DEL
CONSENSO Y ALGO MAS...
ULISES
CORONA R.*
El
consenso no es unanimidad. No hay ninguna sociedad, ni aun la
más universal, en la que el consenso sea universal. Tampoco
es la universalidad condición necesaria de la efectividad
del consenso; este último se halla en compleja interacción
con la disensión.
El
disenso es el nivel de desacuerdo de opiniones con respecto a
las decisiones distributivas y sus resultados. Consenso es el
nivel de aceptación de las reglas, normas o leyes comunes
que tiene un grupo social, pero no sólo es la aceptación
de estas, si no también la «voluntad misma de resolver
sus conflictos, esto, siempre y cuando exista una cierta atracción
o unión de un grupo sobre sus propios miembro, es decir
el consentimiento mayoritario de un grupo social (1).
El
consenso puede existir en un núcleo pequeño de individuos
como una familia, ya en una sociedad, el consenso se convierte
en una condición determinante en el sistema de creencias
y valores de la sociedad; existe consenso cuando una gran proporción
de los miembros de una sociedad, que participan en las decisiones
relativas a la distribución de autoridad, status, derechos,
riqueza, etc. Están más o menos de acuerdo acerca
de qué decisiones deban adoptarse señalando que
están unidas entre sí y con la sociedad en su conjunto.
Una
aceptación común de leyes, reglas y normas.
Los
elementos básicos pero necesarios para que se dé
el consenso social son, en mi opinión:
-
Una adhesión a las instituciones que promulgan y aplican
las leyes y reglas.
-Un
generalizado sentimiento de identidad o unidad que revela a los
ciudadanos que lo experimentan, aquellas características
respecto de las cuales son: idénticos y por tanto iguales.
El
consenso mantiene el orden público, esto es; «disminuye
las probabilidades del empleo de la fuerza en la resolución
de los desacuerdos y aumenta la cooperación no impulsada
por el miedo al poder coercitivo del más fuerte»(2)
Lo
anterior mediante:
-La
reducción de las probabilidades de desacuerdo.
-La
limitación de la intensidad emocional y la fuerza de las
motivaciones que se expresan en las discrepancias así como
de la rigidez a la adhesión o los puntos a cerca de los
cuales hay desacuerdo; y.
-La
creación de una actitud favorable de medios pacíficos
para resolver las discrepancias entre aquellas, que tienen cierto
sentido de afinidad e identidad mutuas.
Así,
el consenso facilita la colaboración refuerza la cooperación
que tiene su origen en los intereses del grupo. Un estado mientras
más consensual sea será más democrático,
la obligación de los partidos políticos y de nuestra
sociedad es ampliar este ámbito consensual, que sea este
más grande y que permee a todos los grupos sociales.
Lo
anterior lo podemos lograr, buscando puntos de coincidencia para
nuevos horizontes, recordar una olvidada idea de Mariano Otero
que proponía buscar la coincidencia en lo fundamental como
base de unidad.
Este
es el futuro mediato y también urgente, primero buscar
nuestros consensos, luego, algo más.
(1) Enciclopedia de la Ciencias Sociales, T
III. España, Edimusa, 1977. p.112
(2) Wirth L. (alemán 1897-1952) «Localism Regionalism
and Centrallization» The Gheto University of Chicago Press.
1937.
*Profesor
en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Analista y comentarista radiofónico. Servidor Público.
38 años
