LOS
DIEZ MANDAMIENTOS PARA EL FUTURO DEL PRI
GEORGE W. GRAYSON*
INTRODUCCIÓN
La
victoria de Vicente Fox Quesada sobre Francisco Labastida Ochoa,
provocó punzantes críticas al Partido Revolucionario
Institucional. El senador electo del PAN, Carlos Medina Placencia
comparó la derrota del PRI con «la caída del
Muro de Berlín». Cuestionado acerca del resultado
electoral, un líder del Partido de la Revolución
Democrática, que terminó en tercer lugar en la votación,
comentó: «Hagamos al PRI, un glorioso funeral y enterrémoslo
boca abajo, por si trata de escaparse que se vaya más abajo».
CONVERGENCIA
DE FACTORES UNICOS
Hipérboles
aparte, una inusual convergencia de circunstancias favorecieron
la victoria de Fox.
Primera:
aún cuando trabajó con intensidad para Labastida,
el presidente Zedillo estaba preparado para entregar las riendas
del gobierno a un líder de la oposición. A pesar
de la críticas de algunos priístas dirigieron al
jefe del Ejecutivo, esta transferencia asegurará que los
historiadores coloquen a Zedillo en un nivel histórico,
junto a Lázaro Cárdenas y Plutarco Elías
Calles, como uno de los tres más notables jefes del Ejecutivo
en el período posrevolucionario.
Segunda:
Zedillo, con el apoyo de Bill Clinton, Alan Greenspan y la OPEP,
condujo una economía en crecimiento, complementada por
una reducción paulatina en las tasas de inflación
y estableció un record en las reservas de disponibilidad
de dólares; en contraste con las crisis que se presentaron
en las últimas cuatro transiciones presidenciales. En este
contexto, cerca de 40 millones de ciudadanos «votaron por
la esperanza», más que por el «miedo».
Tercera:
el ciudadanizado Instituto Federal Electoral garantizó
tanto un padrón de votantes confiable, como un voto libre
y secreto . Cuarta: el principal contendiente significó
un retador constante, mantuvo un tono triunfalista todo el tiempo,
apoyado por una extraordinaria organización ciudadana y
amplios fondos para pagar una campaña exitosa.
Quinta:
los esfuerzos del PAN derivaron en una cuota enorme en entidades
con mayor número de votantes, como el Distrito Federal,
Veracruz, Puebla y el Estado de México. Finalmente, seis
de cada diez mexicanos manifestaron a los encuestadores que ellos
deseaban «el cambio». El PRI pudo haber realizado
mejor campaña; sin embargo, los votantes hicieron caso
omiso del progreso económico y la apertura política
de los años recientes. Castigaron a Labastida por las décadas
en que el partido gobernante estuvo comprometido con aspectos
represivos, de corrupción y faccionalismo.
En
vista de estos factores, no es sorprendente que Fox ganara, aunque
sólo cosechó el 42,54% de los votos.
¿EL
FUTURO DEL PRI?
Al
despertar de su primera derrota presidencial, los militantes del
PRI estarán tentados a identificar chivos expiatorios,
realizar purgas, pugnar por un retorno al desenfrenado estatismo,
y unirse al PRD para obstaculizar la cooperación con el
presidente electo Fox. Al parecer, este acercamiento en el corto
plazo aceleraría la declinación del PRI. En cambio,
para evitar un derramamiento de sangre al interior del Partido,
los líderes podrían considerar la adopción
de diez mandamientos, mientras toman conciencia de que han perdido
Los Pinos.
I.-
Reclutarás a gente más joven en posiciones clave
del Partido y los nominarás a puestos de elección,
si quieres que el PRI permanezca como una fuerza viable. (Labastida
derrotó a Fox entre los votantes mayores de 55 años).
II.-
Continuarás nominando a tus candidatos a través
de elecciones primarias, más que regresar a la fórmula
de «candidatos de unidad». (En 1988-99, los candidatos
del PRI escogidos en elecciones primarias ganaron ocho gubernaturas,
mientras que perdieron en dos; en contraste, los candidatos de
unidad ganaron tres Congresos locales y perdieron dos. Más
aun, el 7 de noviembre de 1999, las primarias presidenciales dieron
a Labastida un doble de puntos sobre Fox. El PRI desperdició
esta ventaja por las siguientes razones:
(1)
Labastida no fue capaz de realizar la «operación
cicatriz» con Roberto Madrazo Pintado, Manuel Bartlett Díaz
y Humberto Roque Villanueva; (2) El PRI realizó, en los
dos meses posteriores a la elección primaria, una campaña
de bajo perfil, mientras Fox mantuvo una agenda frenética;
(3) los serios enfrentamientos internos por las nominaciones a
puestos legislativos; y (4) el desastroso debate del 25 de abril).
