«La
ciudadanía tomó una decisión que
todos debemos respetar. Yo pondré el ejemplo».
Versión
estenográfica del mensaje del licenciado Francisco Labastida
Ochoa, candidato del Partido Revolucionario Institucional a la
Presidencia de la República, al darse a conocer los primeros
resultados de las elecciones federales a Presidente de la República,
celebrado en el Auditorio Plutarco Elías Calles de este
Instituto Político.
México
2 de julio de 2000
Mexicanas
y mexicanos:
Como
ustedes saben, los medios de comunicación han informado
que las tendencias de la elección presidencial no son favorables
a nuestro Partido ni a mi candidatura. Similar tendencia marcan
las mediciones dadas a conocer hasta hace unos minutos por el
Instituto Federal Electoral.
Quisimos
esperar puntualmente a que dicho órgano, constituido con
el esfuerzo legislativo de los mexicanos, lo diera a conocer para
dar a conocer a ustedes nuestro mensaje.
Nuestras
propias mediciones, que al igual que las otras, tienen un margen
de error, muestran un resultado más cerrado en las elecciones,
pero la misma tendencia.
La
ciudadanía tomó una decisión que todos debemos
respetar. Yo pondré el ejemplo.
Por
mi entrañable amor a México me reafirmo como un
hombre de profunda convicción democrática.
Por
esa profunda convicción me someto a la decisión
de la ciudadanía, a la decisión de los electores.
Los
resultados electorales deben llevar al Partido, a los cuadros
dirigentes, a una profunda reflexión.
Nuestro
Partido, en el que orgullosamente milito, le ha dado estabilidad
y paz social al país y ha impulsado los grandes cambios
incluido, por supuesto, el de la democracia.
Lo
hicimos como gobierno, lo seguiremos haciendo desde cualquier
posición. Lucharemos para que el país no retroceda,
para que las conquistas de los obreros y de los campesinos se
respeten y se amplíen, para que las mujeres avancen en
su lucha por la igualdad, sin permitir que visiones contrarias
a sus derechos y a su dignidad las hagan retroceder.
Debemos
seguir luchando para que las nuevas generaciones, los jóvenes,
ejerzan a plenitud su libertad y conquisten el derecho a mayores
y mejores oportunidades. No debe permitir nunca jamás el
Partido, que México retroceda.
No
lo permitirán nuestros gobernadores, nuestros legisladores
federales, y nuestros legisladores locales, nuestros presidentes
municipales, ni nuestros sectores.
México
tiene toda la posibilidad de salir adelante, nuestro papel será
ver que su tránsito sea en paz y por la vía del
estado de derecho.
Hagamos
una profunda reflexión para de ella derivar la energía
y decisión que le dé nueva vida a nuestro Partido.
Apegados a la ley defenderemos cada uno de nuestros votos y estaremos,
como siempre, vigilantes de los mejores intereses de México.
Quiero agradecer a los millones de mexicanas y mexicanos que me
otorgaron su voto, así como expresar mi respeto a quienes
lo hicieron por otros candidatos.
En
particular les quiero agradecer a todos ustedes su apoyo, a nuestra
militancia, a los dirigentes del Partido, a nuestros candidatos,
a los candidatos que en todo el país hicieron campaña
por ellos mismos y por nuestro Partido.
Quiero
agradecer, obviamente a mi familia, a mi esposa, a Tere, a nuestros
hijos, su apoyo y solidaridad permanente, al equipo de trabajo
que me ha acompañado desde hace muchos años y al
equipo de campaña, mi más profunda gratitud.
Dije
siempre que por encima de todo está México, hoy
quiero refrendar esa convicción.
Nuestro
Partido está vivo, seguirá vivo y sabrá recuperar,
con la unidad de todos los priístas, su vitalidad y capacidad
dirigente para reconquistar el apoyo y la confianza de la mayoría
de nuestro pueblo.
Muchas gracias.
