ROMPER LA CULTURA DEL SILENCIO

Dulce María Sauri habla en la apertura y al cierre del Foro
«Discutamos el Partido: ¿Qué hacer?

1. En la apertura (9 de septiembre de 2000)

Durante las últimas semanas en todos los espacios y ámbitos de la vida partidista se escuchan diversas voces que manifiestan inquietud y preocupación por el futuro de nuestro partido, que a la vez expresan diversas propuestas sobre acciones, estrategias e incluso, proyectos de cambio, refundación y transformaciones radicales para nuestro partido.

Por un lado, es alentador constatar la vitalidad del PRI, confirmar que existen ideas y reflexión en los militantes y cuadros de nuestro partido, que el ánimo no se ha perdido y que empezamos a tomar nueva fuerza desde la oposición para construir una alternativa de gobierno.

Hoy convocamos a un foro abierto, un foro sin restricciones, sin documentos rectores para la discusión porque creemos que los temas deben surgir de los militantes, de quienes hacen el partido.
Planteamos como inducción al debate seis preguntas,que pueden reformularse en cada una de las mesas, si así lo consideran.

La convocatoria es a discutir el partido; la pregunta es ¿qué hacer? Se dirige a todos como una provocación intelectual y política, pero también como una invitación a iniciar una reflexión seria, estratégica y con visión de futuro, que trascienda la coyuntura, atempere y supere el momento político y que mire al futuro. Con este Foro el PRI debe mostrar a los mexicanos que entendió el mensaje del 2 de julio, que asumimos con responsabilidad nuestro nuevo papel: que vamos a consolidar el cambio en el partido, a reconstruir los canales de comunicación con la sociedad, a representar con mayor energía los intereses de los ciudadanos; que estamos trabajando para recuperar la confianza de quienes no votaron por nosotros, pero también, para confirmar la de quienes nos dieron su voto.

Este es el primero de muchos foros, el inicio de un debate que será nacional, de aquí y en todas las mesas, saldrán propuestas y temas que conformarán una agenda para redefinir nuestro proyecto de partido.

Surgirán ideas para tomar posiciones ante el nuevo gobierno, pero lo más importante es que mostraremos el rostro de un partido unido, vivo, fuerte y con futuro.

Estamos cohesionados en torno a un proyecto común, un proyecto de unidad que integre la diversidad y la pluralidad internas, que sobre las conciencias básicas supere las diferencias, que muestre congruencia entre el pensar y el hacer del partido, que oriente y marque la pauta al trabajo de nuestros legisladores, que muestre a la sociedad un partido de propuestas e ideas congruente con las nuevas demandas sociales.

Estamos por un proyecto de unidad partidista que destierre para siempre la cultura de la línea, que promueva una actitud responsable, porque desde el Congreso también somos gobierno, porque tenemos una responsabilidad con quienes nos dieron su voto.

Estamos por un proyecto de unidad que se sustenta en la reflexión y discusión sobre los grandes temas nacionales que establezca mecanismos claros de discusión y de toma de decisiones, que derive en acciones de responsabilidad democrática respaldadas en acuerdos y consensos internos.

Estamos por un proyecto de unidad que tenga en el diálogo el mecanismo privilegiado para resolver las diferencias. Un diálogo transparente y abierto entre dirigencia y militancia.

Queremos un proyecto de unidad que parta del establecimiento de reglas claras, reglas que todos respetemos y todos construyamos. Reglas democráticas que sepulten en el pasado las reglas no escritas de la política partidista.

Unidad en la democracia, unidad en el diálogo, unidad en la riqueza de la diversidad, unidad que es respeto mutuo y madurez para construir un partido moderno para el Siglo XXI. Así es como entendemos la unidad partidista. Es tiempo de que juntos construyamos las bases del partido que todos queremos, del partido moderno, competitivo y democrático que los mexicanos, los millones de mexicanos que no votaron o que votaron en contra de nosotros también están esperando.

