LA
DEMOCRACIA SE CONSTRUYE TODOS LOS DÍAS
Mesa
de discusión nº 2 Moderador: Mario Velasco Torres
de la Vega*
*Director del periódico «La República.
Por René Muñoz Vázquez, Jefe de Redacción
de «La República»
Esta,
fue quizá una de las mesas más polémicas
del primer foro «¿Qué hacer» realizado
en la sede nacional de nuestro partido. El entusiasmo, la participación,
la tolerancia, la crítica constructiva y el diálogo,
fueron las características fundamentales de esta mesa y
del foro de manera general, características propias de
un nuevo priísmo comprometido con su transformación
y con la sociedad.
Mesa
desarrollada en el escenario principal del auditorio Plutarco
Elías Calles de la sede nacional de nuestro partido, con
una mecánica de mesa rusa y con orden de participación
de los asistentes de acuerdo al turno de solicitud del uso de
la palabra.
El
primero de los participantes, Miguel Méndez Godinez, secretario
de operación política del doceavo comité
distrital local en el Distrito Federal, habló sobre uno
de los temas de mayor importancia dentro de la democracia contemporánea:
Los medios de comunicación.
Los
medios de comunicación a lo largo del tiempo y en sus distintas
expresiones han transformado la cultura, desde la imprenta en
difusión y los primeros diarios en el mundo hasta la internet,
pasando por la radio y la televisión, esta última,
teniendo una especial importancia por la onda expansiva de su
acción y por la fuerza vivencial de su testimonio, sus
mensajes informativos, de opinión y comerciales, dejan
una profunda huella social. Esto acarrea una de las más
recurrentes circunstancias en los medios de comunicación:
La competencia, misma que ha hecho de la opinión pública
un gran mercado para conquistar. El objetivo principal, movido
por el afán de lucro es cautivar y ampliar el número
de lectores, teleespectadores u oyentes. Se produce información
para «venderla», pero con frecuencia las obligaciones
mercantiles son incompatibles con la verdad o con el interés
público, algunos medios de comunicación sucumben
a la tentación de subordinar la información a sus
intereses comerciales; lo que vulnera el derecho a estar veraz
y oportunamente informado, a formarse una opinión, a expresarla
libremente y a contar con los elementos necesarios para participar
en la vida política del Estado tomando sus decisiones.
Cada
vez más la actividad política se convierte en un
espectaculo especialmente en los medios de comunicación
televisivos, lo que a su vez, deforma la mentalidad y la conducta
de los políticos. El debate sobre los temas de interés
nacional ha devenido así en un interminable cadena de trucos
publicitarios y de manejos efectistas, todo lo cual ha generado
un sistema político que bien pudiera denominarse como «teledemocracia».
El pasado proceso electoral no fue la excepción, la gran
constante de estrategias publicitarias de Vicente Fox en combinación
con algunos medios de comunicación originaron en el electorado
un sentimiento contrario a nuestra propuesta. Miguel Méndez
resaltó la necesidad de regular la labor de los medios
de comunicación con apego a la ley, y con el interés
de la ética y la responsabilidad de los mismos, sin menoscabo
alguno de la libertad de expresión. Recordó que
a través de una estrategia publicitaria Vicente Fox logro
llegar al electorado que se dejó llevar por todo tipo de
impresiones, y no por las propuestas de fondo para resolver los
grandes problemas del país.
Las
expresiones de los militantes versaron sobre la necesidad de la
transformación democrática del tricolor, donde los
nuevos y viejos liderazgos converjan en pro de un proyecto de
nación común, por un priísmo más incluyente,
más tolerante y comprometido con las causas de la gente.
Marco Antonio Magaña señaló que es conveniente
asegurar la circulación de cuadros políticos en
el instituto, asegurando que la circulación de sus cuadros,
es garante de un partido que ha resuelto su democracia interna,
para mantenerse en el poder y por tanto puede fortalecer el desarrollo
de la democracia nacional.
