LA RAZÓN DEL VOTO: "POR UN MÉXICO
NUEVO".
DE LA REFLEXIÓN A LA ACCIÓN
Jorge Valencia Sandoval*
Tiempos
de crisis, en lo social, en lo político, en lo económico
y fundamentalmente en la credibilidad; sin embargo, esto no es
permanente, la bondad es que la crisis es también oportunidad
de retos y superaciones, el gran cometido es el proceso de transformación
que el Partido debe tener para oxigenar su plataforma ideológica,
promover mayores y mejores valores de justicia social, debemos
ser más estrictos con los valores éticos y con nuestra
responsabilidad social, debemos ser más justos políticamente
con nuestros militantes, debemos ser más autocríticos
en nuestros resultados sociales. La sociedad demanda una gestión
social honesta, de resultados eficaces, demanda un partido más
fuerte, más unido, con una mayor representatividad y con
una mayor congruencia social, una respuesta a la sociedad que
cada día cobra mayor dinámica. DEMOCRACIA Y JUSTICIA
SOCIAL, esencia del Partido, mejor democracia, con un mejor equilibrio
de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) con mayor participación
en los niveles Federal, Estatal y Municipal, democracia con la
sociedad y con el partido. Mayor justicia social es denotar que
los mexicanos tengan mejores condiciones básicas de vida,
es fortalecer las acciones básicas sociales, más
y mejores escuelas, mayor inversión productiva que arroje
mejores empleos, más vivienda, mayor producción
alimentaria, mejores sistemas de distribución, mejor cobertura
de salud, en fin, mejores sistemas que coadyuven en la satisfacción
de lo básico del ciudadano, un Estado fuerte que retome
su responsabilidad, que atienda lo público, un estado que
garantice la justicia social para los mexicanos.
Es retomar origen y enfrentar el destino, es reconocer la bondad
de nuestro pasado histórico, es darnos cuenta que nuestra
ideología ha sido buena, que debemos retomarla y proyectarla
hacia el futuro, con la consideración de las nuevas demandas
sociales, es percibir que la sociedad es cada vez más demandante
de los espacios públicos, en consecuencia, el Estado debe
tener la suficiente capacidad de respuesta para todas las demandas
de la sociedad, debemos entender que en la medida en que el Estado
se muestre incapaz de atender la demanda ciudadana, ésta
reacciona rechazando la gestoría ineficiente del aparato
público, se organiza y posibilita su propia respuesta,
ante esta circunstancia deber ser claro que el Estado no abandone
ninguna responsabilidad, que le es innata la atención de
lo común, que el Estado debe responder con suficiencia
en las demandas ciudadanas; que la manifestación de organización
de la sociedad para atender sus demandas sociales permanentes,
debe darse y encontrarse en el seno de la administración
pública.
Una nueva forma de responder del aparato público, es la
actitud en que lo público deber ser atendido por el Estado.
Debemos proyectar nuestra ideología política a lo
social e instrumentarla con mayores y mejores capacidades de respuesta,
una ideología soportada por la institución política
pero convertida en forma de vida, ética y responsable por
quienes militan en el PRI, que den vida a esa ideología
en la estructura política; por Servidores Públicos,
representantes comprometidos con la vocación política
del partido en el gobierno, debemos ser enfáticos en que
todo servidor público ejerce poder y en consecuencia, todo
servidor público, está comprometido con la ideología
y con el partido que le llevó a esa posición pública.
La consideración que debe prevalecer es que esperamos que
nuestras formas de organización partidista, respondan a
nuestra demanda social, satisfagan la participación social
y permitan la movilización comunitaria. A estas consideraciones
corresponde una respuesta que ubique la capacidad de liderazgo
de nuestros militantes.
LA
ÉTICA PARTIDISTA
La
respuesta más significativa, es que la sociedad se ha procurado
nuevas organizaciones y ha abandonado la organización de
partido. promoviendo organizaciones civiles y organizaciones no
gubernamentales. Son nuevas formas de participación social
que hemos visto como antagónicas, cuando las debemos analizar
como la figura de la comunidad que atiende problemas y rubros
específicos, denota que el Partido no ha tenido capacidad
de respuesta, no ha desarrollado el liderazgo que encabece esas
llamadas sociales. El partido debe fortalecer su capacidad de
gestión pública, su capacidad de respuesta para
demostrar a la ciudadanía de que realmente existe liderazgo,
de que realmente existe capacidad organizativa y de gestión
pública. La sociedad demanda un partido fuerte un partido
representativo, un partido crítico, un partido revolucionado;
que conozca la demanda social, que concilie y que resuelva.
