XII
Censo General de Población y Vivienda 2000
ANTONIO PUIG ESCUDERO*
Del
7 al 18 de febrero, el Instituto Nacional de Estadística
Geografía e Informática (INEGI), realizó
el levantamiento del XII Censo General de Población y Vivienda,
2000 en todo el territorio nacional.
Este
Censo de Población y Vivienda se distingue por importantes
innovaciones en su proceso.
Destacan
dentro de éstas, la extensión del periodo del levantamiento
a dos semanas y la consideración de otras dos para validar
la información y supervisar la cobertura; la ampliación
de la temática censal; la elaboración de un detallado
paquete cartográfico; la utilización de una técnica
mixta de levantamiento que combinó la enumeración
exhaustiva con una gran encuesta por muestreo; la participación
de cerca de medio millón de personas debidamente capacitadas;
la utilización de moderna tecnología informática
para la captura y el procesamiento de los datos; y la realización
de una intensa campaña de comunicación entre todos
los sectores de la sociedad y regiones del país, que permitió
contar con cerca de 70 mil oficinas, 21 mil aulas, y 600 millones
de productos promocionales con leyendas alusivas al Censo. Todas
estas innovaciones dieron como resultado la realización
de un evento altamente exitoso.
Con
este Censo, México enriquece significativamente su Sistema
Nacional de Información, cuya calidad se debe a una estrecha
colaboración entre el INEGI, la ciudadanía, las
organizaciones sociales, los gobiernos y numerosas instituciones
privadas. Sin esta participación no hubiera sido posible
proporcionar información oportuna, de calidad y suficiente
a tan sólo quince semanas después de haber concluido
la recopilación de la información.
El
Censo del año 2000 representa el recurso informativo más
valioso que permitirá conocer con precisión las
condiciones demográficas, sociales, económicas y
culturales de los habitantes del país, y mostrar la pluralidad
entre las distintas regiones y los sectores de la población
a inicios del siglo XXI, información fundamental para diseñar
el México que deseamos las actuales y futuras generaciones.
A
continuación se presentan los resultados preliminares del
XII Censo General de Población y Vivienda, 2000.
POBLACIÓN
RESIDENTE
Tamaño
de la población
Con
base en el Censo del año 2000 sabemos que al 14 de febrero,
residían en la República Mexicana un total de 97,361,711
personas, quienes constituyen el recurso más importante
de que dispone México. Al mismo tiempo, su tamaño
refleja la dimensión de los esfuerzos que debemos enfrentar
como país para impulsar el desarrollo integral de la nación.
Este monto poblacional ratifica la tendencia que se ha venido
observando a lo largo de la década y que ha sido registrada
a través de diversas fuentes de información estadística,
como son el Censo de 1990, el Conteo de 1995 y las Encuestas sobre
la Dinámica Demográfica de 1992 y 1997, las cuales
indicaban volúmenes de población de 81.2 millones
en 1990; 85.6 en 1992; 91.2 en 1995; y 93.7 millones en la ENADID
de 1997.
Referencia
al ámbito mundial
Con
este monto de población, México ocupa la décimo
primera posición entre las naciones más pobladas
del mundo, lugar que mantendrá con seguridad por algún
tiempo hasta cuando alcance al Japón, que propiamente ha
detenido su crecimiento demográfico -crece al 0.2% por
año-, o bien sea superado por Filipinas que crece a una
tasa superior a la nuestra, del 2.1 por ciento. (véase
gráfica 1)
Distribución
de la población por sexo
Del
total de residentes en México, 47.4 millones son del sexo
masculino y 50.0 millones del femenino, lo que significa que hay
95 hombres por cada 100 mujeres. En 1990 este indicador era de
97, lo que lleva a suponer que la menor proporción de hombres
que actualmente se observa es consecuencia, entre otros factores,
de la migración internacional, predominantemente masculina.
Evolución
de la población en el siglo XX
Al
comparar los resultados del año 2000 con los de los censos
anteriores, se puede apreciar que la población en México
se multiplicó por un factor igual a 7.2 entre 1900 y el
2000, cuando a nivel mundial la población lo hizo en 3.7
veces y los países más desarrollados en únicamente
2.2. Esto ilustra el acelerado poblamiento que ha experimentado
nuestro país.
