EL
PRI EN EL CONGRESO DE LA UNIÓN; ALGUNAS
PREMISAS BÁSICAS
ENRIQUE JACKSON RAMÍREZ*
Son
diversas las lecturas y los saldos que podemos enumerar luego
de las elecciones del pasado 2 de julio.
En
tanto los priístas hacemos la reflexión correspondiente,
vale la pena señalar que hoy la campaña concluyó,
las elecciones han pasado y los mexicanos vislumbramos que el
mandato ciudadano es claro y está dividido, los electores
optaron por diferenciar su voto y con ello quisieron que ningún
partido dominara el Congreso.
Por
ello, desde el Poder Legislativo estamos en condiciones de trazar
algunas premisas básicas:
Civilidad
y concordia sin colaboracionismo.- Habremos de ser una oposición
madura y responsable, que opondrá el diálogo al
escándalo, que privilegiará el consenso sobre el
radicalismo, que fundamentará en la razón y la ley
su desacuerdo, que utilizará la crítica y la autocrítica
en lugar de la diatriba.
Unidad
en lo fundamental.- El PRI y sus legisladores asumimos los
riesgos de la diversidad, estamos abiertos a todas las ideas,
a todas las opciones, porque todo es negociable con excepción
de los principios. Unidad en la diversidad significa ser capaces
de distinguir entre lo eficiente y lo conveniente, entre lo espectacular
y lo justo, significa defender lo prioritario sobre lo publicitario,
lo necesario sobre lo modernizante.
Desempeño
legislativo eficaz más que discursos.-
Los electores nos apoyaron no en función de nuestras cualidades
retóricas, sino de nuestra capacidad de oferta y oficio
políticos. Los ciudadanos quieren ver un PRI estable y
cohesionado, un PRI inestable le hace daño a México,
un PRI propositivo, crítico y combativo contribuye mejor
con México.
Negociar
con prudencia y flexibilidad.- Como ya lo hemos hecho, buscaremos
coincidencias, porque ninguna iniciativa de ley tendrá
futuro sin el acuerdo. Negociar, implica respetar al adversario,
ser prudentes y flexibles, mantener la firmeza en las convicciones,
asumir y cumplir los compromisos; porque la mejor negociación
será en la que no existan perdedores y todos estemos satisfechos.
Responsabilidad
y rendición de cuentas.- En la Cámara de Diputados
y en el Senado seremos a un tiempo tolerantes y exigentes, fiscalizaremos
al Ejecutivo y rendiremos cuentas a nuestros electores, aquí
no hay formulas nuevas; para equilibrar el poder se debe recurrir
al Poder de la Representación.
Desde
la representación para controlar los excesos del poder,
para reorientar las políticas públicas contrarias
a los intereses de la gente, para legislar en beneficio de todos;
sin consigna de facciones, sin dependencia ciega a intereses de
grupo.
Contrapeso
para la gobernabilidad.- En su actuación en el Congreso
el PRI será soporte y no obstáculo para la gobernabilidad,
así lo quisieron los electores, que han dado un mandato
dividido. Un PRI honesto y sensato, comprometido y propositivo;
un PRI inteligente que tenderá la mano para hacer alianzas,
para defender sus espacios y atender reclamos y demandas.
Igualdad
de oportunidades.- Desde siempre, luchamos porque la justicia
social se traduzca en leyes y programas. En un contexto global,
la búsqueda del bienestar cruza necesariamente por los
límites de la acción del Estado; por eso seremos
consecuentes y resumiremos esta lucha bajo la fórmula:
Tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario.
El
empleo como prioridad del futuro.- Rescataremos el papel productivo
de las mujeres y de los jóvenes, la defensa del bienestar
como paradigma de los principios de igualdad y justicia social.
Esta postura exige una redefinición del concepto de lo
público, en donde el Estado está llamado a ser,
cada vez más, el garante de un conjunto de bienes y servicios
para los ciudadanos.
Un
México sin conflictos étnicos.- Defendemos un
proyecto de país donde se salvaguarden las identidades
particulares y se dé solución definitiva al problema
de las etnias. Para su cumplimiento, es necesaria una nueva articulación
de lo territorial y lo cultural, además de la construcción
de una sólida política social sustentada en los
principios del federalismo.
Primero
los de casa.- El compromiso explícito del PRI está
con esos 13.6 millones de electores que nos refrendaron su confianza;
con los hombres y mujeres del campo, con los que viven en las
zonas marginadas; con los habitantes de las pequeñas ciudades
en busca de oportunidades de empleo; con las personas de la tercera
edad y los discapacitados; ellos serán los primeros a los
que habremos de corresponder con mejores leyes, con más
y mejor aplicación de los recursos, con menos cargas impositivas.
El
PRI quiere un México abierto.- Que mantenga a Norteamérica,
Europa, América Latina y el resto del mundo como los vértices
estratégicos de intercambio comercial; una relación
que no se agote en lo económico sino que fortalezca un
reconocimiento cordial y respetuoso de la diversidad política
y cultural.
El
PRI guardián de la Constitución.- Usaremos cuantas
veces se requiera nuestra representación, para defender
las conquistas sociales, para evitar que el patrimonio de los
mexicanos sea enajenado y para impulsar una política exterior
que impida que nuestra soberanía sea cercenada. Nuestro
quehacer será siempre regido por la ley. Seremos el Partido,
el Grupo Parlamentario, que se distinga por su cabal apego a la
legalidad.
*Diputado
Federal y Senador electo. Coordinador del Grupo Parlamentario
del PRI en la Cámara de Diputados y a partir del 1°
de septiembre, Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en
el Senado de la República.