III.-
Revisarás el concepto de nacionalismo que tiene el Partido,
con el propósito de incrementar los beneficios por el petróleo,
para sustentar al 50% de los mexicanos que viven en pobreza extrema
(La mayoría de los países latinoamericanos, incluyendo
Brasil y Cuba, permiten inversiones privadas en la exploración
y producción de petróleo. La falla de México
en autorizar estas inversiones, impide a la nación obtener
recursos vitales que podrían alimentar a los hambrientos,
educar a los pobres y proporcionar servicios de salud a las masas.
Más aún, a menos que enormes montos de inversión
privada fluyan en el sector eléctrico nacional, las fábricas
sufrirán apagones, y por ello reducirán su producción,
arrastrando al desempleo y desalentando la inversión en
industrias clave).
IV.-
Reconocerás que la diligente conducción económica
de Ernesto Zedillo, sacó a México de la severa recesión
de 1995-96 (Sin la enérgica acción presidencial,
el PRI no podría haber conservado la mayoría de
gubernaturas, 209 lugares en la Cámara de Diputados, y
59 escaños en el Senado).
V.-
Apoyarás la reelección de diputados y senadores
(los legisladores de experiencia pueden iniciar una mejor legislación
y negociar más efectivamente con los bien entrenados funcionarios
del Banco Central, Hacienda y otras secretarías de Estado).
VI.-
Limitarás a un período las secretarías generales
de organizaciones laborales vinculadas al PRI (aunque individuos
como Don Fidel Velázquez, hicieron singulares contribuciones
a la nación, ha llegado el tiempo de estimular la movilidad,
de manera que los jóvenes líderes de trabajadores
no tengan que esperar a ser mayores de 50 ó 60 años
para asumir los cargos superiores de sus organizaciones.)
VII.-
Abrirás las puertas a las mujeres para que accedan a posiciones
sustantivas no sólo decorativas en el partido
y los puestos de elección (Fox (43%9) sobrepasó
a Labastida (40%) en el voto femenino, mientras el PRI perdió
terreno entre este importante sector que constituye el 52% del
electorado. Todavía más, sólo el 20.2% de
los candidatos del Partido Revolucionario Institucional fueron
mujeres, muchas de ellas compitieron en distritos que se sabían
perdidos o se vieron muy abajo en las listas de representación
proporcional).
VIII.-
Trabajarás constructivamente con el gobierno de Fox (En
lugar de poner mala cara, buscar errores y obstruir la agenda
de la próxima administración, el Partido ganará
respeto nacional e internacional si permite que sus destacados
miembros ingresen al gabinete, mientras sus legisladores deben
inclinarse a la reforma de PEMEX, la estructura fiscal, el sistema
judicial y la, hasta hoy impracticable, ley de quiebras.
IX.-
Enfatizarás las contribuciones del PRI a la Nación
(A pesar de que el Partido merece compartir las críticas,
los militantes deben recordar los notables logros del PRI, por
ejemplo: (1) Haber separado a los militares de la política;
(2) haber creado la más grande compañía petrolera
de la región; (3) haber transferido el poder de manera
pacífica, sin los golpes de estado que plagaron a otros
países latinoamericanos; (4) haber promovido la industrialización;
(5) haber alcanzado el 90% de población alfabetizada; (6)
haber fundado museos, galerías de arte y compañías
de danza de calidad mundial; (7) haber desarrollado una excepcional
industria turística; (8) haber forjado el Tratado de Libre
Comercio con los Estados Unidos y Canadá; (9) haber aislado
a grupos guerrilleros como el EZLN; y (10) haber conducido al
sistema político del autoritarismo al pluralismo).
X.-
Cambiarás el nombre del Partido (Al igual que el PNR dio
paso al PRM en 1937, el PRI podría adoptar un nuevo nombre
que manifieste su apertura a nuevos talentos como destinatarios
de mayores retos sociales y guiar a México en su creciente
integración a la economía global).
A
menos que el PRI cambie su actitud respecto a las líneas
sugeridas por estos diez mandamientos, el Partido no será
incapaz de atraer a los jóvenes, las mujeres, a los citadinos
y profesionistas grupos que irán significando una
importancia mayor en el siglo XXI. Ante la ausencia de sangre
nueva y una ampliación de sus bases, el Partido Revolucionario
Institucional se, digámoslo así, «balcanizará»,
con importantes enclaves en el Sur, a lo largo del Golfo de México,
y en la zona de Sinaloa, Durango, Coahuila.
*George
W. Grayson, Doctor en Filosofía por la Universidad John
Hopkins (SAIS), profesor de administración pública
en el Colegio Willam & María, especialista en el Instituto
de Investigación de Política Exterior. Es miembro
de la junta de gobierno del Centro para Estrategia y Estudios
Internacionales en Washington, D.C., donde recientemente publicó
su Guia para la elección presidencial mexicana 2000. Fue
observador en las elecciones del 2 de julio como miembro de la
misión del Centro Carter. Escribió el presente artículo
como una libre colaboración para examen. (gwgray@wm.edu)
