EL
PRI Y SU FUTURO INMEDIATO
EDUARDO
LEAL HERNÁNDEZ*
Un
partido que no esté con los jóvenes es un partido
sin futuro, un partido que no esté con la fuerza de las
ideas, es un partido gobernado por la inercia y por los acontecimientos
de otros y va a perder la capacidad de conducir los destinos del
país, en función de las ideas que creemos que deben
conducirlos y llevarlos a un mejor horizonte y a un mejor puerto.
Después
de las pasadas elecciones del 2 de julio, el Partido Revolucionario
Institucional cayó en una serie de enfrentamientos entre
las diversas corrientes que convergen a su interior, hasta llegar
a pensar sobre su posible desaparición o fractura; lo que
se traduciría en el fin de una etapa histórica del
México moderno o en la incapacidad del PRI para asimilar
la derrota.
La
pérdida de credibilidad, por parte de la sociedad hacia
el Partido, se debió al desgaste natural a través
de los 71 años de existencia; por ser un partido apegado
al Presidente, en lugar de un partido en el gobierno; por la incongruencia
entre las palabras y los hechos, que nos llevó a la derrota
del 2 de julio.
Los
jóvenes representamos un sector muy importante de la sociedad
mexicana que para el año 2006 será determinante
en el triunfo electoral de cualquier partido político.
Sin duda la participación de los jóvenes en las
decisiones del Partido será también pieza importante
para recuperar la credibilidad y los espacios perdidos.
Para
lograr la credibilidad perdida, no sólo en los jóvenes,
sino en todos los sectores de la sociedad debemos pensar primero
en nuestro ideario, el cual debe convertirse en una práctica
cotidiana; es decir, la justicia social y la democracia no deben
verse únicamente como parte de un proceso histórico
fundamental en la historia de nuestro país, sino deben
convertirse en aspectos constantes de la ética política
partidaria que se debe transmitir a todos los militantes por medio
de su trabajo y desempeño, sea público o partidista.
Debe
hacerse un planteamiento moderno que revise críticamente
del ideario revolucionario; una idea de nacionalismo que resalte
y contenga los elementos básicos con un nuevo lenguaje,
un nuevo discurso que permita transmitir a la sociedad el significado
de los acontecimientos, ideas y figuras que han construido nuestro
país y que están ineludiblemente ligados a la historia
del Partido Revolucionario Institucional.
Por
otro lado, la división de poderes es un elemento primordial
en la gobernabilidad de nuestro país. La practica parlamentaria
de nuestro partido debe estar en congruencia con nuestra ideología
y valores, así como con nuestra plataforma electoral. Estos
elementos deben estar en conjunción con las necesidades
de la sociedad mexicana:
a) Desarrollo Político,
b) Desarrollo Económico,
c) Desarrollo Social.
Sin
duda, la relación con los jóvenes debe ser una prioridad
en nuestro acercamiento con la sociedad; entender el conjunto
de creencias, actitudes y valores que actualmente determinan su
comportamiento y su forma de entender la política.
Es
necesario establecer un puente genera-cional que, a ojos de la
sociedad, demuestre ya un cambio respecto a las personas que dirigen
hoy al partido; dándole el espacio en cuadros de dirigencia
a los jóvenes con base académica, con la asesoría
saludable de los viejos militantes y dirigentes.
El
acercamiento del PRI a las universidades públicas y privadas
debe ser un proceso paulatino y continuo por parte de cuadros
y dirigentes jóvenes con verdadera vocación partidista
y social, haciéndoles ver que el proyecto educativo nacional
debe garantizar a las mujeres y a los hombres, las condiciones
necesarias de mejoramiento social.
En
suma, el Partido debe promover como elemento fundamental de su
oferta política, que el proyecto de vida individual de
cada joven tenga la posibilidad de concretarse en sus necesidades
primordiales: empleo, educación, seguridad social, libertad
de expresión, respeto a sus derechos políticos.
El
partido debe mirar en todo momento hacia este sector, desde que
se encuentran en su etapa de formación ideológica
hasta los que empiezan a consolidar un proyecto de vida; es decir
debemos tener contacto las y los jóvenes a partir de los
15 años en adelante, porque su voto será definitivo
para las próximas elecciones federales debido a que suman
cerca de 7 millones más los que votaron por primera vez
el 2 de julio. Reitero, no olvidemos que en el futuro inmediato
serán los jóvenes quienes defininan las tendencias
electorales y el rumbo político de nuestra nación.
Para lograr lo anterior debemos fortalecer la capacitación
y cultura política; por lo que resulta indispensable que
el PRI establezca los mecanismos para que los ciudadanos tengan
acceso no sólo a la información, sino también
a la formación que induzca a la participación política
y social.
El
partido deberá impulsar el conocimiento de elementos ideológicos,
así como valores que permitan fortalecer la cultura política
de nuestro país; por lo que la identidad del partido debe
erigirse nuevamente como un eje rector, recuperando los elementos
que nos dieron originalidad e identificación con la sociedad
y desechando a los que generaron prácticas autoritarias
y antidemocráticas.
La
capacitación debe ser el pilar fundamental para el fortalecimiento
de una cultura de participación. El PRI deberá permear
a toda la población en sus distintos niveles, no basta
en enfocarnos a la militancia, sino a la sociedad en su conjunto.
Por
todo lo anterior, el proceso de renovación de la dirigencia
debe ser de manera democrática; la selección de
nuestros candidatos será mediante consulta interna y con
probada militancia, para ocupar los cargos partidistas.
De
igual manera resulta de vital importancia reestructurar el Consejo
Político Nacional, de tal forma que esté conformado
solamente por los dirigentes nacionales, estatales, Diputados
Federales, Senadores, líderes de la fracción parlamentaria
del PRI en los Congresos Locales y descartando la figura decorativa
de los militantes distinguidos.
*Licenciado
en Ciencias Políticas y Administración Pública.
Asesor de la Secretaría General del Icadep Nacional.
26 años
