Grecia
en proceso de modernización
Samuel Rodríguez*
La
República Helénica, nombre oficial de lo que comúnmente
conocemos como Grecia, es una república parlamentaria desde
1974 y, al igual que otras naciones europeas, se encuentra inmersa
en un proceso de cambio que le permita afrontar con seriedad el
reto europeo, esto es, modernizar su estructura económica
e integrarse plenamente a la Unión Europea.
Grecia,
vale recordarlo, es cuna de la civilización occidental;
sus pensadores son releídos con interés e influyen
aún en los diversos campos del quehacer político,
cultural y social de nuestras sociedades. Es ahí, precisamente,
donde se cultiva el término de democracia, entendida ésta
como el gobierno del pueblo, quien elige a sus gobernantes y representantes.
En
nuestros días, la República Helénica ha debido
enfrentar un sinnúmero de avatares; su posición
geográfica la ubica en una de las zonas mundiales más
conflictivas del orbe, enfrentando tensiones continuas con Chipre,
Turquía y la ex Yugoslavia. Asimismo, esta posición
geográfica la ha hecho una nación de paso para un
sinnúmero de inmigrantes del norte de Africa y Medio Oriente,
que buscan mejores posibilidades de ingreso en los países
del centro y norte de la Europa Occidental.
En
la actualidad, Grecia es considerado como un país en vías
de desarrollo al interior de la Unión Europea; desde los
inicios de la década de los ochenta, la economía
griega enfrenta grandes dificultades para lograr un desarrollo
sostenido. Tasas de crecimiento bajas, altos índices de
inflación, un fuerte déficit gubernamental y un
alto nivel de endeudamiento público son tan sólo
algunas de las características de esta economía,
que le han llevado la necesidad de replantear sus políticas
de crecimiento interno y de búsqueda de mercados externos.
Cabe
mencionar que Grecia tiene un sistema parlamentario, encabezado
por un gobierno elegido por sufragio universal. La Jefatura del
Estado es ejercida por un Presidente electo por el Parlamento
para un término de cinco años. La Jefatura de Gobierno
corresponde a un Primer Ministro, quien es electo para un periodo
de cuatro años y, regularmente es el líder del partido
político mayoritario. Al igual que otros sistemas parlamentarios
europeos, en el sistema griego el Primer Ministro ocupa el lugar
político más importante, pues es el responsable
no sólo de aplicar las políticas de gobierno sino
de componer y disolver su gabinete. Es de destacarse que la Constitución
vigente, que data de 1975, y sus posteriores reformas han limitado
de manera considerable las prerrogativas del Presidente de la
República.
Las
elecciones del pasado domingo 9 de abril demostraron el alto interés
de los ciudadanos griegos por participar en la vida política
del país. En 25 años, de acuerdo con los analistas
internacionales, no se había vivido una jornada electoral
tan intensa como la que se registró recientemente, donde
se ubica al partido Nueva Democracia a la delantera de los votos,
por una ligera diferencia sobre el Partido Socialista Panhe-lénico,
que en los últimos años encabezó el Parlamento
y el Gobierno de Grecia. Vale recordar que ambos partidos (el
Socialista Panhelénico y Nueva Democracia) representan
las principales fuerzas políticas del país. En el
último lustro, el Primer Ministro griego, Constantinos
Simitis, de origen socialista, trató en lo interno de alcanzar
una estabilidad económica acompañada de la creación
de una red de protección social, y en lo externo emprender
una decidida política de integración europea que
garantizará la igualdad de los Estados, la defensa de la
soberanía griega y el desempeño de un papel de vanguardia
en la región sureste de la Unión Europea.
Hoy,
la República Helénica se enfrenta, precisamente,
a un cambio en su posición dentro de la Unión Europea;
el interés que mostró su sociedad al participar
masivamente en el proceso electoral del pasado 9 de abril, es
un ejemplo de la importancia que ha cobrado la necesidad de reintegrarse
al concierto europeo desde una nueva óptica más
joven y propositiva, que la aleje de las políticas populistas
del pasado.
Será fundamental seguir la pista, en los próximas
semanas, del resultado final de las elecciones griegas, así
como la conformación del Parlamento y del gabinete, que
sin lugar a dudas representará un reposicionamiento de
la República Helénica en el marco de las transformaciones
en que actual- mente está inmersa la Unión Europea.
*
Servidor Público, con 16 años de experiencia parlamentaria.
