REDEFINICIÓN
Francisco Elguero Molina*

Después del proceso democrático del 2 de julio se ha generado una oleada antipriísta que afecta de manera directa la estructura del Partido Revolucionario Institucional.

Este desgaste abarca a los distintos grupos que lo conforman, tales como políticos tradicionales, tecnócratas, sindicatos y campesinos, entre otros, que en su mayoría, al asumir una actitud egoísta de no reconocer en donde han estado las fallas, buscan culpables cuando todos de alguna manera hemos tenido algún nivel de responsabilidad.

Cuando se busca imponer los intereses personales y no la verdadera ideología del partido, tarde o temprano se llega a situaciones tan difíciles como las sucedidas en días anteriores.

Los jóvenes en la actualidad somos la parte más importante del electorado. Por esta razón se debe considerar la participación de nuevas generaciones de manera más activa en las acciones del partido, en la medida que lo permitan las generaciones que detentan el control del partido, que innegablemente han contribuido a la situación actual.

Es momento de identificar los errores para poder corregirlos y dar oportunidad de desarrollarse a las nuevas generaciones, con el fin de llegar a un partido más democrático, transparente e incluyente, que sea el mejor medio para que la población nos siga considerando como alternativa para resolver los problemas de justicia social.

El PRI, al convertirse en oposición, deberá buscar una reconciliación con el electorado y con la población en general. De esta manera a través de los estados gobernados por el Revolucionario Institucional y los escaños logrados en el Congreso de la Unión, considero que será determinante el apoyo apolíticas de mayor contenido público y social, pero sin perder de vista el orden y la disciplina económica, enfocarse a que la economía sirva a la sociedad y no al revés, es decir que se sumen esfuerzos para los sectores más desprotegidos. Por ejemplo, en el tema de la privatización se debe de actuar de manera objetiva, buscando el bien del país. No dejarse llevar por los beneficios electorales en el corto plazo y que se continúen con los privilegios y cotos de poder para ciertos grupos e intereses particulares, que a fin de cuentas no beneficiarían de manera tangible y por lo consiguiente serían una fuente de ataque para el partido.

En el contexto internacional, considero que de manera conjunta, en equipo, las generaciones con experiencia y los jóvenes deberemos hacer una intensa campaña para reposicionar al partido, quitándole la imagen de partido dictador y poniéndole una que nos ubique como el partido que posibilita la democracia, transparencia y eficacia, apoyándonos más que nunca en políticas de índole ecológica y desarrollo sustentable, en beneficio del campo, orden y limpieza en las ciudades. A la vez, apoyar políticas de apertura económica, buscando mantener una incursión firme y vanguardista en la globalización, permitiéndonos intensificar el intercambio comercial, no sólo con nuestros vecinos del norte y la Unión Europea, sino con países de Latinoamérica, Asia, Medio Oriente y África, con el fin de disminuir la relación tan asimétrica con nuestros principales socios comerciales.

Es importante presionar, por medio del Legislativo, para que en las negociaciones comerciales se impulse una participación más activa y ordenada de los sectores productivos y que la estrategia busque el beneficio de los sectores que generan mayor empleo, valor agregado, que protejan y a su vez fomenten las actividades del campo.

En tal orden de ideas al promover la diversificación, se busca proteger la soberanía nacional o mantener una barrera cimentada que la resguarde.

Sé que esto no es una idea nueva, pero como principal partido dentro de la oposición se puede presionar al gobierno entrante para tomar ese rumbo y marcar una posición partidista tanto nacional como internacional que apoye la defensa de la soberanía, entendida como velar por los intereses y el patrimonio de los mexicanos con una visión abierta y nacionalista, en la globalización.

En conclusión, el PRI esta vivo y con la capacidad más que nunca de redefinirse, limpiando los obstáculos que impedían su evolución, para ubicarse en un entorno donde la gente capaz, honesta y trabajadora tiene cabida, dejando a un lado los intereses particulares o de grupos, revisando las antiguas tradiciones y deshaciéndose de aquellas que no responden a las circunstancias actuales, que tanto daño le han hecho al partido.

Analista. Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Anáhuac. 24 años