Queremos un partido ideológicamente moderno, que respete
sus valores y que no tenga miedo de adoptar nuevos derroteros.
El mundo está cambiando, México está cambiando,
el PRI debe cambiar, enfrentar la globalización con un
absoluto respeto de lo propio, la armonía de su entorno
y la fortaleza interna, es buscar un nuevo Estado que siendo fuerte,
no sea totalitario. Un partido que exija a los servidores públicos
lealtad al partido que les llevó al poder, pero también
que les exija lealtad para con la sociedad que les ha elegido,
lealtad partidista, social y lealtad profesional; en suma, queremos
un partido fuerte que exija a quienes accediendo a la función
pública, deban responder a su partido y a la sociedad.
El Siglo XX se convirtió en un tiempo de grandes contradicciones,
creando grandes polaridades; grandes avances tecnológicos
que han llevado a la tercera revolución, la revolución
tecnológica del siglo XXI que ha permitido a la humanidad,
tener grandes adelantos en comunicación y en tecnología,
lo que apenas hace un poco de tiempo parecía sueño,
hoy es una realidad, el hombre se siente dueño del espacio,
de la información, del mar, de la tierra, de la comunicación,
en suma, de la vida. A ello, el hombre mismo se ha encargado de
generar sus propias contradicciones, ha producido en muy pocos
años, destrucciones ecológicas, dañando el
equilibrio biológico, desestabilizando sus propios procesos
económicos, se ha convertido en su propio depredador.
La sociedad ha requerido y promovido nuevas formas sociales, ha
generado las preocupaciones para de cara al nuevo milenio, resolver
los problemas que le aquejan, que le han convertido en una sociedad
dinámica pero enferma.
Debemos plantear que el hombre como base social, debe enfrentar
sus miedos, temores, ansias y crisis para, como sociedad, enfrentar
y superar esos mismos retos.
El hombre es la piedra de toque que puede transformar la sociedad,
no basta con conocer la etapa catastrofista, debe superar sus
propios límites; imaginación, voluntad, colaboración,
ética, pueden ser bases para una nueva armonía.
El lobo puede ser destruido y quedarnos con la maravillosa voluntad
creativa y armónica del hombre, caminar en pos de igualdad,
de justicia, de equidad. Debemos procurar la sociedad armónica,
en donde el hombre respeta e impulsa. Debemos impulsar y respetar
liderazgo, debemos señalar las reglas de la lucha de poder
y reconocer errores y virtudes de los sistemas sociales y políticos.
La sociedad también ha madurado, considerar que el conflicto
social puede ser soluble en la medida en que la lucha social puede
ser superada. El líder social deber ser reconocido como
el líder político, el líder político
debe ser responsable, debemos superar los retos sociales con más
política, los retos políticos con mejores líderes;
la crisis debe producir líderes emergentes capaces de dirigir
y de generar confiabilidad.
La sociedad reclama nuevos espacios de lo público, una
sociedad más demandante, más organizada, más
participativa, una organización de la comunidad que obliga
a que la estructura pública sea cada vez más eficiente,
más responsable, más dinámica, una estructura
pública que cada día sea más profesional,
con menos improvisaciones, una estructura pública que cumpla
cada vez más con la sociedad demandante.
Lideres congruentes con su ideología y su militancia, comprometidos
en su lealtad con su partido y con la sociedad, con la fortaleza
que los tiempos de la contienda política requieren, lideres
con ética política.
El Partido Revolucionario Institucional es la suma de mujeres
y hombres comprometidos que saben que los temporales sirven para
arrancar las "hojas muertas ", siempre la poda ha significado
revitalización. Hoy más que nunca la ciudadanía
sabrá con claridad el destino de su voto. Los mexicanos
sabemos que la mejor respuesta ideológica, que el mejor
programa para México, que los mejores lideren se encuentran
en el Partido Revolucionario Institucional, la hora del voto decidirá
que el candidato FRANCISCO LABASTIDA OCHOA es la respuesta para
un México mejor.
*Licenciado
en Ciencias Políticas y Administración Pública
Docente en la UNAM. Servidor Público.
33 años como militante Priísta.