Sin
embargo, en el transcurso del periodo señalado, los incrementos
demográficos en México se presentaron con diferente
intensidad. Así, la población de inicios del siglo
XX tardó poco más de 50 años en duplicarse,
al pasar de 13.6 millones de habitantes a 25.8 millones en 1950.
Posteriormente se observó un elevado aumento poblacional,
como resultado de una alta natalidad y una sensible baja en la
mortalidad; con ello, la población de 1950 se duplicó
en un período mucho más corto, de poco más
de 20 años. Si bien a partir de ese momento la población
del país continuó aumentando, el ritmo de su crecimiento
empezó a disminuir. Esto es confirmado por el Censo del
año 2000, ya que el volumen de la población de 1970
tardó poco menos de 30 años en duplicar su tamaño.
Crecimiento
absoluto en los últimos años
Los
censos de 1990 y el del 2000 muestran que, en tan sólo
una década, la población de la República
Mexicana se incrementó en cerca de 16.1 millones de personas.
Este monto equivale a la población que se acumuló
desde la fundación del país hasta 1930, o a la que
reside actualmente en las 14 entidades menos pobladas, consideradas
de manera conjunta. Supera, asimismo, a la población que
en lo individual tienen 33 de los 42 países de Europa,
o 32 de los 38 países de América Latina y El Caribe.
Lo anterior debe llevarnos a reflexionar acerca de las implicaciones
socioeconómicas, de espacio, de utilización eficiente
de los recursos y a la relación que esto tiene con el medio
ambiente, dentro de un esquema de desarrollo sustentable y de
compromiso intergeneracional.
Correspondencia
con otras fuentes de información
El
crecimiento demográfico registrado por los censos en los
últimos 10 años, corrobora lo que muestran otras
fuentes de información que utilizan diferente metodología
de recolección. Así, en promedio, ocurrieron cada
año 2.4 millones de nacimientos, mostrando una clara tendencia
hacia la baja; 420 mil defunciones, que se han mantenido relativamente
estables; y un saldo migratorio negativo de alrededor de 300 mil
personas, con un comportamiento al alza.
Crecimiento
relativo de la población
La
tasa de crecimiento de la población entre 1990 y el 2000
fue de poco menos del 1.9% en promedio anual. A su interior se
distinguen claramente dos periodos: el primero, de 1990 a 1995,
cuando la población creció al 2.1%; y el segundo,
que cubre el último lustro, de 1.6% en promedio por año.
Lo
anterior confirma la paulatina disminución que ha mostrado
el crecimiento demográfico del país desde finales
de los años sesenta, cuando la tasa alcanzó su valor
máximo de 3.4%, debiéndose esta declinación
principalmente al descenso que está experimentando la fecundidad.
Referencia
al ámbito mundial
Desde
una perspectiva internacional, el actual ritmo de crecimiento
de la población de México es notablemente inferior
al que se observa en las naciones consideradas como menos desarrolladas,
que según fuentes internacionales es de 2.4% por año
(véase gráfica 4). Sin embargo, cuando se le compara
con las regiones de mayor desarrollo cuya tasa de crecimiento
es de 0.3% se desprende que nuestro ritmo de crecimiento es cinco
veces superior, lo que permite apreciar la dimensión del
esfuerzo que debe realizarse para otorgar a la población
condiciones mínimas de bienestar.
Tamaño
de la población por entidad federativa
Factores
económicos, geográficos, sociales y culturales han
llevado a la población a asentarse de diferente manera
en el territorio nacional. De esta forma, el Censo del año
2000 muestra que el Estado de México continúa siendo
la entidad más poblada del país con 13.1 millones
de habitantes, que representan el 13.4% del total nacional. Le
siguen el Distrito Federal con 8.6 millones, Veracruz con 6.9,
Jalisco con 6.3, Puebla con 5.1, Guanajuato con 4.7 y Michoacán
con 4.0. En conjunto estas siete entidades concentran la mitad
de la población del país. (véase gráfica
5)
El
grupo de entidades que siguen en cuanto a su volumen poblacional
está conformado por Chiapas con 3.9 millones de personas,
Nuevo León con 3.8, Oaxaca con 3.4, Guerrero con 3.1 y
Chihuahua con 3.0 millones, que sirven de asiento al 17.7% de
la población total.