Jorge
Mario Lescieur Talavera, secretario de Gobierno del Estado de
Chiapas, hizo llegar al foro la participación del Gobernador
estatal Roberto Albores Guillén, quien enfatizó
que la democracia no solo debe entenderse como el perfeccionamiento
del sistema electoral, sino como un factor que sustenta en el
mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos en los
planos económico, social, político y cultural; debe
replantearse el signo y el valor de la democracia. En su mensaje
escrito, Albores Guillén trajo a la mesa el tema de las
extrañas alianzas que han constituido fuerzas políticas
de signos e ideologías distintas con el único afán
de la ambición por el poder sin presentar a la ciudadanía
un programa que verdaderamente eleve sus niveles de vida; solo
quieren sacar al PRI del ejercicio del poder, agregó. Señaló
que el partido también debe generar los mecanismos que
le permitan conformar alianzas estratégicas con miras a
responder a las demandas ciudadanas y contribuir a la paz social,
en pleno respeto y valoración a nuestros principios, ninguna
alianza que transgreda nuestra identidad como partido, ninguna
que nos haga perder nuestra esencia. Resalto la necesidad de conformar
la una gran confederación de partidos regionales del Partido
Revolucionario Institucional, para rescatar los valores del priísmo,
regresar a los orígenes del partido en el campo, las regiones
y el estado, siendo de esta forma una manera eficaz para combatir
los excesos del nuevo gobierno federal. Por ultimo, expresó
que debemos cambiar sin demora a fin de ser una opción
democrática en la oposición.
En su intervención, Félix Hans Granados, habló
sobre la necesidad de un nuevo acuerdo o pacto social. Un nuevo
acuerdo social necesariamente tendrá que tocar temas como
la vieja forma de vida humana, primitiva y desordenada, en la
que no había un medio eficaz de garantizar a todos los
entes de una sociedad en especifico el goce de sus derechos y
una forma de convivencia civilizada, fundada sobre normas e instituciones
tutelares de los derechos de cada persona y regida por la voluntad
de las mayorías; y evaluar si efectivamente nuestro acuerdo
social vigente ha cumplido con sus objetivos. Hans Granados hablo
sobre el desfasamiento de los principios revolucionarios que dieron
origen al PRI, y que rigieron los destinos del país durante
71 años; resaltando sin embargo, que los legítimos
reclamos de justicia social aun persisten en una sociedad cada
vez más grande, diversa y exigente. Reiteró que
el PRI debe fungir como órgano de desarrollo teórico
que busque esa evaluación y una mejor dinámica social
entre las distintas clases sociales a través del apoyo
y rescate de los sectores más necesitados, elemento que
será garantes del equilibrio social y el respeto de los
individuos entre sí y el Estado regidos a través
de la ley y las instituciones.
Por
su parte Carlos Arriola, destacado politólogo, vertió
su visón sobre la construcción diaria de la democracia,
a través de instituciones de la sociedad tales como la
familia, la escuela, la iglesia, la fábrica o empresa.
Resaltando que la democracia no es un estado impostergable, ni
permanente al llegar a ella; sino que ésta se construye
día a día dentro de estas instituciones, por tal
el no ejercicio de su construcción, o la interrupción
del mismo generan retrocesos que hacen una sociedad victima de
arbitrariedades propias de la misma sociedad o por quienes ejercen
el poder. No sólo se necesita tener leyes y estructuras
democráticas, sino que también se requiere de hombres
y mujeres con plena convicción democrática, para
que su actuar diario se rija con apego a ella, y más aun
de quienes detentan el poder político. Agregó que
la causa de una sociedad desdemocratizada se debe a la falta de
acción de las instituciones básicas de la sociedad
por construir la democracia diaria, resultando más bien
instituciones intolerantes, arbitrarias y cupulares, generando
seres con las mismas características.
Así
también, Arriola mencionó a la democracia de manera
directa haciendo alusión al plebiscito y al referéndum,
éstos son unas de las formas de participación popular
en las decisiones públicas, diferenciando que el referéndum
es el derecho público contemporáneo de la consulta
popular referente a una constitución, una ley, una reforma
constitucional o una reforma legal; en todo caso, es una consulta
de naturaleza jurídica, netamente sobre temas legislativos,
existiendo dos clases de referéndum: el obligatorio y el
facultativo, los cuales como su nombre lo dice, serán obligatorios
cuando la propia ley requiera ineludiblemente de dicho ejercicio
para ser aprobada, y facultativa en caso contrario. De manera
distinta el plebiscito se refiere a la consulta a los habitantes
de un Estado que reúnan la calidad de ciudadanos sobre
algún asunto de excepcional importancia para la vida colectiva,
que por comprometer el destino nacional, requiere del expreso
consentimiento de los gobernados a través de este ejercicio
democrático; es una consulta al pueblo referida exclusivamente
a cuestiones de índole política. El plebiscito es
una genuina manifestación democrática, pero se ha
utilizado también para legitimar poderes usurpados, suplantando
elecciones; el mal uso del plebiscito lo ha convertido a veces
en instrumento para cohonestar regímenes surgidos al margen
del derecho, valiéndose algunos dictadores para dar legitimidad
a sus gobiernos. Arriola advirtió que la activación
de estas figuras en México, debe revisarse de manera minuciosa,
ya que el gobierno foxista podría utilizarlas para instrumentar
cambios que posteriormente resultarían perjudiciales para
la misma sociedad que las aprobó, el mal manejo de estas
figuras haría que se pasara por alto las atribuciones de
las instancias parlamentarias alterando el equilibrio de los Poderes
de la Unión. Apuntó que el mandato del 2 de julio
de la ciudadanía es muy claro al no conferir a ninguno
de los partidos políticos la autonomía plena para
aprobar o no iniciativas o medidas, en pro de una democracia totalmente
representativa a través de los partidos políticos
y de los diputados del Congreso.
