productivas. Lo anterior, respetando y revalorizando en todo momento las diferencias propias de guatemaltecos y mexicanos. La obra dividida en cuatro partes, se complementa con elocuentes fotografías, y abarca los temas de Atención de Emergencia a los Refugiados; Reubicación y Proceso de Autosuficiencia; Proceso de Retorno e Integración de los Refugiados a México, y cuenta con la valiosa participación de destacados especialistas en el tema como Rigoberta Menchú Tum, Gabino Fraga, Antonio Sánchez Meráz, Luis Ortíz Monasterio, José Luis Gándara Gaborit, Pedro Joaquín Coldwell, Alejandro Carrillo Castro, Antonio González Curi, Joaquín Hendricks Díaz, Roberto Albores Guillén entre otros.

*Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados COMAR, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados ACNUR, México, Fondo de Cultura Económica, 1999.

**Lic. en Ciencias Políticas y Administración Pública. Miembro del Movimiento Territorial.