La gente hace el cambio, de Francisco Labastida Ochoa*
JOSÉ R. CASTELAZO**


El ensayo de Francisco Labastida "La gente hace el cambio: que el poder sirva a la gente", es una seria reflexión sobre México. En función del futuro que le espera, contiene compromisos que aquilatarán la congruencia entre su desempeño presidencial y lo plasmado en blanco y negro.

El libro, editado por Océano en 186 páginas, contiene elementos orientadores para quien busca meditar sobre a quién otorgar su voto o para el lector interesado en el singular momento histórico de nuestro país.

"La gente..." no consiste en una arenga para atraer el voto, tampoco es una biografía o un anecdotario. Básicamente es una propuesta.

Ofrece una visión integral del país: sociedad, territorio, economía, política y cultura; asimismo, ordena un conjunto de lineamientos que serán punto de partida para el probable Programa de Gobierno 2000-2006, que nuestra Constitución titula Plan Nacional de Desarrollo.

Para intentar la reseña, me propuse indagar sobre cuatro categorías:

- Marco axiológico (valores y creencias; principios);

- Aptitudes del candidato (conocimientos, experiencia y habilidades);

- Actitudes de Francisco Labastida, respecto del cargo al cual aspira legítimamente como mexicano y legitimado, además, por un proceso de elección interna que lo abanderó el 7 de noviembre pasado, tanto por los militantes y simpatizantes, como por la sociedad en general;

- Compromisos que establece en el escrito.

En cuanto al marco axiológico, Labastida define su ideología, nos habla de sus creencias y principios:

- Ideológicamente pretende que el poder sirva a la gente, y dentro del concepto, a los más necesitados;

- Postula la honestidad y por ello se entiende su aversión a la corrupción;

- La legalidad es fundamental para atacar la inseguridad pública, desterrar la impunidad y vencer a la delincuencia organizada;

- La legalidad como principio básico de convivencia social;

- La equidad de género para superar las deplorables, cuanto atávicas, condiciones de la mujer;

- Cree en la democracia; la asume como comportamiento civilizado y como forma de gobierno;

- Cree en la soberanía para vigorizar la presencia de México en un mundo globalizado;

- Promueve la responsabilidad como base de la confianza mutua entre gobierno y sociedad y la consecuente corresponsabilidad.

- El apego a la verdad es, en Labastida y en el gobierno que pretende presidir, norma de conducta.

Respecto de las aptitudes:

- Su conocimiento de la sociedad mexicana, del territorio y del gobierno, le permiten arribar a un diagnóstico justo, un pronóstico adecuado, así como elaborar un conjunto de propuestas idóneas y por lo tanto realizables, para sostener un cambio con rumbo, que es la segunda parte de su lema de campaña;

- Su punto de vista es objetivo y sereno. La objetividad que imprime en sus juicios revelan su disposición al cambio balanceando: lo mucho que se ha logrado, con lo que falta por alcanzar;

- Su conocimiento deriva de una formación en economía, académica y profesional, consistente, así como de su experiencia política, en la Administración Pública y en la diplomacia;

- Ha aprendido viajando por el país y en el extranjero;

- Ha participado desde hace por lo menos 25 años en el proceso de toma de decisiones más importantes de nuestra República;

- Su trayectoria le ha forjado como una persona con entereza y dotado de madurez para enfrentar los retos de la Presidencia de la República.

Con referencia a las actitudes, se nota una disposición a la apertura democrática, es incluyente, dialogante, está seguro de sí mismo y en consecuencia expone sus ideas, las defiende y ofrece para ser deliberadas por la sociedad; denota su convicción por hacer las cosas con la gente, por la gente y para la gente.

Construye los compromisos, a través de un método pragmático: primero, el diagnóstico, luego el pronóstico y finalmente, el puente que lleva hacia los cambios a realizar, refiriendo el qué, cómo, cuándo, dónde, con quiénes y por qué.

Divide su propuesta de corto, mediano y largo plazos, en nueve capítulos:

- La palabra y los hechos;
- Los retos y las oportunidades;
- Más empleos y mejores salarios;
- Apoyo al campo;
- Atender las necesidades de nuestra gente;
- Ecología y desarrollo sustentable;
- Lucha contra la corrupción;
- Seguridad y justicia;
- Un México soberano y abierto al mundo.

La educación es común denominador en toda su propuesta; las mujeres y los jóvenes, objeto principal de sus preocupaciones.

El libro se puede adquirir en todas las librerías de la República y este mes de junio es fecha propicia para leerlo, reflexionarlo y darse cuenta de que frente a una derecha entreguista y una izquierda omisa, la solución se llama Francisco Labastida Ochoa, candidato del PRI a la Presidencia de la República.

*Editorial Oceano. En primera persona. 2000.

**Director de examen.