La
Palabra de Luis Donaldo
SAMUEL
PALMA CÉSAR*
El
aniversario luctuoso es una fecha difícil ya que alude
a la interrupción del acto de vivir, y por más que
el personaje al que se refiera la conmemoración haya logrado
despertar aprecio y reconocimiento, la muerte siempre parece contradictoria
cuando lo que se quiere destacar es la obra y la acción
de una vida.
De
ahí que cercana la fecha del 23 de marzo, con la dolorosa
carga del sexto aniversario sobre el asesinato de Luis Donaldo,
se decidió honrar su memoria a través de las reflexiones
y propuestas que él formuló.
No
resulta común que un político sea recordado por
su decir y por sus ideas, máxime cuando la velocidad de
las transformaciones hace crecer los archivos de lo que en algún
momento fue innovador o de lo que se llegó a pensar que
pudiera aportar. La rápida evolución de acontecimientos,
muchas veces lleva al consumo anticipado de las iniciativas.La
voz de los priístas le sigue dando actualidad y vigencia
a los discursos de Luis Donaldo. Ellos los refieren más
allá de las fechas conmemorativas y han hecho de muchas
de sus expresiones cita frecuente al hacer uso de la palabra.
Se reitera así el valor del discurso y su fuerza como medio
para convencer y convocar voluntades.
Por
esas razones, no había duda sobre la conveniencia de realizar
un ejercicio de compilación sobre algunas de esas intervenciones;
sin embargo la selección no era fácil, ya que Luis
Donaldo tuvo un desempeño intenso en la vida política
y en ese transcurso pronunció múltiples discursos.
En
ese sentido, la primera decisión fue que la recopilación
permitiera rescatar ejemplos de sus pronunciamientos en cada fase,
comenzando con su etapa de diputado federal en la LIII legislatura
del Congreso de la Unión.
El
siguiente paso fue que se lograra recopilar los textos más
representativos de cada uno de esos momentos. Así fue como
se llegó a la selección de los 50 discursos de Luis
Donaldo, editados por el Comité Ejecutivo Nacional.
En ellos predomina el tema político y partidista, no es
casual que sea así, ya que fue un apasionado en ambas materias.
También fue un hombre que quiso comunicar y comunicarse
a través del discurso, situación que lo llevó
a un ejercicio de perfeccionamiento en la expresión de
las ideas y a un ejercicio reiterado por mejorar la calidad del
mensaje.
El
libro terminó siendo un homenaje para Luis Donaldo, pero
también un documento que recorre muchos de los temas que
dominan la agenda del México de cambio de siglo. Ahí
es posible encontrar pautas y pistas para la política como
oficio y al político con oficio.Como todo libro, al producirse
termina siendo una idea que se incorpora al pensamiento de todos.
Acaso ese fue siempre el propósito de Luis Donaldo, hablar
para intentar desarrollar un diálogo que se enriquece con
el concurso colectivo y que termina haciendo de las palabras llevadas
al discurso, patrimonio común.
*Coordinador
Nacional Editorial del CEN del PRI.