Un
tercer conjunto de entidades, que tienen entre dos y tres millones
de residentes, está compuesto por Tamaulipas con 2.7 millones
de habitantes, Sinaloa y Baja California con alrededor de 2.5
millones cada una, San Luis Potosí y Coahuila, con 2.3
millones en lo individual y Sonora e Hidalgo con 2.2 millones,
respectivamente. Este conjunto representa el 17.3% del total de
la población.
Un
cuarto grupo, que cuenta con el 9.5% de la población nacional,
está integrado por Tabasco con 1.9 millones, Yucatán
con 1.7, Morelos con 1.6, y Durango, Querétaro y Zacatecas
con alrededor de 1.4 millones de personas cada uno.
Por
su parte siete entidades tienen menos de un millón de habitantes:
Tlaxcala cuenta con 962 mil residentes, Aguascalientes con 944
mil, Nayarit con 920 mil, Quintana Roo con 874 mil, Campeche con
690 mil, Colima con 541 mil, y Baja California Sur, que se constituye
como la entidad menos poblada, con 424 mil residentes. En conjunto,
la población residente en éstas representa el 5.5
por ciento del total nacional.
Crecimiento
absoluto de la población por entidad federativa
Las
entidades que durante el último decenio registraron mayor
crecimiento demográfico, en términos absolutos,
fueron el Estado de México con 3.3 millones, Jalisco con
1.0, Puebla con 944 mil personas, Baja California que vio incrementada
su población en 827 mil, y Nuevo León que lo hizo
en 728 mil. Así, estas cinco entidades concentran el 42.1%
de los 16.1 millones de habitantes adicionales que tiene el país.
(véase gráfica 6)
Es
relevante destacar que tan sólo el crecimiento ocurrido
en el Estado de México en los últimos 10 años,
es semejante a la población que tienen en la actualidad
países como Uruguay -3.4 millones-, o Costa Rica -3.6 millones-,
y supera a la población que han acumulado a lo largo de
su historia las 22 entidades federativas menos pobladas de la
República Mexicana, consideradas de manera individual.
En
contraste, seis entidades registraron un crecimiento que no superó
las 20 mil personas en promedio por año; éstas son
Campeche, Colima, Baja California Sur, Durango, Nayarit y Zacatecas,
algunas de las cuales registran saldos migratorios negativos.
Crecimiento
relativo de la población por entidad federativa
El
crecimiento demográfico presenta ritmos diferentes entre
las entidades federativas y al interior de las mismas, como resultado
del comportamiento que tiene en cada una de ellas la natalidad,
la mortalidad y la migración interna e internacional, factores
que están vinculados con distintos elementos económicos,
sociales, culturales y geográficos.
De
esta forma, las cinco entidades más dinámicas durante
el último lustro en términos de su tasa de crecimiento
demográfico, fueron: Quintana Roo, Baja California, Baja
California Sur, Querétaro y el Estado de México,
las cuales registraron tasas elevadas que van desde el 2.6% al
5.2% anual. De mantenerse constantes dichas tasas, harían
que la población de estas entidades duplicara su tamaño
entre 27 y 14 años, respectivamente. (véase gráfica
7)
Enseguida
se observan siete entidades que mostraron un crecimiento más
moderado, que aún puede calificarse de elevado, ya que
varía entre el 2.4% para el caso de Colima y el 2.0% registrado
en Tamaulipas y Tlaxcala.
Cuatro
más tuvieron una dinámica similar a la observada
en el país en su conjunto, siendo éstas: Nuevo León,
Tabasco, Campeche y Morelos. Finalmente, las 16 restantes crecieron
a un ritmo por debajo del promedio nacional, llegando a ser inferior
al 1.0% en Michoacán, Nayarit, Veracruz, Distrito Federal,
Zacatecas y Durango. De hecho el Distrito Federal, integrado por
las dieciséis delegaciones políticas, prácticamente
ha estabilizado desde hace algunos años el tamaño
y el ritmo de crecimiento de su población.
