MENSAJE DE NUESTRA PRESIDENTA, DULCE MARÍA SAURI RIANCHO*,
A PROPÓSITO DEL PRÓXIMO 2 DE JULIO

Desde esta tribuna de examen, que con este número celebra once años de fructífera existencia, los invito a votar por Francisco Labastida Ochoa para ser Presidente de México y por los candidatos priístas al Congreso de la Unión. Vale reflexionar sobre el papel del PRI en el México moderno.

Haberes del PRI en el gobierno:

1. Estabilidad y paz social. Las conflagraciones, convulsiones sociales, turbulencias económicas, han sacrificado generaciones completas de nuestros congéneres en regiones y países de todo el mundo; han provocado represiones generalizadas, golpes de estado y dictaduras. Mientras tanto, México se ha transformado manteniendo y ampliando las libertades en los 71 años de priísmo;

2. La creación de instituciones ha sido una constante: a cada nueva administración ha correspondido consolidarlas, reformarlas y crear nuevas;

3. En la conducción ordenada del cambio, hemos sido perseverantes: todo el tiempo diagnosticamos, pronosticamos, nos adaptamos, nos aplicamos para actuar consecuentemente;

4. La capacidad de recuperación después de los tropiezos en distintas épocas y por diversas circunstancias, ha sido posible gracias a la disciplina, eficacia, eficiencia y desarrollo de una probada aptitud gubernamental;

5. La apertura política ha dado lugar a nuestra democracia caracterizada por una participación creciente, que incluye a todas las corrientes, reconociendo y promoviendo el respeto a nuestra pluralidad y asumiendo la responsabilidad política implícita en un sistema con elecciones libres.

Hemos propiciado el cambio del país en lo que se refiere al crecimiento poblacional, urbanización, industrialización y la plena internacionalización política, cultural, comercial y financiera. La educación, salud, vivienda y trabajo, han sido permanente preocupación y constante ocupación del PRI en el gobierno.

El desafiante crecimiento poblacional se refleja en un claro dinamismo social que, al mismo tiempo, origina contrastes y contradicciones, manifiestos en nuestros grandes rezagos y la desigualdad social. Por eso hemos de redoblar el esfuerzo, mirando el futuro con confianza en nosotros mismos y sobre todo, impulsados por el principio de corresponsabilidad. En este marco, hay deberes que cumplir:

1. La superación de la pobreza extrema, deplorable fenómeno que obliga a multiplicar una atención estratégica para acercar a los sectores sociales;

2. Lograr más empleo y mejor remunerado, apoyando a las pequeñas y medianas empresas y ampliando la protección a la familia a través de las instituciones de salud y seguridad social;

3. Dotar de calidad a la educación pública en todos los niveles, para acrecentar el nivel de vida de la población;

4. Hacer realidad el federalismo, con una política integradora y nacionalista;

5. Acceder a un pleno equilibrio de poderes, para garantizar el avance democrático;

6. Desterrar la impunidad para ser eficaces en el combate a la inseguridad pública, venciendo al crimen organizado y mejorando la justicia.

Como lo señala en el editorial de este número, Francisco Labastida ha insistido en que el poder sirva a la gente. En el Partido Revolucionario Institucional hemos servido a la gente; continuaremos en esa vía.

Combatiremos la corrupción con todo el rigor jurídico y político; con la fuerza moral y la legitimidad proveniente del electorado.

El cambio con rumbo propuesto por nuestro candidato, ideológicamente se sostiene en una veta histórica de carácter popular; por ello, nos compromete a que nuestros futuros logros sean mejores y lleguen a las grandes mayorías sociales.

Los gobiernos del PRI desterraron el caudillismo y encauzaron institucionalmente la lucha por el poder en función de las legítimas aspiraciones del pueblo; han trabajado y salido adelante desde los años treinta, cuando había 16 millones de mexicanos, hasta llegar a nuestros días, a resolver la compleja tarea de seguir gobernando a los 100 millones de habitantes que hoy integran nuestra sociedad, que participan de una pluralidad inédita en todo el territorio nacional, que con razón exigen entrega y honestidad a los servidores públicos.

¡Nos comprometemos a fortalecer el Estado de Derecho que todos nos merecemos!
¡Vamos a demostrar con votos la vigencia del PRI por sus ideas, logros y propuestas!
¡Somos la mejor opción!
¡Somos la mejor propuesta!
¡Somos el mejor partido!

Reflexionar el voto es una responsabilidad política; promoverlo, una convicción cívica:

¡Vota por el futuro de México!
¡Vota PRI!
¡Vota por nuestros candidatos al Congreso!
¡Vota por Francisco Labastida Ochoa!

*Presidenta del CEN del PRI