Como
replica, Héctor Hernández Orihuela recalcó
la necesidad de utilizar el referéndum y el plebiscito
como métodos de democracia directa que garanticen al ciudadano
la facultad de decidir sobre las políticas públicas
y pasar a ser un régimen netamente democrático,
aunque agregó que de contemplarse, habría que generar
los mecanismos para evitar el abuso, reconociendo que el nuevo
gobierno, incluso con alguna estrategia publicitaria podría
desviar la atención sobre los puntos de fondo en los temas
torales para vida del país.
La
democracia directa es aquella en la que el pueblo ejerce directamente
el gobierno del Estado por sí mismo, esto en contraste
con la democracia representativa en la que la sociedad esta gobernada
por personas elegidas a través de procedimientos electorales
específicos, y a quienes confía el cumplimiento
de funciones de mando de naturaleza y duración determinadas,
como es el caso de nuestro país. Además, la democracia
directa no deja de ser solo un valor puramente conceptual, en
rigor y en práctica esta nunca ha existido, ni puede existir,
ya que no hay manera de que el pueblo masivamente tome en sus
manos la conducción de sus destinos, en consecuencia la
democracia directa tiene un carácter y un interés
fundamentalmente teórico, puesto que en la experiencia
humana no hay un sistema político que pueda ser exhibido
como modelo de esta forma de gobierno.
En la realidad no cabe otra forma de democracia que la indirecta
o representativa, en la que le pueblo ejerce el poder político
por medio de sus representantes, siendo esta la única modalidad
de democracia compatible con la creciente especialización
técnica de las funciones de gobierno y con el incesante
crecimiento demográfico.
Edgar
Delgado centró su comentario en la urgencia de la apertura
democrática del PRI, haciendo hincapié en la profunda
necesidad y urgencia de abrir estos espacios políticos
a los jóvenes, no sólo a los que militan al interior
del PRI, sino también a los que no, lo hacen para trabajar
en el diseño de una oferta política con y para los
jóvenes. Agregó que los jóvenes representan
un sector muy importante de toda sociedad moderna, y aun más
la mexicana, que para el año 2006 será determinante
en el triunfo electoral de cualquier partido político,
por tal, reiteró que la participación de los jóvenes
en las decisiones políticas será pieza importante
para recuperar la credibilidad y los espacios perdidos.
Ante
esta postura, grupos de militantes cuadros adultos, replicaron
en el sentido de que en el PRI siempre ha habido oportunidad de
hacerse escuchar, de participar y de ser parte en la toma de decisiones;
es sólo que a las nuevas generaciones les hace falta la
constancia y dedicación que en su momento tuvieron las
juventudes priístas de otros tiempos. Agregaron que «los
espacio no se dan, se ganan».
Teresa
García Zúñiga del vigésimo comité
distrital local del PRI en el Distrito Federal, resaltó
que el fortalecimiento del Estado de derecho por medio de la generación
de políticas públicas que permitan el pleno desarrollo
del individuo cumpliendo satisfactoriamente sus necesidades, dentro
del marco de la ley, además de ser este Estado garante
de la convivencia entre los individuos y control sobre el ejercicio
del poder. El Estado de derecho nación y contraposición
al estado absolutista que facultaba al soberano de poder absoluto
sobre sus súbditos, negando incluso derechos de estos.