Esta
contrastante dinámica demográfica entre las entidades
federativas afecta de manera diferenciada los montos, las estructuras
y la distribución geográfica de la población,
y es un componente determinante de la demanda por diversos satisfactores,
como el empleo, la educación, la salud, la vivienda, el
suelo urbano y agrícola, los servicios básicos y
la cultura y recreación por mencionar sólo algunos.
Distribución
de la población por sexo según entidad federativa
Con
excepción de tres entidades federativas -Quintana Roo,
Baja California Sur y Baja California- en todo el territorio mexicano
se registra una mayor proporción de mujeres, lo que se
refleja en índices de masculinidad inferiores a 100. (véase
gráfica 8)
Las
entidades con mayor presencia femenina en relación con
la masculina son Michoacán, Guanajuato y el Distrito Federal,
cuyo indicador es inferior a 92 hombres por cada 100 mujeres.
Este
perfil es afectado primordialmente por el comportamiento de los
flujos migratorios que presentas características diferenciadas
entre los sexos.
Población
por municipios
Actualmente
hay en el país 2,443 municipios1, número que supera
en 41 a los registrados en 1990. Lo anterior obedece a que durante
la década se crearon 16 nuevos municipios en Tlaxcala;
siete en Chiapas; tres en Campeche y en Veracruz; dos en Aguascalientes,
en San Luis Potosí y en Sonora; y uno en Baja California,
en Baja California Sur, en Guerrero, en Quintana Roo, en Zacatecas
y en el Estado de México.
Existen
167 municipios que cuentan con más de 100 mil habitantes.
De éstos, 135 tienen de 100 mil a 499 mil habitantes; 21
tienen entre 500 mil y menos de 1 millón, y 11 superan
este monto.
De
los 15 municipios o delegaciones más poblados del país,
tres -Ecatepec, Nezahualcóyotl y Naucalpan- se localizan
en el Estado de México; dos -Iztapalapa y Gustavo A. Madero-
en el Distrito Federal; dos -Guadalajara y Zapopan- en Jalisco;
dos -Tijuana y Mexicali- en Baja California, y uno en los estados
de Puebla, Guanajuato, Chihuahua, Nuevo León, Sinaloa,
y Guerrero. La mayor parte de estos municipios cuentan con una
población que supera a la de las entidades menos habitadas
del país, consideradas de manera individual. (véase
gráfica 9)
Municipios
con mayor dinámica demográfica
De
los 167 municipios con más de 100 mil habitantes, 15 registraron
durante el pasado quinquenio tasas de crecimiento iguales o superiores
al 4.3%, lo que supone que de mantenerse éstas constantes,
duplicarían su población en períodos menores
a 16 años.
Los
municipios con mayor dinámica demográfica fueron
Iztapaluca, en el Estado de México, que se incrementa a
un ritmo de 11.0% anual; los Cabos en Baja California Sur, con
9.6%; Acuña en Coahuila, con 7.3%; Benito Juárez,
en Quintana Roo, con 7.2%; y General Escobedo, en Nuevo León,
con 6.6 por ciento. (véase gráfica 10)
Zonas
Metropolitanas en México
El
Censo del 2000 permite conocer, además, el comportamiento
poblacional de las grandes metrópolis del país:
localidades de más de 100,000 habitantes, cuyo territorio
conforma una continuidad geográfica de al menos dos unidades
político-administrativas; es decir, su extensión
urbana rebasa los límites municipales o delegacionales
de las entidades que las comprenden.
De
manera preliminar es posible identificar en el país 31
Zonas Metropolitanas, caracterizadas conforme a la delimitación
de 1995. Las más pobladas son: la Ciudad de México,
donde residen 17.8 millones de habitantes; la de Guadalajara,
con 3.7; la de Monterrey, con 3.2 millones; el corredor Puebla-Tlaxcala,
con 2.3; y la conurbación de Toluca, con 1.3 millones (véase
cuadro 1). En estas cinco zonas metropolitanas habita el 29.1%
de la población total del país, cuando hace diez
años residía el 28.5 por ciento.
En
el último lustro se conformaron como zonas metropolitanas
las que tienen como lugar central a San Francisco del Rincón
en Guanajuato y a Ocotlán en Jalisco. Asimismo, se fusionaron
las zonas metropolitanas de Minatitlán y Coatzacoalcos,
en Veracruz.
