Política
y cultura
entrevista al maestro Fernando del Paso a proposito del 2 de julio.
El
resultado de las elecciones presidenciales me decepcionó
profundamente, al salir derrotado el candidato de mi preferencia,
el Licenciado Francisco Labastida. Pero lo que no sólo
no me decepcionó y sí, en cambio, me llenó
de satisfacción, fue la forma pacífica y ejemplar
en la que se desarrolló la jornada electoral del 2 de julio.
Me hizo sentir un orgullo legitimo por un país -el mío-
en el que estaba dejando de cree. Pero la democracia puede ser
flor de un día, euforia de unas cuantas semanas: tenemos
ahora que esperar a ver que sucede, a ver cuales son las promesas
que el Licenciado Fox quiera y pueda cumplir. Y sobre todo, esperemos
que demuestre que en verdad su gobierno será un régimen
de tolerancia. De la noche a la mañana no van a desaparecer
los problemas de la pobreza, y el hambre, y los muy específicos
y complejos de Chiapas y la UNAM. El conflicto de Chiapas no se
puede resolver en 15 minutos.
Las
prioridades son muy claras: la nutrición, la salud, la
vivienda, la educación. Después, y estrechamente
vinculada con esta última, la cultura, no la entienden,
y no les interesa ni su creación ni su difusión.
Sin embargo, y con todos los defectos que haya tenido el gobierno
de Carlos Salinas, es necesario reconocer que fue bajo su égida
que se creó el Sistema Nacional de Creadores que, por criticado
que haya sido, ha beneficiado y alentado a miles de artistas mexicanos
de todas las edades y todas las especialidades, a grupos teatrales
y fundadores de revistas literarias, etc., etc. Y no hay que olvidar
que el Presidente Zedillo dio todo su apoyo a la continuación
de este sistema, el cual jamás les exigió nada a
sus recipiendarios ni mejor prueba que muchos de ellos votaron,
esta vez, por el PRD. En todo esto, debemos darle un crédito
especial a Rafael Tovar y de Teresa, quien realizó una
labor espléndida al frente del consejo Nacional para la
Cultura y las Artes.
Es
de esperar que el nuevo gobierno mantenga y perfeccione este sistema,
y no caiga en la tentación de crear una Secretaría
de Cultura que sólo provocaría la burocratización
de la misma.
