¿CÓMO
MEJORAR LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y LA COMPETITIVIDAD
LABORAL CON LAS COMPETENCIAS LABORALES?
Antonio Argüelles
En
los últimos años las economías se han tenido
que transformar para enfrentar los retos del proceso de globalización,
el cual comprende fenómenos donde destacan la apertura
de los mercados y el marcado avance tecnológico.
La
globalización ha significado que las empresas sean cada
vez más competitivas y tener un compromiso en su entorno.
Este proceso, ha generado diversos impactos en el mercado de trabajo
y por consecuencia en la educación. El incremento en la
competitividad en México ha implicado la necesidad de proponer
nuevas políticas que impulsan la construcción de
instrumentos y mecanismos de apoyo para mejorar la vinculación
entre la educación y el sector productivo, que se traduzca
en mejorar la calidad y la pertinencia de la educación
y en particular la tecnológica.
Hoy
en día se requieren recursos humanos que cuenten con diversas
habilidades, conocimientos y actitudes que el sistema educativo
y las empresas deben desarrollar conjuntamente, para que tengan
la posibilidad de incorporar en su formación y capacitación
las innovaciones tecnológicas que optimicen los procesos
productivos, conozcan las nuevas formas de organización
del trabajo que redunde en su incorporación mas rápidamente
al mercado de trabajo.
A
finales de 1994 un análisis de la educación técnica
y la capacitación en México, dio como resultado
el contar con:
-
Escasa preparación de los trabajadores
-Poca flexibilidad y relevancia para las necesidades cambiantes
del mercado laboral
-Deficiente calidad de los programas de formación
-Falta de estructuras institucionales para la participación
del sector productivo en el diseño de la educación.
En
este sentido, fue necesario que los servicios de formación
y capacitación laboral se modernizaran, incorporando nuevos
métodos y técnicas que reflejaran el ejercicio y
la práctica laboral en las actividades productivas de las
empresas, en tal sentido y como respuesta a esta necesidad se
incorporó a nuestro país, en la década pasada,
la modalidad de Educación Basada en Normas de Competencia
y el Sistema de Normalización y Certificación de
las Competencias Laborales. Así en agosto de 1995, mediante
un acuerdo de las autoridades federales de educación y
trabajo, se constituyó el Consejo de Normalización
y Certificación de Competencia Laboral (CONOCER), integrado
por representantes de los sectores productivo, social y público.
Cabe
aclarar que la competencia laboral, se define como el conjunto
de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes necesarios
para realizar una función productiva con eficiencia y calidad,
de acuerdo a una norma de desempeño previamente establecida.
Los
estudiantes y trabajadores en activo o desempleados pueden beneficiarse
del proceso de evaluación y verificación de su desempeño
académico y laboral con los nuevos instrumentos desarrollados,
como parte de la nueva política pública de la educación
técnica y la capacitación laboral.
El
modelo educativo de competencias laborales tiene como propósito
central formar individuos con conocimientos, habilidades, destrezas
y actitudes que sean pertinentes al desarrollo productivo. Se
sustenta en procedimientos verificables de enseñanza y
evaluación externa, orientados a la obtención de
resultados observables de su desempeño.
Se
pretende que el modelo sea flexible y se ajuste a las necesidades
del individuo y del sector productivo. La información contenida
en las normas proviene de la participación de las empresas
en los diferentes comités de normalización que se
han creado en el país para identificar las funciones productivas.
La estructura curricular se construye a partir del nuevo referente
que contiene la información y criterios establecidos en
las Normas Técnicas de Competencia Laboral (NTCL).
De
esta manera se explícita previamente cuáles son
las características esperadas en las diversas competencias
laborales que requiere el sector productivo, el cual participa
en su definición e identificación a través
de la técnica del análisis funcional.
La
NTCL constituye el insumo principal para la educación basada
en normas de competencia, ya que en ella se plantean los requerimientos
de calificación del sector productivo y, atenderlos significa,
reorientar la oferta de formación y capacitación
hacia la demanda. Por lo anterior se considera que uno de los
principios fundamentales de esta modalidad educativa es la calidad,
ya que se da especial atención a la evaluación de
los resultados del aprendizaje verificando los procesos involucrados.
Al contar con estándares de la competencia laboral, la
educación gana en pertinencia y eleva su calidad.
Adicionalmente,
el proyecto se vincula con otros instrumentos de políticas
públicas de empleo y capacitación como el Programa
de Becas de Capacitación para Trabajadores Desempleados
y el de Calidad integral y Modernización, que impulsan
cursos diseñados de acuerdo a los requerimientos de la
NTCL, y articulados a los procesos de certificación que
permitan al desempleado contar con un documento que les certifique
y facilite su reincorporación al mercado de trabajo, y
a las empresas para mejorar su competitividad.
En
suma, las competencias laborales fortalecen el modelo educativo
tecnológico del país con una educación basada
en normas de competencia que pone énfasis en la pertinencia
y calidad, en la medida que retoma las necesidades del sector
productivo y reconoce la interacción educación-empresa
que incremente su competitividad y reconozca diversas formas de
aprendizaje y al mismo tiempo genere información a los
mercados, a los trabajadores y a las empresas con el proceso de
certificación para una mejor movilidad laboral.
*Director
general del Conalep y miembro del Consejo Político Nacional.