Crecimiento
de las Zonas Metropolitanas
En
la mayoría de las zonas metropolitanas del país,
el ritmo de crecimiento de la población supera de manera
notable al registrado en el ámbito nacional, dado que a
su crecimiento natural se le agrega el que resulta del arribo
de importantes flujos migratorios y, en ocasiones, el de la incorporación
de nuevas localidades.
Destacan
por su crecimiento demográfico cuatro zonas metropolitanas
que crecen a tasas superiores al 3.0% -Zacatecas, Querétaro,
Pachuca y Oaxaca- que en conjunto concentran al 1.9% de la población
nacional. Por su parte, las dos principales concentraciones -Ciudad
de México y Guadalajara- crecen a un ritmo inferior al
promedio nacional, mientras que la de Monterrey lo hace al 1.9
por ciento (véase gráfica 11). La Zona Metropolitana
de la Ciudad de México tiene una población 4.8 veces
mayor a la que le sigue en tamaño -Guadalajara- y equivale
a la de las siguientes 14 zonas metropolitanas más pobladas
del país. Lo anterior determina la gran influencia que
tiene esa mega-ciudad en el sistema de asentamientos humanos.
Es de hacer notar que al interior de la misma, son los municipios
conurbados del Estado de México que representan el 52%
de la población de esta zona, los que imponen la dinámica
observada, ya que mientras éstos crecen al 2.4% en promedio
por año, entre 1995 y el año 2000, el conjunto de
las 16 delegaciones del Distrito Federal lo hizo sólo al
0.3 por ciento.
La
Zona Metropolitana de la Ciudad de México en el contexto
internacional
En
el plano internacional, la zona metropolitana de la Ciudad de
México constituye la segunda urbe más grande del
mundo, después del corredor Tokyo-Yokohama, en Japón,
que alcanza los 27.7 millones de habitantes. Le siguen muy cerca
las ciudades de Bombay, en la India, y de Sao Paulo, en Brasil,
ambas con 17.5 millones2. (véase gráfica 12)
Cabe
hacer notar que las grandes zonas metropolitanas ubicadas en los
países desarrollados prácticamente han detenido
su crecimiento, debido a la baja natalidad que experimentan y
al retorno de sus habitantes hacia localidades menos pobladas.
En cambio, las que se localizan en los países en vías
de desarrollo incrementan rápidamente su población
porque en éstas el comportamiento de dichos fenómenos
es opuesto.
Densidad
de población
Otro
indicador relevante que proporciona información sobre las
condiciones generales de vida de la población es el de
la densidad, que relaciona el monto de la población con
la superficie territorial y expresa el número de habitantes
por kilómetro cuadrado.
Así,
en México hay 50 habitantes por km2, indicador que se sitúa
muy por debajo del de países como Japón, la India
e Inglaterra, donde la densidad fluctúa entre 334 y 242
habitantes por kilómetro cuadrado. Sin embargo, esta medida
de concentración supera a la observada en países
como Argentina, Canadá y Australia, entre otros, que se
encuentran por debajo de los 15 habitantes por kilómetro
cuadrado. (véase cuadro 2)
Al
interior del país se observan marcadas diferencias. De
este modo, mientras que en entidades comoel Distrito Federal,
el Estado de México y Morelos existen 5 634, 611 y 313
habitantes por km2, respectivamente, en el lado opuesto encontramos
que Chihuahua, Sonora, Campeche y Durango tienen alrededor de
12 habitantes por km2; como caso extremo se sitúa Baja
California Sur, en donde esta cifra apenas alcanza las seis personas.
(véase cuadro 3)
Densidad
Municipal
En
lo que se refiere a los 20 municipios o delegaciones con mayor
densidad poblacional, 17 se localizan en la Zona Metropolitana
de la Ciudad de México, superando nueve de ellos los 11
mil habitantes por kilómetro cuadrado.
