LA
REFUNDACIÓN DEL PARTIDO,
RESPONSABILIDAD DE TODOS
GUSTAVO
CARVAJAL MORENO*
(8 de febrero de 1979-19 de marzo de 1981)
La
derrota electoral de las pasadas elecciones federales generó
una fuerte turbulencia dentro del PRI, dado que nunca pensamos
en perder la Presidencia de la República. Sin embargo,
no estamos perdidos, aún somos el partido más fuerte
del país, somos mayoría y el que tiene más
posiciones. Por ello, en los próximos comicios debemos
evitar nuevas derrotas, mantener nuestro nivel y buscar un equilibrio
de poderes.
El
PRI no tiene porqué cambiar de nombre ni de siglas, ya
que el 2 dejulio, no perdió el nombre, fallamos los dirigentes.
Nuestro Partido, desde su nacimiento, siempre se adecuó
a los tiempos que enfrentó y en su momento, cumplió
bien; pero en los últimos tiempos, descuidamos sectores
muy importantes, como el juvenil y además, quedó
inconclusa la oferta de otorgar el 30% de cargos de elección
popular a la población femenina. En esta campaña
electoral, se rompió el esquema de trabajo con mujeres
y jóvenes, quienes fueron relegados por la sociedad civil,
lo cual nos afectó notablemente. El PRI deberá reconquistar
a los jóvenes con trabajo político.
De
ahora en adelante, los verdaderos priístas tenemos que
lograr una transformación de fondo de nuestro Partido,
buscar la unidad y no venganzas ni culpables. Hay que replantear
al Revolucionario Institucional e ir hacia delante. Pero para
ello, requerimos un esfuerzo de unidad entre todos los sectores,
retornar a los orígenes y la ideología del Partido
y, principalmente, devolverlo a sus bases, a la gente del Partido,
porque antes que todo, nos debemos a sus militantes.
El
PRI se va a fortalecer porque se está tomando en cuenta
a las bases y no a la gente que nos llevó a la derrota
electoral.
La
refundación del Partido tenemos que hacerla todos. Comenzar
a trabajar por un Partido distinto y donde todos tomemos las decisiones:
sectores, gobernadores, líderes camarales, comités
estatales.
Hay
que construir consensos, y unidos, salir adelante. Sólo
así el PRI se convertirá en un Partido con más
fuerza y más libertad, y por ende, más competitivo.
No
obstante para ello, tendrán que desecharse prácticas
como la línea y el dedazo. Es urgente la elección
de una nueva dirigencia. La militancia demanda un nuevo Comité
Ejecutivo Nacional, pero rechazamos la imposición y el
dedazo.
Frente
a este reto, los Expresidentes del Revolucionario Institucional,
hemos asumido una actitud crítica, impulsando la participación
de todos los priístas en el diseño de una nueva
propuesta que convierta al PRI en un partido abierto, que se incorpore
a la modernidad política. Asimismo, los exdirigentes del
Comité Ejecutivo estamos tratando de buscar acercamientos
y tender puentes entre el Consejo Político Nacional y los
estatales, las organizaciones internas y la militancia representativa.
Estamos
conscientes que sólo con la participación y el apoyo
de la militancia, se lograrán las condiciones necesarias
para una elección interna democrática, de la cual
surja un líder moral fuerte que cohesione a todos los priístas
y que consiga que el PRI vuelva a ser la primera fuerza política
del país.
*Diputado
Federal a la Lviii Legislatura; presidente adjunto de COPPPAL;
expresidente de la Comisión Nacional de Asuntos Internacionales
del CEN del PRI.
