Predicciones: 31 grandes figuras pronostican el futuro
Eduardo Topete Pabello*

La idea de progreso como punto de llegada, tiene el encanto de crear la apariencia de un mundo homogéneo: todas las regiones siguen el mismo camino, tienden hacia el mismo fin y eso parece difuminar las diferencias. Pero, vayamos con orden, si consideramos que nuestros padres o abuelos nacieron a principios del siglo XX, fueron testigos de los inicios de la aviación, de los automóviles, los enormes barcos trasatlánticos, de los albores de la comunicación y de la gradual velocidad con la que fluía la información, de los avances tecnológicos, de las guerras mundiales, de la polarización del mundo, de los cohetes a propulsión y de la llegada del hombre a la luna, de los avances médicos, del teléfono inalámbrico y celular, del fax, de nuevas enfermedades, de la clonación, de las computadoras, la fibra óptica y el internet, tuvieron que transcurrir cien años para darnos cuenta que estamos sumergidos en el movimiento más acelerado de la historia del mundo: la tecnología y la información.

Aun con ello, no hemos descansado en perfeccionar la tecnología con la que se podrá generar tecnología más avanzada, que producirá efectos que podremos admirar de manera inmediata dentro de los próximos 15 ó 20 años. Avances que hace algunos años todavía formaban parte de la ciencia-ficción, y hoy tan sólo esperan el momento para salir a la luz pública y se asimilen y aprueben gradualmente. ¿Le hemos echado una mirada al futuro?, ¿Qué mundo hemos construido como herencia a las próximas generaciones? ¿Qué alternativas tendrán para sobrevivir a la explosión demográfica, a la escasez de alimentos y agua? Bueno, pues para ello encontramos un excelente libro que nos hará meditar profundamente en el futuro.

Predicciones, editado por Taurus, es un libro basado en una serie de perfiles elaborado para The Times Higher Education Supplement, que recoge las reflexiones de treinta y una de las mentes más destacadas de este siglo. Figuras de la talla de Noam Chomsky, Arthur C. Clarke, Richard Dawkins, Umberto Eco, Francis Fukuyama, J.K. Galbraith, Daniel Goleman, Stephen Jay Gould, Amartya Sen o Fernando Savater escriben sus predicciones acerca de los descubrimientos y cambios que se producirán en el siglo XXI, dentro y fuera de sus respectivos campos de estudio. Cada una de ellas viene precedida por una semblanza del autor, su obra, sus teorías o inventos.

Encontramos posturas tan diversas que nos hablan de los avances académicos que quisieran ver producirse antes del año 2100 y cual podría ser su impacto en la sociedad, desde el punto de vista de escritores africanos, ingenieros en genética, lingüistas, escritores de ciencia-ficción, futuristas, sociólogos, teóricos de la evolución, de la energía y de la democracia, químicos, catedráticos, feministas, filósofos, investigadores de la conciencia humana y de la conducta celular, psicólogos, hasta premios Nobel.

Sian Griffiths, a cargo de la edición, señala que se esbozan múltiples posibilidades para el siglo que iniciamos: niños producto de la ingeniería genética resistentes a virus nuevos y mortales, la creación de personas «biónicas» capaces de leer el pensamiento sin necesidad del lenguaje y una solución, por fin, al misterio de la conciencia humana. Se creará vida en los laboratorios y se enviará a desarrollarse a planetas considerados actualmente hostiles, elección de gobiernos femeninos para acabar con la guerra, los escolares aprenderán a controlar sus emociones del mismo modo que ahora se les enseña historia y matemáticas. Triunfarán la razón y la democracia y se reconocerá «legalmente que los animales son seres conscientes, con derechos que pueden ser impuestos en los tribunales por tutores actuando en su nombre».

Pero detrás de todo ello también existen cuestionamientos sombríos. ¿Cómo vamos a conseguir esos cambios y qué riesgos entrañan? ¿Acaso la humanidad no es más que «una especie de mutación letal», como dice Noam Chomsky? ¿Llegaremos acaso a sobrevivir a los próximos cien años?

En estos tiempos donde todo está dirigido a crear computadores poderosos, donde la tecnología nos lleva a una vertiginosa velocidad en las comunicaciones, en la información y en donde se modificarán sustancialmente nuestras formas de pensamiento para la concepción de la vida, de la conciencia y del origen del universo y su conquista, vale la pena rememorar a Borges con su poema «Instantes» y tomarnos un poco de tiempo para revisar este innovador libro que nos hará reflexionar en torno al futuro inmediato: probablemente nuestros hijos elijan una carrera biogenética, en vez de medicina, y los procesos demo-cratizadores sean tan sólo una referencia obligada en un mundo globalizado y organizado de manera confederada, tal vez la investigación espacial desarrolle opciones de vida en lugares insospechados. ¿Quién sabe? Por mi parte iniciaré una releectura de este texto, que bien vale la pena hacerlo.

* Lic. en Ciencias Políticas y Administración Pública.