Si
comparamos la evolución de este indicador durante los últimos
10 años, es fácil observar que algunos municipios
o delegaciones centrales de las zonas metropolitanas de la Ciudad
de México y de Guadalajara han visto disminuir su densidad
poblacional, ya que la mayor parte de su territorio está
ocupado y están experimentando un cambio en el uso del
suelo: de habitacional a comercial o de servicios. En cambio,
en las unidades ubicadas en las periferias de las zonas metropolitanas,
la densidad está creciendo de manera notable. (véase
gráfica 13)
Distribución de la población por tamaño
de localidad
Es
importante señalar que persiste en nuestro país
una marcada polarización en la distribución territorial
de la población, ya que, por un lado, una cuarta parte
de los habitantes vive en localidades pequeñas de menos
de 2 500 personas; por el otro, el 26.3% lo hace en localidades
mayores de 500 mil habitantes. La población restante está
distribuida en tres grupos: el 13.7% radica en asentamientos de
2 500 a 14 999 personas; una cifra similar, en localidades de
15 mil a 99 999; y en las llamadas ciudades intermedias, de 100
mil a 499 999 habitantes, se asienta el 21.0% del total nacional.
Con
respecto a 1990, los asentamientos ubicados en las localidades
de menor tamaño y en las ciudades intermedias han perdido
peso relativo, mientras que los de 15 mil a menos de 100 mil habitantes
y, en particular, los mayores de 500 mil han aumentado su participación.
(véase gráfica 14)
Evolución
de la población urbana y rural
Uno
de los rasgos distintivos de nuestro país ha sido el intenso
proceso de urbanización.
Al
inicio del siglo pasado, tres de cada 10 mexicanos residían
en localidades urbanas de más de 2 500 habitantes; hacia
1960 la proporción alcanzó a la mitad; 30 años
después, se invirtió la distribución observada
en 1900; y en la actualidad tres de cada cuatro habitantes viven
en este tipo de localidades. (véase gráfica 15)
Asimismo, el grado de urbanización difiere entre las entidades
federativas en función de diferentes factores socioeconómicos.
(véase gráfica 16)
Las
entidades más urbanizadas son el Distrito Federal, Nuevo
León y Baja California con más del 91% de su población
en dichos asentamientos. En el extremo opuesto se encuentran Hidalgo,
Chiapas y Oaxaca, en donde existe un predominio de población
rural.
Distribución
de la población por grandes regiones
Si
se divide a la República Mexicana en tres grandes regiones,
se observa que la porción norte del país, integrada
por 12 entidades federativas3, cubre el 62% del territorio nacional,
es lugar de residencia del 26% del total de la población
y genera el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
(véase mapa 1)
La
región central, que se compone de 13 entidades4 es, territorialmente
hablando, la más pequeña, ya que abarca únicamente
el 18% del territorio, es lugar de asiento del 58% de la población
y produce el 60% del PIB.
Por
último, la región sureste agrupa a siete entidades5
que cubren el 20% del territorio, reside en ella el 16% de la
población nacional y aporta el 10% del PIB.
En
complemento a esta información y con base en la cartografía
del INEGI, sabemos que de las 31 zonas metropolitanas que existen
en nuestro país, seis -Toluca, Zacatecas, Pachuca, Ciudad
de México, Puebla y Tulancingo- se localizan por encima
de los 2 mil metros sobre el nivel medio del mar, y concentran
al 22.7% del total de la población.
Lo
anterior resulta de particular importancia, ya que debe tomarse
en cuenta que a dicha altitud sólo se aprovecha menos de
una vigésima parte de los escurrimientos; que la capacidad
de almacenamiento de agua superficial en estas zonas alcanza únicamente
el 4% del total; que predominan suelos poco profundos, de alta
pedregosidad y de erosión severa, menos aptos para la producción
agrícola y para los asentamientos humanos; y que a tales
altitudes, la combustión de los vehículos y las
industrias no alcanza a completarse, provocando así el
deterioro de la calidad del aire (véase mapa 2). Todo lo
cual nos lleva a reconocer la importancia que deben tener los
programas de ordenamiento territorial como estrategia para un
desarrollo equilibrado.
VIVIENDAS
HABITADAS
Parque
habitacional
Por
lo que toca a las viviendas, el censo cuantificó tanto
a las viviendas particulares que se encuentran habitadas en el
país -ya sea que se trate de casas independientes, departamentos
en edificio, viviendas o cuartos en vecindad, viviendas móviles
o refugios, etc.- como a las viviendas colectivas, entre las cuales
están los reclusorios, asilos, orfanatorios, etcétera.
