EDITORIAL
El
mayor reto de nuestro Partido ocurrió el pasado 2 de julio.
El electorado transformó la circunstancia política
del país. Esto significa para nosotros, miembros de la
más importante organización, única en el
mundo, que se sostuvo en el poder durante el siglo XX, una inminente
renovación. Consumarla exige introspección y análisis
en nuestros componentes estructurales: ideario, cultura política,
organización interna, vinculación social e imagen
externa.
La
unidad de propósitos es indispensable para cumplir con
la modernidad exigida. Para ello es menester la confianza, cimiento
de una comunicación efectiva. Es nuestra responsabilidad,
ante desafío de tal magnitud, asumir el imperativo del
cambio con templanza y actitud reflexiva.
Tales
los propósitos de la XVIII Asamblea: unificar actualizándonos.
Lograrlo exige promover espacios para la discusión libre,
directa, respetuosa y especialmente tolerante, sobre el rumbo
que habrá de adquirir el Partido. De lograrse, conquistaremos
la democratización interna por la que tanto se ha pugnado.
Situaciones
como la que vivimos coinciden con el brote de corrientes de opinión
que, divergentes o no, sirven para enriquecer la definición
política. Hasta el momento, tres son las vertientes dominantes:
1 La de quienes encuentran la vía de subsistencia
en los procedimientos del pasado.
2
La postura opuesta; es decir, la que pretende eliminar historia
y logros del pasado con la intención de refundar el Partido
Revolucionario Institucional, bajo preceptos totalmente nuevos,
aunque aún imprecisos, y
3
La que postula la regeneración buscando un punto medio
como recurso conciliador con las dos anteriores y, algo más:
una vertiente que, frente al PAN y al PRD, ofrezca al electorado
una opción equilibrada entre la derecha y la izquierda.
Ante
compromiso tan trascendental, examen abre sus páginas al
debate para que todo interesado publique sus puntos de vista,
con la seguridad de que llegarán a la militancia. Todas
las ideas serán bienvenidas. Toda voz será atendida.
Toda posición será respetada.
Nuestro
Partido es una organización incluyente.
México es primero.
José
R. Castelazo
Director