Que quede claro, el PRI está en pie de lucha. El PRI se prepara para ofrecer a las y los ciudadanos un mejor proyecto para promover políticas de gobierno que beneficien a la gente, para legislar para la sociedad, para ser un factor de gobernabilidad y estabilidad política, para vigilar la acción del gobierno y el cumplimiento de sus promesas, para hacer de la vida partidista un ejercicio permanente de debate y reflexión sobre los principales problemas del país.

El PRI es autor de la democracia que vive nuestro país y el PRI demanda su lugar en la mesa de esa democracia. No nos vamos, no desaparecemos. Somos una fuerza política que sabrá cambiar y sabrá participar con el respeto de la sociedad en la política y en la democracia de México.

A quienes hoy asisten a este Foro y van a trabajar en las mesas, en las seis que se instalarán, mi reconocimiento e invitación a que expongan sus ideas y propuestas con imaginación, sin restricciones y con la plena certeza de que serán escuchados y tomados en cuenta.

En este partido todos contamos y todos hablamos. Vamos a discutir el Partido. Vamos a extraer de cada una de sus mesas ideas y propuestas. Vamos a sentar las bases del futuro. Vamos juntos, de manera horizontal, sin jerarquías, sin presidium, sin lugares apartados, sin línea. Hay espacios, hay mesas, hay militancia y habrá ideas para construir el futuro.

2. En el cierre (El 30 de septiembre, una vez celebrados los foros de los estados y habiendo escuchado las reflexiones en la voz de sus representantes).

Quiero hacer un reconocimiento a quienes hoy están presentes trayendo la voz y los planteamientos de sus estados y a través de ustedes un reconocimiento a la militancia del Partido que se comprometió y está realizando estos foros de debate en todo el país.

Así como también a quienes han tenido con esta responsabilidad del Partido, la atingencia y la sensibilidad para convocar a las distintas organizaciones, a los sectores, a los grupos, a las corrientes y a la sociedad en general, que preocupada por su futuro está preocupada por el futuro del PRI.

Quiero marcar algunas cuestiones que me llamaron particularmente la atención de sus intervenciones, no de las propuestas sino de las actitudes y de las conductas que reflejan los distintos planteamientos que se señalaron el día de hoy.

Las primeras tienen que ver con lo que no es el debate. En primer término, ha sido muy satisfactorio encontrar que no es un desahogo, que no se ha convertido en ninguna parte en un simple expediente para tener un espacio para poder simple y llanamente desahogar nuestras frustaciones, desahogar nuestros sinsabores, desahogar nuestros temores.

Por otra parte, también es satisfactorio encontrar que es un debate que no ha buscado, precisamente por esa actitud abierta, ser exacerbador de las diferencias, de aquello que nos separa, de aquello que incluso transitoriamente nos divide, sino que ha tratado, en el marco de respeto, de encontrar qué es precisamente lo que nos une hoy y nos puede unir en el futuro.

Otra cuestión vinculada a esto es que no es un debate rupturista, no han tratado de ninguna manera de poner al otro del otro lado y exacerbar, en una actitud maniquea, todos aquellos defectos, aquellos vicios que atribuyéndose al otro nos permite ponernos del lado de los buenos, del lado de los puros, del lado de los que sólo y exclusivamente tenemos la verdad.

Tampoco hemos confundido lo que es buscar, desencadenar y ordenar el debate, con lo que es imponer ideas, imponer propuestas, imponer actitudes, en síntesis, tirar línea, diciendo que se tira línea.

Por lo tanto, tampoco ha sido un debate avasallante, ni lo va a ser en el futuro. Eso es lo más valioso que podemos rescatar de este primer ejercicio en que estamos combatiendo la cultura del silencio, porque también tenemos que reconocer que durante muchos años las voces del priísmo nacional no tenían que confrontarse internamente, había una sola voz que prevalecía y voces que más que emitirse abiertamente, eran susurros que se emitían en la soledad o muchas veces en pequeños círculos.

Yo no me voy a poner a hablar aquí sobre lo que fue y mucho menos a juzgarlo, simple y llanamente señalo que eso ya no puede ser y que éste Foro, este debate convocado, es precisamente para propiciar la ruptura de la cultura del silencio.