De esta forma, conocemos que el parque habitacional ocupado se
encuentra conformado por 21 948 060 viviendas, 5.7 millones más
que las que había en 1990. (véase gráfica
17)
Al
relacionar a la población residente con el número
de viviendas se obtiene el promedio de ocupantes, que es de 4.4
personas; diez años atrás, el promedio era de 5.0.
Esto es resultado principalmente de la baja en la natalidad y
de un menor tamaño de las familias. Las entidades que registra
el mayor número de ocupantes por vivienda son: Guanajuato,
Tlaxcala, Chiapas, Puebla, Aguascalientes, Querétaro, Guerrero
y San Luis Potosí; mientras las que tienen menos habitantes
por vivienda son: Chihuahua, Distrito Federal, Baja California
Sur y Tamaulipas. (véase gráfica 18)
CONSIDERACIONES
FINALES
Los
resultados anteriores sobre la población nacional, en estados
y municipios, su crecimiento en términos absolutos y relativo,
su distribución por sexo, la conformación de las
zonas metropolitanas, los índices de densidad poblacional,
la distribución de la población por regiones y el
número de viviendas son tan sólo algunos de los
múltiples indicadores que proporciona el Censo.
Con
la realización del XII Censo General de Población
y Vivienda del año 2000, nuestro país cuenta con
amplia información que enriquece de manera significativa
el acervo estadístico de la nación. En él
se muestra con precisión el panorama sociodemográfico
de México y sus regiones, y permite vislumbrar las grandes
tendencias al inicio de este siglo, entre las cuales destacan
las siguientes:
*
En promedio cada año se incorporan a la sociedad alrededor
de 1.6 millones de personas, lo que equivale a crear en 12 meses
una entidad como Yucatán o Morelos.
*
La migración de mexicanos al extranjero constituye un fenómeno
que está incidiendo cada vez más en la estructura
y la dinámica de nuestra población.
*
El ritmo de crecimiento demográfico en México continúa
descendiendo. Durante el último lustro el crecimiento medio
anual fue de 1.6%, tasa que aún se ubica muy por encima
de los niveles registrados en países desarrollados, de
0.3%. Asimismo, en este aspecto se observan importantes contrastes
entre las entidades y los municipios.
*
Existen 11 municipios o delegaciones que tienen más de
1 millón de habitantes. Por otro lado, se tienen alrededor
de 1,400 municipios con una población inferior a los 15
mil habitantes. Esto es indicativo de la heterogénea carga
social que enfrentan los municipios del país.
*
Continúa el proceso de urbanización en la mayoría
de las entidades federativas; no obstante, Hidalgo, Chiapas y
Oaxaca siguen siendo predominantemente rurales.
*
Persisten importantes disparidades en la distribución territorial
de la población, que se reflejan en una heterogénea
densidad demográfica y en una gran concentración
en la región centro del país y en zonas elevadas,
poco propicias para los asentamientos humanos.
*
La Zona Metropolitana de la Ciudad de México continúa
siendo la concentración humana y económica más
importante del país. En ella habita uno de cada cinco residentes
y se produce aproximadamente una tercera parte del PIB.
La
oportunidad con la que se difunden los resultados preliminares
del XII Censo General de Población y Vivienda, 2000, a
tan sólo 15 semanas de concluido su levantamiento, ubica
a México a la vanguardia en materia de censos de población
y vivienda.
*Presidente
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía
e Informática.
1
En la publicación de los Resultados Preliminares no se
incluyen siete municipios del estado de Chiapas, debido a que
sus límites, y consecuentemente, las localidades que los
integran, no han sido delimitadas con precisión por las
autoridades estatales.
2 Estos datos constituyen proyecciones de la ONU y no han sido
ratificados o rectificados por los censos de los respectivos países.
3 Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango,
Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora,
Tamaulipas y Zacatecas.
4 Aguascalientes, Colima, Distrito Federal, Estado de México,
Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Puebla,
Querétaro, Tlaxcala y Veracruz.
5 Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco y
Yucatán.