La característica fundamental de este tipo de Estado es
su entera sumisión a normas jurídicas, es decir,
la total racionalización de su hacer político con
arreglo a un esquema lógico jurídico que regula
la impe-ratividad y minuciosamente la actividad del Estado, las
competencias de sus órganos gubernamentales y los derechos
de las personas, de modo que la autoridad no puede requerir ni
prohibir nada a los ciudadanos, más que en virtud de un
precepto legal previamente establecido; de otro lado el ordenamiento
jurídico, que es el que sustenta al Estado de Derecho,
contempla los mecanismos jurídicos y judiciales para garantizar
las prerrogativas de las personas. En caso de que alguien las
vulnere, los afectados pueden acudir ante el órgano jurisdiccional
competente para pedir se le restablezcan los derechos atropellados
y ordene resarcir los daños causados. Esta forma de organización
estatal implica para los gobernantes limitaciones efectivas e
institucionales al ejercicio de su poder, son limitaciones de
orden público, solemnemente declaradas, permanentes, que
someten la voluntad de los gobernantes, y que al mismo tiempo,
da a los gobernados la certeza de lo que les está permitido
y lo que les está prohibido hacer; teniendo por otra parte
los mecanismos coercitivos para garantizar la prevalencia del
Estado de derecho. García Zúñiga concluyó
apuntando la urgencia de generar esos mecanismos para evitar retrocesos
en lo ya logrado por el partido, ahora en el próximo gobierno.
Eduardo
Garrido Achoy, presidente del Comité Directivo Estatal
del PRI en Sinaloa, se negó a admitir que el partido «inicie
de cero» , pues destacó que con todos sus defectos,
el tricolor es un instituto político que concretó
grandes avances en materia económica, política y
social para el país; y remarcó que en este nuevo
escenario de la vida política nacional, el PRI tiene mayoría
relativa en ambas cámaras legislativas, lo cual nos da
la oportunidad de defender nuestros logros y conservar la esencia
del mandato popular emanado el 2 de julio. Puntualizó la
gran pluralidad al interior de nuestro partido que nos da una
visión de la sociedad, distinta del resto de los partidos
políticos; teniendo la posibilidad de representar fehacientemente
a todos estos segmentos del electorado que vieron y ven en el
PRI una verdadera opción política para dirigir los
destinos de la nación. En este sentido debemos entender
que el pluralismo en su acepción política, es la
diversidad de ideas que interactúan libremente en una sociedad
democrática y tolerante; pero el pluralismo político
no sólo se refiere a las ideas sino también al poder,
hay pluralismo cuando éste se distribuye en la misma sociedad,
distribución que puede tener varias direcciones y dimensiones.
Una de ellas es la división del poder entre los diversos
órganos de la autoridad constitucionalmente creados; otra
es la que se da entre los poderes fácticos de la sociedad,
o entre el gobierno y la oposición, o entre los distintos
grupos étnicos y comunidades culturales; el pluralismo
político por consiguiente, conduce a un ejercicio de gobierno
de poderes limitados y al ensanchamiento de las libertadas públicas
consagradas en nuestra Carta Magna.
En
uso de su derecho de réplica Sergio Trejo hizo alusión
a que, además de lo expuesto por Garrido Achoy, no hay
que soslayar la importancia del poder legislativo en estos momentos
políticos tan importantes para la vida pública,
ya que será el congreso quien tendrá la responsabilidad
inmediata, como Poder Legislativo, de frenar aquellas reformas
e iniciativas que pongan en peligro esas garantías individuales
consagradas en la Constitución, siendo nuestra fracción
parlamentaría priísta la principal responsable de
esto; agregó que en ese esquema, nuestros legisladores
deberán utilizar toda su experiencia legislativa a fin
de lograr los consensos necesarios con todas las fuerzas políticas
para dar certeza a la ciudadanía de que se protegen sus
intereses, y que se hará pleno ejercicio de sus facultades
como legisladores para lograr un verdadero equilibrio de poderes
en su interlocución con el nuevo titular del Ejecutivo
Federal.
En
su turno al micrófono retomando el tema de democracia interna,
Alejandro Valdés, de la delegación Tlahuac, señaló
que la derrota electoral del 2 de julio nos da a los priístas
la oportunidad de trabajar sobre una asignatura pendiente del
priísmo: nuestra renovación, que debe de incluir
nuestra redefinición en la relación con el ejecutivo
federal, y que nos da la independencia necesaria para poder tomar
nuestras propias decisiones; incluyó que dicha reforma
interior contempla además la irrestricta y soberana capacidad
de elegir a nuestros dirigentes en todas las esferas.
