Vigencia
del pensamiento de Juárez
salvador ortiz montero*
El
21 de marzo se conmemora el natalicio de Benito Juárez
García, más que una simple efeméride, debe
ser oportunidad para la reflexión. Aunque preocupantes,
no deben sorprendernos los problemas que hoy enfrentamos. El examen
de los acontecimientos del pasado es lectivo para quienes aspiramos
a participar en la construcción de los destinos del país.
Ejemplo
de ello es el pensamiento que, en materia de economía,
Juárez plasmó durante su gestión al frente
de los destinos del país. Mientras resistía luchas
intestinas y agresiones extranjeras, perseveró en dar a
México personalidad jurídica, orden legal, fortaleza
económica, justicia social. Así lo demuestran su
Manifiesto a la Nación del 7 de julio de 1859, el cual
contenía las Leyes de Reforma y su programa de gobierno
que en nuestro tiempo, bien podría constituir una auténtica
plataforma electoral, en este documento histórico se aprecian
conceptos que, a ciento cuarenta años de distancia, encajan
a la perfección en rubros de actualidad, como son: educación,
globalización, federalismo, pensiones (¡sorpréndase,
apreciable lector, Juárez proponía la creación
de instrumentos para financiar el sistema de pensiones, casi llegó
a establecer las afores!), infraestructura, entre otras. Revisemos
algunos de ellos:
La
instrucción es la base de la prosperidad del pueblo, a
la vez que el medio más seguro de hacer imposibles los
abusos del poder
;
Respecto del comercio
exterior, el Gobierno tiene la resolución de hacer cuanto
esté de su parte para facilitar el desarrollo de este elemento
de riqueza y de civilización
simplificando los requisitos
que para él se exigen y moderando sus actuales gravámenes
;
Sobre la clasificación de rentas para señalar
las que pertenecen a los estados y al Gobierno general, para fijar
sobre un principio de justicia y conveniencia la perfecta separación
de las rentas de los estados y del centro, el gobierno cree que
debe adoptarse como base invariable, la de que todos los impuestos
directos sobre las personas, las propiedades, los establecimientos
de giro e industria, las profesiones y demás objetos imponibles
(sic), pertenecen a los primeros y los indirectos al segundo
;
la multitud de pensiones del ramo civil y militar
(recordemos que estas leyes son de 1859), con los títulos
de retirados, cesantes, jubilados, viudas y otras denominaciones
exigen
un pronto remedio y este no puede ser sino el de capitalizar,
de una vez, esos derechos que no pueden desconocerse
se
establecerán cajas de ahorro y de socorros mutuos
estos establecimientos y a los fondos que en ella se reúnan
además de ser un medio muy eficaz para asegurar el patrimonio
de las familias, producirán a la sociedad enormes ventajas
porque los capitales acumulados servirán para la ejecución
de multitud de empresas útiles y provechosas para toda
la Nación
;
Los caminos generales
que dependen directamente del gobierno, exigen no solamente que
se hagan desde luego algunas obras importantes para ponerlos en
buen estado, sino un cuidado incesante para conservarlos bien
en lo sucesivo
A fin de conseguir el primero de esos objetos,
cree el Gobierno que debe abandonarse el sistema de ejecutar esos
trabajos por los agentes del mismo Gobierno, y adoptarse el de
contratas con empresas particulares
para facilitar así
el aumento de nuevas vías de comunicación que, como
las arterias del cuerpo humano, son las que han de dar vida y
movimiento a nuestro desierto país
;
Hoy
que el bando rebelde ha desafiado descaradamente a la nación,
negándole hasta el derecho de mejorar su situación
el gobierno legal de la República, lo mismo que la mayoría
de los ciudadanos, no pueden sino ganar, en exponer claramente
a la faz del mundo entero, cuáles son sus miras y tendencias
Once
años después, en la clausura del primer periodo
de sesiones del Congreso, 21 enero de 1870, Juárez resumiría
las perturbaciones de la paz pública han sido
la causa primera de los males que afectan al comercio, a la industria
y a los intereses legítimos de la sociedad
En
la actual circunstancia nacional, el pensamiento juarista se magnifica
por su certeza. Basta recordar sus palabras en la clausura del
primer período de sesiones del Congreso, 19 marzo 1867:
El primero de los deberes del gobierno es mantener
la paz con toda la energía de los medios de acción
que tenga en su mano, y con toda confianza que deben inspirarle
la voluntad y el derecho del pueblo, para que los mandatarios
le den perfecta seguridad en todos los intereses sociales.
Como
ninguna otra figura histórica, Juárez mantiene su
presencia cívica y actualidad.
Lecturas
recomendables:
- Justo Sierra, Juárez, su obra y su tiempo.
- Cámara de Diputados, Los Presidentes de México
ante la Nación.
- Secretaría de la Presidencia, Dirección General
de Estudios
Administrativos, 1973,
La Administración Pública en la Época
de Juárez.
*Colaborador
de examen
