TIEMPOS DE CAMBIO: NUESTRO TIEMPO
José Alberto González Aguilar*

«La Reforma debe permitir al Partido revisar todo, conservar lo positivo, transformar loque se ha
quedado rezagado y desechar lo absurdo»

Jesús Reyes Heroles

El momento que se vive en la actualidad es el justo para convertir nuestra derrota del pasado 2 de julio en una gran oportunidad, una oportunidad de ser nosotros quienes conduzcamos los cambios de este país.

En todos los ámbitos de la vida del ser humano y de las sociedades tienen lugar cambios; el PRI no es la excepción, por el contrario, es evidente que para poner a nuestro partido en condiciones de formular un proyecto político de cambio, es necesario que esté dispuesto a asumir y experimentar una gran transformación.

El México de después del 2 de julio será más democrático; sí, pero también será un México más critico y más informado, un México más preocupado por sus problemas, con una sociedad que conoce el valor de su voz y su voto. El PRI tiene la obligación de situarse en el escenario político mexicano, justo en el lugar que la ciudadanía le otorgó, hagamos que el Partido sea nuevamente el punto de encuentro de quienes tienen inquietudes políticas, que quieren ser escuchados, que quieren participar y sólo esperan el espacio para desarrollarse; no podemos dejar pasar la oportunidad de ser nosotros, los priístas, los articuladores de la nueva política mexicana, con nuevos equilibrios y más participación de la ciudadanía

Una juventud critica, es sinónimo de inquietud, una juventud participativa será el signo de nuestros días, los nuevos tiempos de la política mexicana nos obligan a adecuarnos, un partido cercano a la sociedad, cercano a sus problemas y a sus necesidades, cerca para compartir responsabilidades, cerca muy cerca para escucharlo. Es tiempo de sacudir la casa, de rescatar lo bueno, de abandonar lo malo; es tiempo ya de comenzar a construir el partido y el rostro que ofreceremos en los años por venir.

Cambiemos sin simulaciones, sin espejismos, afrontando realidades; renovemos al partido, hagamos del priísmo una nueva actitud de hacer política, es nuestra obligación el asumirnos como un partido político, como el partido de las oportunidades, esta es la hora de una nueva generación de políticos; no hay tiempo ya para experimentar, es aquí y es ahora, la renovación y el entreveramiento de generaciones es hoy, el mejor rostro del PRI para con la sociedad mexicana que nos cambio por no cambiar, nos faltó credibilidad, compromiso con sus causas, apertura a las nuevas generaciones y eso es justamente algo de lo mucho que hace falta, aire fresco, caras nuevas. En pocas palabras: no más de lo mismo, no más los mismos.

Al exponer mis puntos de vista, lo hago con la convicción de reafirmar mi incuestionable militancia en el PRI, pero también lo hago con la aspiración de que en adelante los jóvenes desempeñemos un papel trascendental en la vida del partido, ya que la apuesta del partido tiene que ser ahora en términos de abrirle las puertas a los jóvenes: que estos encuentren en el PRI un sentido de pertenencia y de aspiración, es necesario abrir el partido, dar cabida a todas las expresiones y a los equilibrios necesarios para llegar a acuerdos, el disenso y la tolerancia juegan un papel trascendental en la política de nuestros días, hagamos de nuestro partido un espacio para las ideas y opiniones; los tiempos cambian y el PRI cambiara con éstos, un rostro más humano y más cercano a la sociedad serán garantía de triunfo en un futuro muy cercano.

Vivimos tiempos inéditos, hagamos actos inéditos de cara al próximo gobierno. Nuestro deber como partido será cumplir dignamente como oposición; seamos una oposición activa, propositiva y de vanguardia, que deje su resto en cumplir con las metas establecidas, hagamos de estos tiempos de cambio, nuestro tiempo, es tiempo de renovar y de aspirar; renovemos a nuestro partido con legitimidad y unidad.

De cara al ¿Qué hacer? de nuestro partido, es tiempo de que revisar a fondo y replantear las políticas, podar las que han sembrado malestar, desesperanza y pobreza entre la gente.

La justicia social, junto con la democracia, han sido los postulados de identificación del priismo, pero de poco habrá servido avanzar en el diseño y operación de nuevas formas de toma de decisiones en el país y en el partido, si fracasamos en la voluntad de mejorar las condiciones de vida de la gente, por eso todos los prisitas requerimos de un instituto político unido, reformado, fortalecido en lo interior, con nuevas actitudes y con nuevos personajes, pero aún mas necesitamos un partido que transmita esperanza, que recupere los postulados básicos de un estado mas social y democrático de derecho, el momento de hacerle frente a esta nueva etapa del partido, esta ahora en nuestras manos, en los años por venir más de 9 millones de mexicanos estarán votando por vez primera, démosle a este nuevo electorado rostros con identidad, pongamos de moda al PRI, hagamos que los jóvenes vean en nosotros a alguien como ellos, que se sientan identificados, que se sientan incluidos, es la hora de ir por todos, de ir por aquellos que nunca han sido escuchados, es el momento del trato igualitario a las mujeres y de oportunidades reales para los jóvenes.

Los tiempos por venir serán tiempos de retos y de oportunidades, es necesario un cambio en el PRI y en los priístas, por que para que el PRI cambié se necesita que los priístas tengamos ganas de cambiar, los jóvenes quienes siempre hemos sido oposición y minoría al interior del partido, en estos nuevos tiempos pondremos el ejemplo, este será nuestro tiempo.

*Abogado. Director de Programas y Proyectos del ICADEP.
Consejero Político en el Estado de México.
Actualmente se desempeña en la Fundación Colosio, A.C.
26 años