Por su parte, Isaías Téllez refirió que la
democracia hasta hoy llevada por nuestro partido fue el punto
de equilibrio del mismo, ya que funcionó como el marco
que de alguna manera dio soluciones concretas y prácticas,
pero que en la actualidad es necesario modificar los métodos
de selección de candidatos y dirigentes, ya que se empieza
a sentir y sufrir fuerte tensiones al interior del tricolor. Enfatizó
la necesidad de avanzar en nuestra democracia interna para que
el PRI pueda contribuir con eficacia en la construcción
de los nuevos equilibrios políticos que se darán
a partir del próximo sexenio y que demandan la conciliación
de intereses, la solución de conflictos y aún de
más importancia la gobernabilidad del país.
Algunos
oradores más agregaron que el método idóneo
para esta elección es el método de consulta directa
a la militancia y simpatizantes contemplado en el artículo
147 inciso «d» de nuestros estatutos vigentes.
Luis
Antonio Ramírez Pineda afirmo y coincidió con otros
participantes «los últimos gobiernos emanados del
PRI han hecho a un lado los principios y programas de acción
de nuestro instituto político» Por tal recalcó
la imperatividad de hacer una profunda revisión de que
tipo de gobierno queremos representar, que tipo de ideología
queremos abanderar, así como encontrar los mecanismo para
que legisladores y gobernantes emanados del Partido respeten los
principios básicos. Finalizó apuntando que el PRI
tendrá primero que mantener y fortalecer los segmentos
donde sigue teniendo la confianza, y comenzar a trabajar sin simulaciones
con los jóvenes, los profesionistas y las mujeres.
Se concluyó que el Partido Revolucionario Institucional
debe promover la creación de un nuevo pacto social que
minimice los efectos nocivos de la globalización económica
internacional y la apertura de los mercados, maximizando a la
vez sus beneficios. Siendo un muro de contención en la
aplicación de este modelo económico, sin oponerse
a él y sin desproteger a los sectores más necesitados
del país, como los campesinos, obreros y pequeña
y mediana industria.
También
se vertió la propuesta de crear una Contraloría
Social que permita a los priístas vigilar el desempeño
en el ejercicio de los servidores públicos y de manera
especial a los emanados de nuestro instituto político;
además de generar un sistema de «rendición
de cuentas» para «supervisar» el actuar de los
priístas que cuenten con cargo de elección popular,
esto en franca alusión al fortalecimiento de nuestros estatutos
en el rubro.
A
esta mesa de discusión asistieron un total de 104 asistentes,
de los cuales 48 fueron oradores o ponentes, mientras que otras
personas 21 fueron replicantes 35 participaron en ambas modalidades.
PARTICIPANTES
Primer
bloque de oradores:
Miguel Méndez Godínez
David González
Jorge Mario Lasier
Réplicas:
Armando Sandoval Suárez
Arturo Feria
Segundo bloque de oradores:
Yazmín Esquivel Mossa
Celso Peña
Rafael Decelis
Oscar de los Reyes
Alejandro Valdés
Tercer bloque de oradores:
Filemón Salazar
Juana Páez
Luis Antonio Ramírez
Félix Hals Granados
Rosalba Beltrán
Jorge Almanza
Rafael Decelis
Réplicas:
Francisco Vargas Vázquez
Edgar Delgado
Guillermo Perales
Réplicas:
Sergio Vera Díaz
Sergio Trejo
René Muñoz
Cuarto bloque de oradores:
Margarita García
Melchor Pérez
Miguel Arrieta
Carlos Arriola
Sergio Vera
Héctor Hernández
Réplicas:
Carlos Arriola
Martha Flores
Quinto bloque de oradores:
Arturo Feria
Karim Carballo Delfín
Francisco Vargas
Abel Granados
Genaro Morales
Réplicas:
René Muñoz Vázquez
Sexto bloque de oradores:
Jesús Antonio López
Rosa María Cuesta
Daniel Gachuz
Marco Antonio Magaña
Luis A. Aldana
Demer Calva
Réplicas:
Davis González
Séptimo bloque de oradores:
Víctor M. Alvarez
Edgar Delgado
Hugo Cortés
Octavo bloque de oradores:
Rafael Guerrero Lugo
René Muñoz Vázquez
Oliva Ramírez
Carmen Arroyo
Daniel Chachalco
Eduardo Garrido Achoy
Réplicas:
Sergio Trejo
Elda Duarte Uscanga
Carlos Arriola
Noveno bloque de oradores:
Armando Sandoval
Nicolás Martínez
Martha Flores
Antonio Martínez
Melchor Pérez
Elda Duarte
Isaías Téllez
Luis Ramírez
José Arellano