Ruptura de la cultura del silencio que por cierto no significa anarquía y que no significa anarquía está en nuestras manos, no en ningún otro, en nuestras manos, la capacidad de hacer que sea un debate ordenado y sobre todo, un debate propositivo.

Por lo tanto, diría que hay cuatro elementos fundamentales del debate que hoy hemos detonado y hemos iniciado.

En primer término, escuchamos. Tenemos que aprender a escucharnos, porque no bas5ta con romper el silencio cuando el silencio sólo es para que nuestra voz sea la que se oiga, requerimos romper el silencio para oír a los demás, para escucharlos.

El segundo es aprender a tolerarnos, no es fácil. La tolerancia es prácticamente una virtud basada en la resistencia, en resistir y aguantar lo que el otro nos dice, no es una virtud proactiva, una virtud propositiva. Por lo tanto, requerimos extraer de la tolerancia la capacidad de encontrar las coincidencias.

La tercera es la capacidad de generar a través del debate los acuerdos necesarios. Un debate que simplemente se limite a tolerar es un debate que no cumple con su función última. Volveríamos un medio, un procedimiento, in fin en sí mismo y la finalidad del debate es encontrar ideas y propuestas en las que coincidamos todos.

Y es fundamental esta actitud de búsqueda de coincidencias, porque la requerimos para ir construyendo el camino hacia la XVII Asamblea Nacional del partido.

Y el cuarto elemento que le da sentido al debate es la capacidad para generar actuación, para poder actuar con base en los consensos, actuar con base en ideas construidas a través de la discusión y del diálogo.

Así podemos considerar que construiremos la etapa del nuevo partido. Este es sin duda un ejercicio democrático. Formará a partir de ahora, a partir de esta voluntad expresa de construir la nueva etapa del PRI, como parte esencial de nuestra forma de ser, de nuestra conducta partidista.

Esta nueva actitud, requerimiento básico para la nueva etapa del PRI también implica una gran responsabilidad para reforzar la cohesión interna. He escuchado las voces que llaman a privilegiar la unidad del partido, a privilegiarla sobre cualquier otra actitud personal o de grupo y esta base es la fundamental para construir la legitimidad del partido.

Legitimidad no solamente en cuanto a la dirigencia a todos sus niveles, sino legitimidad en cuanto a sus planteamientos, en cuando a sus propuestas, legitimidad frente a la sociedad.

De esa manera podemos en estos meses que vamos a vivir de particular intensidad e importancia en la vida del partido, transitarlos no sólo exitosamente en términos de una fuerza política que busca reivindicar su presencia en la escena política nacional y constituirse en alternativa real de poder, sino reivindicarlo frente a la sociedad mexicana y frente a un futuro que demanda que los valores, que los principios vinculados a la democracia, a la independencia y a la soberanía nacionales sean los que prevalezcan.

Tenemos tareas inmediatas y aquí quiero sumarme a los priístas y las priístas que hoy tienen una muy importante batalla electoral en el estado de Tabasco y en el Estado de Jalisco. El 15 de octubre...

Aquí está lo que nos da sentido, lo tiene La República: «Compromiso Social para Tabasco y Jalisco».No se trata simplemente de decir que queremos que Manuel Andrade gane la gubernatura del estado de Tabasco y que ganen los 17 candidatos a presidentes municipales. No basta sólo decir que queremos que Jorge Arana gane la gubernatura del estado de Jalisco y ganen los 124 candidatas y candidatos a presidentes municipales.

No basta con decir que queremos la mayoría de los Congresos de Tabasco y de Jalisco, requerimos transmitir el sentido que tiene el triunfo electoral para Tabasco y Jalisco del PRI, transmitirlo a la sociedad, comprometernos con ella.De esta manera podemos darle un pleno sentido al esfuerzo de renovación que estamos realizando en el seno del PRI. Muchas gracias, no sólo por estar hoy, el día, en varias horas transmitiendo voces y sentimientos del resto del país, sino muchas gracias por lo que está por venir.